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viernes, 4 de noviembre de 2011
jueves, 21 de abril de 2011
Peña Taveras a 45 años después de la Revolución
Mayo 02, 2010
por Ramón Ceballo

Miami, Florida, USA.- Al cumplirse 45 años del inicio formal de lo que los dominicanos hemos conocido como “la revolución” aun observamos que los grandes objetivos por los cuales un grupo de valientes ciudadanos orientados por el partido Revolucionario Dominicano, aun no se han logrado.
Aprovechando la oportunidad que nos brinda el hecho de que un grupo de dominicanos con diferentes orientaciones políticas llegamos a compartir con el Capitán Peña Taveras, residente en la ciudad de Miami, y quien ese sábado 24 de abril del año 1965 hizo preso al Jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional, y luego llamó a la emisora radio comercial para informarle al Dr. José Fco Peña Gómez lo que estaba sucediendo en la jefatura del Ejército Nacional.
La memoria de este extraordinario patriota todavía se conserva muy lúcida y narra con lujo de detalles los diferentes acontecimientos que dieron origen al inicio de la lucha en contra del Triunvirato.
A diferencia de lo que sucedió hace 45 años, que no hubo preguntas cuando detuvo a los jefes militares, el Capitán Peña Taveras, como dice le gusta que le llamen, en esta oportunidad fue bombardeado por múltiples preguntas hechas por quienes tuvimos la oportunidad de compartir el momento en el cual le hicieron entrega de una placa, por los esfuerzos hechos por el Capitán Peña Taveras por el respeto a la institucionalidad dominicana, llevado a cabo por un Comité creado en Miami, para reconocer a los héroes de la revolución de abril, entre los miembros de ese comité podemos mencionar a Pablo Rodríguez, Tomas Peña, Ramón Ceballo, Ángel González, Isidro Made, Amaurys Ríos, Carmen Metz, Niúrca Herrera, entre otros.
Como es nuestra costumbre llegar temprano, en esta oportunidad Dios nos concedió ese privilegio y entramos de primero al pequeño y modesto apartamento situado en la calle Flagler, donde reside la familia del Capitán Peña Taveras, eso nos dió la oportunidad para presentarnos y comenzar diciendo que éramos portadores de un mensaje que le enviaba la Dra. Milagros Ortiz Bosch, candidata a Senadora del Distrito Nacional por el Partido Revolucionario Dominicano, quien le deseaba que estuviera en buena salud.
El rostro del Capitán cambió enseguida y mostró una cara de alegría, que se observaba en sus ojos, lo que dió inicio a la conversación, con la cual llenó de elogió a la primera mujer que alcanzó ser vicepresidente de la Republica Dominicana.
A pesar de haber recientemente cumplido 86 años, el Capitán Peña Taveras, se muestra muy afable, con sentido del humor, y en cada expresión se puede percibir en su rostro una gran paz espiritual.
Luego nos relató como se vinculó el Partido Revolucionario Dominicano con los complotados, hecho que tuvo lugar al final del año 1964 en la casa de los hermanos Espinal, Edmundo y Manny, en la ciudad intramuros, relata que esa reunión con lo que era el Estado Mayor de los militares que luego se conocieron como constitucionalistas la llevó a cabo el Dr. José Fco Pena Gómez, quien a partir de ese momento integro al partido blanco en las actividades conspirativas.
Entre preguntas y respuestas, el Capitán Peña Taveras, relata que uno de los acontecimientos más importantes para el desencadenamiento de los acontecimientos fue una reunión que ocurrió el viernes 23 de abril del año 1965 en la noche, en la oficina del jefe de Estado Mayor del Ejército, la cual duró hasta media noche, y en la cual se planificó el apresamiento de cinco oficiales comprometidos con la vuelta a la constitucionalidad.
Al día siguiente sábado 24 de abril, en horas de la mañana cuando llegaron los oficiales y fueron detenidos, se dio instrucciones para que el capitán Peña Taveras, fuera llevado hasta las oficinas del Jefe de Estado Mayor, quien llegó a la misma después de las 11:00 am, presumiblemente procedente de una reunión con el presidente del triunvirato.
A pesar de que no había fecha fija para el inicio del levantamiento de resistencia, estos acontecimientos llevaron al Capitán Peña Taveras a tomar las iniciativas, y desarmar y detener a varios de los orifícales que estaban presentes en la Jefatura del Ejército.
Estos oficiales fueron entregados posteriormente al Coronel Hernando Ramírez, de quien el Capitán Peña Taveras no tiene buenos recuerdos, por su actitud vacilante.
El mensaje final del Capital Peña Taveras, estuvo dirigido a que las nuevas generaciones nos encarguemos de dar a conocer a la juventud la magnitud y la importancia de los acontecimientos ocurridos hace 45 años, porque las razones que dieron origen a los mismos, si bien es cierto que algunas cosas han cambiado, todavía tienen razón de ser.
Reconoce que solo las fuerzas divinas que dirige Dios fueron las que hicieron posibles que un pequeño grupo de apenas 25 militares pudieran tener valor para iniciar el proceso y mantenerse con vida en circunstancias tan difíciles como las que vivieron esos primeros días los constitucionalistas.
Valoró muy positivamente el papel jugado por el Dr. José Fco Peña Gómez en el inicio y desencadenamiento de los acontecimientos.
por Ramón Ceballo
Miami, Florida, USA.- Al cumplirse 45 años del inicio formal de lo que los dominicanos hemos conocido como “la revolución” aun observamos que los grandes objetivos por los cuales un grupo de valientes ciudadanos orientados por el partido Revolucionario Dominicano, aun no se han logrado.
Aprovechando la oportunidad que nos brinda el hecho de que un grupo de dominicanos con diferentes orientaciones políticas llegamos a compartir con el Capitán Peña Taveras, residente en la ciudad de Miami, y quien ese sábado 24 de abril del año 1965 hizo preso al Jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional, y luego llamó a la emisora radio comercial para informarle al Dr. José Fco Peña Gómez lo que estaba sucediendo en la jefatura del Ejército Nacional.
La memoria de este extraordinario patriota todavía se conserva muy lúcida y narra con lujo de detalles los diferentes acontecimientos que dieron origen al inicio de la lucha en contra del Triunvirato.
A diferencia de lo que sucedió hace 45 años, que no hubo preguntas cuando detuvo a los jefes militares, el Capitán Peña Taveras, como dice le gusta que le llamen, en esta oportunidad fue bombardeado por múltiples preguntas hechas por quienes tuvimos la oportunidad de compartir el momento en el cual le hicieron entrega de una placa, por los esfuerzos hechos por el Capitán Peña Taveras por el respeto a la institucionalidad dominicana, llevado a cabo por un Comité creado en Miami, para reconocer a los héroes de la revolución de abril, entre los miembros de ese comité podemos mencionar a Pablo Rodríguez, Tomas Peña, Ramón Ceballo, Ángel González, Isidro Made, Amaurys Ríos, Carmen Metz, Niúrca Herrera, entre otros.
Como es nuestra costumbre llegar temprano, en esta oportunidad Dios nos concedió ese privilegio y entramos de primero al pequeño y modesto apartamento situado en la calle Flagler, donde reside la familia del Capitán Peña Taveras, eso nos dió la oportunidad para presentarnos y comenzar diciendo que éramos portadores de un mensaje que le enviaba la Dra. Milagros Ortiz Bosch, candidata a Senadora del Distrito Nacional por el Partido Revolucionario Dominicano, quien le deseaba que estuviera en buena salud.
El rostro del Capitán cambió enseguida y mostró una cara de alegría, que se observaba en sus ojos, lo que dió inicio a la conversación, con la cual llenó de elogió a la primera mujer que alcanzó ser vicepresidente de la Republica Dominicana.
A pesar de haber recientemente cumplido 86 años, el Capitán Peña Taveras, se muestra muy afable, con sentido del humor, y en cada expresión se puede percibir en su rostro una gran paz espiritual.
Luego nos relató como se vinculó el Partido Revolucionario Dominicano con los complotados, hecho que tuvo lugar al final del año 1964 en la casa de los hermanos Espinal, Edmundo y Manny, en la ciudad intramuros, relata que esa reunión con lo que era el Estado Mayor de los militares que luego se conocieron como constitucionalistas la llevó a cabo el Dr. José Fco Pena Gómez, quien a partir de ese momento integro al partido blanco en las actividades conspirativas.
Entre preguntas y respuestas, el Capitán Peña Taveras, relata que uno de los acontecimientos más importantes para el desencadenamiento de los acontecimientos fue una reunión que ocurrió el viernes 23 de abril del año 1965 en la noche, en la oficina del jefe de Estado Mayor del Ejército, la cual duró hasta media noche, y en la cual se planificó el apresamiento de cinco oficiales comprometidos con la vuelta a la constitucionalidad.
Al día siguiente sábado 24 de abril, en horas de la mañana cuando llegaron los oficiales y fueron detenidos, se dio instrucciones para que el capitán Peña Taveras, fuera llevado hasta las oficinas del Jefe de Estado Mayor, quien llegó a la misma después de las 11:00 am, presumiblemente procedente de una reunión con el presidente del triunvirato.
A pesar de que no había fecha fija para el inicio del levantamiento de resistencia, estos acontecimientos llevaron al Capitán Peña Taveras a tomar las iniciativas, y desarmar y detener a varios de los orifícales que estaban presentes en la Jefatura del Ejército.
Estos oficiales fueron entregados posteriormente al Coronel Hernando Ramírez, de quien el Capitán Peña Taveras no tiene buenos recuerdos, por su actitud vacilante.
El mensaje final del Capital Peña Taveras, estuvo dirigido a que las nuevas generaciones nos encarguemos de dar a conocer a la juventud la magnitud y la importancia de los acontecimientos ocurridos hace 45 años, porque las razones que dieron origen a los mismos, si bien es cierto que algunas cosas han cambiado, todavía tienen razón de ser.
Reconoce que solo las fuerzas divinas que dirige Dios fueron las que hicieron posibles que un pequeño grupo de apenas 25 militares pudieran tener valor para iniciar el proceso y mantenerse con vida en circunstancias tan difíciles como las que vivieron esos primeros días los constitucionalistas.
Valoró muy positivamente el papel jugado por el Dr. José Fco Peña Gómez en el inicio y desencadenamiento de los acontecimientos.
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miércoles, 20 de abril de 2011
Comando la Vega en la revolución de abril
Por RAFAEL GAMUNDI CORDERO*
* El AUTOR es el secretario general del PRSD
La solidaridad del pueblo de La Vega fue total con su comando, al punto de que personalidades conservadoras ajenas a la revolución como Don Pedro Rivera, se ocupaba de que no nos faltaran alimentos ni combustibles
El glorioso Comando
Sus comandantes fueron: Domingo de La Mota y Rafael Gamundi Cordero, con un Estado Mayor compuesto por Don Pablo de La Mota , Amor Díaz, Cuquito Fernández y Arturo Mesa Beltré, quien siendo del Sur y del 1J4 se había incorporado a la sociedad vegana y al PRD con entrega sin límites. Otros, como Motica, se hicieron famosos por su valor en la contienda, todos los demás se distinguieron por su disciplina, coraje y valor.
La solidaridad del pueblo de La Vega fue total con su comando, al punto de que personalidades conservadoras ajenas a la revolución como Don Pedro Rivera, se ocupaba de que no nos faltaran alimentos ni combustibles, mientras otros nos enviaban medicinas, cartas e informaciones que fortalecían nuestro espíritu.
Al anochecer del 24 de Abril, el coronel Hernando Ramírez, considerando vulnerable el campamento ante un ataque aéreo como el que había amenazado desatar el presidente de facto Donald Read Cabral, ordenó el traslado de las tropas regulares, nuestro comando y todo el material bélico disponible hacia el kilómetro 6 ½ que ofrecía mejores condiciones para resistir la agresión.
Tan pronto llegamos al campamento citado, se hizo contacto con los demás cuarteles militares en la República , cuyos jefes expresaban con alegría su adhesión al movimiento constitucionalista, excepto San Isidro y la Policía Nacional.
Alrededor de la una de la madrugada, el Comandante Domingo de la Mota , me trajo instrucciones, para que redactara un breve comunicado que las Fuerzas Armadas dirigirían al país y que sería leído por el Coronel Emilio Ludovino Fernández (Milito).
Antes del amanecer avanzamos hacia el interior de la ciudad, iniciando el proceso de desarmar los pequeños cuarteles policiales encontrados en el camino hacia Radio Santo Domingo, que había sido recuperada por las fuerzas leales a la revolución y desde donde informaríamos al pueblo vegano sobre la situación, así como llamarlo a la lucha activa como hacían otras reconocidas personalidades con sus respectivos pueblos y familiares.
A continuación, junto al coronel Álvarez Holguín y Juan María Lora Fernández, ambos veganos, nos dirigimos al Palacio Nacional el cual rodeamos mientras las tropas regulares operaban en su interior y apresaban a los triunviros Donal Read Cabral y Cáceres Troncoso.
Del 25 hasta el 26 al atardecer prestamos servicios en el Palacio Nacional, donde se nos unió Barón Suero Cedeño, bravo combatiente natural del Este de la República. En el atardecer del 26 hasta todo el día 27 nos mantuvimos luchando en la batalla del puente, enfrentando la pretensión de las tropas del CEFA de entrar con sus tanques a la ciudad. Allí se nos unieron el vegano Persia Herrera y José Mariano Peña dirigente agrario del PRD nativo de Santo Domingo de Guzmán, participando valientemente, bajo el mando del Comando La Vega , en los sangrientos enfrentamientos que se suscitaron.
Al amanecer del 28 de abril, supimos que los yankis estaban desembarcando tropas y formando un cordón militar, que separaba a la populosa zona norte de la capital, de Ciudad Nueva, donde funcionaba el Estado Mayor del ejército revolucionario.
Entonces, a pesar de que la prensa anunciaba el fin de la lucha por el asilamiento del Dr. Molina Ureña, presidente provisional de la República , el comandante de La Mota me sugirió que avanzáramos hacia el norte, donde había armas en manos de la población civil y la lucha continuaría, lo que hicimos inmediatamente antes de que se cerrara por completo el cerco.
Ya en la zona norte, compartiendo el Comando Cucaracha 20 con Don Niño Cruz y Juan Miguel García, donde nos habían conducido Don Miguel Ángel De Camps y Pepito Bosch, participamos junto al Comando de Villa Juana en la batalla de la fábrica de clavos donde hicimos prisioneros y obtuvimos 60 granadas, armas y buena cantidad de municiones. Después participamos en la batalla del cementerio y en numerosas refriegas contra las tropas del coronel Pérez y Pérez en la sangrienta y criminal operación limpieza.
Fuimos los últimos en abandonar la zona Norte y entrar a Ciudad Nueva, porque teníamos instrucciones del Coronel Caamaño, de mantenernos firmes allí, en la esperanza de poder suministrarnos en algún momento, los elementos necesarios para reiniciar los combates en la zona, lo que no se logró.
En Ciudad Nueva ocupamos el liceo Salomé Ureña, donde se alojaron decenas de veganos que huían de la represión y venían a incorporarse a la lucha. Establecimos contacto y acción permanente con el Comando G2 que dirigía el mayor Claudio Caamaño, así como con el Comando de Seguridad cuyo titular fue Diego Guerra, donde también eran comandantes Mundito Espinal y Napoleón Núñez con quien coordinamos y enfrentamos a los asaltantes que penetraban por el muelle.
Tras firmarse la paz, en septiembre del mismo año, regresamos a nuestro pueblo donde se nos rindió homenaje en medio de una multitudinaria manifestación en el parque Duarte. Ciudadanos de todas las clases sociales nos aplaudieron delirantemente en reconocimiento a los esfuerzos y sacrificios hechos en pro de lograr el retorno a la constitucionalidad sin elecciones y a Juan Bosch presidente.
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Voltaire