Mostrando entradas con la etiqueta Hermanas Mirabal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hermanas Mirabal. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de noviembre de 2014

Efemérides del 25 de Noviembre




Tal día como hoy, en 1897 en Madrid, Luis Muñoz Rivera recibe la "Carta Autonómica" de Puerto Rico, de manos del presidente del Gobierno español, Práxedes Mateo Sagasta; en 1911 el gobierno británico publica el tratado secreto con Francia suscrito en 1904, por el que Egipto quedó en la zona de influencia inglesa y Marruecos en la francesa; en 1956 en México, Fidel Castro, su hermano Raúl, elChé Guevara y 79 expedicionarios más zarpan del puerto de Tuxpam en el yate Granma para iniciar la Revolución cubana; en 1960 en República Dominicana, el asesinato de las hermanas Mirabal, por su oposición al dictador Rafael Leónidas Trujillo, supone el comienzo del final de esta dictadura y el motivo de que se elija esta fecha para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

martes, 20 de septiembre de 2011

ENTREVISTA A L.RAMFIS DOMÍNGUEZ TRUJILLO..TERCERA PREGUNTA


RESPUESTA:
Raifi, quiero empezar diciéndote que la muerte de las hermanas Mirabal fue un acontecimiento muy lamentable, algo realmente repudiable. Este es uno de los capítulos que más nos ha molestado porque siempre hemos sabido que mi abuelo nada tuvo que ver con esas muertes. Le diría que hay que entender algo fundamental para poder asimilar bien toda la información que ha salido recientemente, ya que durante los últimos 49 años después de la muerte de mi abuelo, han difundido masivamente la desinformación de que mi abuelo fue el autor intelectual y material de este acontecimiento tan lúgubre. Sin embargo, hay que analizar las cosas fríamente, para darle la oportunidad a que la verdad se conozca.
Para empezar, debemos ver quienes eran las hermanas Mirabal. Las hermanas Minerva, Patricia y Maria Teresa eran tres jóvenes que, juntos con sus esposos, Manolo Tavares Justo, Leandro Guzman y Pedro Gonzalez, eran integrantes del Movimiento 14 de Junio y opositores al régimen de mi abuelo. Minerva  descubrió  el comunismo luego de su estrecha amistad con Pericles Franco quien había ido a estudiar a Chile en 1947 y, alumno adelantado,  regreso después hecho todo un ideólogo comunista. Minerva, mas tarde, inició  su relación con Manolo Tavares Justo, líder principal del movimiento. Sin embargo, mi abuelo nunca considero esas muchachas como una amenaza seria para él ni para su gobierno. Prueba de esto es el hecho de que ellas asistían a las fiestas que daba mi abuelo en San Cristóbal.   Entonces, siendo este el caso, cuál sería el propósito político de eliminar físicamente a las hermanas Mirabal? ¿Qué beneficio le aportaba al gobierno de mi abuelo este crimen tan horrendo? ¡Está claro que ninguno!
Por otro lado, si la intención de mi abuelo hubiese sido la de erradicar o hacerle un daño irreparable al movimiento, entonces el plan más idóneo para cumplir este cometido hubiese sido eliminar a  los esposos que estaban en la cárcel cumpliendo condena. Sin embargo, en todo momento se preservó la vida de los tres. Incluso, no fue hasta después de muerte del Jefe y la salida de la familia Trujillo, que Manolo Tavares,  hecho prisionero,  fue fusilado por órdenes del triunviro Read Cabral.
Lo importante de este como en todo tipo de investigación, es llegar al motivo detrás del parricidio. Realmente quien o quienes saldrían favorecidos de este hecho que consternó a la República Dominicana y repercutió por todo el mundo. Debemos recordar, que en Junio del 1960 (es decir cinco meses antes de este suceso), se había producido el atentado en contra del Presidente Betancourt de Venezuela, por lo que el sentimiento de la comunidad internacional se había tornado en contra del gobierno de Trujillo, y en Septiembre de ese mismo año le impusieron unas sanciones altamente perniciosas al país. En esas circunstancias el Generalísimo Trujillo estaba más bien interesado en reparar su imagen pública, por consiguiente, un suceso de esta naturaleza le haría un daño irreparable a su gobierno.
Sin embargo, si estudiamos de cerca el cometido de los complotistas y analizamos todos sus esfuerzos antes de la noche del 30 de Mayo del 1961, incluyendo las negociaciones con el gobierno de los Estados Unidos que organizó este plan para derrocar a mi abuelo, creo podremos encontrar la respuesta a esta como muchas preguntas más que han quedado en el aire.
En un artículo que escribiera el destacado historiador norteamericano Norman Gall en 1963, narra que el gobierno americano empieza a mandar armas después de una serie de negociaciones entre Henry Dearborn (Cónsul General en la República Dominicana) y John Barfield (Jefe de Oficiales Políticos de los Americanos) con el Sr. Luis Amiama Tió y el Sr. Antonio Imbert Barrera.  También afirma que para finales del 1960, Luis Amiama Tió tenía contacto directo con la CIA por medio de un agente local, el Sr. Plato Cox. Es decir que el Sr. Luis Amiama Tió era el enlace entre la CIA y los complotistas en la República Dominicana. Existen numerosos libros que hablan de esta relación entre el Sr. Luis Amiama Tió y la CIA detalladamente, como los son “Trujillo: el ultimo cesar” de Arturo Espaillat y el recientemente publicado “Malfini” de Sr. Jose Miguel Soto Jiménez.
El libro de mi madre (Trujillo mi Padre,…en mis memorias) hace referencia a una comunicación muy importante extraída de la publicación del Congreso Americano sobre las actividades criminales de la CIA contra Jefes de Estados extranjeros, en la que narra la acción de Henry Dearborn al solicitar la confirmación de la CIA sobre los acuerdos con los disidentes para apoyar una oposición que lograra el derrocamiento del Jefe. En este comunicado él afirma que el gobierno de los Estados Unidos no emprendería ninguna acción abiertamente contra el gobierno, mientras el Jefe tuviese control absoluto de la isla. La importancia de esta sola frase es vital, ya que es un llamado al grupo de disidentes a tomar acción decisiva que pudiera resultar en la desestabilización del gobierno y esto probablemente resultó ser lo que provocó el operativo que le arrancó la vida a las hermanas Mirabal y el gran olvidado de esta tragedia,  el Sr. Rufino de la Cruz.
En su libro “Trujillo: El Ultimo Cesar”, el General Arturo Espaillat (destacado militar dominicano y graduado con honores de West Point Academy en los EEUU) narra que en fecha del 25 de Diciembre del 1960, a casi un mes al día después del lamentable asesinato de las hermanas Mirabal, los norteamericanos confirman al Sr. Luis Amiama Tió su anuencia sobre la selección del General “Pupo” Román Fernández como jefe del gobierno luego de la muerte del Jefe, cargo que ostentaría hasta el 1962, cuando según el plan elaborado, se llevarían a cabo las elecciones para elegir el nuevo gobierno. Este operativo fue el trabajo que realizara este sobrino político de mi abuelo para merecer este notable reconocimiento.
Otro dato interesante también que muy pocas personas saben Raifi, es que en el juicio que se llevó a cabo en contra de los implicados en la muerte de las hermanas Mirabal (en Junio del 1962, es decir después de la salida de la familia Trujillo por lo que no pueden alegar intromisión alguna de parte de ningún miembro de la familia) trataron por todos los medios de implicar al Generalísimo Trujillo en el crimen de las hermanas Mirabal. El fiscal del juicio era el Dr. Valera Benítez y este intento culpar al Jefe de ser el autor intelectual y material de los hechos. Buscaba por todos los medios que los implicados señalaran directa o indirectamente a mi abuelo como el que dio la orden para el violento exterminio. A pesar del ambiente hostil hacia todo lo que representaba el gobierno de Trujillo, y la intención de vilipendiar su figura, no pudieron involucrarlo de forma alguna.
Sin embargo, una información interesante que si salió de este juicio surgió durante el testimonio que diera el Sr. Víctor Alicinio Peña Rivera, cuando este señaló a un alto oficial militar como el hombre del sombrero que llevaba las iniciales “A.I.”. Al momento de estas declaraciones tan comprometedoras, su testimonio y la transmisión televisiva del juicio fueron interrumpidas, y el juez hiso salir a todos los medios de comunicación de la sala, evitando así que se ventilara esta información públicamente por el peso de las revelaciones.
Lo penoso de todo esto es que el pueblo dominicano ha sido privado de todos estos datos de tanta trascendencia. El afán de esconder todas estas verdades es tan grande, que hicieron todo lo posible para desaparecer todo rastro de estos testimonios. La transcripción del juicio la tienen secuestrada por lo que no está en los archivos del Palacio de Justicia, ni en el Archivo General de la Nación. No quieren hacer pública el contenido de estos, porque contradice lo que por 49 años le han querido vender al pueblo dominicano.
Después de la publicación del libro de mi Madre (Trujillo mi Padre,…en mis memorias) muchas personas han salido responsablemente a defender la historia de nuestro país, y han apoyado de manera fidedigna los relatos ofrecidos en el libro de mi madre. En Mayo de este año pasado, la Sra. Miriam Morales, integrante del Movimiento 14 de Junio, anti-trujillista,  y una señora que estuvo presa en la cárcel de la cuarenta por sus acciones adversas al gobierno, afirmó estar de acuerdo con la versión del libro de mi madre sobre este capítulo de las Hermanas Mirabal. Según su propio relato, ella fue la última que vio con vida a las tres hermanas cuando salían de su casa para ir a ver a sus maridos que estaban presos. Ella narra en este artículo que las perseguía un carro y que al volante de ese carro iba uno alto oficial militar que según ella aun sigue vivo. Esta versión también se ajusta enteramente al testimonio del Sr. Víctor Alicinio Peña Rivera en el juicio del 1962. Si realmente no hay nada que esconder, ¿Por qué  secuestrar la transcripción del juicio, cuál podría sería el motivo? Pienso que poco a poco vamos viendo el patrón de desvirtuar la verdadera historia y reemplazarla con una versión editada y elaborada.
Como parte de este proceso investigativo que estamos llevando a cabo en la Fundación Rafael Leónidas Trujillo Molina, hemos podido rescatar testimonios muy valiosos de personas que pudieron presenciar la reacción que este hecho tan deplorable le produjo a mi abuelo. Tenemos el testimonio de Benita Sepúlveda, “La Niña”, su ama de llaves quien me confesó a mí personalmente que mi abuelo se compungió de tal forma que no pudo ni comer ese día, y que el mismo le hablo de la “vaina” que le había “hechao”. También tenemos el testimonio del operador de la central telefónica de la Casa de Caoba quien conectó la llamada entre mi abuelo y el director del SIM en ese momento, el Coronel Johnny Abbes García, y escuchó cuando mi abuelo le comentó “Carajo, pero es que se están volviendo locos” y que le acababan de “tumbar el gobierno” al referirse a este acontecimiento y pudiendo comprender las repercusiones que esto le iba a traer a él y a su gobierno.
Por otro lado, también hay que entender algo fundamental de todo este desenlace. Está claro que en los últimos años del régimen, el Coronel Johnny Abbes García jugó un papel nefasto como director del Servicio de Inteligencia Militar, y le hiso mucho daño al gobierno de mi abuelo. Johnny Abbes era malo, pero no bruto y sabía perfectamente el sentir de mi abuelo a ese respecto y sabía también que una acción de esa naturaleza solo acarrearía males al gobierno. Así se lo dejó saber al Coronel Luis Rafael Trujillo (Nene). Es importante señalar que cuando se llevó a cabo el desafortunado crimen, Johnny Abbes García no se encontraba en el país y que el SIM era una dependencia directa de la Secretaría de las Fuerzas Armadas. Por  consiguiente, es congruente asumir que el General Román aprovechara la ausencia del Coronel Abbes García para ordenar la ejecución del plan de eliminar a las hermanas Mirabal. Es oportuno indicar que  el General Román Fernandez  actuaba motivado por el galardón que le harían los norteamericanos a los 28 días después de la muerte de las hermanas Mirabal (como mencione anteriormente) al reconocerlo como Jefe de Estado interino después del asesinato del Generalísimo Trujillo.
Ahora bien, muchas personas mantienen la posición de que absolutamente nada se movía en el país sin que contara con el pleno conocimiento de mi abuelo y por ende ven muy difícil que esta operación se realizara sin su anuencia. Sin embargo a todas esas personas, le haría el siguiente planteamiento: Si en realidad esto hubiese sido cierto… ¿Como es que se confabulan más de 100 personas para planear la emboscada que puso fin a su vida? Lo que debemos entender es que dentro de todo sistema político, existen individuos o grupos que actúan a veces independientemente o ajeno al conocimiento del gobierno de turno. “Fuerzas incontrolables” le llamaba el Presidente Joaquín Balaguer. En el régimen de mi abuelo esto era igual de común, y a él le imputaron muchos hechos lamentables que él jamás contrajo. Pudiera enumerarle varios de estos, donde nosotros hemos podido obtener pruebas fehacientes que desvinculan enteramente al Generalísimo Trujillo. Sin embargo, voy tomar la oportunidad de ofrecerles una primicia a los seguidores de su blog, ya que sé es unas de las fotos que llama mucho la atención allí y es la de Enrique Blanco. En su blog, usted implica directamente al gobierno de Trujillo en el asesinato de este señor. Sin embargo, nosotros tenemos un documento que absuelve totalmente a mi abuelo y su gobierno de este episodio. En realidad es el documento de un señor que incluye su foto, nombre y hasta su número de cedula, y donde relata al Jefe que el mismo fue quien mató a Enrique Blanco, y a cambio solicita ser favorecido con un nombramiento de parte del gobierno, cosa que mi abuelo nunca le concedió. Incluso, mi abuelo involucró a muchos enemigos del régimen en su afán por unificar el país y luchar para realizar su sueño de engrandecer a la República Dominicana. Tenemos la intención de hacer pública esta carta entre otras más que tenemos para que el pueblo dominicano tenga el beneficio de estas informaciones que le ofrecerá una visión diferente de esos 31 años en que gobernó el Generalísimo Trujillo. Vuelvo y repito que a mi abuelo le han culpado de muchas cosas en la que él jamás participó.
Cuando hago este planteamiento, hay muchos que también me reclaman que siendo esto cierto, porque mi abuelo jamás llega a sancionar ni a castigar públicamente a los responsables. Les recuerdo a todos que el gobierno de mi abuelo era autocrático, una dictadura y de mano dura. El perfil de este tipo de gobierno no admite que se ventile públicamente nada que se pudiera definir como una debilidad dentro de su maquinaria gubernamental o que se pudiera identificar como una diferencia de ideología o de criterio entre sus funcionarios. Esto claramente les ofrecería la oportunidad a sus adversarios de incitar una agresión o de aprovecharse de este quebranto político de alguna forma u otra. Simplemente, no era conveniente. Es por esta razón que el Jefe simplemente asumía responsabilidad públicamente aunque en privado lo pudiera condenar o repudiar desmedidamente como fue en el caso de estas muertes tan fatídicas.
También es importante señalar que, tal y como lo narra el libro de mi madre, a pesar de su enojo, mi abuelo no actuó en contra del General Román Fernandez, ya que lo interpretó como una muestra de lealtad desmedida según la defensa que le hiciera su hermano Negro a este, al tratarse de un asunto familiar.
En el libro de mi madre (Trujillo mi Padre,…en mis memorias) está incluido la narración de las declaraciones que dio el General “Pupo” Román Fernandez en la base de la Fuerza Aérea de San Isidro durante los primeros tres días de su apresamiento. Muchos han querido desacreditar este testimonio alegando que se obtuvieron bajo diferentes métodos de tortura. Quiero aclarar que esas declaraciones las dio el General Román Fernandez mientras estuvo detenido en un cuarto de la Jefatura, y  según todos los testimonios que tenemos de los oficiales allí presentes, nadie le puso la mano. Estas declaraciones las dio el antes del juicio que se consumara en el cine de la base aérea por lo que también hubiese sido evidente a todos los allí presentes, si en realidad este hubiese sido objeto de tortura. Sin embargo, nadie ha podido dar testimonio de ello porque simplemente nunca fue así.
El testimonio del General Román Fernandez es de vital importancia porque relata en sus propias palabras, todo el desenlace que culminó con la muerte de estas tres jóvenes activistas políticas. El mismo profesa que recibió la recomendación del Sr. Luis Amiama Tió para hacer eso con fines de desestabilizar el gobierno e incluso narra que en otra ocasión más le habían presentado al Jefe esta misma propuesta quien la descartó sin titubeos, insinuando que ellos se habían vuelto locos. Esta relación del General Román Fernandez también concuerda con todas las demás informaciones que tenemos sobre el interés de los americanos en derrocar al Jefe, la participación del General Román Fernandez y el plan que se había puesto en marcha para cumplir con este cometido. Ahora bien, tal y como la transcripción del juicio a los implicados en la muerte de las hermanas Mirabal, estas declaraciones que fueron debidamente grabadas y entregadas allá en la Fuerza Aérea también están secuestradas. El General del Ejército retirado Juan Pou hijo dio su testimonio bajo fe de juramento, y aseveró de que estas grabaciones (o cuando menos una copia de las mismas) están en manos de la familia del Sr. Imbert Barrera. Sin embargo, nunca las han hecho públicas. Me pregunto, ¿Por qué no permiten escuchar esas cintas para que el pueblo dominicano pueda oír su tan importante contenido?
Es significativo señalar también el testimonio tan valioso del Sr. Horacio Frias (Ex Coronel de Ejército y ex Comandante del batallón de la Penitenciaria Nacional de la Victoria) que en Octubre del 1964 describe el fusilamiento de Segundo Imbert Barrera y de su  cofrade de celda Rafael “Papito” Augusto Sanchez Sanlley el día 1 de Junio del 1961 a manos del General Román Fernandez. También ordenó que le abrieran fuego a Antonio de la Maza y a Juan Tomas Diaz tan pronto como lo encontraran, para dejarlos sin vida instantáneamente, evitando así una posible interrogación. Todo esto lo hiso él para evitar que descubrieran su participación en la muerte de las hermanas Mirabal y en el complot que puso fin a la vida del Generalísimo Trujillo.
Ahora bien, vuelvo y repito Raifi, porque es importante que los lectores de esta entrevista lo sepan. La Fundación Rafael Leónidas Trujillo Molina está llevando a cabo una investigación profunda sobre este capítulo tan oscuro de las hermanas Mirabal, doloroso para todos nosotros que tenemos madres, esposas e hijas. En mi respuesta he incluido algunos datos que son revelaciones nuevas, aportes recientes que han surgido después de la publicación del libro de mi madre. Incluso, tenemos informaciones que apoyan el hecho de que el Jefe, luego de la muerte de las hermanas Mirabal, ordenó una investigación profunda sobre este acontecimiento, y que los implicados fueron detenidos e interrogados. Estamos en busca de las informaciones que apoyan esta versión. Todos los días descubrimos pistas nuevas y hay que rastrear y socavar más allá para llegar a la verdad. Hemos estado detrás de documentos desclasificados de la CIA, donde encontramos muchos de los datos que hoy nos sirven de soporte a nuestras investigaciones, y tenemos la firme convicción de continuar con todo este proceso. Lo que a mí más me sorprende es que después de 49 años nunca se ha hecho una investigación seria sobre este episodio tan tétrico.
Es evidente que toda la información inherente a este caso sustenta el hecho de que este macabro incidente fue concebido en busca de desestabilizar el gobierno de mi abuelo, con la naciente recriminación y el repudio de todos los sectores al buscar imputar directamente al Generalísimo Trujillo. ¿Porque no explorar estas circunstancias y escudriñar la posibilidad de que esto se debiera más bien a una intromisión perversa del mismo grupo que planeaba matar al Jefe?
Vuelvo y repito, que lo que buscamos es abrir un dialogo histórico que permita cuestionar estos eventos, las informaciones, las pruebas y exigir que todo cuanto se habla se dilucide de manera irrefutable. Nuestra intención no es alegar que somos dueños únicos de la verdad, pero si queremos demostrar nuestro interés genuino en inquirir, en buscar, en reunir pruebas fidedignas que nos conduzcan a la verdad histórica sobre este y todos los casos polémicos de la Era de Trujillo. Tenemos la intención de llevar al pueblo dominicano los resultados de estas indagaciones luego de un proceso extenso de mesas redondas, estudios forenses, y una organización de todo el material de apoyo inédito que vaya surgiendo para compaginarlo con la extensa fuente de documentos que tenemos, para así ofrecer este trabajo digno y serio a los anales de la República Dominicana.
.
L.Ramfis Domínguez Trujillo

jueves, 23 de junio de 2011

Escamoteo de la memoria histórica

Narciso Isa Conde | Para Kaos en la Red

El silencio, el olvido, el ocultamiento de convicciones y roles, la marginación y la invisibilidad en la memoria histórica construida por la clase dominante-gobernante, afecta sobre todo a las mujeres participantes de innumerables luchas patrióticas y sociales, a humildes combatientes y a militantes marxistas, comunistas, socialistas, de izquierda, antiimperialista...
  Ideología hegemónica y diseños excluyentes, se han fundido y combinado para omitir actores/as, filiaciones, fuentes de inspiración, pasajes y posicionamientos políticos en el contexto de gestas y epopeyas nacionales exaltadas solo de manera formal, neutra, incolora e inodora.
  Verdades a medias, silencios y exclusiones concretas


  • Los marxistas españoles que sembraron la semilla de la rebeldía clasista y antitrujillista a finales de la década de los “30, están ausentes de los discursos oficiales, efemérides y   homenajes institucionalizado.




  • La formación del primer Partido Comunista con el nombre de Partido Democrático Revolucionario Dominicano-PDRD, justo el 27 de febrero de 1944 ( en el centenario de la gesta de los/as Trinitarios/as), su heroica irrupción en la vida pública como Partido Socialista Popular-PSP (1946-47), el dramático asesinato de su obrero fundador Freddy Valdez, la militancia comunista de Mauricio Báez y de una parte de los lideres obreros de ese periodo… han  sido realidades cuidadosamente ocultadas y/o minimizadas en los recordatorios y reseñas   de las luchas antitrujistas bajo el influjo de la cultura política preeminente .




  • Pocos/as nos atrevemos a hablar de la simpatía de Minerva Mirabal por las ideas de Marx, de su participación en la Juventud Democrática (vinculada al PSP) y de su camaradería con Pericles Franco Ornes, unos de los principales precursores del movimiento comunista en nuestro país.




  • Casi nada se dice de la relación de Pericles con Pedro Henríquez Ureña y de las ideas anti-imperialistas de este prestigioso intelectual dominicano.




  • De Pedro Mir se refieren no pocas de sus virtudes como poeta e historiador, mientras los medios masivos se cuidan de mencionar su   destacado rol dirigente en el Partido Socialista Popular-PSP, luego denominado Partido Comunista Dominicano-PCD.



  •    

  • A Félix Servio Doucoudray se le recuerda en esos medios como escritor de temas medio-ambientales, como luchador antitrujillista… pero se silencia su militancia comunista. Y así son innumerables los ocultamientos de ese tipo cuando se hacen referencias a héroes, heroínas y mártires de nuestra patria.




  • El rol de Fidel, de Raúl, del Che y de Camilo Cienfuegos en la organización y apoyo a la expedición de junio de 1959, no ha sido desplegado en su real magnitud en la prensa nacional y en la difusión de los orígenes, móviles y esencias de esa gesta.




  • Los aportes del Partido Socialista Popular (PSP) a esa heroica iniciativa, la presencia de 19 militantes comunistas dominicanos (entre ellos 6 dirigentes), y de 13 jóvenes comunistas venezolanos, no han sido debidamente reconocidos ni ponderados en la proyección pública de ese acontecimiento histórico a causa del interés en escamotear la sobresaliente contribución de los marxistas revolucionarios en la conquistas   libertades  sistemáticamente bloqueadas y mediatizadas por las derechas.




  • En la proyección oficial y oficiosa de las cualidades de Manolo Tavares Justo, no aparece su determinación de asumir del marxismo-revolucionario. Como también se oculta   la militancia en esas ideas de Polo Rodríguez y la labor realizada en esa dirección al interior de la Agrupación Política el 14 de junio,   lo que le permitió jugar un formidable papel en la lucha contra el Triunvirato y en la Revolución de abril y la Guerra Patria de 1965.




  • De Tulio H. Arvelo, expedicionario de Luperón, no se destaca su filiación comunista y su participación de por vida en las direcciones políticas del PSP y el PCD. Su condición de héroe nacional es sistemáticamente aislada de su militancia marxista, lo que no tiene nada de accidental.




  • Los aportes de MPD, el PSP-PCD y el 1J4 en la revolución de abril y la guerra patria, son deliberadamente minimizados y cuando se hace referencia a la inocultable heroicidad de los “muchachos del catorce” se recurre a la fórmula de reconocerla en tanto expresión de arrojados comandos juveniles, sin referencia alguna a su esencia política de izquierda.




  • Pasa así con los incontables mártires de los doce años procedentes de las izquierdas. Y hasta en caso tan notorio como el de Orlando se prefiere exaltarlo como valiente y brillante periodista, separándolo de su condición de dirigente del PCD y de pensador marxista, creador de un legado escrito y posicionamientos radicales realmente impresionantes. Acontece algo similar con el empeño de silenciar el pensamiento revolucionario de Amín Abel, olvidar las conceptualizaciones de Maximiliano Gómez (El Moreno) sobre el colonialismo ideológico y las convicciones marxistas de Amaury Germán, para solo referirme a algunos ejemplos.




  • Caamaño como militar constitucionalista conquistó la condición de líder político-militar de la revolución democrática-popular y de la resistencia contra la invasión yanqui, y evolucionó hacia el anti-imperialismo revolucionario, hacia las ideas de Ernesto-Che-Guevara y  hacia la militancia comunista. En carta a sus hijos, escrita antes de emprender la expedición de Playa Caracoles, expresó sus convicciones comunistas sin titubeos. Pero a Caamaño si bien se le reconoce como héroe nacional y se le honra por sus extraordinarios   aportes y virtudes en el curso de esas gestas, el sistema procura ocultar que ese héroe nacional concluyó su vida terrenal como insobornable militante de las ideas socialistas y comunistas.



  • Y volviendo atrás, remontándonos incluso al inicio de los años 20, esta sociedad –con excepción de las personas que ha leído las publicaciones del PCD- desconoce que en La Vega hubo entonces un maestro y una maestra muy queridos, que colocaron en el techo de su escuela la bandera roja de la hoz y el martillo y escribieron los primeros cuadernillos marxistas criollos: Don Pancho Soñé y Dña. Elvira García
    Jottin: más que gran jurista, canciller de abril
    Este artículo no agota de ninguna manera este tema crucial, mucho menos pretende abarcar todos los casos que prueban esa manera interesada de adulterar y recortar la historia.
    La decisión de escribirlo estuvo estimulada por el tratamiento reciente a la figura histórica de Jottin Cury, a raíz de su fallecimiento.
    Los titulares se referían insistentemente al “destacado jurista” y no  al “canciller de la dignidad”. Al abogado ilustre y no al Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno en armas del Presidente Caamaño; ni los titulares ni los reportajes de ocasión hacían referencias relevantes al intelectual que en medio de los bombardeos de la zona colonial por el ejército invasor, hacía llegar a todos los rincones del planeta la protesta decorosa de la patria mancillada con vibrante  y hermosa prosa e intensos tonos antiimperialistas.
    Pensé más allá de este elocuente caso y decidí a hacer este recuento parcial que muestra un reiterado empeño desde la ideología dominante para excluir de la diversidad participante en esas gestas la cuota del rojo socialista y de la militancia comunista,   y borrar los énfasis anti-imperialistas, la impronta de izquierda y  la rebeldía antisistémica contenidas en aquellos combates patrióticos y acontecimientos revolucionarios; así como despojar unilateralmente de sus convicciones anticapitalistas y antiimperialista a una parte de sus protagonistas, capaces –al parecer- de contaminar con el despliegue de la memoria de su ejemplo, este presente infame y de trastornarle la tranquilidad   y gobernabilidad a los opresores de nuevo  y viejo cuño.
    El sello de clase,  género y alcurnia en los ocultamientos

    Pero hay más: la mujer dominicana -salvo en el caso de las hermanas Mirabal y algunas más de ese calibre- ha sido invisibilizada en todas esas gestas: solo los hombres aparecen en el 46, en el 49, en el 59…. mientras y limitadamente se le reconoce a la mujer sus aportes en el 65 y en los 12 años. Ni siquiera la mal llamada “labor de apoyo” o de “retaguardia”, menos aun los sacrificios anónimos en el trabajo gris y cotidiano, los aportes silenciosos y los sacrificios y sufrimientos históricamente despreciados, les son reconocidos;   mucho menos revaluados como merecen.
    Pasa igual con la mujer dominicana cuando se enfocan otras luchas más remotas, como también ante casos de heroicidad que tocan a personas de poca “notoriedad” personal o política, o de ausencia en ellas de   “alcurnia” social, tipo   Rufino de la Cruz (chofer de las Mirabal), Medardo Germán (obrero y sobreviviente de la expedición del 14 de junio) y García Guerrero (héroe del 30 de mayo).
    Sexo, clase, alcurnia, ideología, pesan demasiado en esta manera interesada y superficial de reseñar la memoria histórica.
    Esta es otra pelea a librar contracorriente, porque la memoria histórica debe ser rescatada a plenitud y las izquierdas debidamente valorizadas.

    jueves, 26 de mayo de 2011

    CON LA HIJA DEL JEFE ‘Orden de matar a las Mirabal la dio un jefe militar’

    “MAS VALE QUE LAS HUBIERA DEJADO PRESAS, Y ESTARÍAN VIVAS”



    Miguel Franjul
    miguel.franjul@listindiario.com
    Miami, Florida
    La hija del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina, Angelita, aceptó entrar en un diálogo amplio y franco con el director del LISTÍN DIARIO sobre muchos aspectos que jalonaron la vida suya y de su familia, tanto desde el poder como en el exilio, ante la proximidad del 50 aniversario del ajusticiamiento de su padre el 30 de mayo del 1961. Esta es la segunda parte.
    Recientemente varios miembros de la resistencia contra Trujillo dijeron que el régimen de su padre había matado a más de cincuenta mil dominicanos. ¿Qué le parece a usted esa versión?De momento van a decir que cien o doscientos mil, eso no importa. Hay que ver las estadísticas. Eso lo que da es risa, porque la verdad es que van a perder la credibilidad de todo el mundo hablando estos disparates, ¡por Dios!
    ¿Entonces usted cree que es una exageración?
    También se ha dicho, y yo le estaba contando a Ramfito hoy, que también han dicho que no fueron 30 años, que hay que agregarle ahora los 12 primeros de Joaquín Balaguer.
    Yo quisiera saber ¿qué usted opina de Balaguer y el papel que jugó?
    Él fue un gran colaborador de mi papá durante el gobierno de mi padre, y como yo estuve fuera durante el gobierno de Balaguer, o sea, yo no...
    Pero cuando se produjo la muerte de su padre él queda más o menos al frente de los destinos nacionales, ustedes se marchan,  y él se queda.
    Bueno duró muy poco tiempo en el poder, casi en seguida tuvo que asilarse. Ramfis, bueno la familia lo ayudó a subir a poder de nuevo. Mi mamá no estaba de acuerdo con que lo ayudáramos.
    ¿Y qué tipo de ayuda era esa Angelita?
    Económica. Lo apoyamos en todo lo que pudimos para que pudiera ganar las elecciones.
    Ustedes apoyaron para que él ganara las elecciones, pero después ¿cuál fue el trato de él hacia ustedes, usted salió del país, pero jamás regresó?No, yo volví a la República Dominicana durante el gobierno de Balaguer.
    ¿Cuántas veces?
    Una sola vez, dos veces, perdón, dos veces.
    ¿Pero eran visitas muy temporarias?
    Una vez estuvimos diez días y después, creo que un fin de semana donde Guarién Cabrera.
    Usted dijo en su libro que todavía en el pueblo dominicano está muy enraizado el trujillismo. ¿Qué quiso decir con eso? Que hay mucha gente que admira a Trujillo  por su obra o que admira la forma en que él manejaba los asuntos del país.No, yo no sé, seguro que por su obra de gobierno, porque hay que ver que la Era de Trujillo fue la era de oro del país. Eso es indudable, eso no hay quien lo discuta y no se puede tapar el sol con un dedo.  Eso está a la vista.
    En su libro también hay unas revelaciones muy fuertes que causaron mucho impacto, en relación con las hermanas Mirabal, porque la versión que usted dio difiere totalmente de la que mucha gente tiene. Usted dijo que esa muerte no fue ordenada por su padre y él inclusive se sorprendió al conocer la noticia. ¿Sobre que pruebas usted basa esa afirmación?La información de la CIA que le dio al Departamento de Estado y al Congreso Americano que decía la información sobre las actividades de la CIA para los asesinatos de líderes extranjeros, y ahí estaba la de mi padre, el contacto de la CIA en la República Dominicana era un cercano colaborador de Trujillo (cuyo nombre se reserva El Listín por razones legales)  y entonces ellos le informaron a él que no iban a participar en el proyecto del asesinato de mi padre mientras él (Trujillo) tuviera el control absoluto del gobierno allá. Que tenía que haber un acto o algo contundente allá para ellos entonces colaborar. Entonces esa fue la sentencia de muerte de las hermanas Mirabal, porque como tú sabes eso afectó el régimen de mi padre absolutamente, mi padre no quería que esas muchachas sufrieran nada. Un alto jefe militar fue el que dio la orden para el asesinato, según declaró ese oficial en la Aviación y, sin tortura, él declaró que el cercano colaborador de mi padre le había dicho a él que había que echarle ese problema, con otras palabras, a mi papá.
    Pero eso era insólito, porque él en ese momento ocupaba un alto cargo en las Fuerzas Armadas...
    Pero él era de los complotados contra mi padre y entonces él aprovechó el momento en que Johnny Abbes estaba fuera para ordenar el asesinato de las Mirabal.
    O sea, ¿esas órdenes las dio ese alto cargo militar?
    Y eso fue con las declaraciones de él cuando lo tomaron prisionero en la Aviación.
    A raíz de la publicación de su libro, nosotros en el LISTÍN recogimos muchos testimonios, especialmente de mujeres que narraron casos de torturas en La 40 y en La Victoria, porque habían estado enroladas en el Movimiento 14 de Junio,  entre ellas estaban dos de las hermanas Mirabal y ellas contaron las penurias y los abusos que se cometieron.Bueno, ¿cómo te digo?  Las hermanas Mirabal eran comunistas y lo que yo te dije de los comunistas te lo vuelvo a repetir ahora.
    Ok, pero ellas y las otras sufrieron y denunciaron esas torturas. Cuando usted escucha esos testimonios, a usted como mujer ¿qué reacción le provoca?Bueno ya te lo dije anteriormente.
    No en términos políticos, sino humanos.
    Pero es que son cosas que yo en realidad dudo.
    O sea, ¿usted no las cree?
    No, yo no creo. Los comunistas siempre inventan cosas y esas personas estaban muy envueltas en el comunismo. Hay que ver las cosas que suceden en Cuba, Dios mío.
    Ellas también hablaron de crueldades que se cometieron contra los hombres, algunos de ellos sus esposos, otros hermanos, tíos, padres y allegados y de las numerosas secuelas que dejó el régimen trujillista a cientos de dominicanos. ¿Qué piensa de todo esto?Son cosas muy penosas que ojalá y no hubieran pasado. Pero está muy claro que toda persona que se involucra en actividades subversivas y criminales para atentar contra la vida de un jefe de Estado tiene que saber que si lo agarran, salvo que no sea en un régimen totalitario, lo van a meter preso y lo van a interrogar, y si es culpable, lo van a condenar.
    En mi país, con el afán de ser héroes, muchos se inventan toda clase de travesuras. Por eso soy muy escéptica para creer todo lo que dicen. Tengo entendido que en los países civilizados las cárceles han evolucionado mucho, pero en el siglo pasado no era así, y mientras más para atrás, cada vez peores, son sitios de horror.
    Por eso no es equitativo pretender  juzgar los métodos del pasado con los estándares del presente. Sencillamente no es justo.
    Si usted hubiese tenido participación en la vida política, ¿qué le hubiese aconsejado a su padre. Cómo le hubiese recomendado que tratara a las damas que se alzaron contra su gobierno, y a los demás “rebeldes”?Mi papá nació el siglo antes pasado y se propuso superarse y cuando le llegó su tiempo se trazó el plan para la transformación del país en una nación próspera, y así lo hizo.
    A lo largo de su vida pública, comenzando con su madre y terminando conmigo, sólo he oido cosas agradables acerca del trato que reciben las damas de mi padre... De eso se sentía orgulloso. “Es todo un galán”, escribió la periodista puertorriquena Marta Lomar.
    Ahí tiene usted el caso de las hermanas Mirabal. El comunismo por esos años era virulento, sin embargo mi papá las invitaba a sus fiestas y  siempre fue caballeroso con ellas.
    Cuando fue develado el complot del 14 de Junio que planeaban asesinar a mi padre, claro que estuvieron presas y condenadas por la justicia junto a sus esposos. Pero al poco tiempo, fueron indultadas por mi papá, que tal vez, más vale que las hubiera dejado presas y estarían vivas.
    Su desgracia comenzó cuando la CIA le informó a los conjurados para asesinar a mi papá, que no continuarían con el proyecto mientras tuviera el control que tenía en el país. Esto de acuerdo con el libro del Departamento de Estado que investigó los asesinatos de jefes de Estados realizados por la CIA. En consecuencia, había que producir un acontecimiento contundente que desestabilizara el gobierno. Esa fue la sentencia de muerte de esas señoras.
    ¿Quién las escogió? No sé, ni creo sea posible saberlo, ¿quien las mandó a matar? El alto cargo militar. En declaraciones que hiciera cuando estaba detenido en la Aviación, donde no se podía alegar que fuera torturado, dijo que fue el colaborador de mi padre quien le dio la orden diciéndole que: “había que echarle esa vaina al jefe”. El Servicio de Inteligencia era dependencia de la Secretaria de las Fuerzas Armadas. Johnny Abbes, jefe del SIM, se encontraba  fuera del país.
    Mientras se cometía el crimen, a cierta distancia, había un individuo verificando la ejecución del crimen. ¿Sabe usted quién era ese señor?  
    De manera que mi papá y su gobierno fueron víctimas del asesinato de las Mirabal. Ese fue el principio del fin. Y todo el mundo lo sabe, pero no es lo mismo ser “víctima de la tiranía” que víctima de los victimarios de Trujillo. Ejemplo a Taváres Justo lo cogieron prisionero y la oligarquía del Triunvirato lo mandó a fusilar. Sin embargo de eso no se habla, porque no deja dividendos.
    ¿Usted reconocería que su padre fue un dictador, un gobernante opresor, una persona que no respetó las libertades públicas, por una o más de estas causas: porque ese tipo de sistema era común en esa época, porque él estaba en pleno derecho de defender su vida y de proteger a los suyos, porque tenía muchos enemigos o contrarios que aspiraban a sustituirlo. Lo justificaría de esta manera?Cierto que mi papá gobernó autocraticamente, él reconocía que su gobierno era dictatorial. Pero también reconocía que de otra manera no hubiese podido realizar su obra. Y él sí que sabía porqué lo decía. Es un  tema que lo trato ampliamente en mi libro.
    La realidad es que logró hacer del país una nación próspera, pujante. Una mirada a lo que era el país en 1930 nos puede ayudar un poquito. Sin fronteras, sin instituciones, sin economía propia, sin programas sociales y un Estado de cosas anarquizadas con revoluciones al doblar de la esquina, los gobiernos en su mayoría duraban meses, y con el país repartido entre unos cuantos “generales”, caciques.
    Cualquiera se hubiera transado por lo que fuera con tal que le sacaran de ese bache. La pregunta especulativa del millón es: ¿se podía realizar la obra que hizo mi padre con un régimen democrático? Pero si eso es lo que había tenido el país desde su independencia y el país iba de mal en peor.
    Es que para que un sistema democrático funcione el país tiene que estar dotado, primero, de las condiciones de progreso y desarrollo que mostraba la República a la muerte de mi padre: moralidad, amor a la patria y respeto a sus símbolos, educación, cultura al alcance de los más desposeídos, autoridad y respeto, orden público, disciplina, institucionalidad del Estado, trabajo que fomente el desarrollo integral del país, respeto y celos por los bienes del Estado.
    ¿Cree que en algunas cosas se le fue la mano. Le hubiese gustado a usted que su padre no hubiese sido tildado de ruin, que el pueblo dominicano pudiera reconocer las obras que hizo. ¿Estaría dispuesta a reconocer que Trujillo pudo haber cometido algunos excesos. Le pediría usted perdón al pueblo dominicano por ellos?Cuando un médico acude a curar a un enfermo su intención es salvarlo, sanarlo aunque para ello tenga que usar, bisturís, lancetas, y cuantos procedimientos sean necesarios  para sacar toda la malignidad. Es muy doloroso pero al final, cuando  el paciente está curado, sano y salvo el paciente le da las gracias, no por el dolor que le causó, sino por haberlo curado.
    Como dije anteriormente en 1930 el país era un enfermo y en muy mal estado, los gobernantes desfilaban uno tras otro y ninguno curaba al enfermo porque, como dice Abelardo  Nanita, le faltaba lo que a Trujillo le sobraba, “patriotismo”, rodeándose siempre de lo mejor que tenía el país, arrancó con su proyecto. Lo primero fue pacificar el país. Ahí tenemos el caso de Desiderio Arias, que dicen que fue víctima de mi padre. Pero nadie cuenta que este era un señor de  mentalidad montonera, que fomentaba revoluciones si los gobiernos no compartían el gobierno con él.
    Mi papá fue completamente solo y desarmado al cuartel general de Desiderio Arias, donde estaba sublevado para hacerlo desistir de su actitud. Mi papá le ofreció muchas cosas, menos repartir el gobierno, como  se usaba entonces. De regreso, volvió a pasar caminando por entre los guerrilleros armados que estaban con Desiderio. Ante esa situación mi papá dispuso que el Ejército actuara para reducirlo militarmente.
    Es una historia verídica, auténtica, mostrando mi padre tener un valor y una sangre fría sin parangón. Cantidad de casos como este tuvo que afrontar para lograr un estado de orden y respeto en todo el terrritorio.
    Años después vino la era del poderío comunista, queriendo la Unión Soviética adueñarse de nuestro territorio valiéndose de muchísimos tontos útiles que obedeciedo esas consignas no le daban tregua al gobierno de mi papá. Pero si ellos eran agresivos, el gobierno era más agresivo que ellos. Esa fue una constante hasta que bajó Fidel Castro de la Sierra Maestra con su aureola de libertador, jurando pegarle fuego a la cordillera de los Andes.
    A nuestro país envió la invasión el 14 de junio de 1959, que venían a instaurar un sistema como el de Cuba y es una pena que tantos dominicanos se prestaron para eso. El resto de la historia es bien conocida.
    Luego surgió el Movimiento 14 de Junio, que si bien no todos eran comunistas, la dirigencia sí que lo era. Sólo tiene que leer su declaración de principios. Para resumir, gracias a Dios que el país pudo ser librado de todas esas doctrinas malsanas, diabólicas. Como indico en mi libro, ese fue el último gran servicio que le hizo mi padre al país.
    Claro que es inevitable que a lo largo de todo ese recorrer “haciendo camino al andar” tienen que haberse cometido muchos excesos. Pues siempre pasa cuando se tiene que emplear la fuerza de la autoridad. El doctor Balaguer le llamaba “fuerzas incontrolables”.
    Me consta que mi papá sirvió al país inspirado por su patriotismo y con la mejor intención, queriendo librarle de todo lo malo y darle siempre todo lo mejor.
    Me parece que el perdón debe pedirse cuando se ha cometido una maldad y existe el cargo de conciencia, pero cuando se actúa con la mejor intención para la consecusión de una noble causa, creo que es al revez, que los dominicanos tenemos una gran deuda de gratitud con el generalísimo Trujillo. Sin él no tuviéramos los dominicanos la democracia que vive hoy el país.

    No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.

    Voltaire

    LinkWithin

    Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

    Esto puede ser de su interés

    Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...