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viernes, 18 de marzo de 2011

Jean-Bertrand Aristide: regresó el hombre que pone nervioso a Haití

Arístide dejó el sacerdocio oficialmente en 1994.
Los votantes haitianos tienen, el próximo domingo, una cita con las urnas. La segunda vuelta de las elecciones presidenciales es un crucial evento político que ya siente las repercusiones del regreso al país de Jean-Bertrand Aristide.
El que fuera presidente de la nación caribeña en dos ocasiones puso fin a siete años de exilio en Sudáfrica al desembarcar este viernes en su país, en un momento político trascendental.
Sin embargo, asegura, no pretende influir en las elecciones del domingo, donde se enfrentan la ex primera dama Mirlande Manigat y el cantante Michel Martelly.
El partido de Aristide, Fanmi Lavalas, sufrió la prohibición de participar en las actuales elecciones, aparentemente debido a errores técnicos en los formularios de inscripción.
Estados Unidos está preocupado de que la llegada de Aristide genere aún más inestabilidad en ese país, que sufre las consecuencias del terremoto del año pasado, la posterior epidemia de cólera y un proceso electoral cuestionado.

Esperanza

Fuente de esperanza para muchos, una incómoda piedra en el zapato para la vieja elite adinerada del país, su vuelta a tierras haitianas trae inevitablemente a la memoria el año 2004, cuando fue derrocado por un levantamiento armado: tiempos turbulentos que muchos preferirían dejar atrás.
Aristide es un ex sacerdote de la Iglesia Católica, prominente figura de la corriente izquierdista de la Teología de la Liberación, que se hizo famoso en la década de 1980 con sus fieros discursos contra el entonces gobernante de facto Jean-Claude "Baby Doc" Duvalier.
Arístide se hizo famoso con su oratoria contra "Baby Doc".
Las especulaciones sobre la posiblidad del regreso de Aristide a Haití crecieron después de que "Baby Doc" se presentara en Puerto Príncipe de forma inesperada el pasado enero, después de 25 años de exilio.
Las expectivas se dispararon cuando el gobierno le emitió un pasaporte en febrero.
clic Lea también: Duvalier pide la "reconciliación nacional" en Haití

Primer presidente democrático

Jean-Bertrand Arístide nació en 1953 y fue educado en una escuela católica y después en el seminario. Fue ordenado sacerdote en 1982.
Se unió a la Teología de la Liberación, movimiento que defiende que la Iglesia debe involucrarse más con problemas sociales.
Con su oratoria se ganó a los pobres y luchó por la democracia y contra el gobierno de facto de Jean Claude Duvalier.
Pero sus posturas políticas y el creciente apoyo que fue cosechando entre los haitianos, molestaron a la elite de ese país. Sufrió numerosos intentos de asesinato en los 80.
Pintura de Arístide
Las manifestaciones a favor de su regreso, muestran que todavía cuenta con apoyos en ciertos sectores.
Que estuviera involucrado en política tampoco fue bien visto por la cúpula de la Iglesia. En 1988 fue expulsado de su orden.
En 1990, Arístide ganó por primera vez los comicios. Se convirtió así en el primer presidente democráticamente elegido en esa nación.
Duró sólo unos meses, pues el 29 de septiembre de 1991 fue derrocado en un golpe militar. Se exilió en Estados Unidos donde hizo campaña contra los nuevos gobernantes haitianos.

Primer regreso

Sus esfuerzos dieron sus frutos cuando volvió al poder en 1994, luego de que los militares fueran forzados a salir del gobierno por la presión internacional, y con la ayuda de 20.000 tropas, la mayoría estadounidenses.
Pero al entonces ya ex sacerdote se le prohibió presentarse para un segundo mandato consecutivo en 1995. No obstante, en las elecciones de 2000 volvió a ganar.
Con los los grupos de oposición boicoteando el proceso, su partido obtuvo el 80% de los escaños tanto en el parlamento como en las corporaciones locales.
Al entonces ya ex sacerdote se le prohibió presentarse para un segundo mandato consecutivo en 1995. No obstante, en las elecciones de 2000 volvió a ganar
Sin embargo, los observadores internacionales se mostraron críticos con la elección y la oposición se negó a reconocer los resultados.
El segundo mandato de Arístide pronto se vio envuelto en un estado permanente de crisis política, social y económica.

Crisis

El presidente no consiguió terminar con las divisiones políticas internas y tampoco logró que su país dejara de ser el más pobre de América.
Antiguos miembros de las Fuerzas Armadas fueron acusados de orquestar un intento de golpe en 2001.
Las protestas contra su gobierno ganaron frecuencia e intensidad desde finales de 2003, hasta que en 2004 se enfrentó a una sangrienta rebelión y la presión de Estados Unidos y Francia.
Por segunda ocasión, Aristide partió al exilio, esta vez a Sudáfrica, desde donde regresó el viernes y se prevé que siga jugando un papel clave en la política de su nación.

El expresidente Aristide regresa a Haití dos días antes de la segunda vuelta de las presidenciales

El retorno del expresidente, al que se pone EE UU, amenaza con desestabilizar los comicios

MAYE PRIMERA | Puerto Príncipe 18/03/2011
El expresidente haitiano Jean Bertrand Aristide ha regresado hoy a Haití, tras siete años exiliado en Sudáfrica y justo dos días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en el país caribeño, informa Efe.
    Haití

    Haití

    A FONDO

    Capital:
    Puerto Príncipe.
    Gobierno:
    República.
    Población:
    8,924,553 (est. 2008)
Sus partidarios han recibido con gritos de alegría y vítores a un sonriente Aristide que ha llegado en un vuelo charter desde Sudáfrica al aeropuerto de Puerto Príncipe, acompañado por su familia y por el actor y defensor de los derechos de los afroamericanos Danny Glover.
Desde hace una semana los seguidores del partido Lavalas han estado remozando la casa de su líder, Jean-Bertrand Aristide, en Puerto Príncipe: pintando de rosa la cerca que la rodea, colocando banderitas de Haití sobre los muros e instalando cámaras de seguridad en cada entrada. El Gobierno de Sudáfrica confirmó ayer que su trabajo no ha sido en vano: anunció que Aristide ya está en el aire, en un vuelo privado que tiene previsto aterrizar en Puerto Príncipe hoy por la mañana (hora local).
Al escuchar la noticia, el presidente estadounidense, Barack Obama, llamó personalmente a su homólogo sudafricano, Jacob Zuma, para decirle que está sumamente preocupado con que Aristide regrese a Haití justo en vísperas de la segunda vuelta de las presidenciales del domingo. "EE UU está gravemente preocupado porque el retorno del presidente Aristide en los últimos días antes de los comicios pueda ser desestabilizador", ha dicho Tommy Vietor, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. El Ejecutivo sudafricano, que durante los últimos siete años ha costeado el exilio de Aristide, tratándole como un jefe de Estado, ha respondido que nada puede hacer: que este asunto deben resolverlo los Gobiernos de Haití y de Estados Unidos.
Hace mucho que Aristide quiere volver . En enero envió una carta al Gobierno de René Preval en la que decía que con el clima de Johannesburgo su salud no iba bien, que estaba a punto de perder la vista de uno de sus ojos y que su voluntad era regresar para "contribuir a servir a mis hermanas y hermanos haitianos como un simple ciudadano en el ámbito de la educación". El 7 de febrero, el Gobierno haitiano respondió, entregándole un pasaporte que le permitiría viajar cuando así lo quisiese. Desde ese día, distintos portavoces de Lavalas han dicho que su regreso es "inminente".
"Bon retour, presidan Titide" (bienvenido, presidente Titide), se lee en las pancartas que la Fundación Aristide por la Democracia ha colocado en el camino que conecta el aeropuerto con la casa del ex presidente, en el barrio de Tabarre. Los vendedores ambulantes han desempolvado los retratos de Aristide, que venden en los alrededores del Palacio Nacional. Y quienes alguna vez votaron a su favor, en las primeras elecciones democráticas que conoció Haití tras la caída de la dictadura de los Duvalier, han vuelto a recordar sus dotes de predicador.
Jean-Bertrand Aristide fue electo por primera vez por el voto popular en 1991. Casi de inmediato, fue derrocado y luego restituido en el poder en 1994. En 2001 fue reelegido, pero no logró culminar su mandato. Él también tuvo su guerrilla armada ?los chimerés? y como sus predecesores, construyó para sí un Gobierno violento y personalista.
Aún es incierto el efecto que podría generar el regreso de Aristide sobre las elecciones presidenciales de este domingo. De acuerdo con los resultados oficiales, publicados en febrero pasado, la profesora Mirlande Manigat ganó la primera vuelta electoral del 28 de noviembre de 2010, seguida del cantante popular Michel Martelly. Pero la semana pasada, una encuesta de la Oficina de Investigación Informática para el Desarrollo Económico y Social le otorgaba a Martelly el 50,8% de la intención de voto y a Manigat, el 46,2%. François -27 años y uno de los motoristas que ofrecen servicios de taxi por las calles de la ciudad- es uno de esos haitianos de ánimo político camaleónico: "Yo voté por Manigat en la primera vuelta, pero esta vez mi voto irá para Martelly. Él sí sabe cómo hablarle al pueblo", dice.
Las opciones no podían ser más antagónicas. Manigat, candidata por la Reunión de los Demócratas Nacionales Progresistas (RDNP): académica, 71 años, primera dama durante 130 días en 1988, propone la retirada de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah). Martelly, candidato de Respuesta Campesina: 50 años, cantante de kompa, conocido como Sweet Mickey, dice que, rico como es, no robará.
Manigat habla despacio, sus seguidores admiran sus títulos académicos, y sus adversarios critican sus supuestos vínculos con el Gobierno saliente y con la élite haitiana. Y cada vez que Martelly mueve la cadera sobre un escenario, durante sus actos políticos, la audiencia ruge, baila, se emociona; eso es lo que no le gusta a quienes se le oponen: que todo parece indicar que, como presidente, Martelly sería un buen cantante.
Ambos han prometido curar a esta nación rota.

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.

Voltaire

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