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domingo, 24 de noviembre de 2013
sábado, 23 de noviembre de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
lunes, 27 de agosto de 2012
Historia Oral: Marco Astacio Payano entrevistado por Pedro De León C.
jueves, 12 de abril de 2012
Historia Oral: Viaje de Campo a Pedernales y Haití
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Yoselin Espinal
jueves, 24 de febrero de 2011
Testimonio de Puello Soriano, MonchínPinedo y Chico Pérez.
j
Lugar de entrevista Santo Domingo (AGN)
Fecha de la entrevista 2006-10-18
Investigador: Jesús Díaz y Aquiles Castro.
Proyecto Voces de la Revolución de Abril
Comandos del PSP y otras acciones del MPD. (Santo Domingo 1965)
00:46:39- Pero yo tengo que agregar, porque en varias reuniones que yo participé por el MPD, en las reuniones político – militares, participaba Manolo el español, que estaba sobre el comando… el comando que ellos tenían era ahí en San Lázaro, en la Santomé, frente a la primera canchita de San Lázaro.
00:46:57- Pero honradamente Monchín, sin querer menospreciar ni subestimar, no fue de gran participación ese comando.
00:47:11- Eso es verdad, yo soy testigo de eso, doy fe y creo.
00:47:16- Si, pero como los entrevistadores decían; todos los datos hay que señalarlos.
00:47:20- Ahora, solamente honraba ese comando el señor Justino del Orbe, el único que lo honraba.
00:47:25- Y la familia del Orbe estuvo ahí tuvo ahí.
00:47:27- Si, siempre, desde el principio, principalmente la mujer de él, la señora del Orbe.
A C. ¿Todos los integrantes de ese comando eran del PSP?
00:47:35- No, había emepedeísta como el caso inicial del sobrino de Palmenio; Miguel Ángel Erizón, había otro del MPD en ese comando
00:47:47- Estaba Chico.
00:47:48- Chico vivía por ahí.
00:47:49- Que no tuvo resonancia.
00:47:51- Rigoberto Llano.
00:47:53- Ese comando no tuvo resonancia.
00:47:56- Ese comando tuvo Tony Saponte, el hermano Conde, Quírico Valdez, Willián Peña, todos eran dirigentes del PSD, Manolo el español, Norberto Roca, la familia del Orbe; Papa, hijo, y todo el mundo.
00:48:16- Estaba todo el mundo, después se mudaron completo para allá.
00:48:19- Pero realmente, de un muchacho llamado Rigoberto y Manolo, fueron hombres que sí tuvieron al frente, yo recuerdo, porque la historia hay que decirla, que una vez Lachapel hizo un recorrido a los diferentes comandos, se rumoraba que esa noche iba a tratar de penetrar Ramón Matías Mellas, que estaba en el Palacio, y Lachapel recogió a los mejores hombres de los diferentes comandos, y yo recuerdo que nos arengó, yo estaba libre, me tocaba mi libertad porque los comandos tenían una estructura militar, un día servicio, otro día… bueno, recuerdo que yo estaba de descanso y Rigo le dieron la potestad, especie de que eligiera los hombres que él quería que lo acompañara a los frentes del Palacio esa noche, “La Operación Arepa” se llamaba, yo creo, y Rigo me fue buscando a mí, yo tuve que cambiarme, pero yo era del MPD, todo el mundo me identificaba del MPD, con Miguel Ángel Erizón, con quien tuve yo un pequeño problema, pero, eso no viene al caso, y nos situaron a nosotros en el Colegio La Candelaria, donde está la casa, la que le quedaba frente al Palacio, en la parte de atrás, ahí nosotros veíamos los guardias de Ramón Matías Mellas, no sé con qué objetivo está fumando, yo tengo un anécdota de eso, que uno siempre tiene su chiste, yo recuerdo que Lachapel replegó los hombres y a mí me tocó en un baño, yo era medio inquieto con los baños, y otro compañero, y yo le dije; Rigo, carajo, mira donde estoy, quizás voy a morir en este baño que a mí me gustaba tanto, en mi época juvenil, pero realmente hubo hombres, pero como dice El Men, no tuvo esa gran participación, creo que mencioné que tuvo Tony Saponte, porque yo nunca vi a Narciso casi en ese comando, si a Gordo Cuello, Quírico Valdez no debo de dejar de mencionarlo, a Quírico Valdez, era la creminata del PSD que estaba ahí en esa casa.
00:50:49- Pero hay que agregar, con el caso del Gordo Cuello, que era redactor del periódico Patria conjuntamente con Alfredo Manzano, este señor periodista, que siempre andaba con una Cristóbal…
00:51:05- El Chino Ferreira ¿No estaba ahí?
00:51:08- El Chino Ferreira, pero el otro profesor, que el Pacoredo usó posteriormente en la Universidad de él, que lo sacó con una cuestión en la cabeza, compadre del Ingeniero Manzano.
00:51:19- A los hombres que yo veía del PCD, realmente, un poco, en la línea del fuego y en ese comando, yo vuelvo y repito, casi nunca llegué a ver a Narciso, ni a ninguna de esas gentes, sí a Manuel el español, a quien le tengo un gran afecto por su valor.
00:51:39- Yo puedo agregar Chico, porque no deseo menospreciar, sino que aparezca, ellos tenían una peña muy famosa que iba casi todo el mundo porque el eje de la Peña, porque era todo un poeta, luego declarado el poeta nacional, Don Pedro Mir, y yacía creo que por la calle el Conde, y eso hay que reconocerlo que del punto de vista teórico, ideológico, formativo, educativo, ellos tuvieron.
00:52:09- No, fueron casi a la vanguardia realmente, desde ese punto de vista estaba completamente de acuerdo.
00:52:15- No se dice mucha cosa del MPD, porque el MPD siempre, siempre, siempre, se parece a una expresión matemática que era del punto de vista, o sea, un organismo cerrado, a nosotros no nos gustaba que nos tiraran foto, y en las cuestiones públicas no nos gustaba aparecer, manteníamos nuestras reuniones clandestinas de los organismos, los únicos dos eventos que nosotros participamos públicamente fue el pre-congreso, el primer pre-congreso en la argentina.
00:52:51- Con permiso, confirmando lo que tú dices, Monchín, confirmando lo que tú dices, porque ahí yo, por ejemplo, yo en algunas etapas que ustedes han mencionado yo no tuve participación activa, pero en el Comando Argentina sí tuve una participación activa, en el frente de batalla, tan así es lo que tú dices, que la escuela militar que había en la Argentina, era exclusivamente de emepedeístas.
00:53:21- Si, era completamente cerrada. Y otro hecho fue cuando a raíz de las negociaciones, el grupo de los jóvenes que desfilaron por el Conde.
00:53:33- Que fue en la foto donde yo aparezco, que creo que Mena lo sabía eso.
00:53:38- No, yo lo que veo allá atrás es a Cayetano Monchín, yo estoy alante con el Moreno.
00:53:38- No, no, en la foto que hubo ahora en la exposición, yo, Tito Monte.
00:53:47- Fue cuando se hizo el desfile en el Conde.
00:53:49- Protestando contra las negociaciones que se hacían.
00:53:51- Son de las pocas fotos que aparecen del MPD.
00:53:53- Edgar, Erizón Pichardo, yo, Esteban.
00:54:00- Yo me recuerdo que cuando nosotros veníamos desfilando, no sé si por la Palo Hincado o es por la Santomé, están desfilando, que va Cayetano y va todo el mundo ahí.
00:54:12- Óyeme, eso fue posteriormente, ¿tú sabes cuándo? El 19 de diciembre.
00:54:17- Que le hicimos una parada a batallón ahí en el Comando.
00:54:20- Que nosotros nos tiramos, yo creo que el único partido que se tiró a la calle, que sacó todas sus armas de nuevo, fue cuando el ataque al Matún, que el MPD se tiró a la calle en la capital, en la calle, con arma en la mano, y se tiró muchísimo tiro, se sacaron las armas, aquí la guerra continúa si mueren esas gentes así.
00:54:49- Ahora, a mí me gustaría oír de tu boca, Men, aquella vez que nos entrecruzamos con dos jeep norteamericanos en las cinco esquina de San Carlos, que nos tiraron dos fuetazos, ¿tú te acuerdas?, que se llevaron lo antepecho.
00:55:10- Y tuvimos coño, que hacer un camuflaje del diablo ahí, si, yo me recuerdo de eso como ahora.
Aquiles Castro. ¿Qué fecha más o menos fue eso?
00:55:18- Eso fue… el 28 llegaron ellos, ya el 29, 30 ya se recogió el primer jeep para los americanos, lo primero lo cogió Lilito, Barahona, cerca de ahí de la 30 de Marzo, y el segundo lo cogimos nosotros en San Carlos.
00:55:36- Recuerdo que esa captura que hizo Lilito, hizo algo en Barahona, que voy a tratar de traerlo aquí. Fidel le dio un discurso que dijo: Para que vean que los americanos son de carne y hueso, por esa captura que hizo mi compadre en esa época, Eliseo Andujar, Barahona.
00:55:55- Pero hay que agregar sobre la guerra de Abril, dos hechos que le dieron vuelta al mundo, las fotografías, una es la del muchacho frente al guardia, y la segunda es la de Guillén con la Thomson, que él le decían Toña la Negra, tirada con la boina en el suelo, amigo, que visitaba siempre al Men todos los días.
00:56:22- La diferencia entre esa boina y la de Guillén era que la de Guillén era negra, pero siempre fueron débil con la boina.
00:56:29- A mí me faltó también, decirle una cosa a ustedes muy importante entre las que ustedes quieren que uno enfoque.
00:56:40- ¿Tú llegaste a conocer la mujer de Guillén?
00:56:45- La Madame.
00:56:46- Y el hijo de Guillén.
00:56:48- La Madame trabajó hasta el día que le dieron su jubilación en el Comedor Universitario, una morenita llenita, bajita, y aquel ayudante famoso que luego pasó a ser mecánico, un morenito en el departamento de mecánica de la universidad, hijo de Guillén también.
00:57:10- Men, ¿Tú no conociste a Mandé?
00:57:12- ¿A quién?
00:57:13- A Mandé, la mamá de Fiume.
00:57:17- Ahí en San Antón.
00:57:19- Yo le iba a dar un relatito a ustedes, una anécdota muy importante, tú te recuerda Monchín, Chico no, Chico no estaba ahí, cuando se inició una agitación contrarrevolucionaria, que estaba Caamaño, Héctor Aristy y ahí en la explanada del parque Independencia, donde estaba el Partido Social Cristiano, que se pararon todas esas gentes ahí, vinieron gentes de allá arriba en cantidad, pronunciándose diciendo que ellos había que darle como su recompensa en la vaina de la Guerra de Abril, entonces eso se agitó tanto, un murmullo, y mucha gente de allá arriba, que llegó, y se agitó tanto eso, que una noche estamos nosotros en el mismo comando que te digo, de ahí, de frente al Palacio de Justicia, Casa Cornielle, el abogado Cornielle, ahí, que era de ahí, que era nuestra oficina del Comité Central, después de esos murmullos, y esa alteración, buscando romper los lazos que habíamos tenido de la lucha, de la revolucionaria, y como quiera no alcanzamos, pues si logramos éxito ahí, que nosotros teníamos forma hasta de cocinar, forma de vivir mancomunado, y todas esas cosas grandes que estaban ahí, bueno, después de ese alboroto enorme de todas esas gentes que vinieron de allá arriba, que no es más que inspirado por la CIA, y agitando que había que pagarle todo su dinero, y que ellos lucharon, que se yo que, se aparece, como no terminé ahorita, Héctor Aristy, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Marte Hernández, y Peña Taveras, no recuerdo quién más llegó, y se dirigen, cuando llegan saludan, nos estábamos comiendo nosotros un locrio de bacalao, y llega Caamaño y llegan todas esas gentes, y dicen, nosotros hemos venido donde usted porque, yo estaba esa noche, cuando estaba la bulla esa, yo estaba por esos lados por ahí, entonces, llega y dice; no sé si fue Héctor Aristy o cuál fue que dice, estamos nosotros en un apriete, porque ahí han venido una serie de tipos agitando problemas de que a ellos hay que buscarle medio económico y cosas por el estilo, entonces, recuérdate tú, que teníamos un muchacho muy agitador, que se llamaba Nicolás Mery.
01:00:16- Cómo no, espérate, Nicolás Mery y yo fuimos juntos, tuvimos juntos en guachupita, y nuestro entrenador era Tito y el “Jabao”, yo me había llevado una muchachita.
01:00:32- ¿Cómo?, tú estabas en ese tiempo ahí.
01:00:34- Si, de la Noria de San Antón, me fui a jugar para la Marina, para allá, para guachupita.
01:00:38- Pero Chico, tú eres viejo, entonces.
01:00:39- No, yo tengo 58 años, yo soy como anulfo.
01:00:49- ¡Coño!, “po´ tú era un tíguere en ese tiempo cuando nos conocimos”, dirigente de ahí, de San Lázaro.
01:00:55- Si, me la llevé.
01:00:56- Tú no tenía 18 años, no, Chico, vamos a hablar claro
00:01:00- Tienes razón.
00:01:01- No, lo que pasa es que él era el muchachito de los barrios, de los que le gustaba caminar y andar con la gente grande, pero Chico siempre fue el más chiquitico.
01:01:11- Es verdad, por eso le decían Chico.
01:01:16- Bueno, excusándome, como dice Monchín, le único muchachito que ese grupo de Barahona; Guigui, Chuta, antes de la guerra, Plinio, Ficorcini, Tuto, al único pequeño que ellos aceptaban en el grupo era Plinio, era este que está aquí, que siempre tuve la acogida porque llevaba mi periódico Libertad, y me decían “La Ciencia”, y voy a decir algo aquí que nadie sabe, que cuando tumbaron a Juan Bosch, las tres primeras bombas en nicle que se pusieron aquí, en el China, ¿Tú te recuerdas de ese restaurante en la Duarte?
010:01:56- Si.
01:01:57- En Dominicana de Aviación, y no recuerdo si fue en el Apolo, esas tres bombas de nicle, porque no pasaron muerto, quien la hacía era Eliseo Andujar, Barahona, y quien les habla, el dispositivo era una bomba de nicle, que yo no sé cómo, el dispositivo era una cajita de cigarrillo, y Memo, Harri Jiménez, Memo, y pusimos esas tres bombas y después nos íbamos a ver los intocables y a reírnos cuando oíamos la detonación, yo voy a tratar de que Lilito Barahona venga aquí para que él narre esa historia.
01:02:35- Memo anda ahí todavía.
01:02:38- Sí, pero yo tengo que terminar la cosita que yo le decía, entonces, están Nicolás Mery, yo me recuerdo que nosotros bajamos en los jeep, yo me recuerdo muy claro de eso, que nos estábamos comiendo un locrio de bacalao, estaba Estebita, estabas tú, estaba el Moreno, y estaba un muchacho que yo lo tengo en una fotografía, no sé si fue Cayetano que me la dio, donde Conde, yo no sé si está Monchín.
01:03:13- Condecito está, en una estoy yo, pero en otra no, porque se tomaron varias fotos, de las pocas, estaba Breno B. también.
01:03:21- Va a salir en la foto, lo que pasa es que la foto está muy oscura, entonces, empezamos a agitar esa noche ahí, que Monchín estaba ahí, porque era todos que nos íbamos para allá, entonces, dicen ellos, no sé quién fue que tomó la palabra primero, bueno, hay que agitar por la mañana porque estas gentes están embromando en estas cuestiones y se formó una brigada con Nicolás Mery, y cogimos toda esa Zona Colonial: “Los Revolucionarios somos los primeros y no luchamos por dinero”, y toda esa vaina se llenó, pero todavía yo cito esa vaina, “Los Revolucionarios somos los primeros y no luchamos por dinero”, como a mí me dieron dizque una pensión hace un año y un mes, levantó la mano todo el mundo allá en el Congreso, y hace un año y un mes y todavía yo no he cobrado un chele, no he cobrado ni un chele, ahora, yo no la pido ni la goloseo, pero si me la dan me la hondeo, lo digo muy claro, porque tampoco voy a privar en que yo no quiero, porque yo la necesito también. Entonces, yo le voy a decir una cosa a ustedes, a ver si ustedes más o menos hacen versión y ponen el sentimentalismo por una parte, el problema del sacrificio por otro, y el problema de merecimiento por otro, yo le voy a hacer esta comparación a ustedes, ven acá, mira, los hijos de los reyes son los príncipes, los hijos de los grandes acaudalados son su heredero, los hijos de los revolucionarios crecen y nacen frustrados, caigo en esto para que ustedes…, todavía yo estoy en una vaina pensando, porque todas las gentes que me han hablado, ven acá, yo tengo un sigla de nietos y vaina ahí, verdad, entonces yo le voy a preguntar a ustedes como el Partido mío los condena eso también y yo sigo la disciplina, si por ejemplo, yo como tengo una vaina, que tengo una cooperativa, de un dinero que me dieron y están en el banco todavía, dos años y pico y no he tocado ese dinero porque no es mío, se lo hicieron a la cooperativa, hay gentes que me han dicho, el mismo Gilberto, ¡coño, pero cógete esos cuartos!, a mí no me dieron esos cuartos a mí, y están esos cuartos metidos en la cooperativa, entonces, puede haber una condena, que un hombre como Delio Gómez Ochoa, que participó en la lucha, y se sacrificó, y vino preparado para todo, aunque no tenía muchísima preparación una guerrilla y llevarla hasta su última consecuencia, se merece todo el mérito que le den a Gómez Ochoa.
Lugar de entrevista Santo Domingo (AGN)
Fecha de la entrevista 2006-10-18
Investigador: Jesús Díaz y Aquiles Castro.
Proyecto Voces de la Revolución de Abril
Comandos del PSP y otras acciones del MPD. (Santo Domingo 1965)
00:46:39- Pero yo tengo que agregar, porque en varias reuniones que yo participé por el MPD, en las reuniones político – militares, participaba Manolo el español, que estaba sobre el comando… el comando que ellos tenían era ahí en San Lázaro, en la Santomé, frente a la primera canchita de San Lázaro.
00:46:57- Pero honradamente Monchín, sin querer menospreciar ni subestimar, no fue de gran participación ese comando.
00:47:11- Eso es verdad, yo soy testigo de eso, doy fe y creo.
00:47:16- Si, pero como los entrevistadores decían; todos los datos hay que señalarlos.
00:47:20- Ahora, solamente honraba ese comando el señor Justino del Orbe, el único que lo honraba.
00:47:25- Y la familia del Orbe estuvo ahí tuvo ahí.
00:47:27- Si, siempre, desde el principio, principalmente la mujer de él, la señora del Orbe.
A C. ¿Todos los integrantes de ese comando eran del PSP?
00:47:35- No, había emepedeísta como el caso inicial del sobrino de Palmenio; Miguel Ángel Erizón, había otro del MPD en ese comando
00:47:47- Estaba Chico.
00:47:48- Chico vivía por ahí.
00:47:49- Que no tuvo resonancia.
00:47:51- Rigoberto Llano.
00:47:53- Ese comando no tuvo resonancia.
00:47:56- Ese comando tuvo Tony Saponte, el hermano Conde, Quírico Valdez, Willián Peña, todos eran dirigentes del PSD, Manolo el español, Norberto Roca, la familia del Orbe; Papa, hijo, y todo el mundo.
00:48:16- Estaba todo el mundo, después se mudaron completo para allá.
00:48:19- Pero realmente, de un muchacho llamado Rigoberto y Manolo, fueron hombres que sí tuvieron al frente, yo recuerdo, porque la historia hay que decirla, que una vez Lachapel hizo un recorrido a los diferentes comandos, se rumoraba que esa noche iba a tratar de penetrar Ramón Matías Mellas, que estaba en el Palacio, y Lachapel recogió a los mejores hombres de los diferentes comandos, y yo recuerdo que nos arengó, yo estaba libre, me tocaba mi libertad porque los comandos tenían una estructura militar, un día servicio, otro día… bueno, recuerdo que yo estaba de descanso y Rigo le dieron la potestad, especie de que eligiera los hombres que él quería que lo acompañara a los frentes del Palacio esa noche, “La Operación Arepa” se llamaba, yo creo, y Rigo me fue buscando a mí, yo tuve que cambiarme, pero yo era del MPD, todo el mundo me identificaba del MPD, con Miguel Ángel Erizón, con quien tuve yo un pequeño problema, pero, eso no viene al caso, y nos situaron a nosotros en el Colegio La Candelaria, donde está la casa, la que le quedaba frente al Palacio, en la parte de atrás, ahí nosotros veíamos los guardias de Ramón Matías Mellas, no sé con qué objetivo está fumando, yo tengo un anécdota de eso, que uno siempre tiene su chiste, yo recuerdo que Lachapel replegó los hombres y a mí me tocó en un baño, yo era medio inquieto con los baños, y otro compañero, y yo le dije; Rigo, carajo, mira donde estoy, quizás voy a morir en este baño que a mí me gustaba tanto, en mi época juvenil, pero realmente hubo hombres, pero como dice El Men, no tuvo esa gran participación, creo que mencioné que tuvo Tony Saponte, porque yo nunca vi a Narciso casi en ese comando, si a Gordo Cuello, Quírico Valdez no debo de dejar de mencionarlo, a Quírico Valdez, era la creminata del PSD que estaba ahí en esa casa.
00:50:49- Pero hay que agregar, con el caso del Gordo Cuello, que era redactor del periódico Patria conjuntamente con Alfredo Manzano, este señor periodista, que siempre andaba con una Cristóbal…
00:51:05- El Chino Ferreira ¿No estaba ahí?
00:51:08- El Chino Ferreira, pero el otro profesor, que el Pacoredo usó posteriormente en la Universidad de él, que lo sacó con una cuestión en la cabeza, compadre del Ingeniero Manzano.
00:51:19- A los hombres que yo veía del PCD, realmente, un poco, en la línea del fuego y en ese comando, yo vuelvo y repito, casi nunca llegué a ver a Narciso, ni a ninguna de esas gentes, sí a Manuel el español, a quien le tengo un gran afecto por su valor.
00:51:39- Yo puedo agregar Chico, porque no deseo menospreciar, sino que aparezca, ellos tenían una peña muy famosa que iba casi todo el mundo porque el eje de la Peña, porque era todo un poeta, luego declarado el poeta nacional, Don Pedro Mir, y yacía creo que por la calle el Conde, y eso hay que reconocerlo que del punto de vista teórico, ideológico, formativo, educativo, ellos tuvieron.
00:52:09- No, fueron casi a la vanguardia realmente, desde ese punto de vista estaba completamente de acuerdo.
00:52:15- No se dice mucha cosa del MPD, porque el MPD siempre, siempre, siempre, se parece a una expresión matemática que era del punto de vista, o sea, un organismo cerrado, a nosotros no nos gustaba que nos tiraran foto, y en las cuestiones públicas no nos gustaba aparecer, manteníamos nuestras reuniones clandestinas de los organismos, los únicos dos eventos que nosotros participamos públicamente fue el pre-congreso, el primer pre-congreso en la argentina.
00:52:51- Con permiso, confirmando lo que tú dices, Monchín, confirmando lo que tú dices, porque ahí yo, por ejemplo, yo en algunas etapas que ustedes han mencionado yo no tuve participación activa, pero en el Comando Argentina sí tuve una participación activa, en el frente de batalla, tan así es lo que tú dices, que la escuela militar que había en la Argentina, era exclusivamente de emepedeístas.
00:53:21- Si, era completamente cerrada. Y otro hecho fue cuando a raíz de las negociaciones, el grupo de los jóvenes que desfilaron por el Conde.
00:53:33- Que fue en la foto donde yo aparezco, que creo que Mena lo sabía eso.
00:53:38- No, yo lo que veo allá atrás es a Cayetano Monchín, yo estoy alante con el Moreno.
00:53:38- No, no, en la foto que hubo ahora en la exposición, yo, Tito Monte.
00:53:47- Fue cuando se hizo el desfile en el Conde.
00:53:49- Protestando contra las negociaciones que se hacían.
00:53:51- Son de las pocas fotos que aparecen del MPD.
00:53:53- Edgar, Erizón Pichardo, yo, Esteban.
00:54:00- Yo me recuerdo que cuando nosotros veníamos desfilando, no sé si por la Palo Hincado o es por la Santomé, están desfilando, que va Cayetano y va todo el mundo ahí.
00:54:12- Óyeme, eso fue posteriormente, ¿tú sabes cuándo? El 19 de diciembre.
00:54:17- Que le hicimos una parada a batallón ahí en el Comando.
00:54:20- Que nosotros nos tiramos, yo creo que el único partido que se tiró a la calle, que sacó todas sus armas de nuevo, fue cuando el ataque al Matún, que el MPD se tiró a la calle en la capital, en la calle, con arma en la mano, y se tiró muchísimo tiro, se sacaron las armas, aquí la guerra continúa si mueren esas gentes así.
00:54:49- Ahora, a mí me gustaría oír de tu boca, Men, aquella vez que nos entrecruzamos con dos jeep norteamericanos en las cinco esquina de San Carlos, que nos tiraron dos fuetazos, ¿tú te acuerdas?, que se llevaron lo antepecho.
00:55:10- Y tuvimos coño, que hacer un camuflaje del diablo ahí, si, yo me recuerdo de eso como ahora.
Aquiles Castro. ¿Qué fecha más o menos fue eso?
00:55:18- Eso fue… el 28 llegaron ellos, ya el 29, 30 ya se recogió el primer jeep para los americanos, lo primero lo cogió Lilito, Barahona, cerca de ahí de la 30 de Marzo, y el segundo lo cogimos nosotros en San Carlos.
00:55:36- Recuerdo que esa captura que hizo Lilito, hizo algo en Barahona, que voy a tratar de traerlo aquí. Fidel le dio un discurso que dijo: Para que vean que los americanos son de carne y hueso, por esa captura que hizo mi compadre en esa época, Eliseo Andujar, Barahona.
00:55:55- Pero hay que agregar sobre la guerra de Abril, dos hechos que le dieron vuelta al mundo, las fotografías, una es la del muchacho frente al guardia, y la segunda es la de Guillén con la Thomson, que él le decían Toña la Negra, tirada con la boina en el suelo, amigo, que visitaba siempre al Men todos los días.
00:56:22- La diferencia entre esa boina y la de Guillén era que la de Guillén era negra, pero siempre fueron débil con la boina.
00:56:29- A mí me faltó también, decirle una cosa a ustedes muy importante entre las que ustedes quieren que uno enfoque.
00:56:40- ¿Tú llegaste a conocer la mujer de Guillén?
00:56:45- La Madame.
00:56:46- Y el hijo de Guillén.
00:56:48- La Madame trabajó hasta el día que le dieron su jubilación en el Comedor Universitario, una morenita llenita, bajita, y aquel ayudante famoso que luego pasó a ser mecánico, un morenito en el departamento de mecánica de la universidad, hijo de Guillén también.
00:57:10- Men, ¿Tú no conociste a Mandé?
00:57:12- ¿A quién?
00:57:13- A Mandé, la mamá de Fiume.
00:57:17- Ahí en San Antón.
00:57:19- Yo le iba a dar un relatito a ustedes, una anécdota muy importante, tú te recuerda Monchín, Chico no, Chico no estaba ahí, cuando se inició una agitación contrarrevolucionaria, que estaba Caamaño, Héctor Aristy y ahí en la explanada del parque Independencia, donde estaba el Partido Social Cristiano, que se pararon todas esas gentes ahí, vinieron gentes de allá arriba en cantidad, pronunciándose diciendo que ellos había que darle como su recompensa en la vaina de la Guerra de Abril, entonces eso se agitó tanto, un murmullo, y mucha gente de allá arriba, que llegó, y se agitó tanto eso, que una noche estamos nosotros en el mismo comando que te digo, de ahí, de frente al Palacio de Justicia, Casa Cornielle, el abogado Cornielle, ahí, que era de ahí, que era nuestra oficina del Comité Central, después de esos murmullos, y esa alteración, buscando romper los lazos que habíamos tenido de la lucha, de la revolucionaria, y como quiera no alcanzamos, pues si logramos éxito ahí, que nosotros teníamos forma hasta de cocinar, forma de vivir mancomunado, y todas esas cosas grandes que estaban ahí, bueno, después de ese alboroto enorme de todas esas gentes que vinieron de allá arriba, que no es más que inspirado por la CIA, y agitando que había que pagarle todo su dinero, y que ellos lucharon, que se yo que, se aparece, como no terminé ahorita, Héctor Aristy, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Marte Hernández, y Peña Taveras, no recuerdo quién más llegó, y se dirigen, cuando llegan saludan, nos estábamos comiendo nosotros un locrio de bacalao, y llega Caamaño y llegan todas esas gentes, y dicen, nosotros hemos venido donde usted porque, yo estaba esa noche, cuando estaba la bulla esa, yo estaba por esos lados por ahí, entonces, llega y dice; no sé si fue Héctor Aristy o cuál fue que dice, estamos nosotros en un apriete, porque ahí han venido una serie de tipos agitando problemas de que a ellos hay que buscarle medio económico y cosas por el estilo, entonces, recuérdate tú, que teníamos un muchacho muy agitador, que se llamaba Nicolás Mery.
01:00:16- Cómo no, espérate, Nicolás Mery y yo fuimos juntos, tuvimos juntos en guachupita, y nuestro entrenador era Tito y el “Jabao”, yo me había llevado una muchachita.
01:00:32- ¿Cómo?, tú estabas en ese tiempo ahí.
01:00:34- Si, de la Noria de San Antón, me fui a jugar para la Marina, para allá, para guachupita.
01:00:38- Pero Chico, tú eres viejo, entonces.
01:00:39- No, yo tengo 58 años, yo soy como anulfo.
01:00:49- ¡Coño!, “po´ tú era un tíguere en ese tiempo cuando nos conocimos”, dirigente de ahí, de San Lázaro.
01:00:55- Si, me la llevé.
01:00:56- Tú no tenía 18 años, no, Chico, vamos a hablar claro
00:01:00- Tienes razón.
00:01:01- No, lo que pasa es que él era el muchachito de los barrios, de los que le gustaba caminar y andar con la gente grande, pero Chico siempre fue el más chiquitico.
01:01:11- Es verdad, por eso le decían Chico.
01:01:16- Bueno, excusándome, como dice Monchín, le único muchachito que ese grupo de Barahona; Guigui, Chuta, antes de la guerra, Plinio, Ficorcini, Tuto, al único pequeño que ellos aceptaban en el grupo era Plinio, era este que está aquí, que siempre tuve la acogida porque llevaba mi periódico Libertad, y me decían “La Ciencia”, y voy a decir algo aquí que nadie sabe, que cuando tumbaron a Juan Bosch, las tres primeras bombas en nicle que se pusieron aquí, en el China, ¿Tú te recuerdas de ese restaurante en la Duarte?
010:01:56- Si.
01:01:57- En Dominicana de Aviación, y no recuerdo si fue en el Apolo, esas tres bombas de nicle, porque no pasaron muerto, quien la hacía era Eliseo Andujar, Barahona, y quien les habla, el dispositivo era una bomba de nicle, que yo no sé cómo, el dispositivo era una cajita de cigarrillo, y Memo, Harri Jiménez, Memo, y pusimos esas tres bombas y después nos íbamos a ver los intocables y a reírnos cuando oíamos la detonación, yo voy a tratar de que Lilito Barahona venga aquí para que él narre esa historia.
01:02:35- Memo anda ahí todavía.
01:02:38- Sí, pero yo tengo que terminar la cosita que yo le decía, entonces, están Nicolás Mery, yo me recuerdo que nosotros bajamos en los jeep, yo me recuerdo muy claro de eso, que nos estábamos comiendo un locrio de bacalao, estaba Estebita, estabas tú, estaba el Moreno, y estaba un muchacho que yo lo tengo en una fotografía, no sé si fue Cayetano que me la dio, donde Conde, yo no sé si está Monchín.
01:03:13- Condecito está, en una estoy yo, pero en otra no, porque se tomaron varias fotos, de las pocas, estaba Breno B. también.
01:03:21- Va a salir en la foto, lo que pasa es que la foto está muy oscura, entonces, empezamos a agitar esa noche ahí, que Monchín estaba ahí, porque era todos que nos íbamos para allá, entonces, dicen ellos, no sé quién fue que tomó la palabra primero, bueno, hay que agitar por la mañana porque estas gentes están embromando en estas cuestiones y se formó una brigada con Nicolás Mery, y cogimos toda esa Zona Colonial: “Los Revolucionarios somos los primeros y no luchamos por dinero”, y toda esa vaina se llenó, pero todavía yo cito esa vaina, “Los Revolucionarios somos los primeros y no luchamos por dinero”, como a mí me dieron dizque una pensión hace un año y un mes, levantó la mano todo el mundo allá en el Congreso, y hace un año y un mes y todavía yo no he cobrado un chele, no he cobrado ni un chele, ahora, yo no la pido ni la goloseo, pero si me la dan me la hondeo, lo digo muy claro, porque tampoco voy a privar en que yo no quiero, porque yo la necesito también. Entonces, yo le voy a decir una cosa a ustedes, a ver si ustedes más o menos hacen versión y ponen el sentimentalismo por una parte, el problema del sacrificio por otro, y el problema de merecimiento por otro, yo le voy a hacer esta comparación a ustedes, ven acá, mira, los hijos de los reyes son los príncipes, los hijos de los grandes acaudalados son su heredero, los hijos de los revolucionarios crecen y nacen frustrados, caigo en esto para que ustedes…, todavía yo estoy en una vaina pensando, porque todas las gentes que me han hablado, ven acá, yo tengo un sigla de nietos y vaina ahí, verdad, entonces yo le voy a preguntar a ustedes como el Partido mío los condena eso también y yo sigo la disciplina, si por ejemplo, yo como tengo una vaina, que tengo una cooperativa, de un dinero que me dieron y están en el banco todavía, dos años y pico y no he tocado ese dinero porque no es mío, se lo hicieron a la cooperativa, hay gentes que me han dicho, el mismo Gilberto, ¡coño, pero cógete esos cuartos!, a mí no me dieron esos cuartos a mí, y están esos cuartos metidos en la cooperativa, entonces, puede haber una condena, que un hombre como Delio Gómez Ochoa, que participó en la lucha, y se sacrificó, y vino preparado para todo, aunque no tenía muchísima preparación una guerrilla y llevarla hasta su última consecuencia, se merece todo el mérito que le den a Gómez Ochoa.
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martes, 1 de febrero de 2011
Testimonio de Jesús De la Rosa - Historia Oral-
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 2006-11-21
Investigador: Jesús Díaz
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
JDR: En ese discurrir, un oficial, en ese tiempo capitán de la Aviación , del ejército, mejor dicho anterior Aviación, el capitán Héctor Lachapelle, quién habló… éramos compañeros, como yo había ingresado de las dos academias, de la Academia Naval y de la Academia del ejército, conocía muchos oficiales del ejército, o había estado en la Academia militar con muchos oficiales del ejército y los conocía, pero ese oficial, o capitán hasta aquel día, ¿verdad?, particularmente allegado a mí, era como amigo, y me habló de una conspiración para volver, para restablecer la constitución del 63 con Bosch a la cabeza, yo no era ni simpatizante, ni adversario del presidente Bosch, yo era indiferente, pero ya como ciudadano, ya me estaba molestando la corrupción existente en el gobierno de facto, Donald Read, en aquello, aquello era asqueante, ver como los oficiales de Aduana en esa época trataban de todas maneras, de todas formas, de que el capitán, que era un señor español muy correcto, le diera lo que no era dado darle, es decir, todas las cosas mal hechas habidas y por haber ocurrían en ese entonces, yo dije; bueno, y qué papel yo puedo jugar en esa conspiración que ustedes tienen, bueno, mira, me explicó en sentido general que Bosch arribaría al país al puerto de Barahona, y que en Barahona, el comandante del ejército de las tropas de tierra del ejército, era Canoabo Fernández, en ese tiempo coronel, Canoabo Fernández, y que desde ahí se iba a lanzar una proclama, que Bosch iba a estar en una proclama desde Barahona con el apoyo del ejército y sería restituido en el poder, era más o menos así, entonces, yo empecé a preguntarle; bueno, y qué tengo yo que ver con eso, qué papel yo puedo jugar en eso, mira, se necesita un oficial de confianza, aja, digo; ¿yo soy de confianza?, para que vayas a Puerto Rico y comande la embarcación que va a llevar a Bosch a Barahona de regreso al país, recuerdo que era un tres o cuatro de enero del 65, tú te vas a ir a Puerto Rico y allá en Puerto Rico el coronel Fernández Domínguez te va a explicar en qué consiste el plan en detalles, no sé cómo, ni por qué, le dije; está bien, en ese tiempo no estaba haciendo gran cosa, me pasaba el día caminando, una persona que siempre le ha gustado el trabajo no tenía nada que hacer, me llevó un pasaporte, ya no recuerdo a nombre de quién, y alrededor de cuatro o cinco dólares.
JD: El pasaporte para usted viajar no estaba a nombre suyo.
JDR: No, no, fue un pasaporte falso, cogí el pasaporte, el dinero, salí hacia Puerto Rico.
JD: ¿En qué fecha se fue, nos dijo?
JDR: Eso fue, tuvo que ser el cuatro de enero de 1965, fue un día antes del día de reyes, donde me llevaron, que fue a la casa de la mamá de Fernández Domínguez, de la madre de Fernández Domínguez, había unos niños jugando con unos carros, con unos juguetes, que debía haber sido de reyes, debe haber sido cuatro o cinco, era día de reyes, cuando llegamos al aeropuerto me encuentro con un piloto apellido Román, que cuando Manolo se fue a la loma a él le ordenaron bombardear y en vez de bombardear se llevó el avión a Puerto Rico, pero que también había estado conmigo en la Academia y yo lo conocía, entonces, él me llevó a la casa de la madre de Fernández Domínguez, eso era en horas de la mañana y Fernández Domínguez llegó como a las seis de la tarde, yo no lo conocía, ah, ¿usted es el comandante?, si, bueno, me dijo que me quedara en la casa, que íbamos a salir al otro día y que no me dejara ver de nadie, instrucciones simples de seguridad, bueno, al otro día, viene temprano, él no vivía ahí, él no pernotaba ahí, él no durmió en esa casa parece, él estaba en otro sitio, él llegó tempranito a la casa, me preguntó que si me había desayunado, nos desayunamos juntos, la madre nos preparó un desayuno y me dijo, vamos a llegar a un sitio, salimos por ahí, llegamos a una casa del viejo San Juan, solamente recuerdo que era en el viejo San Juan, cuando ahí entramos a la casa yo me siento detrás, tenía varias salas, varios espacios, yo me siento en un espacio y él se pone a hablar, entra a…, va más allá, a otra sala y se pone a hablar con dos señores, con tres señores, cuando terminan la conversación, que están hablando como 15 minutos, vienen hacia mí los tres, eran; Muñoz Marín, Juan Bosch y el Rector de la Universidad de Puerto Rico y él, fue la segunda vez que hablé con Juan Bosch, pero él no recordaba el episodio de la liberalidad, oh comandante, usted es el comandante, entonces, yo recuerdo que Muñoz Marín le dijo a Rafael Fernández Domínguez; este es un capitán de 15 años, queriéndole decir como que yo era un comandante muy joven para un asunto tan delicado, y Fernández Domínguez le contestó; usted no sabe quién es ese, o sea, queriéndole decir que no sabía quién era yo, bueno, el caso es que terminamos, ellos, terminó el saludo y yo salí con Fernández Domínguez, cuando veníamos para acá, él me dijo; comandante, ¿usted ha pertenecido a un partido comunista?, digo; no, yo no, yo soy militar pero nunca en mi vida he participado, efectivamente así era, yo tengo un hermano que se llama Fernando que sí es dirigente sindical y sí creo que pertenece a un partido de izquierda, yo no sé a cuál es, pero creo que sí, entonces, me dijo, recuerdo, yo he leído poco de comunismo, me dijo a mí: mira, lo único que yo he leído de comunismo, me dijo Fernández Domínguez, un libro que se llamaba “El tiburón y la sardina” de Juan José Arévalo, digo, aja, eso me, digo; ¿por qué este hombre me pregunta esto?, eso yo lo vine a saber después, me quedé con esa intriga, ¿a qué viene esa pregunta?, pero no le dije nada, cuando llegamos, de ahí salimos a comer, pero, en lo que comíamos lo llamaron al restaurante, o sea, que parece que él me llevó a un sitio donde él acostumbraba a ir, el caso fue que él me dijo: mire comandante, tenemos que irnos para la casa, que está pasando algo muy grande, cuando vamos a la casa de la mamá, hay como una escena, la mamá le ha dicho que lo están llamando de Santo Domingo, y que Juan Bosch también lo estaba llamando, que Juan Bosch también lo estaba llamando, pero yo acabo, no también, porque el caso es que se había descubierto el complot, pero, lo había descubierto un hermano de él, y él comenzó…
JD: ¿De Fernández?
JDR: De Fernández, y él comenzó a rabiar, a estrellarlo todo, lo noté ya fuera de control, cuando se calmó, yo me senté en la sala mientras él se complicaba, y estrellaba, se halaba los pelos, estaba fuera de sí el coronel Fernández, después, cuando él se calmó, lo que sucedió fue que Milito Fernández, el coronel Milito Fernández Domínguez, el que llegó a ser canciller, Emilio Ludovino Fernández, que era coronel del ejército, oficial de ley, había revelado el complot, y ya las Fuerzas Armadas Dominicana estaban alertas, y ya no se podía.
JD: Se cayó el plan.
JDR: Se cayó el plan, entonces, él me dijo, bueno, tú decides, tú te quedas aquí conmigo, o te arriesgas a ir a Santo Domingo, no sé hasta dónde han descubierto el plan, pero está revelado el complot ya, yo medité y digo; no, yo regreso a Santo Domingo, ese día, entonces, él me presentó una amiga de él para que estableciera con ella un coqueteo de desinformación para cuando me siguieran, si es que me habían mencionado, vieran, darle la impresión de que yo estaba en Puerto Rico cherchando, bueno, así lo hicimos, pero me puso claro que no me pasara de la parada, que esa era una señora seria, y que simplemente era una labor de desinformación, así mismo lo hice, al otro día, tomé un avión y llegué al aeropuerto, pero cuando llego, el asunto a ser que estaba llegando al mismo tiempo que yo un líder sindical de los trabajadores del volante, que en ese tiempo era un sindicato muy combatido, no recuerdo ya su nombre.
JD: ¿UNACHOSIN?
JDR: No sé, pero había un dirigente también, Pachón Rivera Matos, que había llegado también, en el aeropuerto se armó un corre, corre, y yo creía que era conmigo, pero no era conmigo, el caso fue que yo chequeé y salí de ahí rápido del aeropuerto, un poco “chivo”, como dicen las gentes porque yo creía que era conmigo el asunto y no era conmigo, el problema era que había llegado un dirigente del MPD, en ese tiempo Pachón Matos Rivera y un dirigente sindical, que lo habían expulsado, que ellos habían llegado conjuntamente con el avión que me trajo de Puerto Rico, pero conmigo no había nada, bueno, llegué a mi casa, llamé al capitán Lachapelle, y él me dijo; mira, desaparécete, y después hablamos, había que hacerlo, desaparecí unos días hasta que todo después volvió a la normalidad, siguió así el asunto.
JD: ¿Usted llega aquí en qué fecha más o menos?
JDR: O, el siete de enero, siete u ocho de enero.
JD: Fue de una vez.
JDR: Fue de una vez, yo le dije, Fernández Domínguez me propuso que me quedara, porque él no sabía hasta donde el complot se había rebelado y yo le dije a él que no, que yo cogía el riesgo, a mí no me gusta mucho eso de exilio, digo; no, no, yo me voy, entonces, ¿viste?, como si nada, compré algunos juguetitos para los muchachos y algunas ropitas y vine y no me pasó nada, eso fue en febrero, la conspiración después de unos días de descanso y de prudencia, volvimos de nuevo a la conspiración, ya entonces yo entré un poco más en lleno, hasta el sábado 24 de Abril.
JD: ¿Quiénes eran los conspiradores, en los que usted participaba?
JDR: Bueno, el problema que en esos tiempos todavía yo era más militar que político, y entonces, el contacto mío era Lachapelle Díaz, y yo nunca preguntaba más de lo necesario, es decir, que yo sabía mucho menos que lo que yo pude haber sabido en caso de haber recibido otro tipo de comportamiento, o sea, que yo sabía de los preparativos del complot, de lo que yo tenía que saber, Lachapelle me buscaba, decía; tal cosa, dentro de lo que yo pude hacer dentro de la Revolución , pero yo no sabía quién estaba, quién no estaba.
JD: ¿No llegó a reunirse con el grupo de la bomba?
JDR: Ahí era que me reunía, ese era el grupo de nosotros, pero, en ese grupo de la bomba no íbamos todos a la misma hora.
JD: Si, porque no eran unas reuniones formales, un lugar de encuentro.
JDR: Sino yo iba cuando tenía que ir, pero, ese era mi lugar de encuentro porque Lachapelle se ganaba la vida, a mí me traen una bomba del cuñado y de su hermana, entonces, ahí era que él me citaba, y yo iba, una vez se dio una reunión, para que usted vea, y a esa reunión fue el coronel Caamaño.
JD: ¿Ahí en la bomba?
JDR: No, en la bomba no, a una reunión que se dio en una casa, él me dijo; vamos a una reunión, y me dijeron que el coronel Caamaño iba a ir, Caamaño me conoce porque éramos de la Marina , digo; no, él me conoce, yo no me voy a dejar ver de él, me fui.
JD: ¿Y en qué casa fue? ¿Recuerda?
JDR: No, no, ya yo no recuerdo, Santo Domingo ha cambiado mucho.
JD: No, yo digo de quién era la casa.
JDR: No, no.
JD: No conocía al dueño.
JDR: No, no, era de un civil, de un…, creo que era de Molina, debió haber sido de Molina Ureña, porque yo llegué a conocer y a tratar a Molina Ureña y al coronel Hernando Ramírez, que fue el organizador del complot del 24 de Abril. Así pasó el tiempo, hasta que el 24 de Abril, a las doce del día, ah, el veintitrés de abril, el veintitrés de abril de 1965, ya se conocía la fecha del inicio, que el golpe de estado iba contra Donald Read, iba a ser el martes 25, martes 27 de Abril, a eso se llegó en la última reunión, según me informó Lachapelle, que me lo informó sábado, me dijo; mira, arregla tus asuntos porque comenzamos las actividades el 27 de abril a las seis de la mañana en el campamento 16 de agosto.
JDR: Cuando los Estados Unidos estuvieron seguros de que la fuerza constitucionalista se iba a imponer, especialmente después de la batalla del Puente, decretaron una intervención, se repasó de un golpe de estado a una guerra civil, a una intervención otra vez.
JD: Y a una guerra patria.
JDR: Y a una guerra patria.
JD: ¿En cuáles otros acontecimientos, además de la Voz Dominicana , como se llamaba antes, usted estuvo?
JDR: En la batalla del Puente.
JD: En la batalla del puente, no estuvo en el de la Fortaleza.
JDR: No.
JD: ¿Usted podría describirnos con todos los detalles que usted recuerde?
JDR: Bueno, la batalla del puente, déjeme decirle, que hay detalles que uno lo vino a saber cuarenta años después, y por eso, quizás, uno nunca tuvo conciencia del peligro que corría, yo era un simple teniente, y no podía imaginarme, nunca supe que un simple teniente iba a estar en boca de los Estados Unidos, si usted se lee el libro de Vega, de Bernardo Vega, sobre la Revolución de Abril, que lo considero el libro más objetivo que se ha escrito sobre la Guerra , porque nosotros hemos escrito pero, cuando yo escribo sobre la Guerra de Abril, después de haber participado en esa guerra, mi testimonio está afectado por la aclaración, porque yo soy un ser humano como otro cualquiera, pero Bernardo Vega no estuvo en la guerra, ni nadie podrá acusarlo de tener relación con el bando Constitucionalista, bueno, él narra en ese libro, en un momento determinado, al mando de los combates estábamos oficiales subalternos, cuando yo hablo de oficiales subalternos hablo de capitanes hacia abajo, entonces, nosotros, para dar la idea de que no eran oficiales subalternos que estaban dirigiendo la Guerra , consideramos pertinente tirar un comunicado poniéndonos rangos que nosotros no teníamos, entonces, hay una conversación, hay una conversación entre el embajador americano y el presidente de los Estados Unidos, y el director de la CIA , que transcribe en su libro Bernardo Vega. Y es que los militares constitucionalistas lanzamos un comunicado el 28 de abril, en ese comunicado instruíamos al pueblo, porque la gente se asustó mucho con los aviones, sobre los daños que podía ocasionar un bombardeo, que la gente lo exageraba, entonces, el embajador le comunica al presidente de los Estados Unidos que los coroneles constitucionalistas acaban de lanzar un comunicado, el presidente de los Estados Unidos le pide los nombres de los militares que tiran el comunicado, ahí yo firmo el comunicado porque algunos militares tenían su franco, pero hubo que completar el estado mayor con militares subalternos que se quedaron porque otros se fueron, entonces, nosotros ocupamos el lugar de los militares superiores, de los oficiales superiores que abandonaron el campo de batalla, por miedo, por lo que sea, cuando comenzaron los combates usted no los vio más, entonces, hubo que llenar ese puesto con los que estábamos ahí, entonces, ahí yo firmo con el rango de mayor, entonces, casi todos eran coroneles, entonces yo, entonces, casi todos eran coroneles, entonces Jonson comunica a su…, digo, el embajador Tapley Bennett le comunica a su presidente que los militares, que los coroneles constitucionalistas acaban de lanzar el comunicado, ese comunicado aparece en varios libros, y él le pide los nombres y su Embajador le pide los nombres y Jhonson se los envía a la CIA , y vienen tres militares a arrestarnos, el Mayor Miguel Agustín Núñez Noguera, el Capitán de fragata en ese tiempo Manuel Ramón Montes Arache, y el Mayor, en esos tiempos era Mayor, General Pérez, yo aparezco en el comunicado como Mayor Jesús de la Rosa , uno por terrorista, otro por contrabandista y yo por comunista, esos eran los calificativos que ellos nos enrostraron, pero yo nunca supe eso, cómo yo me iba a imaginar que un teniente que nunca había aparecido en ningún periódico ya estuviese en boca del Presidente de los Estados Unidos.
JD: Sindicado como comunista.
JDR: Como comunista, hoy yo me di cuenta el por qué de la pregunta que me hace en Puerto Rico Fernández Domínguez, de que si yo había algún día pertenecido a un partido comunista, parece que ya yo estaba fichado, con razón o sin razón, pero parece ser que ya yo estaba fichado, a lo mejor tuve alguna discusión que no recuerde con algún agregado militar de Estados Unidos, o algo, pero de todas maneras ya yo estaba fichado, eso yo lo supe ahora, nunca supe eso, eso lo supe yo ahora, cuarenta años después. También participé en la batalla del Palacio.
Vamos a los detalles. En la batalla del Puente, Tapley Bennett sale muy mal parado porque de acuerdo con las documentaciones, de acuerdo con los documentos que hoy se conocen, la Casa Blanca , el Presidente Jhonson, quería enviar, porque su consejero lo decía que las tropas constitucionalistas se iban a imponer, y Jhonson le decía que no, pero en la batalla del Puente, Tapley Bennett se comunica con el presidente de los Estados Unidos y le dice que en la batalla del Puente ya se va a resolver el asunto definitivamente, que las tropas constitucionalistas iban a ser derrotadas, el presidente Jhonson llama a Mandamara, que era el jefe de las Fuerzas Armadas, lo que es, no sé, Ministro de Defensa de los Estados Unidos.
JD: ¿O será alguacil?
JDR: Si, pero en Estados Unidos no hay civiles, los americanos son soldados, todos son soldados, el que usted ve vestido de civil es veterano de nobleza, ahí no hay civil, ahí es un servicio militar obligatorio, y un país que ha estado constantemente en guerra, Amanda Amara le dice; mire, el poder de fuego que tienen los militares constitucionalistas, los armamentos que tienen y ahí están los militares mejores formados del ejército dominicano, San Isidro no va a poder con esas gentes, y efectivamente así fue, una batalla que participaron la Marina , la Aviación , y la Infantería , la única batalla en la historia dominicana donde han participado las tres fuerzas, la única, en la historia dominicana, Aviación, Infantería y Marina, cuando fueron derrotados en el puente, ya ahí se determina la intervención norteamericana, la batalla del puente determinó la intervención norteamericana.
JD: ¿A qué hora empezó la batalla?
JDR: Bueno, la batalla comenzó, ellos llegaron un día antes, yo creo que el 27 fue, un día antes ellos llegaron hasta la cabeza… cruzaron el puente y amanecieron de este lado del puente las tropas de San Isidro, al otro día al despertar el alba, comenzaron los combates y las tropas de San Isidro se retiraron en desorden hacia el otro lado, tuvieron que cruzar de nuevo el puente y ya ahí se terminó ya la incapacidad de ellos para volver a combatir, entonces, como consecuencia de esa batalla, la mayoría de los destacamento del ejército del interior habían ya manifestado el apoyo a la constitución del 63, es decir, que ya San Isidro estaba derrotado y aislado, ahí entonces, intervinieron.
JD: ¿Qué cantidad de soldados había, constitucionalistas?
JDR: Bueno, nosotros perdimos mucho, porque había ahí una compañía de artillería.
JD: ¿Cuántos? ¿350?
JDR: No, 145.
JD: 145
JDR: Y además los cañones del ejército, y como el blanco eran los cañones porque el obstáculo principal era la artillería del ejército, el obstáculo que impedía el cruce de tropas era la infantería del ejército y los aviones los ametrallaban constantemente a esos muchachos, y ahí la baja del ejército de constitucionalista, de los artilleros constitucionalistas fue bastante alta.
JD: ¿Qué cantidad?
JDR: Yo no puedo recordar, pero ahí murieron muchos de nosotros. De la única batalla que el ejército constitucionalista se vio seriamente diezmado fue ahí.
JD: Entonces, usted dice que había una compañía.
JDR: Hubo una compañía de artillería.
JD: Del ejército.
JDR: Del ejército constitucionalista, eran constitucionalistas pero era una compañía de artillería del ejército que estaba de este lado.
JD: ¿Y de la Fuerza Aérea había?
JDR: No.
JD: Nada más eran las gentes de San Isidro.
JDR: Nada más eran de San Isidro, no, no, si, en esos tiempos ellos vinieron, San Isidro vino con Fuerza Aérea, con infantería, ellos vinieron con de todo, ellos perdieron cinco tanques, en el puente perdieron cinco tanques.
JD: ¿Y había de otra trama de la milicia?
JDR: Oh, la aviación bombardeando, de la Marina comenzaron a bombardear el Palacio, y había un destructor de la Marina comandado por el Comandante Marte Victoria que se negó, se negó a dispararle, se negó a que el destructor siguiera disparando contra el objetivo civil, se negó, se negó, no, ese comandante, por ahí está, los otros días lo vi, muy en salud, él no era constitucionalista pero tampoco sintió el menos deseo de participar en una guerra civil, digo, que él no se metió en la Marina para pelear, se negó, lo encarcelaron y todo pero al fin y al cabo pudo terminar con éxito su carrera militar, gracias a Dios.
JD: ¿Cómo se llama?
JDR: Marte Victoria. Era un comandante de Puerto Plata muy acreditado, comandante de los barcos grandes de la Marina , no, se negó, él se negó a participar en los combates entre fuerza y fuerza, y creo que sacaron un destructor de ahí, y el destructor es un barco de mucha artillería, era el destructor Juan Pablo Duarte que estaba ahí.
JD: En el que ellos estaban.
JDR: En el que ellos estaban, estaba apostado ahí, y otro, la fragata 103, que lo comandaba Bienvenido Lara Matos, se fue para Puerto Rico.
JD: ¿Fragata 103?
JDR: Si, pero la comandaba Bienvenido Lara Matos, él ya murió, se fue para Puerto Rico, tampoco se negó, o sea, los dos principales barcos de la Marina no participaron.
JD: Esa era la fragata.
JDR: Esa era la fragata, la fragata Gregorio Luperón se llama.
JD: Gregorio Luperón.
JDR: Gregorio Luperón.
JD: Pero esos no eran constitucionalistas ni fueron.
JDR: Bueno, ellos sí fueron, esos sí se declararon constitucionalistas, porque ellos fueron a Puerto Rico y allá, la tripulación se quedó, y los oficiales se quedaron con Bosch, entonces, los tenían como ayudante militar, que el gobierno norteamericano debió haber dejado internada la fragata de acuerdo a la ley internacional, ellos se la entregaron a San Isidro, fue un capitán, un comandante de aquí, no recuerdo su nombre 54-02 _________, pero la trajo para San Isidro, cuando las leyes internacionales la obligaban a dejarla allá hasta que todo pasara.
JD: ¿Qué otras fuerzas estaban concentradas en el puente?
JDR: Bueno, el CEFA, las tropas de infantería, ¿del lado de San Isidro?, la infantería, seguramente la infantería de la aviación y del CEFA, compañía de tanques, compañía de artillería, aviación y Marina, la Marina se le fragmentó porque algunos se negaron, dicen que hay pilotos cubanos pilotearon aviones de San Isidro, particularmente yo no he podido confirmar ese dato, sí un avión de esos fue apeado, derribado, y una multitud linchó al piloto, a los dos pilotos los lincharon por ahí por el Morgan, ¿cómo se llama?, el hospital Morgan.
JD: ¿No el Morgan?
JDR: No, no, tiene otro nombre.
JD: La gente le sigue llamando Morgan.
JDR: Le sigue llamando Morgan pero tiene otro nombre. Morgan fue un médico amigo de ... después le vendió..., y antes de morir él compro varias acciones aquí, y antes de morir él dejo todos sus bienes a la Universidad de Santo Domingo, a la Escuela de Medicina.
JD: El Doctor Barney Morgan. Ahí cayó, ¿y de las fuerzas constitucionalista el ejército?
JDR: El ejército, y todas las gentes que se sumaban por ahí, que estaban en capacidad de pelear.
JD: ¿Civiles, cuántos habían? ¿Usted puede apreciar?
JDR: Yo no puedo apreciar, es que en eso, todavía, en ese momento, en esos momentos yo veía los civiles como agregados, como aquellas personas curiosas, como curiosos, todavía las unidades civiles no estaban formalmente incorporadas, organizadas, yo creo que a partir de ahí, ya no, porque a partir de ahí ya había unidades de combatientes civiles.
JD: Pero fueron armados.
JDR: Si, habían civiles ahí armados, si, claro que si, pero que como no estaban organizados formalmente, sino, detrás de unidades militares, a uno le es muy difícil entonces, referirse a unidades específicas, porque ya no, el 15 de junio combaten comandos civiles, porque habían comandos civiles, comandos mixtos y comandos de militares también, pero, todavía en el puente no, en el puente habían militares fundamentalmente organizados en batallones, en compañías, en pelotones y personal combatiente civiles que se agregaron a la batalla, a lo mejor alguno de ellos combatió tanto como el que más combatió con los militares, pero las unidades que se veían eran unidades militares.
JD: Si, porque eran las que estaban al frente. ¿Qué cantidad de militares se podría estimar que había ahí?
JDR: No, tenía que haber mucha, porque ellos atacaron con mucho.
JD: Yo digo del lado de los constitucionalistas.
JDR: Como 400 ó 500 militares, eran muchos, bueno, al otro día, en el primer día es la discusión de Caamaño con el embajador americano y Caamaño permanece ese día en la embajada del Salvador asilado, y él sale a las seis de la tarde para el puente, a las seis de la mañana del otro día, o sea, también se incorpora Caamaño Deñó y un grupo más de militares que en principio habían optado por asilarse, pero eso fue cosa de la discusión que tuvieron con Tapley Bennett, que Tapley Bennett lo trató un poco mal, los desorientó un poco pero eso era problema de horas, a lo mejor se asilarían a las seis de la tarde y ya a las cinco de la mañana estaban en el Puente, ellos pasaron una noche.
JD: Asilados.
JDR: Asilados.
JDR: El tres de agosto, las tropas brasileras, que no habían combatidos atacaron a San Carlos pero sin avanzar, o sea, un día antes, una lluvia, parece que querían regresar a su país con los fusiles…
JD: Vacíos
JDR: No, por lo menos no nuevos, porque no habían peleado nunca, entonces, sin avanzar, nunca avanzaron, yo me di cuenta, en ese tiempo yo era jefe de la policía, pero cuando comenzaban los combates cada uno iba al lugar donde se combatía, ya la burocracia, la apariencia de un estado se desaparecía y comenzaron a combatir de una vez como el primer día y notaba que ellos simplemente estaban disparando, cuando me di cuenta de la maniobra bueno, déjenlo que disparen, pasaron la noche entera disparando, eso fue como un día de noche buena, disparando con todo tipo de armas, pero, uno bien resguardado, bien pertrechado, no tuvimos baja. En San Carlos creo que dos viejitos murieron del corazón, no, y ya, ahí terminó la revolución.
JD: ¿En ninguna de las actividades de la zona norte ustedes pasaron?
JDR: No, no, yo nunca pasé.
JD: Y en las actividades, por ejemplo, la decisión de las actividades, ¿usted participaba en ellas?
JDR: Si, ya sí porque, ya sí, es decir, yo comencé como le dije, yo era un teniente de los tantos que había ahí, pero sí llegué a ocupar puesto importante, porque después llegué a ser jefe de la policía militar constitucionalista, y ya estaba en el estado mayor, yo tenía en el estado mayor una policía militar constitucionalista.
JD: ¿Entonces, qué misión tenía usted?
JDR: Mantener el orden en la zona constitucionalista, que habían, yo escribí que el ataque a los norteamericanos nos favoreció un poco.
JD: ¿En qué sentido?
JDR: Bueno, tú sabes que en la zona constitucionalista no había industria, no había trabajo, y entonces, después que se perdió la zona norte, la zona constitucionalista se llenó de gentes que se pasaba el día entero sin hacer nada, entonces, el 14 de Junio fundó una escuela militar y ya había un lugar para que un grupo de gentes realizara alguna actividad en el día, porque imagínate, gentes sin hacer nada, pero, se desarrolló una delincuencia peligrosa, gente dedicada a la…, se llegó a la delincuencia, hombres delincuentes, como en todos los sitios, como en todos los sitios, pero eso nos estuvo haciendo mucho daño, las costumbres se relajaron un poco.
JD: ¿Qué tipo de actividades delincuenciales hacían?
JDR: Robo, mira cómo un sujeto mata a Oscar Santana, estaban robando pollo y Oscar dice; pero ¿qué ustedes hacen?, ¿cómo ustedes roban pollo?, y lo matan, robo, explosión a personas, fiestas escandalosas, en realidad, tratábamos de entretenerlos en un comando cultural que jugó un magnífico papel, pero donde no se trabaja, solo se consume y no se combate, porque hubo una vez casi un mes sin combatir, los suplentes se estabilizaron y entonces, ahí vino la relajación de la costumbre que tuvimos que formar una policía a la carrera para eso, para tratar, tratar, porque todos los días era un escándalo, todos los días unos se mataban unos a otros, un día había una fiesta escandalosa en tal sitio, otro día que fulano se robó un carro, que fulano de noche se metió en la Aduana , o sea, y nosotros teníamos valores ahí que cuidarse, entonces, el ataque del 14 y 15 de junio puso de nuevo las genes en movimiento, y del punto de vista de ordenarlo mejor, nos fue bien, el ataque nos hizo más bien que daño, el ataque del 14 y 15 de junio, eso uno lo ve desde hoy.
JD: ¿No hubo baja importante, entonces?
JDR: Bueno, en la población civil si, sí, en la población civil si, nosotros perdimos un a comandante francés; Andrè de la Rivière , perdimos a Jacques Viau Renaud, Freddy, un homosexual que era bailarín, que se había destacado como un buen combatiente también, y muchas personas, esos bombardeos causaron bastante daño en la población civil, a gente no combatiente, ese ataque de morteros, además dañamos muchas propiedades, porque tuvimos que encender la Aduana para parar el ataque norteamericano.
JD: ¿Quién encendió la aduana?
JDR: Nosotros.
JD: ¿Cómo lo hacen?
JDR: Oh, prendiéndole fuego simplemente con dos granadazos, tú no puedes dejar al enemigo coja, que coja tu…
(Interrupción, llamada telefónica)
JD: ¿Incendiaron la Aduana ?
JDR: Encendieron la Aduana para detener el Avance de la infantería estadounidense que venía por el muelle.
JD: Lo hicieron su comando.
JDR: No, no, no, eso se ordenó, denle fuego a la Aduana , y se le dio fuego, yo no sé exactamente cómo, pero, se le dio fuego, la cosa fue que fue incendiada.
JD: Porque se dice también que una embarcación disparó unos explosivos.
JDR: No, no, no, una embarcación que estaba ahí, un barco mercante, que estaba del otro lado, fue alcanzado por los disparos, no se sabe si de nosotros o si de ellos, influencia del diablo, pero no, ahí no intervinieron barcos, ellos venían avanzando porque ellos tomaron la parte norte de Borojol estaban en el muelle, en el Alcázar de Colón, por ahí, entonces, para evitar que sigan avanzando se incendió la Aduana , porque subían por la Aduana y capturaban la parte sur de los constitucionalistas, o sea, que, y ahí se encendió, claro, le echamos la culpa a ellos.
JD: ¿Y quién da la orden?
JDR: Bueno, yo a la verdad, no recuerdo, pero la orden fue incendiada por la fuerza constitucionalista, como una estrategia para paralizar el avance de las tropas de infantería estadounidenses, eso fue lo que pasó.
JD: Porque hubo un reporte de que una embarcación en alta mar, de Rivera Caminero.
JDR: No, no, no.
JD: Hizo un desastre incendiario.
JDR: No, no, no, ellos nos iban a hacer ese favor, y además, ya las fuerzas nacionales estaban bajo el control estadounidense, ellos no se podían mover ya, ellos no se podían mover.
14 y 15 de Junio combatieron las fuerzas norteamericanas y los militares constitucionalistas, es más, ni siquiera atacaron ni los hondureños, ni los brasileños ni los nicaragüenses.
JD: Solo fuerza norteamericana.
JDR: Solo fuerza norteamericana.
JDR: El cadáver de Fernández Domínguez fue rescatado como a las diez de la noche, pero no por nosotros, no por los que combatimos, vinieron después tropas, otro grupo de combatientes constitucionalistas y lo rescataron, sacaron el cadáver, que debió de estar en la 30 de marzo tirado, subiendo la cuesta, tú vienes del callejón Imbert, subiendo la cuesta, él estaba ahí tirado, y el cadáver de Capocci lo entregó la Cruz Roja al otro día, porque Capocci fue el que más avanzó, y se quedó pegado en la verja del Palacio, tiene que poner una carga para volar la verja, y subiendo para poner la carga lo mataron en la verja, y fuimos, al otro día, la Cruz Roja Internacional lo entregó, que por cierto, lo enterraron en una tumba ajena, en el cementerio Independencia, y después eso pasó a la Revolución , vinieron los dueños de la tumba, entonces, lo sacaron, el cadáver, lo llevaron para la universidad, en la universidad de Santo Domingo estuvo como ocho o diez años, y cuando cumplió diez años, la Revolución de Abril, 01-18-59 dentro de los actos era colocado, los restos de Capocci en el cementerio de Abril.
JD: El comando cultural, ¿qué trabajo hizo el comando cultural?
JDR: Bueno, mira, hay dos trabajos admirables; es el de darle viso de estado a una zona de la ciudad de Santo Domingo, para llamar a siete cuadras, era más de siete cuadras, pero, para decirte pero, repetidamente se decía que nosotros controlábamos siete cuadras de la República Dominicana , y darle viso de estado a ese extremado de combatientes civiles y militares, de manera tal, que ahí están todos los actos administrativos de la Revolución , ahí está la Gaceta Judicial , la Secretaría de la Memoria y la Secretaría de Estado, que usted pudiera pensarse que ahí funcionaba un estado con todo lo de la ley, y parece que Hugo Tolentino Dipp, Jottin Cury, Emilio Rodríguez Demorizzi y una serie de, Franklin Domínguez, Gautreaux Piñeyro, se encargaron de darle, mientras nosotros combatíamos, de darle viso de estado a todos aquellos, las faltas del gobierno están ahí, las instrucciones a sus embajadores están ahí, la memoria de la Secretaría de Estado están ahí, los nombramientos a los constitucionales están ahí, eso fue una labor burocrática magnífica en medio del combate, y el frente cultural también, eso fue una cuestión extraordinaria, exposiciones católicas, exposiciones, conciertos, presentaciones teatrales, show de artistas, mensaje a la población, es decir, eso fue también otra labor extraordinaria, en el libro que yo escribí sobre los siete días de guerra civil, yo destaco la labor del cultural y de los artistas de la Revolución y en la revista de la Secretaría de Estado de Cultura de este mes, hay un artículo mío sobre los artistas de Abril, el papel que realizaron los artistas, esa literatura que surgió, precisamente de Abril.
JDR: Bueno, el Movimiento Renovador Universitario surgió de la Revolución de Abril y comenzó en Abril, comenzó en Ciudad Nueva.
JD: ¿Comenzó en abril precisamente?
JDR: Si.
JD: Una herencia ¿no?
JDR: No, no, pero comenzó, es decir, no surgió después, de Abril, cuando yo hablo de Abril, hablo de…, tan pronto terminó la guerra, los profesores y estudiantes participantes salieron hacia la universidad, a poner en marcha el Movimiento Renovador, conseguir el planificado dentro de la Guerra de Abril.
JD: O sea, que ese fue el período en que se gestó.
JDR: Que es mediante ese movimiento que la universidad de Santo Domingo llega al siglo XX.
JD: La primera consecuencia de la Guerra de Abril.
JDR: Y quizás por mucho tiempo la única conquista visible de la Revolución de Abril, fue la Revolución , fue la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
JD: ¿Y cómo se daba? ¿Quién dirigía las reuniones?
JDR: Reuniones militares por lo general las dirigía Montes Arache, y en algunas ocasiones participaba Caamaño, porque Caamaño siempre estaba en asuntos políticos de los cuales nosotros no íbamos, te digo yo, que el comportamiento de nosotros era muy militar dentro de la Guerra de Abril, inclusive, hay poquísimas fotos mías, creo que ningunas, de la guerra, ninguna, hay una foto que está en el libro de Vega, pero que yo solamente me conozco yo, el comportamiento era completamente militar.
JD: ¿Y la prensa?
JDR: Tampoco, nosotros no hablamos, había una prensa, Patria, periódico Patria, que nunca nosotros declaramos a la prensa, fotografiamos, nada de eso, no, el único militar que salía habitualmente en la prensa era Caamaño.
JD: Porque era militar y presidente
JDR: Ha habido ahora una campaña de que la gente conozca los militares constitucionalistas, pero, en realidad eran poco conocidos, eso…, se ha sabido de los otros después, pero, dentro de la guerra no.
JD: ¿En las reuniones de estado mayor diseñaban las estrategias a seguir?
JDR: Si, si, a seguir, los gastos, el mantenimiento, el cuido, en los primeros días la gente desperdicia muchas municiones, mucha gente la primera vez que tiene un arma es como aquel que compra un carro, que nunca ha tenido carro, que quiere andar siempre en carro, el tipo que la primera vez de un arma quiere tirar demasiado, o sea, que hubo que ir acomodando poco a poco.
JD: ¿Qué medidas fueron que se tomaron dentro del ámbito militar para frenar ese tipo de cosas?
JDR: No, no, es bastante incómodo, ¿verdad?, porque el militar acostumbraba a la disciplina, la disciplina militar es muy distinta a la disciplina partidaria, entonces, eso creó a veces ciertos niveles de dificultad, pero eso se superó, porque no recuerdo incidente que pudieran dañar, poner en peligro la situación, en la delincuencia si, yo creo que el peligro pero para la Revolución fue la delincuencia.
JD: ¿Eso le tocaba a usted, entonces, como jefe?
JDR: Si, si, si, hubo momento bastante desagradable.
JD: ¿Recuerda algunos momentos donde pudo presenciar delincuencia?
JDR: Si, si, con los delincuentes hubo que tomar medidas extremas.
JD: ¿Recuerda algunas de esas acciones, algunos episodios de esos?
JDR: Si, varias, varias, hubo medidas extremas, hubo que eliminar unos fileticos que...
JD: ¿Cómo el caso de Oscar Santana?
JDR: Si, se eliminó, si, ahí no había…, en la zona constitucionalista no había cárcel, entonces, hubo que tomar medidas extremas contra una serie de gentes.
JD: ¿Robaban en aduanas también?
JDR: Donde quiera, delincuentes, bueno, la delincuencia es un problema para un estado ya organizado y estructurado, donde no se está peleando, imagínese, ¿tú sabes lo que es mientras uno a fin que se juega la vida, que otro esté robando, otro esté bailando, o haciendo comilona, o creando problema, porque no solamente era robo ni desórdenes, sino también bebidas a deshoras, prostitución, no prostitución, porque yo no creo que cobraran, sino alteración de las costumbres, para conceptuarlo todo, es decir, eso fue un gran problema.
martes, 18 de enero de 2011
Testimonio de Martín López Carro - Combatiente español en la Guerra de Abril 1965 - Historia Oral
Lugar de entrevista AGN
Sobre el intento de tomar el Palacio Nacional. Encargado de llevar mensaje a Montes Arache. Anécdotas.
Sobre intentos asalto al Palacio (1965), sistema de seguridad Zona Constitucionalista. Suceso azotea Palacio Justicia.
Sobre orden de no disparar a estadounidenses. Sobre Euclides Morillo. Suceso de la ausencia proyectil de Mortero. Consideración sobre el Asalto al Palacio. Critica impuntualidad actual.
Fecha de la entrevista 2006-07-13
Investigador: Pedro de León/ Jesús Díaz
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
Jesús Díaz (JD): Señor Martín, usted nos decía ahorita, que siempre estuvo en el brazo militar en el movimiento ¿Cuál era su rol, por ejemplo, en el brazo armado?
MLC: ¿En la Revolución ?
JD: Si.
Martín López Carro (MLC). Mira, déjame decirte, en los primeros días de la Revolución , en sus primeros días teníamos que comenzar, mira, en uno de esos viajes que dimos del comando central a la Radio Televisión Dominicana caí preso, iba con Joaquín Torres, Joaquín Torres y yo caímos presos en el carro de Malagón, andábamos en el carro de Malagón, nos agarraron presos porque ese día estaban intentando tomar el Palacio Nacional, estaba, el Palacio no lo tenían tomado, tú te recuerdas que inmediatamente se tomó el Palacio Nacional, cuando se empezó el corre, corre, que se asiló todo el mundo el Palacio Nacional quedó vacío, pero la gente del CEFA parece que los americanos los estaban dirigiendo, le dijeron; no dejen el Palacio Nacional vacío, eso llegó a hacer la Revolución , había enfrentamientos, la Revolución de Abril tenía problemas internos, porque hubo prácticamente, ahora tú los ve que todos hablan cosas, pero hubo una militares, que la mayoría de los militares unos estaban escondidos y otros estaban asilados también, incluyendo a Peña Gómez, es decir, que la cabeza del movimiento estaba destronada, entonces, hasta que Caamaño tomó la rienda del asunto, y más, yo te voy a decir dónde verdaderamente el movimiento toma fuerza, porque en ese entonces estaba cosa, y es cuando el…, ese día por la mañana, el día ese 26, 25 porque a nosotros nos agarraron presos como a las 2:00 PM, de dos o tres de la tarde, en la mañana dice Caamaño; dice; mira, hay que hablar con Montes Arache a ver en qué está Montes Arache y cosa, y hay que hablar con todas las cosas, inclusive, hablar con Chichí Medina que era el que estaba de comandante ahí en Jimaní, Chichí Medina era de Neyba, yo lo conocía, y le digo; bueno, yo puedo mandarle un mensaje a Chichí Medina a ver si cosa, y efectivamente, mandamos un cuñado mío que estaba aquí en cosa y lo mandamos a Jimaní, pero dice; quien puede ir a donde Montes Arache, digo yo; no hay problema, yo voy, pero, dice Jesús De la Rosa ; que ya ahora no se recuerda de cosa, yo le pregunté y me dijo que no se recordaba, Jesús de la Rosa fue con nosotros, con Joaquín Torres y yo, iba Joaquín Torres manejando y yo iba atrás y Jesús de la Rosa iba del otro lado, llegamos a la…, tú sabes donde estaba la…, Montes Arache estaba en la feria, donde está hoy la extensión de la universidad, que estaban ahí los Hombres Rana llegamos, en la Kennedy , llegamos, nos paramos, de una vez cuando quisimos meternos cerca de la puerta ya nos pararon y nos dijeron; no, pero yo quiero hablar con el comandante, entonces Montes Arache se acercó un poco, y le dice Jesús de la Rosa ; mire comandante, el comandante Caamaño le manda a decir que quiere saber con quién usted está, si está a favor o está en contra porque van a bombardear esto, entonces él le dice; dígale al comandante Caamaño que yo le voy a contestar en 15 minutos, óyeme, cuando nosotros llegamos, nosotros fuimos, de ahí cogimos para Radio Televisión Dominicana, cuando nosotros regresamos de Radio Televisión Dominicana ya Montes Arache estaba en la…, ya estaba en el comando central, digo yo; ¡coño!, ganamos la Revolución , Jesús de la Rosa me agarró, me abrazó, y “to´ esa vaina”, si, porque dijeron que dizque habíamos la partida, porque ya teníamos los comandantes al día, ahí cuando yo subía del comando, después que iba con una…, llevábamos una correspondencia, que la correspondencia quedó debajo del carro y ni siquiera sabían de qué era la correspondencia, después, luego van a buscarla, la correspondencia era comprometedora, quedó debajo del carro, porque ellos se agarraron nada más que los tipos que estaban ahí, nos acusaron de muchísimas vainas, Joaquín, ese también es una anécdota muy bonita, mira, Joaquín me dice, dice…, caímos preso, y dice; ¡coño!, pero fíjate ahora, ¡coño! caemos preso, digo, mira, Joaquín, vamos a separarnos, mira, yo fui guerrillero, tuve un año preso, a mí me conoce la policía, si me detectan me van a matar de una vez, ahora, tú agarras, y tú vas a mi casa, vas a conocer la dirección, tú le dices a mi mujer lo que ha pasado, pero mira, tú no me conoces, porque si tú te involucras conmigo tú vas a tener problema porque te van a joder como me van a joder a mi, bueno, eso pasó, a nosotros nos llevaron. Tú sabes quien era que estaba el chequeándonos a nosotros, era el Coronel español, no, era Capitán, era Capitán, el Capitán español de tránsito, Mayor Sánchez, ese era el que estaba cuidando a todos, pero en el patio había una cantidad enorme de gentes. Cuando nos agarran, nos suben arriba, a la casa, y ahí están locos, nos metieron de noche, nos metieron ahí en una cosa, tuvimos aquí apretados, y en la noche, parece que esa noche, la presión, esa noche están desembarcando los gringos, nosotros nada más que oíamos, por la ventanita que teníamos veíamos cosas, los embarcos de los gringos, y después digo yo, dice: bueno, y hablando con el tipo, el carcelero, yo le hice saber, le digo: ¿cómo pudieron habernos equivocado?, yo tenía una receta en el bolsillo y le dije, mira yo iba a buscar una medicina, y yo cosa, me di cuenta de que todo lo que estaba ahí era el nuevo, digo, él no me conocía, pero yo no hice contacto, ahí estaba Edison, y digo yo; Edison, no, no me cosa, que también lo conocí en Cuba, dice: no, no, no, no te acerques a mí, déjame sólo a ver si yo puedo salir de esta, es que tenemos que buscárnosla porque si nos agrupamos nos van a joder a todos juntos, digo pues está bien, no hizo contacto con nadie, porque el muchacho no abre nada, por la mañana, ah, de noche nos metieron dos individuos, que iban con una fundita, eran dos policías, nos lo metieron en la cosa para por la mañana sacar la gente, por la mañana viene el Coronel Nin, que me conocía, sin embargo, no me conoció, yo, digo yo: ¡Dios mío!, yo nada más dije ¡Dios mío ayúdame a salir de esta vaina!, pero yo no… así, relajado y sin darle mucha mente porque si le daba mente me iba a deprimir, llega el Coronel Nin, y le dije ¡Nin baja a esos presos, los que van a bajar y los que no cosa!, “ta bien” agarran y sacan esos dos primeros, entonces, inmediatamente vienen los otros dos, se paran en la puerta pero ya vestidos de policía, los que estaban adentro estaban vestidos de policía, dijeron; éste, éste, éste, fueron sacando todos los que ellos tenían adentro y dijo el Capitán español; y éste, me sacó a mi, que yo estaba pegado a la puerta, me sacó Pa´ afuera, ya me sacó, digo yo: sería la sangre o sería lo que fue pero el asunto es que algo valió.
Cuando llegamos abajo, a la parte de abajo de la cárcel porque era en el patio, ahí, dicen, miren el libro a ver si tienen ficha ahí, digo yo, dije: bueno, ya hay mucho tiempo, ya ahí no debe haber ninguna ficha, efectivamente, ya, ¡ah!, fulano de tal ¡pra!, fulano de tal ¡pra!, cada uno fue dando el cosa y ninguno tenía ficha ahí, inmediatamente ahí ¡coge!, ¿alguno tiene algún documento allá en la cosa para pasar a buscarlo?, que lo pase a buscar, -pasar por la policía-, yo tenía la cédula, tenía una correa, dije, no, no, yo no tengo “na”, ni yo tampoco, Joaquín también dijo; yo tampoco, y nos metimos desde la policía, en ese entonces, nos fuimos hacia a la Máximo Gómez , de allá adentro, hacia la Máximo Gómez , entonces, de la Máximo Gómez cogimos otra vía a la calle del aeropuerto, todavía estaba abierta, entonces, ahí cogimos, nos metimos por ahí y vinimos a salir a San Carlos y en San Carlos, ahí llamamos y todas esas cosas, y ahí nos pusimos en contacto con todo nuestro equipo, y me encuentro con Juan Miguel y dice; ¡coño!, pero ven acá y dónde tú estabas, dice, no, oye estaba pasando un tremendo susto, cuando le digo me dice; no me digas esa vaina, ven acá, y cuántos faltan, hay esto, la cárcel está llena de prisioneros, lo que pasa, lo que tiene ahí no es mucho pero es parte del pueblo, si, está bien, entonces, ya me pone al tanto de todo, ya comenzamos a prepararnos para lo que viene y empezamos a trabajar, ahí es donde verdaderamente comienza la revolución, para nosotros preparar todo, ya ahí, ya se hace contacto con todo el mundo ya ellos están preparando el asalto a La Fortaleza Ozama.
MLC: Ahí es cuando Miguel Román, ¡coño!, yo lloré a Juan Miguel Román, porque era la persona que tenía los pantalones para dirigir ¡coño!, esa vaina, pero, se llegó, llegó el momento de que él tenía que también que hacernos la vaina, porque yo diría, ahí estuvimos, todos nos involucramos, todos, Caamaño, todo el mundo se involucró en ese asalto al cosa, ahora, me parece que no era, mira, en el asalto al Palacio, yo creo que ahí hubo una…, hubo un chivateo, algo ahí había cosa, para mí, esa ametralladora que estaba en el…, que estuvo arriba de la Academia , esa ametralladora fue mandada a llevar ahí, fue por una persona, fue por alguien, ahora, le voy a decir más, gente de la revolución, en Ciudad Nueva nosotros teníamos gentes, había gente que había salido, mire, nosotros recorríamos todos los días en el Malecón, si, porque teníamos escondidas que chequeaban a la entrada de la playa, del mar, donde había playa y venían nadando, nadando, nadando, nadando y salían ahí por la entrada de San Isidro, esos muchachos enterraron muchos muchachos por ahí, en las alcantarillas, porque era en la alcantarilla que los metían, entonces, todos los días, y se decían como se llamaban y todas esas cosas, estaba lleno, por eso es que nosotros, todo el Malecón, todo el muelle estaba lleno de gentes que vigilaban y no se dormían, nosotros le aclaramos, si se duerme, usted se muere, porque el que viene nos va a sorprender y viene, y efectivamente, a veces se encontraba uno, a veces salían dos, a veces no encontraban ninguno, a veces no venían porque los que venían no volvían ni llamaban, entonces, eso también nos ayudó muchísimo, pero en la revolución, aquí nos metían todos los días, en la José Contreras , en el edificio que hay casi llegando a la Independencia , en la calle que va para arriba, hay un edificio, que hasta había un restaurante ahí abajo, tenía una azotea y en esa azotea cogía, estaba frente a frente al Padre Billini, cogía la Padre Billini completa, no nos dejaban cruzar, habían matado como tres o cuatro muchacho cruzando la Padre Billini , no había forma de pasar por ahí, agarré y preparé un fusil Máuser, ahí, modelos haitianos, el que andaba con un fusil cosa le digo yo: te cambio ese por este, pero tú tienes que hacerme el trabajo, ven, vamos allí, y lo llevo arriba del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, dice, mira, ¿tú ves allí?, a donde está aquella azotea, hasta se veían las ametralladora, en la Pasteur , ¿tú ves aquella ametralladora que está allí?, si, pues entonces, mira, ahí hay una ametralladora, no sé si es de alto calibre o es de bajo calibre, pero, nos tiene “jodío” en la Padre Billini , agarró y dice: tú tienes que quedarte ahí, y cuando veas el movimiento allá, tú agarras el cosa, le dejé un prismático y óyeme, al otro día por la mañana me dice: ahí ya no hay nadie, dice: salieron tres veces ahí, a las tres veces le fogoneé, si están muertos o están heridos, entonces, yo mandé uno por la calle, que fuera a averiguar, dice: averigua si arriba en el edificio hay alguna gente, y efectivamente que no había, estaba lleno de cascos de balas arriba, dice: no, ya no hay nadie, está lleno de cascos, ya eso se fue.
Sr. Mella. Martín, a propósito, yo quería dar dos anotaciones, con el de la cincuenta, que estaba allá en lo alto de la Caribean , hubo un muchacho de aquí, de San Carlos, que todos los días, a las doce del día le tiraba un tiro a la campana del campanario de ahí, del Palacio, bajó una orden, que no se sabe quién fue que la dio, y la bajó fue el supervisor De la Rosa , Jesús De la Rosa , donde se le informó a la gente, a los comandos, que a los americanos no se le tirara, a los coso no se le tirara, este muchacho, estoy chequeando el nombre, me lo van a conseguir, agarró el fusil y le dio contra un palo de luz y se fue para su casa, o sea, este es un dato muy importante, el día 15…
MLC: Pero en las arribas de la Caribean no había militar.
Sr. Mella: Si. ¿En la Caribean , ahí arriba?
MLC: No había, no, ya eso se había desaparecido de ahí cuando nosotros fuimos allá, sí todo eso se investigó, no había.
Sr. Mella: Pero ven acá.
MLC: Esa ametralladora llegó ahí, por eso te digo yo que hubo un chivateo o una vaina de emergencia, o una vaina de cosa, por eso es que yo digo de que andaban atrás de Fernández Domínguez, yo voy.
Sr. Mella: Yo voy a contactar entonces, voy a chequear a ver si ese muchacho está vivo todavía.
MLC: Ya eso ahí, ya ahí no había americanos, si hubiera americanos, si hubiera americanos, no es verdad, ni yo Baby Mejía que estaba ahí, ni Botello, que estaba ahí, ni Juan Miguel Román, ni el mismo Coronel, si hubiera ahí, que estábamos en frente de ellos, nos íbamos a poner ahí.
Sr. Mella: Pero una pregunta: ¿Por qué cuando se le preguntó a Fernández Domínguez…? ¿Y los americanos?, Fernández Domínguez dijo: no, si ellos no se meten con nosotros, nosotros no nos metemos con ellos.
MLC: No, no, espérate, eso que le preguntaron y él lo dijo, pudiera ser que estuviera a esa hora, pero yo te voy a decir una cosa, yo no estoy seguro de que fueran los americanos, porque yo, yo cuando fui al Padre Billini y le dije, él quería que le hicieran la autopsia para ver el calibre de la bala, si eran balas dominicanas y cosa, y se opusieron, dicen: no, no, no, autopsia no, no le sacaron la bala, y te voy a decir, cuando nosotros trasladamos los rostros del hijo del Comandante que mataron en Lido, “hombe”, ¿Cómo es?
Sr. Mella: ¿Sería Oscar Santana?
MLC: Oscar Santana, cuando trasladamos sus restos, de aquí, del cementerio de la Independencia al Cristo Redentor, yo fui con Don Isidro y con el otro hijo, y agarramos y buscamos a ver si conseguimos el proyectil de la bala que salió de cosa, y yo te voy a decir una cosa, eso era un proyectil 45, entonces, esa bala, cuando no dijeron, no quisieron, ya yo desde ahí empecé a sospechar, no sé, pero para mí no fueron americanos los que nos tiraron a nosotros, se le pegaron porque estaban del otro lado, nosotros estábamos de este lado, es posible, pero para mí ahí hubo una conspiración interna de los militares de aquí, y no descarto que esté metido ahí …
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No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
Voltaire








