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martes, 22 de marzo de 2022
Álbum de la Muerte. Los 12 Años de Balaguer (1966 - 1978) en República Dominicana.
jueves, 4 de marzo de 2021
Estudiantes del Liceo San Vicente de Paúl realizan entrevistas sobre los...
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lunes, 1 de marzo de 2021
lunes, 29 de julio de 2013
Revista Auge del 1955
Revista Auge del 1955 muestra fotografias, promociona la República Dominicana y el Régimen del dictador Rafael Trujillo, aqui se muestran funcionarios trujillistas de la Epoca:
Esta Revista se encuentra disponible al público en la Sala de Atención a Usuarios del Archivo General de la Nación c/ Modesto Díaz #2 Zona Universitaria Santo Domingo www.agn.gov.do saladeinvest@agn.gov.do
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sábado, 26 de enero de 2013
Hermann revela en detalle como se asesinó a Caamaño
El ensayo biográfico de Hamlet Hermann, Caamaño, Biografía de una época revela, en una narración detallada y casi cinematográfica, la forma en que el coronel y comandante guerrillero Francisco Alberto Caamaño Deño, fue capturado vivo, interrogado inicialmente con respeto y dignidad, sin siquiera esposarlo o amarrarlo, y posteriormente, por una orden implícita dada por Joaquín Balaguer desde el Palacio Nacional, se le intenta fusilar por parte de tres militares, aparentemente inseguros por el miedo que infundía el hecho que estaban cometiendo frente a una figura de la talla histórica de que se trataba, fallan en su puntería pese a tener los muy precisos fusiles Fal y estar a poca distancia, un coronel e da un tiro de gracia en la frente, un alistado le da un culatazo en la cara al cadáver, se presenta su cadáver a la prensa permitida en Nizaito para divulgar fotos del cadáver y se intenta al día siguiente, 17 de Febrero de 1973, quemar los restos para que no haya una tumba donde rendirle homenaje. Nunca antes se había ofrecido una versión tan integral del hecho en que pierde la vida el comandante guerrillero.
La versión de Hamlet Hermann, con los nombres de todos los oficiales que según él participan, es una de las mas completas realizadas hasta el momento y deja claro que los restos de Camaño, que no pudieron ser quemados pese a la gasolina que les echó el militar encargado. el teniente Juventino Matos, jefe de mecánica del Sexto Batallón de Cazadores, por lo que fueron cortados en pedacitos depositados en tres fundas plásticas de color verde y llevados a la Base de San Isidro donde se depositaron en el avión de carga C-46 número 3203, que despegó rumbo al sur, probablemente para lanzar las al mar en puntos distintos.
Dice Hermann que en la pista, un general ejecutivo de la base aérea, despidió al oficial de servicio en el área, diciéndole: “! Usted no ha visto nada de esto, coño” ¿Oquei?”, a lo que el aludido, responde: “Entendido Señor”.
El coronel y comandante guerrillero Román, tras ser capturado vivo, tras ser interrogado en un ambiente distendido y en el cual se dejó sentir inicialmente el respeto por su figura por de los militares que lo apresaron y que fuera interrogado por el comandante del pelotón de reconocimiento que lo apresó , incluso sin esposas ni estar amarrado, fue fusilado y rematado tras recibirse una orden “no expresa” del entonces presidente Balaguer a los comandantes de la entonces Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas.
Hermann sostiene que la orden “no expresa”, impartida a los jefes militares Ramón Emilio Jiménez Reyes, Secretario de las Fuerzas Armadas y Enrique Pérez y Pérez, jefe del Ejército, fue dada por Balaguer, cuando, al ser informado del apresamiento en las lomas del Ocoa, en tono firme y golpeando su escritorio, dijo “En este país no hay cárcel tan grande, como para alojar este hombre”. El primer teniente del pelotón de reconocimiento que lo capturó fue Almonte Lluberes, quien interrogó a Caamaño sin esposarlo ni amarrarlo, lo cual le fue censurado por los altos oficiales que llegaron posteriormente.
El relato detallado de la muerte de Caamaño lo hace Hamlet Hermann indica que Caamaño, tratado inicialmente con respeto, cuando llegan los jefes militares fue llevado a Nizaito y colocado frente a tres militares para su fusilamiento. Dispararon y quedó vivo.
En la fría hierva de Nizaito, con una neblina gris que desplomaba sobre el ambiente, el coronel Héctor García Tejada, tuvo que acercarse a aquel cuerpo herido y darle, con su pistola 45, un tiro en la frente, seguido un soldado que, ante lo inexorable de aquella muerte, se acercó y le propinó un culatazo en la frente a aquellos restos.
La versión de Hamlet Herman, es la segunda detallada de la forma en que muere Caamaño, la ofrecida por Claudio Caamaño Grullón, sobrino del héroe nacional y también participante directo en la guerrilla de Caracoles, en 1973, tiene algunas diferencias con la ofrecida en este libro. VER VESION CLAUDIO CAAMAÑO.
La operación para deshacerse de los restos se hizo, luego de la selectiva presentación del cadáver de Caamaño a medios de prensa, entre los que estuvo el fotógrafo José Morillo, de El Nacional, Moisés Adolfo Iturbides , Luis Hernández , del diario El Sol, José Goudy Prats, de El Caribe y Antonio García Valoy, del Listín Diario.
Una vez marchados los periodistas, el 17 de febrero, la orden de la jerarquía militar fue e dispuso que fueran cremados, para lo cual se utilizó gasolina y cuyo resultado fue inútil, porque el cuerpo quedó prácticamente igual.
El ensayo biográfico de Hamlet Hermann, escrito con limpieza, riqueza en detalles que develan una investigación integral de muchos años y expreso en en el estilo de estricta bitácora expone diversas épocas sociales, desde el Trujillismo hasta la guerrilla en que finalmente cae, exponiendo detalles y enfoques reveladores.
El autor, participante de los hechos, investigó bibliográficamente y recabo otras versiones civiles y militares, para reconstruir escenas y diálogos, para restablecer hechos que no se conocen en detalles.
El libro atrapa la atención del lector desde sus inicios. Finaliza con la muerte de Caamaño el 16 de Febrero de 1973, re-descubriendo los hechos y aportando una profunda visión humana y política de los acontecimientos.
Será presentado en la Feria del Libro de La Habana, a la cual ha sido invitado el autor.
Tomado de: http://josersosa.blogspot.com/2013/01/hermann-revela-en-detalle-como-se.html
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miércoles, 5 de diciembre de 2012
Máximo López Molina, el fundador del MPD y los secretos de su autoexilio en París
Escrito Por: Ana Mitila Lora // 2012/12/04
Tomado de http://www.lalupa.com.do
El oficio número 1962, firmado por Leonardo Matos Berrido, entonces director de Migración, el 4 de agosto de 1966 –cuyo original reposa en el Archivo General de la Nación (AGN)– evidencia, una vez más, que bajo aquel régimen de terror contra aquellos que disintieran, bautizado con el nombre de los “Doce Años de Balaguer”, no existía la más mínima concesión.
Tomado de http://www.lalupa.com.do
El fundador del MPD sobrevivió a las persecuciones y deportaciones de Trujillo, el Consejo de Estado, el Triunvirato y Balaguer. Cuarenta y cinco años después de su último extrañamiento del país, permanece atrincherado en el Hotel du Danube junto a su esposa en un autoexilio sin fin. Versión impresa PDF

Hotel du Danube, ubicado en la 58 rue Jacob, paralela a la avenida Saint Germain-des-Prés.
París (Francia). Máximo López Molina, de 86 años, legendario líder del Movimiento Popular Dominicano (MPD), permanece atrincherado en su silencio dentro de los gruesos muros del Hotel du Danube, desde hace 45 años.
Este hotel de cuatro estrellas, sobre la 58 rue Jacob, paralela a la avenida Saint Germain-des-Prés, en el corazón del “Quartier Latin”, apenas a una cuadra del emblemático café De Flore, guarda en sus muros parte del trajín y la historia de aquel heterogéneo exilio en París de la izquierda dominicana en los años sesenta y setenta.
Aquí, en el Danube, quiso el destino que viniera a parar el audaz líder del MPD. Y tal como narra Ramón Pina Acevedo, de 90 años, quien antes de 1965 compartió exilio con López Molina por servirle de abogado a emepedeístas encarcelados, llegaron porque el negocio tenía un precio atractivo para los escasos recursos de los que podía disponer un expatriado, y por su excelente ubicación. “Está cercano a las universidades más prestigiosas, donde se daban las discusiones políticas del momento y donde palpitaba la vida cultural y política de París”, narra Pina Acevedo, como buen conocedor de la urbe europea.
En el hotel, cuenta el veterano abogado, López Molina habría de conocer a la mujer de su vida. “Se trataba demadame Lefrere, una francesa casada y con dos hijos. La pareja era la propietaria del hotel, pero la madame se enamoró de él, bueno…, se enamoraron. Ella arregló sus asuntos con su esposo. Era una francesa adinerada, una mujer madura y distinguida. Le compró a su esposo su parte accionaria y se quedó con el hotel”, comenta Pina Acevedo, unido a la familia López Molina por diversos motivos.
Para quienes conocieron la valentía y la audacia del casi olvidado político dominicano –rescatado de la desmemoria colectiva por la periodista Ángela Peña– constituye todavía un misterio inexplicable que se mantenga en un autoexilio, desde hace más de 30 años, sólo interrumpido en 1993 para asistir al entierro de su madre. De sus años en París, es evidente el esfuerzo por mantener el hermetismo.

Ivonne López, hija de López Molina.
En el Danube, La Lupa Sin Trabas contactó a Ivonne López, una de sus cinco hijos, nacida en Cuba, quien habló de su padre, sin abandonar la cautela. Del intrépido líder, según se desprende de su relato, sólo queda un anciano con Alzheimer. Cuenta que él acude al hospital una vez a la semana para recibir terapias y ejercicios que fortalecen su memoria, pero admite que no puede violar su intimidad y, deja entrever que su esposa, Huguette Lefrere, lo mantiene aislado. “Cuando ve dominicanos hace preguntas, y se excita mucho. Eso no le hace bien a su salud”, justifica.
La conversación transcurre en un café cercano, mientras Jean Marie Marion-Landais, hace de fotógrafa. “Papá tiene diabetes, también. Vive tranquilo, retirado de las faenas administrativas del hotel, donde trabajó mucho para modernizarlo. Lee la mayor parte del tiempo”, según cuenta.
¿Por qué permanece en silencio un hombre que mostró tanto temple y amor por su país?
Ivonne sonríe. Argumenta que a la señora Lefrere, “no le gusta que se relacione con dominicanos, después de tantos maltratos y peligros, quiere mantenerlo a salvo”. Según Ivonne, en los días que La Lupa Sin Trabas la contactó, López Molina se encontraba de vacaciones en la isla de Córcega, donde la pareja mantiene una propiedad para el descanso.
La última vez que la cardióloga Miriam López Cambero (Mimi) vio a su padre fue hace 10 años. Coincide con Ivonne al explicar que éste pasó la vida involucrado en la administración del hotel, aprendiendo varios idiomas, y tratando de escribir sus memorias. Dice que aunque la familia agradece a la señora Lefrere haberle salvado la vida al líder del MPD, le es difícil aceptar que lo haya mantenido tan aislado. “Está vivo gracias a las mujeres que lo amaron y, sobre todo, a ella. Él era atractivo y seductor. Fíjese, la mayoría de los líderes de izquierda están muertos y sus familias destruidas”, comenta resignada.
Piensa que los apresamientos, atropellos y deportaciones mermaron su ánimo. “Cuando conoció a madameLefrere, él no tenía papeles, dinero ni trabajo en una ciudad como París. Ella estaba casada y con dos hijos, –Dominique y Philippe Lefrere– que hoy son médicos psiquiatras. Se divorció, le compró la parte del hotel que le correspondía a su primer esposo, porque es rica, y se dedicó a él”, explica.
López Cambero, la mayor de los vástagos de López Molina, explica que algunos jóvenes del MPD, eran como hijos para él, pero lo expulsaron de la organización. De acuerdo con la edición número 15 del periódico Libertad, del 21 de abril de 1966, López Molina fue apartado del cargo de secretario general “por violaciones repetidas a la disciplina, al centralismo democrático y por su rechazo al principio marxista de la crítica y la autocrítica”.
En el mismo tono hablan otros familiares, como Nilse López Molina viuda de Sosa, quien también lo visitó hace unos años en París. “Pienso que su silencio obedece al desencanto que le produjo la indiferencia del pueblo dominicano ante los políticos honestos. Su sobrino, el abogado Marino Elyseveff, lo vio recientemente, y coincide con sus demás familiares. Sin embargo, todos, familiares, y relacionados sólo tienen conjeturas. López Molina rehúsa ofrecer entrevistas. La última que se registra data de 1963, cuando después del golpe de Estado contra Juan Bosch trató de establecer un foco guerrillero en Cevicos, provincia Juan Sánchez Ramírez.
Nilse López Molina piensa que a su hermano le afectó mucho el asesinato en Bruselas de Maximiliano Gómez (El Moreno), dirigente del MPD, y el descuartizamiento de Miriam Pinedo. “Él se ocupó de que le entregaran los restos del Moreno para embarcarlo para Santo Domingo”, recuerda. Agradece al profesor Bosch que siempre defendiera a su hermano. “Cuando publicaron (Última Hora, 2 de marzo de 1972) que habían recibido un telegrama desde París dando cuenta de la muerte de Máximo, el profesor Bosch se ocupó personalmente de desmentir esa versión”, recuerda.
Comenta que su hermano no pudo terminar la carrera de Derecho que había iniciado en la Universidad de Santo Domingo, pero que en París se dedicó a aprender idiomas, incluyendo chino y japonés.
“Cuando Máximo se junta con dominicanos se entusiasma y quiere regresar. Por eso, Huguette no quiere que nadie lo vea”, afirma. “Sus mejores tiempos los pasó en Puerto Plata”, concluye.
Para Julio Enrique del Campo (Campito), 75 años, militante del MPD de los primeros tiempos, los historiadores deberían analizar por qué los dominicanos abandonan a sus líderes.
“Lo hicieron con Manolo (Tavárez), con Máximo y con Caamaño (Francisco Alberto). Máximo se fue amargado del país, por el sectarismo, por las traiciones, por las divisiones y rivalidades dentro de una misma organización política. Cada grupo creía que iba a dirigir ‘la revolución’. Los dirigentes, ni la ciudadanía tenían la formación política necesaria y Máximo fue víctima del acoso y de todo eso. A Manolo lo obligaron a inmolarse. Este país tiene que revisarse. Mira lo que le pasó a Juan Pablo Duarte”, dice Campito, antiguo empleado del Archivo General de la Nación.
Hugo Tolentino, otro de los deportados de esos años, coincide con Campito. “Conocí a López Molina, nos vimos en París. No lo traté en intimidad, pero la percepción que tengo es que no regresó al país por su profundo desencanto de la clase política dominicana”, observa.
Estudiantes y exiliados. El París de los años 60 bullía. El mundo era una caldera de sueños, guerras, pasiones y poesía. Era impensable que después de una implacable dictadura como la de Trujillo, y en tiempos de supuesta “democracia” y “libertad”, tantos dominicanos sufrieran el exilio. París acogió a los expatriados del Consejo de Estado, los del Triunvirato y los de Balaguer, quienes coincidieron con los becarios del efímero gobierno de Bosch.
Los becarios recibían una mensualidad del Estado dominicano y Francia exigió que el Estado dominicano ayudara al sustento de los exilados pagándole la mitad de lo que daba a los estudiantes.
Max Puig, actual presidente de la Alianza por la Democracia (APD), rememora y exclama: “¡Medio país estaba en París! Tenía 17 años, mi papá (José Augusto Puig, candidato vicepresidencial de Viriato Fiallo en las elecciones de 1962) era el embajador desde 1964 y por eso conocí a López Molina, porque nos visitaba con frecuencia. Además, papá le facilitaba los periódicos (de República Dominicana) que llegaban con un mes de retraso”.
Y continúa: “Era una paradoja, papá había sido nombrado embajador por un gobierno que había deportado a López Molina, pero se anteponían las relaciones primarias, cuando nuestras familias eran vecinas en Puerto Plata”. Puig recuerda los gestos cariñosos y bromas de López Molina como: “Tu papá me hizo antitrujillista y yo te convertiré en comunista”.
“En la facultad de Derecho, en la Sorbonne, estábamos Enriquillo Sánchez, José Anibal Sánchez Fernández, Jaime de Jesús Domínguez y yo”, dice. “Y cuando José Francisco Peña Gómez llegó, me tocó ayudarlo en el proceso de inscripción”. Respira hondo y prosigue. “Entre los becarios de Bosch, estaban Rafael Alburquerque, Luis Eduardo (Pipi) Delgado, Eduardo Selman”. También, Yocasta Valenzuela y Frank Guerrero. “Después de la revolución de 1965 llegaron Héctor Aristy, Miguel Ángel Calderón, jefe operativo de los hombres rana; el gordo Oviedo, Esteban Díaz Jáquez, Baldemiro Blanco; también Manuel Andrés Brugal Kundhart”.
Del Danube, recuerda la amistad de Bosch con López Molina, al punto de que doña Carmen y don Juan pasaron una temporada en el hotel en 1969, después de su estadía en Benidorm, de Valencia, España.
La vida del líder del MPD en París ha transcurrido en los brazos de la señora Huguette Lefrere, la mujer que en 1966 tomó un avión para sacar a su amado de la clandestinidad y salvarlo de la carnicería desatada por Balaguer durante el auge de la Guerra Fría. Aquí, López Molina encontró la paz que las turbulencias políticas de su país nunca pudieron brindarle.
No sólo las ideologías y un ideal político transforman una sociedad, sino que la fuerza del amor salvó al líder histórico del MPD de convertirse en un muerto más de los Doce Años de Balaguer.
Contracorriente

Máximo López Molina y su compañera Huguette Lefrere fueron recibidos por Ho Chi Minh.
Máximo López Molina nació en San Pedro de Macorís y creció en Puerto Plata; inició su lucha política en 1946 cuando estudiaba Derecho en la Universidad de Santo Domingo, y se convirtió en uno de los dirigentes de Juventud Democrática. Logró salir del país y se estableció en Cuba. En 1956, funda junto a Pablo Martínez, Andrés y Francisco Ramos Peguero, y otros, el Movimiento Popular Dominicano (MPD).
Como comenta Tony Raful, pronto pagarían con sangre su osadía. Pablo Martínez, nativo de La Vega, fue asesinado por la policía de Fulgencio Batista, porque también participaba en el Movimiento 26 de Julio, liderado por el joven revolucionario Fidel Castro; mientras que Andrés Ramos Peguero fue asesinado por los “incontrolables” de Balaguer, en Santo Domingo, en 1971.
Andrés Ramos Peguero y López Molina llegaron de Cuba en mayo de 1960. Abrieron la sede del MPD al mes siguiente en un local que alquilaron en la vivienda número 12 de la calle Duarte, entonces José Trujillo Valdez. Allí colocaron altoparlantes desde donde explicaban en qué consistía la democracia y la libertad. Habían elaborado la tesis de que la lucha contra Trujillo había que desarrollarla dentro del país, lo resumían en la frase “lucha interna o Trujillo siempre”. Por esto no participaron en las expediciones del 14 de junio de 1959.
Editaron el periódico Libertad, lo que sirvió de argumento para someter a la “justicia” a López Molina, bajo el alegato de que carecía de registro. Fue deportado. Logró entrar al país en enero de 1961, pero tuvo que vivir a escondidas, hasta septiembre de 1962, cuando lo apresaron y lo expulsaron nuevamente a París. Regresó tras la juramentación de Juan Bosch en febrero de 1963. Pero, tras el golpe de Estado, empezó a ser nuevamente perseguido.
Tras el derrocamiento de Bosch, el líder del MPD se alzó en armas y fue apresado en Cevicos, el 26 de octubre de 1963, junto a Ramón (Monchin) Pinedo, de 21 años, y a otros compañeros. Defendió al gobierno bochista en el transcurso de una de las pocas entrevistas publicadas.
Consideró que el entonces líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) era liberal y no comunista. Valoraba que Bosch tratara de resolver los problemas del país y que mantuviera las libertades públicas bajo las cuales los comunistas podían hablar del marxismo-leninismo y defender a la clase obrera. Consideró que “el único camino que queda para República Dominicana es la rebelión general, a la que yo, cumpliendo humildemente con mi deber de revolucionario, traté de ir”. Criticó a la oligarquía por propiciar un golpe de Estado para mantener sus privilegios.
Dijo que “cuando los derechos de un pueblo son violados, la rebelión es un deber” y que “si las fuerzas negativas se empecinaban en mantener el orden existente en el país, la guerra civil será inevitable”. Dos años después estalló la revolución de Abril, pero López Molina estaba exilado en París.
En 1965, el MPD sufrió su primera división. Un grupo liderado por Cayetano Rodríguez del Prado lo expulsó de la organización. Alegaron que López Molina violaba la disciplina.
En respuesta, López Molina organizó el Partido Comunista Ortodoxo.
Amor a toda prueba
Matos Berrido deporta a madame Lefrere
El oficio número 1962, firmado por Leonardo Matos Berrido, entonces director de Migración, el 4 de agosto de 1966 –cuyo original reposa en el Archivo General de la Nación (AGN)– evidencia, una vez más, que bajo aquel régimen de terror contra aquellos que disintieran, bautizado con el nombre de los “Doce Años de Balaguer”, no existía la más mínima concesión.
“Asunto: Invitación para salir del país a las nombradas Huguette y Dominique Lefrere, de nacionalidad francesa.
1. Cúmpleme informarle, muy cortésmente, para conocimiento del Excelentísimo señor Presidente de la República, que a solicitud del Departamento Nacional de Investigaciones hice comparecer a este Despacho, hoy a las cuatro de la tarde, a las nombradas Huguette y Dominique Lefrere, de nacionalidad francesa, a quienes invité s salir del país en el término de 24 horas.
2. Las citadas personas, llegadas el 26 de julio último, negaron estar en contacto con elementos de la extrema izquierda del país, como informó el Departamento Nacional de Investigaciones. La señora Huguette Lefrere dijo ser amante del señor Máximo López Molina y haber venido al país con el único propósito de verlo, ya que desde hace nueve meses ignoraba su paradero, habiendo recibido de él una carta fechada 20 de junio de 1966 en Santo Domingo.
3. La señorita Dominique Lefrere manifestó que ellas han conocido en París a muchos dominicanos y que en la mañana de hoy conversaron en el hotel El Embajador, donde se hospedan, con uno de ellos, el señor José Aníbal Sánchez.
4. La señora Lefrere, según informó, es propietaria del hotel Me Jacocs, en París VI, Francia.
Seis años después de ese episodio, el 2 de marzo de 1972, la familia del político recibió un telegrama que decía: “Máximo muerto”. Juan Bosch y su esposa Huguette desmintieron el aviso. Al parecer, la desinformación era parte de las luchas del período de la Guerra Fría. Un año antes, el líder del MPD, Maximilinao Gómez (El Moreno) fue asesinado y Miriam Pinedo fue descuartizada. López Molina tenía la certeza de que también se tramaba contra su vida. Eran enemigos invisibles. Se atribuían los crímenes tanto a la mano de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), como a las luchas internas.
A partir de entonces, sus familiares sólo conocían de él mediante personas amigas que lo habían visto en París poco antes de regresar a Santo Domingo.
Vaivenes políticos
Septiembre, 1953. López Molina es encarcelado en Cuba por la dictadura de Batista junto a Ángel Miolán, Justino José del Orbe y Víctor Manuel Ortiz, por sus actividades a favor de la democracia.
Febrero, 1956. Nace el MPD, en La Habana. Sus fundadores fueron Pablo Antonio Martínez, Máximo López Molina, Andrés Ramos Peguero y su hermano Francisco Ramos Peguero, entre otros. El grupo incluía a marxistas provenientes del Partido Socialista Popular (PSP) y personas de práctica religiosa como Julio César Martínez, y Tiberio Castellanos.
4 de junio, 1960. López Molina y Andrés Ramos Peguero llegaron al país para oponerse al trujillismo, acogiéndose a las “garantías” ofrecidas por el régimen.
Septiembre, 1960. López Molina fue condenado por un tribunal por editar el periódico Libertad, sin llenar los requisitos de la ley No. 517.
5 de mayo de 1961. Telegrama de López Molina al presidente Joaquín Balaguer. Reitera su propósito de organizar el MPD. Solicita excarcelación de miembros del MPD.
5 de mayo, 1961. Balaguer responde. Dice que puede seguir organizando al MPD para concurrir a las elecciones de 1962, “siempre que se ajuste a la Constitución y las leyes”.
1 de julio, 1961. López Molina informa que el MPD reanudará sus actividades. Solicita que no se le destruya su local y la excarcelación de miembros de los partidos MPD y del “14 de Junio”.
14 de octubre, 1961. López Molina fue apresado, su residencia allanada y extrañado del país. Leda Vidal y José Abel Hernández, por separado, protestan su deportación ante las autoridades.
25 diciembre, 1961. López Molina retorna al país, ya está sindicado como “comunista”.
22 de noviembre de 1961. El líder del MPD sale hacia el exilio por sus actividades “comunistas”.
10 de enero, 1963. Informe en relación a la carta escrita desde París por el abogado Ramón Pina Acevedo al recluso Andrés Ramos Peguero, en la que explica que el Consejo de Estado lo deportó por haber puesto su profesión al servicio de la justicia. Pina Acevedo informa que se encuentra en compañía de López Molina y otros deportados.
26 de octubre de 1963. El líder del MPD fue atrapado junto con otros seguidores en las montañas de Cevicos donde se proponía establecer un frente guerrillero, tras el golpe de Estado contra Bosch.
15 de mayo, 1964. El embajador en París, José Augusto Puig, solicita instrucciones sobre el estatus político de López Molina y otros deportados.
13 de septiembre, 1965. Informe sobre la llegada a Tokio de López Molina y otros, para asistir a la 11va Conferencia Mundial contra la Bombas Atómicas y de Hidrógeno.
16 de octubre, 1965. El gobierno provisional de García Godoy rechaza la solicitud de López Molina para regresar al país. Mientras tanto, sus compañeros de partido lo expulsan del MPD.
1965. Tras su destitución del MPD, funda el Partido Comunista Ortodoxo.
28 enero, 1966. El Cónsul dominicano en Hong Kong informa a las autoridades sobre la visita efectuada por López Molina a China y Japón.
23 abril, 1966. Ernesto López Molina, hermano del ex dirigente del MPD declaró que la destitución de su hermano es repudiada por los marxistas-leninistas y por todos los que han seguido la trayectoria de su hermano.
9 de agosto, 1966. Las francesas Huguette y Dominique Lefrere a pocos días de llegar al país fueron deportadas por Leonardo Matos Berrido, director de Migración, por sus vínculos con López Molina y otros “comunistas”.
3 de marzo, 1972. El profesor Juan Bosch desmintió la información publicada por un vespertino de que el fundador del MPD habría muerto en París. Bosch reveló que conversó con López Molina e informó que éste se mantiene oculto en algún lugar de Francia debido a la persecución de que es objeto. Huguette Lefrere, su compañera, también desmintió su muerte.
4 de marzo, 1972. La Policía desmintió que haya enviado agentes a París para dar muerte a López Molina, quien desapareció de la capital francesa para proteger su vida.
25 de mayo, 1973. Aprobación a la nota en la cual se responde a la embajada francesa, su informe de que a Francia han estado llegando dominicanos deportados de RD y piden ser puestos bajo la Oficina Francesa de Protección de los Refugiados y Apátridas. Entre los solicitantes se encuentra López Molina.

Máximo López Molina junto a su sobrino, el abogado Marino Elsevif Pineda.
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sábado, 31 de marzo de 2012
Piero Gleijeses desnuda políticos y critica actitud de los “gringos”
Dijo que García Godoy y Balaguer eran cínicos
Escrito por: Yanet Féliz
Santo Domingo.-El reconocido politólogo e historiador italiano Piero Gleijeses calificó de “cínico” al expresidente provisional Héctor García Godoy; criticó de atrasada la política de Norteamérica hacia los pueblos de América Latina y otros países del mundo, al tiempo que ponderó la postura de Antonio Guzmán en defensa de la democracia ante los “gringos”.
“García Godoy fue tremendamente cínico y Balaguer lo mismo. García tenía que pagar un precio para ser presidente provisional, y el precio era entregar el mando militar a los norteamericanos, usando lo que a los “gringos” les parecía mejor en el sentido humano”, puntualizó.
El profesor e investigador de la Escuela de Estudios Avanzados de la Universidad Johns Hopkins, de Washington, autor entre una decena de libros de la “Esperanza desgarrada”, sobre la revolución constitucionalista y la intervención militar de Estados Unidos, puesto a circular aquí, dijo que si bien es cierto que los “gringos” están avanzados tecnologícamente, en cuanto a la cultura política y cívica están tremendamente atrasados.
Citó como ejemplo el racismo norteamericano y recordó que el primer embajador latino, nombrado en 1961 en Costa Rica, tuvo muchos problemas con su embajada, ya que la actitud “gringa” siempre ha sido egocéntrica hacia América Latina.
Al participar en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicación Corripio, Gleijeses pasó revista a los acontecimientos históricos ocurridos luego del ajusticiamiento del tirano Rafael Leonidas Trujillo, la Revolución de Abril de 1965 y la invasión norteamericana.
Explicó que a raíz de una petición que le hiciera hace un año la presidenta del Instituto de Historia de Cuba para que le publicara una edición cubana de su libro, entendió válido publicar los nuevos documentos, que considera una novedosa contribución hacia la República Dominicana.
Al referirse a la postura de Antonio Guzmán ante las exigencias que le hacían los norteamericanos de entregarles a unos ocho presuntos comunistas, dijo que este les dio cátedras de honestidad y de dignidad y se negó, pese a no ser un hombre de izquierda.
Significó que Guzmán suspendió una negociación porque los “gringos” vieron su postura como un exabrupto y endurecieron su posición, pese a que habían ablandado algunos aspectos.
Para el historiador, Fidelio Despradel representa lo peor del Movimiento 14 de Junio en términos humanos, teóricos y en valores personales.
Dijo que Despradel y parte del grupo político chantajearon a Manolo Tavárez Justo con amenazas de denunciarlo como traidor y cobarde, porque éste sabía que la guerrilla de Las Manaclas era un suicidio.
“La esperanza desgarrada”
“La esperanza desgarrada” fue puesto en circulación el martes en el Paraninfo de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
Será la primera edición dominicana de la obra, publicada por primera vez en español en México en 1980, y ahora ampliada con nuevos documentos del Gobierno de Estados Unidos que han sido desclasificados.
El mismo reseña el período de inestabilidad vivido tras el ajusticiamiento de Trujillo en 1961, para concentrarse en la revolución constitucionalista y la invasión militar norteamericana de 1965.
El lilibro también será puesto en circulación en el Centro León de Santiago hoy, a las 7:00 de la noche.
Piero Gleijeses vino al país como invitado del telediario Uno+Uno, que dirige Juan Bolívar Díaz, en ocasión de su 25 aniversario.
Fuente www.hoy.com.do
jueves, 16 de febrero de 2012
Conmemoran muerte deCaamaño Deñó
Escrito por: TEOFILO BONILLA (t.bonilla@elnacional.com.do)
Con veinticinco misas y otros actos en República Dominicana y Estados Unidos, se recordará este jueves el 39 aniversario del asesinato del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, líder de la expedición guerrillera del 3 de febrero de 1973 que desembarcó por playa Caracoles para combatir el régimen del presidente Joaquín Balaguer.
Claudio Caamaño Grullón, combatiente de Abril y Caracoles, dijo que con en el 39 aniversario de su muerte, tanto en República Dominicana como otras partes del mundo, se recordará con actos religiosos, patrióticos, históricos, culturales y florales, a Caamaño, ejecutado en la Loma de Nizaito.
Las misas se inician a las 5:30 de la tarde en la iglesias Las Mercedes de la Capital, y siguen en la noche en la catedral de Baní; así como en Azua, Barahona, Pedernales, Montecristi y Puerto Plata.
Otras eucaristías serán oficiadas en San Francisco de Macorís, Cotuí, en la iglesia La Altagracia, en Santiago; Bonao y Piedra Blanca; Villa Altagracia, San Cristóbal, y en la basílica de Higüey.
Se oficiarán misas en las Iglesias Santa Elizabeth, de Nueva York, y en C- Watsford, en Manhattan a las 7:00 y 7:30 de esta noche. También en Hato Mayor, La Romana, Samaná, Nagua, San Juan de la Maguana, José de Ocoa, San José de las Matas y Cabrera.
Claudio Caamañó narró que el 16 de febrero del 1973, a las 11:05 de la mañana, también murieron en combate Eberto Lalane José y Alfredo Pérez Vargas, mientras que Caamaño Deñó fue capturado herido en las piernas y un brazo por el teniente Raúl Almonte Lluberes, y entregado una hora después al teniente coronel Carlos Castillo Pimentel, quien lo trasladó en un vehículo unos siete kilómetros, hasta el Valle de Nizaito, donde esperaba el mando supremo militar, al prisionero herido, que era custodiado por 12 militares.
Agrega que a las 12:01 de la tarde, Caamaño fue entrevistado por el vicealmirante Ramón Emilio Jiménez Reyes, secretario de las Fuerzas Armadas; el comodoro Francisco Amiama Castillo, compañeros de promoción militar de Caamaño, el mayor general Enrique Pérez Pérez, jefe de Ejército; y los generales Juan René Beauchamps Javier y Ramiro Matos González, jefe y sub-jefe de Operaciones del Ejército.
Dijo que los jefe militares retornaron a Nizaito, y a las 5:47 de la tarde del 16 de febrero, el teniente coronel Héctor García Tejada dirigió la ejecución.
Con veinticinco misas y otros actos en República Dominicana y Estados Unidos, se recordará este jueves el 39 aniversario del asesinato del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, líder de la expedición guerrillera del 3 de febrero de 1973 que desembarcó por playa Caracoles para combatir el régimen del presidente Joaquín Balaguer.
Claudio Caamaño Grullón, combatiente de Abril y Caracoles, dijo que con en el 39 aniversario de su muerte, tanto en República Dominicana como otras partes del mundo, se recordará con actos religiosos, patrióticos, históricos, culturales y florales, a Caamaño, ejecutado en la Loma de Nizaito.
Las misas se inician a las 5:30 de la tarde en la iglesias Las Mercedes de la Capital, y siguen en la noche en la catedral de Baní; así como en Azua, Barahona, Pedernales, Montecristi y Puerto Plata.
Otras eucaristías serán oficiadas en San Francisco de Macorís, Cotuí, en la iglesia La Altagracia, en Santiago; Bonao y Piedra Blanca; Villa Altagracia, San Cristóbal, y en la basílica de Higüey.
Se oficiarán misas en las Iglesias Santa Elizabeth, de Nueva York, y en C- Watsford, en Manhattan a las 7:00 y 7:30 de esta noche. También en Hato Mayor, La Romana, Samaná, Nagua, San Juan de la Maguana, José de Ocoa, San José de las Matas y Cabrera.
Claudio Caamañó narró que el 16 de febrero del 1973, a las 11:05 de la mañana, también murieron en combate Eberto Lalane José y Alfredo Pérez Vargas, mientras que Caamaño Deñó fue capturado herido en las piernas y un brazo por el teniente Raúl Almonte Lluberes, y entregado una hora después al teniente coronel Carlos Castillo Pimentel, quien lo trasladó en un vehículo unos siete kilómetros, hasta el Valle de Nizaito, donde esperaba el mando supremo militar, al prisionero herido, que era custodiado por 12 militares.
Agrega que a las 12:01 de la tarde, Caamaño fue entrevistado por el vicealmirante Ramón Emilio Jiménez Reyes, secretario de las Fuerzas Armadas; el comodoro Francisco Amiama Castillo, compañeros de promoción militar de Caamaño, el mayor general Enrique Pérez Pérez, jefe de Ejército; y los generales Juan René Beauchamps Javier y Ramiro Matos González, jefe y sub-jefe de Operaciones del Ejército.
Dijo que los jefe militares retornaron a Nizaito, y a las 5:47 de la tarde del 16 de febrero, el teniente coronel Héctor García Tejada dirigió la ejecución.
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jueves, 9 de febrero de 2012
50 aniversario de la masacre del Parque Independencia
Por VIRGILIO GAUTREAUX
Economista e historiador. Reside en Santo Domingo
Los oportunistas conservadores de siempre, han logrado mediante un eficiente control mediático, que esos acontecimientos dramáticos y tan importantes para la democracia dominicana, queden en el olvido.
Reviste suma importancia conmemorar una gesta cuando ésta cumple 50 años. Es motivo de reflexión, discusión y jornadas intelectuales, en las cuales pueden participar algunos de los actores de dicho acontecimiento desde una perspectiva académica, despojada ya de las pasiones del momento.
Desafortunadamente por motivos conocidos, son muchos los que desean que los hechos ocurridos en Enero de 1962, permanezcan fuera de la memoria de las grandes mayorías del pueblo dominicano. Por eso, este cincuentenario y las acciones que le precedieron y le prosiguieron se mantienen sepultados por una pesada losa de hormigón.
Los oportunistas conservadores de siempre, han logrado mediante un eficiente control mediático, que esos acontecimientos dramáticos y tan importantes para la democracia dominicana, queden en el olvido. Para ello han contado con la complicidad de algunos intelectuales que se han lucrado presentando a Trujillo y sus secuaces como personajes conchoprimescos o folklóricos, despojados de toda sospecha. Se nos presentan esas hienas, como poseedores de gran habilidad y sagacidad, que logran sus objetivos.
Enero de 1962 debió ser objeto-en este cincuentenario-de seminarios y tertulias.
Ajusticiado el tirano, el pueblo dominicano reprimido por tres décadas rompió sus cadenas. Ya a los 45 días de “la muerte del chivo”, las multitudes llenaban las calles del país reclamando su libertad. El sólido régimen, a pesar de los grandes esfuerzos de los trujillistas (muchos de ellos actualmente funcionarios), no pudo con la avalancha popular. Los mítines y discursos de adhesión trujillista, servían para instigar que las fuerzas armadas, la policía nacional y los paleros de Balá, fueran más crueles contra la población indefensa. Es increíble que remanentes de esa gente tan perversa, se presentan todavía en los medios de comunicación.
El ajusticiamiento de Trujillo “en tiempos de guerra fría” provocó una grosera intromisión norteamericana en los asuntos internos nacionales, que a la postre distorsionaron la “hoja de ruta de la democracia dominicana”. Las sucesivas apreciaciones interesadas yanquis sobre lo que mejor convenía al pueblo dominicano, así como los temores de una “nueva Cuba en el Caribe”, provocaron sangrientas represiones, Golpes de Estado, guerrillas, una Guerra Patria y la intervención de 42 mil soldados estadounidenses en 1965. Fueron muchas las víctimas dominicanas (jóvenes, intelectuales y el pueblo en general) que ocasionó la errónea política de John Kennedy y Lyndon Johnson. Las soluciones “Made in USA” que aplicaron, se tradujeron en sangre, sudor y lágrimas para la patria de Duarte, Sánchez y Mella.
El periódico New York Times que se mostraba “preocupado” por la situación dominicana, en la práctica sólo reflejaba los intereses estratégicos del gobierno norteamericano y las tácticas político-militares del Departamento de Estado y el Pentágono. La fiebre anti-Castro que padecía EUA, se convirtió en el trapiche de la democracia a que aspiraba nuestro pueblo luego de 30 años de tiranía.
Los ocho meses que abarcan el período Junio 1961-Enero de 1962, fueron de gran impacto político. Todo el país estaba movilizado pidiendo libertad. El gobierno se apoyó en los hombres de uniforme, sus aviones, tanques y barcos de guerra. Los trujillistas-encabezados por Ranfis y Balaguer intentaban manipular la situación en su provecho y se presentaban como preparados para dirigir la transición. Promulgaron una “Ley anticomunista” para alagar a Estados Unidos y para acusar de marxista a todo el que se les opusiera. Mientras tanto, el país se llenaba de cadáveres.
El servil Congreso Nacional era un apéndice del Partido Dominicano y un sello gomígrafo del binomio Ranfis-Balaguer. Por instrucciones de ambos los legisladores aprobaron la Ley 5545 del 2 de Junio de 1961 que creaba el ESTADO MAYOR GENERAL CONJUNTO, cargo que concentraba todo el poder de las tres ramas militares del país, en una sola persona. Ese mismo día, Balaguer emitió el Decreto 6729 designando a Ranfis en dicha posición.
Los congresistas lambones y desvergonzados despojan de condecoraciones a los militares que participaron en el ajusticiamiento del Sátrapa. En una acción igualmente deleznable, el Senado de la República y la Cámara de Diputados aprobaron la Ley 5558 del 23 de Junio de 1961 mediante la cual se canceló la pensión de RD$ 60.00 que cobraba la Sra Mercedes Fernández viuda Román, madre del General Román Fernández. Sin duda alguna que cuando el Congreso Nacional se convierte en un sello gomígrafo del Poder Ejecutivo, el excremento llega hasta la azotea !!!!!!
También mediante decreto, el Presidente Balaguer expulsó algunos profesores universitarios que tenían vínculos familiares con los complotados.
Mientras el dúo Balaguer-Ranfis decían que conducían la “transición democrática”, arreciaron la violencia contra el pueblo en todo el territorio nacional. A mayor represión, mayores compensaciones, medallas y ascensos a los militares más abusadores y comprometidos con el trujillismo y el pos-trujillismo. De manera especial durante los meses de septiembre y octubre, la oficialidad de la aviación era las más compensada por su destacado papel represivo. El mismo Ranfis es condecorado por Balaguer mediante Decreto No 7057 del 01 Septiembre del 1961, con la Orden al Mérito “14 de Junio” en la clase militar primera categoría.
En un aprieta-afloja, los desafueros cívico-militares eran mezclados con leyes y decretos de destrujillización, en un afán de confundir al pueblo, que sólo quería ver saltar del poder la pareja que representaba el despotismo de los últimos 30 años. Los universitarios encabezaron todo el estudiantado nacional en la cruzada libertaria, razón por la cual fueron objeto de persecuciones, golpizas y asesinatos. Balaguer dispone en Octubre de 1961 el cese de actividades de la universidad, razón por la cual los estudiantes ocupan las azoteas de las viviendas de varias casas de Ciudad Nueva, especialmente en las calles Noel y Espaillat. La cruel represión contra ellos, conmueve la nación, cuya rabia aumentó cuando Balaguer felicita a quienes se ensañaron contra los estudiantes. Este asalto gubernamental, desnudó la mascarada. A finales de ese mes hubieron masivas promociones militares.
El país levantado logra en Noviembre de 1961 la salida de la familia Trujillo, pagando una elevada cuota de sangre. Al momento de la huida de Ranfis asesina cobardemente los ajusticiadores del tirano que estaban encarcelados. A pesar de que se produjeron algunos cambios políticos, Balaguer se apoya en otro hombre de uniforme-el General Rodríguez Echavarría-en un esfuerzo más por permanecer en el poder, hasta el 16 de agosto de 1962.
En los primeros días de Diciembre de 1961 se produce una huelga general que concluye con la formación de un Consejo de Estado integrado por siete Miembros. Este organismo está encabezado por Balaguer y el Dr Rafael F. Bonnelly como Vice-Presidente.
Sin embargo, el pueblo en general, las organizaciones políticas, los sindicatos y dentro del mismo Consejo de Estado, se quiere la salida de Balaguer y aumentan las presiones para que éste renuncie. Dentro del gobierno recién creado hay fuertes contradicciones. Los representantes de la Unión Cívica encabezados por Rafael F. Bonnelly impulsan la salida de Balaguer, quien fija diferentes fechas para su renuncia, apelando a diversos pretextos. Juan Isidro Jiménez Grullón en un artículo de primera página publicado el 2 de Enero de 1962 por el diario La Información de Santiago, señala “Desgraciadamente, el trujillato no ha sido totalmente erradicado. Y como consecuencia de ello vemos al gobierno del Dr Balaguer dictando medidas que obedecen a la técnica caudillista del servicialismo. Lo que están haciendo (repartiendo) los bienes de la familia Trujillo, es clara expresión de ello”.
La gente en las calles de todo el país, se pronuncia contra la presencia de Balaguer como Presidente de la República. El levantamiento de las sanciones económicas impuestas por la OEA el 4 de enero de 1962, aumenta el clima de agitación nacional que reclama la salida definitiva de todo vestigio de trujillismo dentro de las estructuras de poder. La prensa internacional publica que el Capitán Enrique Prestol Castillo y los Tenientes Octavio Rafael Alba Minaya y Eddy Francisco Tineo entregaron una carta al Dr Bonnelly pidiendo la destitución del General Rodríguez Echavarría como Secretario de las Fuerzas Armadas o que acepte sus renuncias si no es relevado de dicho cargo. Ya anteriormente el 2 de Diciembre de 1961, trece oficiales habían formulado una petición similar.
Mientras aumentaba el vacío en torno a la pareja Balaguer-Rodríguez Echavarría, ambos pretendían aparentar lo contrario. Un Comunicado de fecha 14 de Enero firmado por la Agrupación de Abogados de Santiago, exige la inmediata renuncia del Dr Balaguer y la destitución de Rodríguez Echavarría como Jefe de las Fuerzas Armadas. Ya los abogados de San Francisco de Macorís, días antes habían formulado este mismo reclamo.
Es en medio de esta situación que se produce LA MASACRE DEL PARQUE INDEPENDENCIA. .
A partir del mediodía del 16 de Enero de 1962, comienzan a concentrarse en el parque Independencia grupos reclamando la renuncia de Balaguer y la salida de su jefe militar. Bocinas colocadas en el local de la Unión Cívica difundían arengas, música y discursos del presidente de esa organización, el Dr Viriato Fiallo. Más contingentes humanos se suman a la protesta popular, en la medida que se conoce lo que está pasando.
Los gorilas de la base aérea de San Isidro y los funcionarios trujillistas que aún estaban en el Palacio Nacional, ordenan reprimir la manifestación. Por el tipo de contingente que se envía, cinco tanques de guerra AMX y cinco carros de asalto con potentes ametralladoras, desde un principio quienes impartieron la orden sabían cuál sería el desenlace. Efectivos militares con ametralladoras, completaban la formación militar. El entusiasmo de la multitud es ahogado por el ruido de las diez pesadas unidades blindadas, las cuales se despliegan casi en medio de los manifestantes. El Teniente Coronel Cuervo Gómez, comandaba la tropa.
Superada la sorpresa inicial la gente se reagrupa y vocifera contra la presencia militar. Varios corre-corre, amenazas, rastrilleo de armas y uno que otro culatazo, caldea más los ánimos. Cuervo Gómez ordena que silencien las bocinas y tanto los manifestantes, como los que manejaban los micrófonos se oponen. El oficial instruye a varios militares que suban al segundo piso donde estaba la UCN, los cuales luego de intentar infructuosamente de ingresar por una puerta que estaba bloqueada, intentaban subir mediante una escalera.
En medio de este forcejeo, arriba al lugar de los hechos el Dr Rafael F. Bonnelly-Vicepresidente del Consejo de Estado-quien llama a la cordura de los presentes, a la vez que le dice al oficial que detenga la operación contra la UCN. Recibe una negativa como respuesta. En esos momentos uno de los militares que estaba en la escalera cae al suelo, momento en que se inicia una balacera contra la multitud congregada. Los valientes hombres de uniforme disparaban a sus anchas contra gente inocente y desarmada.
El saldo trágico son 5 muertos y numerosos heridos. Concluída la masacre, el contingente sale hacia su base en San Isidro. Ya la misión había sido cumplida. El “combate” resultó con una resonante victoria y ningún efectivo militar resultó herido.
Quedaron para siempre tendidos en el suelo el barahonero y dirigente político, Pío Varona y otros 4 ciudadanos, Los heridos fueron trasladados a hospitales y clínicas. El dolor era inmenso.
Al conocerse en la ciudad capital el saldo trágico, la multitud indignada incendió el cine Olimpia, propiedad de uno de los adulones de Trujillo, algunos vehículos militares, así como la vivienda de la familia del Teniente Coronel Cuervo Gómez, ubicada en la calle 19 de Marzo. La gente colocó barricadas y escombros en varias calles, por si retornaban los tanques.
El país estaba al borde de la guerra civil, aumentan las presiones contra el “dúo malvado” y dentro del Consejo de Estado se solicita de manera firme a Balaguer que renuncie inmediatamente.
En respuesta a las manifestaciones populares y a los aprestos del grupo que lo repudia dentro del Consejo de Estado, Balaguer organiza una asonada golpista y tras bastidores forma una Junta cívico-militar, encabezada por Huberto Bogaert, e integrada por Armando Oscar Pacheco, Antonio Imbert Barreras, Luis Amiama Tió, el Contralmirante Enrique Valdez Vidaurre, el Coronel EN, Neit Nivar Seijas y el Mayor Piloto, Wilfredo Medina Natalio.
La Junta establece el Estado de Sitio, la censura a la prensa, el toque de queda y la conculcación de las libertades alcanzadas. Algunos miembros del Consejo de Estado derrocado son mantenidos bajo arresto.
La prensa nacional el 17 de Enero contenía diversos comunicados amenazantes firmados por los títeres de opereta que integraban la “Junta Cívico-Militar”. Rodríguez Echavarría también colocó un Comunicado donde justificaba todo lo ocurrido, afirmando que ello se evitó una trama de agitadores perversos y capitalistas con sus conciencias envilecidas por las pasiones, los cuales habían ofrecido fuertes sumas de dinero por cada arma que se le despojara a los militares.
La reacción del pueblo fue inmediata. Una poderosa huelga general paralizó el país. Varios Ministros renunciaron y gran parte de los empleados públicos del país, no acudían a sus labores. En medio de la situación, el General Rodríguez Echavarría-el poder detrás del trono-dictaba medidas atentatorias contra la democracia. La represión era el soporte de la frágil dictadura de último recurso, creada por el Dr Balaguer. Había una gran tensión nacional.
Aislada y repudiada por todo el país, vista de mala manera por los países democráticos del continente y hostilizada por la prensa internacional, se desplomó en 48 horas, la última maniobra del trujillismo activo en la República Dominicana. Rodríguez Echavarría fue apresado y el Dr Balaguer saltó la verja de la Nunciatura papal, situada al lado de su casa en la Avenida Máximo Gómez. Una transmisión por radio y televisión, le anunció al pueblo dominicano la noche del 18 de Enero de 1962, que la pesadilla, había concluido. La nación se lanzó a las calles desbordada de entusiasmo. Se formaron caravanas por todas partes. La gente se subió a los tanques de guerra y los camiones de los militares que habían depuesto la pandilla usurpadora.
En Barahona esa misma noche se formó una caravana de vehículos que recorría la ciudad tocando sus bocinas anunciando el derrocamiento de la junta. El jefe de la base aérea local-apellidado Beauchamps Javier-envió una patrulla a emboscar los alegres manifestantes, los cuales recibieron ráfagas de ametralladoras, resultando muerto el Fiscal Rafael-fello-Méndez y otros resultaron heridos.
Resulta paradójico que un barahonero es ametrallado al comienzo de la Junta Cívico-militar en el parque Independencia y otro compueblano es ametrallado en Barahona, al final de la intentona.
Un nuevo capítulo se abrió para el país a partir de ese Enero de 1962. Un nuevo Consejo de Estado-encabezado por el Dr Rafael F. Bonnelly- asume al poder. Su mandato concluye once meses después, al entregar a Juan Bosch la presidencia el 27 de Febrero de 1963.
Es bueno precisar que este Consejo encabezado por Bonnelly tuvo ribetes de autoritarismo. Persiguió y deportó muchos dominicanos. A algunos exiliados por Trujillo, se les mantuvo el impedimento de entrada al país. Ese gobierno se manejó promoviendo un sentimiento ultra-antitrujillista y hostigamiento al movimiento izquierdista, a intelectuales y a todos aquellos luchadores por una auténtica democracia. Todos estos últimos el Consejo los calificaba de comunistas. También resulta curiosos que este equipo gobernante que nació en medio de una verdadera masacre, concluyó sus días haciendo su propia masacre en Palma Sola.
Foto del periódico El Caribe con pueblo y guardias celebrando
Economista e historiador. Reside en Santo Domingo
Los oportunistas conservadores de siempre, han logrado mediante un eficiente control mediático, que esos acontecimientos dramáticos y tan importantes para la democracia dominicana, queden en el olvido.
Reviste suma importancia conmemorar una gesta cuando ésta cumple 50 años. Es motivo de reflexión, discusión y jornadas intelectuales, en las cuales pueden participar algunos de los actores de dicho acontecimiento desde una perspectiva académica, despojada ya de las pasiones del momento.
Desafortunadamente por motivos conocidos, son muchos los que desean que los hechos ocurridos en Enero de 1962, permanezcan fuera de la memoria de las grandes mayorías del pueblo dominicano. Por eso, este cincuentenario y las acciones que le precedieron y le prosiguieron se mantienen sepultados por una pesada losa de hormigón.
Los oportunistas conservadores de siempre, han logrado mediante un eficiente control mediático, que esos acontecimientos dramáticos y tan importantes para la democracia dominicana, queden en el olvido. Para ello han contado con la complicidad de algunos intelectuales que se han lucrado presentando a Trujillo y sus secuaces como personajes conchoprimescos o folklóricos, despojados de toda sospecha. Se nos presentan esas hienas, como poseedores de gran habilidad y sagacidad, que logran sus objetivos.
Enero de 1962 debió ser objeto-en este cincuentenario-de seminarios y tertulias.
Ajusticiado el tirano, el pueblo dominicano reprimido por tres décadas rompió sus cadenas. Ya a los 45 días de “la muerte del chivo”, las multitudes llenaban las calles del país reclamando su libertad. El sólido régimen, a pesar de los grandes esfuerzos de los trujillistas (muchos de ellos actualmente funcionarios), no pudo con la avalancha popular. Los mítines y discursos de adhesión trujillista, servían para instigar que las fuerzas armadas, la policía nacional y los paleros de Balá, fueran más crueles contra la población indefensa. Es increíble que remanentes de esa gente tan perversa, se presentan todavía en los medios de comunicación.
El ajusticiamiento de Trujillo “en tiempos de guerra fría” provocó una grosera intromisión norteamericana en los asuntos internos nacionales, que a la postre distorsionaron la “hoja de ruta de la democracia dominicana”. Las sucesivas apreciaciones interesadas yanquis sobre lo que mejor convenía al pueblo dominicano, así como los temores de una “nueva Cuba en el Caribe”, provocaron sangrientas represiones, Golpes de Estado, guerrillas, una Guerra Patria y la intervención de 42 mil soldados estadounidenses en 1965. Fueron muchas las víctimas dominicanas (jóvenes, intelectuales y el pueblo en general) que ocasionó la errónea política de John Kennedy y Lyndon Johnson. Las soluciones “Made in USA” que aplicaron, se tradujeron en sangre, sudor y lágrimas para la patria de Duarte, Sánchez y Mella.
El periódico New York Times que se mostraba “preocupado” por la situación dominicana, en la práctica sólo reflejaba los intereses estratégicos del gobierno norteamericano y las tácticas político-militares del Departamento de Estado y el Pentágono. La fiebre anti-Castro que padecía EUA, se convirtió en el trapiche de la democracia a que aspiraba nuestro pueblo luego de 30 años de tiranía.
Los ocho meses que abarcan el período Junio 1961-Enero de 1962, fueron de gran impacto político. Todo el país estaba movilizado pidiendo libertad. El gobierno se apoyó en los hombres de uniforme, sus aviones, tanques y barcos de guerra. Los trujillistas-encabezados por Ranfis y Balaguer intentaban manipular la situación en su provecho y se presentaban como preparados para dirigir la transición. Promulgaron una “Ley anticomunista” para alagar a Estados Unidos y para acusar de marxista a todo el que se les opusiera. Mientras tanto, el país se llenaba de cadáveres.
El servil Congreso Nacional era un apéndice del Partido Dominicano y un sello gomígrafo del binomio Ranfis-Balaguer. Por instrucciones de ambos los legisladores aprobaron la Ley 5545 del 2 de Junio de 1961 que creaba el ESTADO MAYOR GENERAL CONJUNTO, cargo que concentraba todo el poder de las tres ramas militares del país, en una sola persona. Ese mismo día, Balaguer emitió el Decreto 6729 designando a Ranfis en dicha posición.
Los congresistas lambones y desvergonzados despojan de condecoraciones a los militares que participaron en el ajusticiamiento del Sátrapa. En una acción igualmente deleznable, el Senado de la República y la Cámara de Diputados aprobaron la Ley 5558 del 23 de Junio de 1961 mediante la cual se canceló la pensión de RD$ 60.00 que cobraba la Sra Mercedes Fernández viuda Román, madre del General Román Fernández. Sin duda alguna que cuando el Congreso Nacional se convierte en un sello gomígrafo del Poder Ejecutivo, el excremento llega hasta la azotea !!!!!!
También mediante decreto, el Presidente Balaguer expulsó algunos profesores universitarios que tenían vínculos familiares con los complotados.
Mientras el dúo Balaguer-Ranfis decían que conducían la “transición democrática”, arreciaron la violencia contra el pueblo en todo el territorio nacional. A mayor represión, mayores compensaciones, medallas y ascensos a los militares más abusadores y comprometidos con el trujillismo y el pos-trujillismo. De manera especial durante los meses de septiembre y octubre, la oficialidad de la aviación era las más compensada por su destacado papel represivo. El mismo Ranfis es condecorado por Balaguer mediante Decreto No 7057 del 01 Septiembre del 1961, con la Orden al Mérito “14 de Junio” en la clase militar primera categoría.
En un aprieta-afloja, los desafueros cívico-militares eran mezclados con leyes y decretos de destrujillización, en un afán de confundir al pueblo, que sólo quería ver saltar del poder la pareja que representaba el despotismo de los últimos 30 años. Los universitarios encabezaron todo el estudiantado nacional en la cruzada libertaria, razón por la cual fueron objeto de persecuciones, golpizas y asesinatos. Balaguer dispone en Octubre de 1961 el cese de actividades de la universidad, razón por la cual los estudiantes ocupan las azoteas de las viviendas de varias casas de Ciudad Nueva, especialmente en las calles Noel y Espaillat. La cruel represión contra ellos, conmueve la nación, cuya rabia aumentó cuando Balaguer felicita a quienes se ensañaron contra los estudiantes. Este asalto gubernamental, desnudó la mascarada. A finales de ese mes hubieron masivas promociones militares.
El país levantado logra en Noviembre de 1961 la salida de la familia Trujillo, pagando una elevada cuota de sangre. Al momento de la huida de Ranfis asesina cobardemente los ajusticiadores del tirano que estaban encarcelados. A pesar de que se produjeron algunos cambios políticos, Balaguer se apoya en otro hombre de uniforme-el General Rodríguez Echavarría-en un esfuerzo más por permanecer en el poder, hasta el 16 de agosto de 1962.
En los primeros días de Diciembre de 1961 se produce una huelga general que concluye con la formación de un Consejo de Estado integrado por siete Miembros. Este organismo está encabezado por Balaguer y el Dr Rafael F. Bonnelly como Vice-Presidente.
Sin embargo, el pueblo en general, las organizaciones políticas, los sindicatos y dentro del mismo Consejo de Estado, se quiere la salida de Balaguer y aumentan las presiones para que éste renuncie. Dentro del gobierno recién creado hay fuertes contradicciones. Los representantes de la Unión Cívica encabezados por Rafael F. Bonnelly impulsan la salida de Balaguer, quien fija diferentes fechas para su renuncia, apelando a diversos pretextos. Juan Isidro Jiménez Grullón en un artículo de primera página publicado el 2 de Enero de 1962 por el diario La Información de Santiago, señala “Desgraciadamente, el trujillato no ha sido totalmente erradicado. Y como consecuencia de ello vemos al gobierno del Dr Balaguer dictando medidas que obedecen a la técnica caudillista del servicialismo. Lo que están haciendo (repartiendo) los bienes de la familia Trujillo, es clara expresión de ello”.
La gente en las calles de todo el país, se pronuncia contra la presencia de Balaguer como Presidente de la República. El levantamiento de las sanciones económicas impuestas por la OEA el 4 de enero de 1962, aumenta el clima de agitación nacional que reclama la salida definitiva de todo vestigio de trujillismo dentro de las estructuras de poder. La prensa internacional publica que el Capitán Enrique Prestol Castillo y los Tenientes Octavio Rafael Alba Minaya y Eddy Francisco Tineo entregaron una carta al Dr Bonnelly pidiendo la destitución del General Rodríguez Echavarría como Secretario de las Fuerzas Armadas o que acepte sus renuncias si no es relevado de dicho cargo. Ya anteriormente el 2 de Diciembre de 1961, trece oficiales habían formulado una petición similar.
Mientras aumentaba el vacío en torno a la pareja Balaguer-Rodríguez Echavarría, ambos pretendían aparentar lo contrario. Un Comunicado de fecha 14 de Enero firmado por la Agrupación de Abogados de Santiago, exige la inmediata renuncia del Dr Balaguer y la destitución de Rodríguez Echavarría como Jefe de las Fuerzas Armadas. Ya los abogados de San Francisco de Macorís, días antes habían formulado este mismo reclamo.
Es en medio de esta situación que se produce LA MASACRE DEL PARQUE INDEPENDENCIA. .
A partir del mediodía del 16 de Enero de 1962, comienzan a concentrarse en el parque Independencia grupos reclamando la renuncia de Balaguer y la salida de su jefe militar. Bocinas colocadas en el local de la Unión Cívica difundían arengas, música y discursos del presidente de esa organización, el Dr Viriato Fiallo. Más contingentes humanos se suman a la protesta popular, en la medida que se conoce lo que está pasando.
Los gorilas de la base aérea de San Isidro y los funcionarios trujillistas que aún estaban en el Palacio Nacional, ordenan reprimir la manifestación. Por el tipo de contingente que se envía, cinco tanques de guerra AMX y cinco carros de asalto con potentes ametralladoras, desde un principio quienes impartieron la orden sabían cuál sería el desenlace. Efectivos militares con ametralladoras, completaban la formación militar. El entusiasmo de la multitud es ahogado por el ruido de las diez pesadas unidades blindadas, las cuales se despliegan casi en medio de los manifestantes. El Teniente Coronel Cuervo Gómez, comandaba la tropa.
Superada la sorpresa inicial la gente se reagrupa y vocifera contra la presencia militar. Varios corre-corre, amenazas, rastrilleo de armas y uno que otro culatazo, caldea más los ánimos. Cuervo Gómez ordena que silencien las bocinas y tanto los manifestantes, como los que manejaban los micrófonos se oponen. El oficial instruye a varios militares que suban al segundo piso donde estaba la UCN, los cuales luego de intentar infructuosamente de ingresar por una puerta que estaba bloqueada, intentaban subir mediante una escalera.
En medio de este forcejeo, arriba al lugar de los hechos el Dr Rafael F. Bonnelly-Vicepresidente del Consejo de Estado-quien llama a la cordura de los presentes, a la vez que le dice al oficial que detenga la operación contra la UCN. Recibe una negativa como respuesta. En esos momentos uno de los militares que estaba en la escalera cae al suelo, momento en que se inicia una balacera contra la multitud congregada. Los valientes hombres de uniforme disparaban a sus anchas contra gente inocente y desarmada.
El saldo trágico son 5 muertos y numerosos heridos. Concluída la masacre, el contingente sale hacia su base en San Isidro. Ya la misión había sido cumplida. El “combate” resultó con una resonante victoria y ningún efectivo militar resultó herido.
Quedaron para siempre tendidos en el suelo el barahonero y dirigente político, Pío Varona y otros 4 ciudadanos, Los heridos fueron trasladados a hospitales y clínicas. El dolor era inmenso.
Al conocerse en la ciudad capital el saldo trágico, la multitud indignada incendió el cine Olimpia, propiedad de uno de los adulones de Trujillo, algunos vehículos militares, así como la vivienda de la familia del Teniente Coronel Cuervo Gómez, ubicada en la calle 19 de Marzo. La gente colocó barricadas y escombros en varias calles, por si retornaban los tanques.
El país estaba al borde de la guerra civil, aumentan las presiones contra el “dúo malvado” y dentro del Consejo de Estado se solicita de manera firme a Balaguer que renuncie inmediatamente.
En respuesta a las manifestaciones populares y a los aprestos del grupo que lo repudia dentro del Consejo de Estado, Balaguer organiza una asonada golpista y tras bastidores forma una Junta cívico-militar, encabezada por Huberto Bogaert, e integrada por Armando Oscar Pacheco, Antonio Imbert Barreras, Luis Amiama Tió, el Contralmirante Enrique Valdez Vidaurre, el Coronel EN, Neit Nivar Seijas y el Mayor Piloto, Wilfredo Medina Natalio.
La Junta establece el Estado de Sitio, la censura a la prensa, el toque de queda y la conculcación de las libertades alcanzadas. Algunos miembros del Consejo de Estado derrocado son mantenidos bajo arresto.
La prensa nacional el 17 de Enero contenía diversos comunicados amenazantes firmados por los títeres de opereta que integraban la “Junta Cívico-Militar”. Rodríguez Echavarría también colocó un Comunicado donde justificaba todo lo ocurrido, afirmando que ello se evitó una trama de agitadores perversos y capitalistas con sus conciencias envilecidas por las pasiones, los cuales habían ofrecido fuertes sumas de dinero por cada arma que se le despojara a los militares.
La reacción del pueblo fue inmediata. Una poderosa huelga general paralizó el país. Varios Ministros renunciaron y gran parte de los empleados públicos del país, no acudían a sus labores. En medio de la situación, el General Rodríguez Echavarría-el poder detrás del trono-dictaba medidas atentatorias contra la democracia. La represión era el soporte de la frágil dictadura de último recurso, creada por el Dr Balaguer. Había una gran tensión nacional.
Aislada y repudiada por todo el país, vista de mala manera por los países democráticos del continente y hostilizada por la prensa internacional, se desplomó en 48 horas, la última maniobra del trujillismo activo en la República Dominicana. Rodríguez Echavarría fue apresado y el Dr Balaguer saltó la verja de la Nunciatura papal, situada al lado de su casa en la Avenida Máximo Gómez. Una transmisión por radio y televisión, le anunció al pueblo dominicano la noche del 18 de Enero de 1962, que la pesadilla, había concluido. La nación se lanzó a las calles desbordada de entusiasmo. Se formaron caravanas por todas partes. La gente se subió a los tanques de guerra y los camiones de los militares que habían depuesto la pandilla usurpadora.
En Barahona esa misma noche se formó una caravana de vehículos que recorría la ciudad tocando sus bocinas anunciando el derrocamiento de la junta. El jefe de la base aérea local-apellidado Beauchamps Javier-envió una patrulla a emboscar los alegres manifestantes, los cuales recibieron ráfagas de ametralladoras, resultando muerto el Fiscal Rafael-fello-Méndez y otros resultaron heridos.
Resulta paradójico que un barahonero es ametrallado al comienzo de la Junta Cívico-militar en el parque Independencia y otro compueblano es ametrallado en Barahona, al final de la intentona.
Un nuevo capítulo se abrió para el país a partir de ese Enero de 1962. Un nuevo Consejo de Estado-encabezado por el Dr Rafael F. Bonnelly- asume al poder. Su mandato concluye once meses después, al entregar a Juan Bosch la presidencia el 27 de Febrero de 1963.
Es bueno precisar que este Consejo encabezado por Bonnelly tuvo ribetes de autoritarismo. Persiguió y deportó muchos dominicanos. A algunos exiliados por Trujillo, se les mantuvo el impedimento de entrada al país. Ese gobierno se manejó promoviendo un sentimiento ultra-antitrujillista y hostigamiento al movimiento izquierdista, a intelectuales y a todos aquellos luchadores por una auténtica democracia. Todos estos últimos el Consejo los calificaba de comunistas. También resulta curiosos que este equipo gobernante que nació en medio de una verdadera masacre, concluyó sus días haciendo su propia masacre en Palma Sola.
Foto del periódico El Caribe con pueblo y guardias celebrando
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Virgilio Gautreaux
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