Estimados compatriotas
Muchos años dedicado a la lucha revolucionaria por el bienestar del pueblo dominicano al lado de los hombres más honestos y consecuentes, que nunca aceptaron pasivamente las desgracias que hemos padecido los dominicanos, me autorizaron a convocarlos a ustedes hoy aquí para que plantemos la zapata de un nuevo y vigoroso esfuerzo social: la construcción del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR).
Después de encarnar la rebeldía de la juventud contra la tiranía de Rafael Trujillo a mediados de los años cincuenta del pasado siglo.
Después de participar en los combates y batallas de la Guerra Civil y la Guerra Patria de 1965, bajo el mando certero de Francisco Alberto Caamaño Deñó, contra los traidores dominicanos serviles a los gobiernos norteamericanos y a los invasores norteamericanos.
Después de acompañar al hombre-historia en la expedición guerrillera que el pueblo dominicano recuerda como Playa Caracoles, en 1973, donde murió cobardemente asesinado Caamaño Deñó y el resto de mis compañeros, con la excepción de solo dos que sobrevivimos a la muerte de decenas de miles de perseguidores con sed de sangre y llenos de cobardía.
Después de buscar y encontrar –tras siete años de búsqueda intensa- los restos de mis compañeros: Caamaño Deñó, Heberto Lalane José, Alfredo Pérez Vargas, Mario Nelson Galán y Juan Ramón Payero Ulloa. Sólo no encontramos los restos de Ramón Euclides Holguín Marte.
Después de esperar durante años el surgimiento y desarrollo de una fuerza verdaderamente patriótica, honesta, revolucionaria y leal a los principios por los que lucharon y murieron mis compañeros y miles de revolucionarios más, para integrarme a ella y proseguir la lucha.
Después de ver que las fuerzas llamadas de izquierda significan muy poco en la solución de los grandes problemas nacionales.
Yo, Claudio Caamaño Grullón, Sergio en el grupo guerrillero que comandara Caamaño Deñó en febrero de 1973, sobreviviente de esas batallas sin que miles de soldados lograran capturarme, siento la necesidad y me mueve el deber de convocarlos a todos ustedes, mujeres y hombres, jóvenes y personas con mucha juventud acumulada, para que hoy, juntos, organizados, decididos, dispuestos, entusiastas, comprometidos, prestos a defender la patria de ladrones y mentirosos, fundemos el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), fuerza política que habrá de ser unidad del pueblo convencida de que es hora de denunciar, combatir y sepultar el sistema de partidos que solo sirve para enriquecer a los políticos traidores que no les importa el hambre, el analfabetismo y la enfermedad del pueblo dominicano.
Hoy es el surgimiento de un partido nuevo que representará la llegada de una nueva época, para unir fuerzas populares; para forjar un liderazgo popular revolucionario capaz de movilizar al pueblo, crear cuadros capaces, comprometidos con la superación del presente de hambre, miseria y falta de esperanza; dispuestos a romper las cadenas que nos hunde en el atraso y condenan a nosotros y a nuestros hijos a la inseguridad, al peligro y a las miserias que impone la corrupción estatal.
Con la sencillez que hemos vivido y luchado, fundamos hoy el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) para seguir la batalla; para captar lo mejor de la juventud, lo mejor de la mujer, lo más honesto de nuestros ciudadanos, los trabajadores, los agricultores, los empleados, los empresarios y los dominicanos en el exterior que aman su patria y anhelan volver a ella en libertad, progreso y patriotismo.
Siento el sano orgullo de contar, hoy, con firmes luchadores en las filas del PNR.
Aquí están la viuda y los últimos hijos de Caamaño Deñó, firmes, comprometidos y dispuestos, a seguir la lucha por sus ideales.
Aquí estamos los sobrinos y otros familiares de Caamaño Deñó que jamás dejarán caer las banderas por las que él luchó y que hoy lo envuelven en medio de la gloria y la veneración de lo mejor del pueblo dominicano.
Compatriotas, mujeres y hombres fundadores del PNR, juremos ser consecuentes con las ideas, los principios y el ejemplo de Duarte, Sánchez y Mella.
Juremos ser continuadores firmes de las acciones de Gregorio Luperón;
Juremos honrar y aprender siempre de los heroicos “gavilleros” que enfrentaron la invasión norteamericana de 1916.
Juremos ser nuevos representantes de los combatientes de la expedición del 14 y el 19 de junio de 1959, liderada por Enrique Jimenes Moya.
Juremos honrar siempre la memoria justiciera de los héroes-mártires del 30 de Mayo.
Juremos ser fieles continuadores de las ideas y el sacrificio de Manolo Tavárez Justo, de las hermanas Mirabal y el glorioso Movimiento “14 de Junio”.
Juremos nunca defraudar a los combatientes de 1965, (de los cuales hoy hay muchos presentes aquí) los luchadores anti-imperialistas que enfrentaron con vigor e inteligencia a más de 40,000 soldados de la primera potencia militar y económica del mundo, Estados Unidos, sin nunca lograr derrotarnos, humillarnos o rendirnos.
Juremos multiplicar nuestras fuerzas para que el cobarde asesinato de Francisco Alberto Caamaño Deñó, el más Alto Héroe de la dominicanidad en el siglo veinte, ejecutado por dominicanos serviles, corruptos, asesinos y cobardes como ha sucedido tantas veces a lo largo de nuestra historia, se convierta en un aguijón en nuestra conciencia para luchar cada día por un mejor destino para el pueblo dominicano, lucha que el Héroe Nacional hizo suya y por la que dio sus mayores esfuerzos, su juventud y su vida sin doblegar un solo instante su dignidad.
Juremos movilizar al campesinado nacional en el ejemplo de Manfredo Casado Villar, combatiente indoblegable por la tierra, la libertad y la soberanía, asesinado cobardemente en el último esfuerzo guerrillero hecho por nosotros en el verano de 1975.
Juremos ser fieles al pueblo dominicano, que es el que merece, en todo momento, que luchemos por su futuro; que defendamos y convirtamos en verdadera su soberanía, que hagamos de este presente ingrato y corrupto, un campo de batalla para forjar un porvenir de libertad, justicia, seguridad y progreso socioeconómico para todos.
Hoy comienza una nueva etapa para nosotros como revolucionarios y para el país como una patria que cuenta con ustedes, sus mejores hijos para hacerla gloriosa, inmensa y victoriosa.
Ojalá que todos podamos ser consecuentes con el Partido Nacionalista Revolucionario, para que el pueblo dominicano nos entienda, nos abrace y formemos un torrente popular capaz de sacudir la infamia que los corruptos y asesinos han echado sobre los laureles gloriosos de nuestra historia reciente.
Los malos dominicanos, los serviles traidores, los corruptos, los ladrones mentirosos, nos mal gobiernan desde 1966, para hacerse muy ricos robando el producto de su trabajo a los campesinos, obreros, empleados y empresarios. Estos malos dominicanos son una minoría que se odian entre sí, pero como son cómplices activos están organizados y unidos en partidos políticos: he ahí su fuerza.
Los buenos dominicanos que somos la gran mayoría, estamos desorganizados y dispersos: he ahí nuestra debilidad.
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que nace casi al mediodía del 27 de febrero de 2011, el más grande día de la Patria, a ciento sesenta y siete años de la Independencia Nacional, no se unirá en componendas a ningún partido nacional para obtener posiciones electivas ni administrativas. Tampoco aceptará dinero del Presupuesto Nacional, ni de ninguna entidad nacional o extranjera. Los aportes intelectuales, manuales, financieros u otros necesarios al PNR sólo serán hechos por los militantes y simpatizantes, por eso le entregamos un sobre para que cada uno aporte lo que juzgue oportuno y por favor en cada sobre escriban su nombre y teléfono.
Adelante, hermanos, compañeros, compatriotas, nos espera el sacrificio, pero nuestra será la gloria si convertimos nuestro esfuerzo en una fuerza popular revolucionaria que con la voluntad del pueblo dominicano en los ideales de Francisco Caamaño forjemos una Patria libre, soberana y justa para todos.
Claudio Caamaño Grullón
Santo Domingo, República Dominicana
-27 de febrero de 2011
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viernes, 4 de marzo de 2011
Estatutos PNR
Partido Nacionalista Revolucionario
(PNR)
”Dominicanas y dominicanos enfrentadas y enfrentados a la corrupción”
Estatutos
Índice………………………………………………….……………………………………….1
Capítulo I
Identificación del partido ………………………………………………………….. 2
Capítulo II
Miembros del partido………………………………………………………………….2-3
Capítulo III
Sistema de organización del partido…………………………………………..4
Capítulo IV
Órganos de elaboración de políticas y selección de dirigentes….5
Capítulo V
Sistema de selección de candidaturas de elección popular……….5-6
Capítulo VI
Comportamiento de los miembros en funciones públicas…………6-7
Capítulo VII
Normas generales y estilos de trabajo……………………………………….7
Capítulo VIII
Formación política y técnica de los miembros……………………………8
Capítulo IX
Patrimonio del partido………………………………………………………………..8-9
Capítulo X
Régimen de reconocimientos y sanciones…………………………………. 9-10
Capítulo I
Identificación del partido
Artículo 1: El nombre de Partido Nacionalista Revolucionario, con sus siglas PNR, identifica a la organización que encarna la aspiración del pueblo dominicano de establecer un régimen democrático de amplia participación popular que combatirá la corrupción para que el país avance por el camino del progreso, la justicia y la paz.
Artículo 2: El lema del PNR es: “Dominicanas y dominicanos enfrentadas y enfrentados a la corrupción” y se colocará inmediatamente debajo del nombre del partido en todos los documentos destinados a labores de propaganda, comunicación y cualquier otro tipo de actividad.
Artículo 3: El emblema del PNR es un rayo fulminante visto en el fondo azul celeste en un amanecer que se incrusta en un horizonte negro, en un cuadrado proporcional al tamaño de las letras que se utilicen en cada caso, con el que se da a entender que es un golpe mortal a los corruptos y un nuevo amanecer al pueblo dominicano.
Artículo 4: La bandera del PNR es un lienzo rectangular de iguales proporciones que la Bandera Nacional, dividido en tres bloques verticales que llevarán los colores verde olivo, blanco y rojo. Sobre el blanco, que siempre estará en el centro, se insertará el emblema y debajo de éste, las siglas PNR, en letras de color negro, escritas en el tipo Segoe UI.
Artículo 5: El himno del PNR es un canto vigoroso de unidad del pueblo dominicano, denominado -----, cuya letra se insertará en la contraportada del impreso que recogerá estos estatutos.
Artículo 6: La bandera y el himno del PNR serán los símbolos visuales y sonoros que indicarán la presencia de miembros o simpatizantes de esta organización política, los cuales se desplegarán y defenderán con orgullo y honorabilidad, sin permitir que nadie los ofenda.
Artículo 7: El PNR tendrá su oficina nacional en Santo Domingo, Distrito Nacional, capital de la República Dominicana, y dispondrá de tantas oficinas de trabajo político como sean necesarias en esta ciudad, al igual que en las ciudades cabeceras de todos los municipios del país. En los barrios y sectores rurales se establecerán sedes locales para dirigir las labores de propaganda, formación política y actividades culturales patrióticas de esas demarcaciones.
Capítulo II
Miembros del partido
Artículo 8: Para ser miembro de pleno derecho del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) se requiere ser dominicano, haber cumplido 16 años de edad y expresar formalmente el deseo de integrarse a un organismo, formarse políticamente y luchar por los objetivos definidos en la Declaración de Principios.
Artículo 9: Es condición fundamental para ser admitido en el PNR, compartir la línea política, los estatutos y las resoluciones aprobadas por los órganos competentes, garantizando con su comportamiento y la práctica de vida, la unidad firme, la disposición de lucha y la disciplina partidaria, como metodología obligada que nos caracteriza.
Artículo 10: No haber sido condenado nunca por actos delictivos o criminales, salvo que pueda probar que la condena fue una persecución política por actuar en defensa del pueblo y sus derechos a la libertad, la democracia y la paz, que para nosotros es un mérito personal y ciudadano.
Artículo 11: No pertenecer a ningún otro partido político en el país o en el extranjero, ni estar al servicio de organismos de inteligencia o militares en la República Dominicana o en otros países.
Artículo 12: Comprometerse a servir en forma militante y honrada al pueblo dominicano, a través del partido, sin esperar a cambio ningún tipo de remuneración material, pero se otorgarán reconocimientos individuales por méritos y enaltecimientos por el buen ejemplo y colectivos por el excelente desempeño político de organismos partidarios del PNR.
.Artículo 13: El ingreso al partido sigue el proceso siguiente: la persona interesada debe entrar en contacto con un militante o éste con una persona potencialmente atraíble a la causa, la que estudia detenidamente la Declaración de Principios y si la acepta, entrega una solicitud de ingreso por escrito en la que aporta su nombre, su cédula de identidad y electoral, su dirección, lugar de trabajo o estudio y otros datos necesarios que permitan ubicarla.
Artículo 14: Una vez entregada la solicitud, el organismo correspondiente apoderado de ella la evalúa y dará una respuesta por escrito que, en caso de ser afirmativa, incluirá un número de afiliación y la ubicación del Comité de Militantes en el que hará vida partidaria y donde se registrará su trayectoria de militancia.
Artículo 15: Desde que una persona se convierte en afiliado y adquiere la membresía, tiene el derecho de participar en las labores de formación, debates, propaganda y búsqueda de afiliados, aportando sus conocimientos para contribuir a especializar a los demás miembros para el trabajo colectivo.
Artículo 16: Los miembros del partido tienen el derecho y el deber a elegir y ser elegidos en forma democrática para realizar trabajos políticos, ocupar posiciones y encabezar labores políticas que constituyan tareas permanentes o transitorias definidos por los órganos competentes.
Artículo 17: Todo miembro del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) se compromete a representar dignamente su condición y actuar con absoluta honestidad en todos los actos públicos y privados.
Artículo 18: Cada miembro del PNR estará en posibilidad de canalizar para su discusión cualquier elemento de interés político y expresar con entera libertad sus opiniones, garantizando que se hagan por los canales instituidos para la elaboración de políticas.
Artículo 19: El comportamiento personal y cívico de los miembros del PNR tiene que ser coherente con su militancia, por lo que se condena toda forma de discriminación, actitud agresiva en la familia, vagancia, participación en actividades ilícitas, daños al medio ambiente, destrucción intencionada de la flora y fauna, y lo que es peor, el fomento del oscurantismo en el pueblo.
Artículo 20: Mantenerse a la disposición de los organismos del PNR para responder con prontitud a cualquier solicitud de trabajo interno o externo, manual o intelectual, para el fortalecimiento de la organización política y la lucha a favor del pueblo dominicano.
Artículo 21: Es obligación de cada miembro dar una cuota o aporte voluntario en dinero para contribuir al sostenimiento económico de la labor del PNR. Esa colaboración o cuota es independiente de cualquier otra donación en especie o de otro tipo de bienes.
Artículo 22: Todo integrante del partido está en el deber, por lo que adopta como práctica invariable una actitud de respeto y amor al pueblo dominicano, de defensa intransigente de la unidad del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), de colaboración sincera con las organizaciones sindicales, campesinas, de jóvenes, mujeres y profesionales, aprendiendo de las organizaciones y contribuyendo a su formación y respetando en todo momento sus procesos democráticos. Su actitud deberá siempre estar de acuerdo con nuestra Declaración de Principios.
23: Los miembros del partido tienen la obligación moral y política de darse auxilio contra cualquier tipo de acoso o atropello proveniente de la autoridad o de grupos al margen de la ley, lo que se deriva de su condición de militante del PNR y de sus acciones políticas, así como de sus colaboraciones con organizaciones democráticas de masas populares.
Capítulo III
Sistema de organización del partido
Artículo 24: El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) tendrá dos instancias básicas de organización: el Comité Municipal de Militantes y el Comité Nacional de Dirigentes, cuyos integrantes se escogen por elección.
Artículo 25: El Comité Municipal de Militantes es el organismo dirigente de cada municipio y el que se encarga de integrar y de dirigir a los miembros en las labores políticas, de propaganda, de formación y movilización en toda su demarcación territorial.
Artículo 26: El Comité Municipal de Militantes se integra con un mínimo de 12 dirigentes, escogidos por elección en el Parlamento Popular Municipal que se reúne con un mínimo de 60 miembros registrados. Cuando la cantidad de militantes supere las 200 personas se reunirán los Parlamentos Barriales y de Secciones Rurales para alinear posiciones y escoger sus delegados, uno por cada 10 miembros, los que participarán en el Parlamento Popular Municipal. El Comité Municipal de Militantes puede integrar tantas comisiones sean necesarias y dispondrá de un Secretariado Municipal no mayor de cinco personas para la conducción diaria de la labor del partido. Para ser miembro del Comité Municipal de Militantes es necesario tener más de seis meses organizado en el partido.
Artículo 27: El Comité Nacional de Dirigentes es el máximo organismo de dirección política que se integra con dos representantes por cada Comité Municipal de Militantes, sin superar el número de 100 miembros, en cuyo caso se reduce a solo un representante por municipio, escogidos en el Parlamento Popular Municipal y propuesto al Parlamento Nacional Popular, cuyos delegados decidirán sobre su aceptación. Para ser miembro del Comité Nacional de Dirigentes es necesario contar con un mínimo de un año organizado en el partido.
Artículo 28: El Comité Nacional de Dirigentes creará tantas Comisiones como estime necesarias para el buen funcionamiento doctrinario del PNR, que sea efectivo para la especialización y tecnificación de sus recursos humanos y materiales. Dispondrá de un Secretariado Ejecutivo de diez personas, encabezado por el presidente del PNR, que tendrá la función de la conducción diaria del partido, pero siempre subordinado al Comité Nacional de Dirigentes, que es el máximo organismo de dirección y sobre el que recae la mayor responsabilidad estatutaria.
Artículo 29: El Comité Municipal de Militantes se reunirá ordinariamente cada mes y extraordinariamente cuando lo convoque el Secretariado Municipal, encabezado por el presidente del Comité, procurando que la frecuencia no sea menor de 15 días.
Artículo 30: El Comité Nacional de Dirigentes se reúne en forma ordinaria cada tres meses y extraordinariamente cuando lo convoque el Secretariado Ejecutivo, procurando que la frecuencia no sea menor de 45 días.
Artículo 31: Todo integrante del PNR, para disfrutar de sus derechos, tiene que estar integrado a los trabajos políticos y los planes de estudio y superación personal a través de uno de sus organismos estatutarios. No se puede ser miembro del Comité Nacional de Dirigentes sin a su vez pertenecer a un Comité Municipal de Militantes donde aporta una cuota importante de trabajo político en el seno del pueblo.
Artículo 32: Tanto el Comité Nacional de Dirigentes como el Comité Municipal de Militantes estarán encabezados por un presidente y contarán con secretarios de Organización, de Finanzas, de Movilización, de Propaganda y de Educación Política.
Capítulo IV
Órganos de elaboración de políticas y selección de dirigentes
Artículo 33: En el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) todos los organismos son puntos de elaboración de políticas para intervenir en la lucha diaria del pueblo dominicano, pero para organizarla y adoptarla en forma democrática se constituyen los Parlamentos Populares Municipales, Barriales y Rurales y el Parlamento Popular Nacional.
Artículo 34: El Parlamento Popular Municipal se integra por la totalidad de los miembros de un municipio cuando su número no sobrepasa las 200 personas, en cuyo caso se formaliza con un delegado por cada 10 miembros, seleccionados por el Parlamento Barrial o de Sección Rural.
Artículo 35: Son atribuciones del Parlamento Popular Municipal: a) escoger por voto directo los integrantes del Comité Municipal de Militantes, y de entre ellos, a su presidente municipal; b) los delegados del Comité Nacional de Dirigentes; c) sancionar los informes; d) discutir las líneas políticas; e) seleccionar los candidatos del partido en su demarcación para ocupar posiciones de elección popular; f) actuar como tribunal disciplinario de última instancia en el nivel municipal.
Artículo 36: El Parlamento Popular Municipal se reúne ordinariamente cada dos años y extraordinariamente cuando lo convoque el Comité Municipal de Militantes o el Comité Nacional de Dirigentes para conocer asuntos relativos a elecciones nacionales o la convocatoria al Parlamento Popular Nacional.
Artículo 37: El Parlamento Popular Nacional es el máximo organismo del partido y se reunirá en forma ordinaria cada cuatro años y extraordinaria por convocatoria del Comité Nacional de Dirigentes cuando atendiendo a razones políticas internas o externas sea una necesidad adelantar la fecha de su sesión.
Artículo 38: En el Parlamento Popular Nacional participan de pleno derecho e igualdad de condiciones todos los miembros del Comité Nacional de Dirigentes y tres delegados por cada Comité Municipal de Militantes que no sean integrantes del Comité Nacional de Dirigentes. Una vez escogido el nuevo Comité Nacional de Dirigentes, de entre sus miembros se selecciona, por voto directo, al presidente del PNR.
Artículo 39: Sus atribuciones fundamentales son conocer los informes nacionales, aprobar en forma definitiva las líneas políticas del partido, seleccionar los dirigentes nacionales, escoger al candidato presidencial del partido y actuar en última instancia como tribunal disciplinario.
Capítulo V
Sistema de selección de candidaturas de elección popular
Artículo 40: La participación del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) en las elecciones nacionales para elegir a las autoridades municipales, legislativas y presidenciales, se hará mediante candidatos propios o seleccionados de las organizaciones populares de masas que serán proclamados luego de su elección interna en el nivel de elección del parlamento correspondiente.
Artículo 41: Las candidaturas del nivel municipal serán preseleccionados por votación universal de los miembros del partido en cada municipio y el ordenamiento de la boleta se hará siguiendo un orden descendente: la persona que obtenga el mayor número de sufragios será nominado a alcalde y sigue el vicealcalde, regidores y suplentes. Una vez confeccionada la boleta, se convoca al Parlamento Popular Municipal para la aprobación, lo que se hará por votación individual para cada candidato.
Artículo 42: Las candidaturas provinciales serán nominadas por los Comités Municipales de Militantes de cada municipio y votadas en los parlamentos populares. Las personas más votadas en los municipios correspondientes a cada provincia serán los que figurarán en la boleta para las posiciones legislativas.
Artículo 43: Las candidaturas a la presidencia de la República serán escogidas por voto universal recogido en los Parlamentos Populares Municipales, Barriales y de Secciones Rurales de todo el país, celebrados de forma simultánea. Los miembros del Comité Nacional de Dirigentes votarán en sus parlamentos populares municipales. Las candidaturas vicepresidenciales serán escogidas por una comisión integrada por tres miembros del partido seleccionados por el candidato presidencial.
Artículo 44: Las candidaturas municipales y provinciales, una vez escogidas por los órganos internos, serán presentadas al pueblo por cada Comité Municipal de Militantes, donde se pedirá a los ciudadanos que presenten cualquier objeción que tengan, por cualquier vía, antes de ser inscritas en el tribunal electoral correspondiente. Si hay cuestionamientos contundentes, se pedirá la declinación al candidato y se completa la lista con el siguiente más votado.
Artículo 45: El candidato presidencial y el vicepresidencial serán proclamados durante una concentración nacional de masas del PNR donde arrancará oficialmente la campaña bajo el compromiso de luchar por una victoria popular incuestionable.
Artículo 46: Todo candidato postulado en la boleta del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) tiene la obligación de mantener fidelidad a la línea política, a la Declaración de Principios Doctrinarios y a los estatutos del partido, en caso contrario, el Comité Nacional de Dirigentes le retirará su apoyo político y lo abandonará en su carrera por un puesto de elección popular que signifique compromiso partidario.
Artículo 47: Los candidatos a cualquier posición de elección popular asumirán la campaña electoral sustentada en un programa de transformaciones políticas, sociales y económicas que representen un cambio sustancial en las condiciones de vida de la gente y un nuevo escenario para imponer la justicia y sancionar los crímenes y delitos.
Capítulo VI
Comportamiento de los miembros en funciones públicas
Artículo 48: Los militantes del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que ganen posiciones públicas por elección popular asumen el compromiso solemne de trabajar con toda honradez, dedicación y entusiasmo a favor del pueblo para resolver los problemas que han sido identificados durante la campaña.
Artículo 49: El PNR encabezará, con acción responsable, de forma directa de cara al país, la persecución judicial de cualquiera de sus miembros que cometa algún tipo de irregularidad en el desempeño de sus funciones o que practique el nepotismo, el favoritismo partidario, y sobre todo la dilapidación o sustracción de recursos públicos.
Artículo 50: Una vez elegidos en posiciones electivas públicas, los militantes del partido estarán obligados a presentar ante su organismo y éste colocar en la Internet, una semana antes de asumir sus funciones, una declaración jurada de bienes que explique con todo detalle sus propiedades y su procedencia, así como una certificación del pago de los impuestos de los últimos cinco años, emitida por el organismo competente del Estado.
Artículo 51: Es obligación de cada militante del partido que ocupe funciones públicas administrativas, rendir cuentas de sus actos y del manejo de los fondos puestos a su cargo en los plazos que exige la ley, so pena de que el partido le retire su apoyo político y exija su renuncia.
Artículo 52: Después que un miembro del partido ha sido posesionado de una función pública queda exento de dar contribuciones que puedan interpretarse como una distracción de fondos públicos a favor del PNR. A su vez, ningún militante o dirigente partidario puede personalmente aceptar dádivas o comisiones bajo pena de ser sancionado conforme al régimen disciplinario establecidos en los estatutos.
Artículo 53: Un militante del PNR que ocupe funciones públicas en áreas administrativas o legislativas no puede aceptar dádivas de ninguna especie del gobierno, entidades colegiadas, empresarios o particulares, debiendo mantenerse exclusivamente con su salario o sus actividades profesionales, siempre que estas no representen un conflicto de intereses con su función de elección popular. Tampoco puede instituir beneficios adicionales a lo que establece la ley para favorecerse a sí mismo o a terceros.
Artículo 54: Un funcionario público electo en la boleta del PNR tiene el deber y la obligación de amar y respetar al pueblo, mantener estrecho contacto con los dirigentes de las organizaciones populares de masas para conocer sus opiniones, recibir y escuchar con atención a cualquier ciudadano que acuda a sus oficinas y demostrar en todo momento su condición de persona honesta, solidaria y trabajadora.
Capítulo VII
Normas generales y estilos de trabajo
Artículo 55: En cada acción, los miembros del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) observarán invariablemente un comportamiento de respeto al pueblo, de integración militante a su causa y absoluta lealtad a la memoria de los héroes y mártires de la patria, donde prevalecen Juan Pablo Duarte, fundador de la República; Gregorio Luperón, héroe de la Restauración de la Independencia Nacional y Francisco Caamaño Presidente Combatiente de la República en Armas contra la invasión y ocupación militar y política del gobierno norteamericano en 1965.
Artículo 56: Ningún miembro del partido puede prestarse a componendas partidarias o multipartidarias para agenciarse candidaturas a posiciones de elección popular, tomar el control de organizaciones populares de masas, entidades artísticas, culturales o gremios profesionales, ni prestar su concurso para que lo hagan otros partidos o personas que irrespetan los procesos democráticos de esas fuerzas sociales.
Artículo 57: La defensa de la unidad de las fuerzas populares en barrios, campos o ciudades es una línea invariable del partido, por lo que ningún miembro del mismo puede sumarse a una fracción divisionista en perjuicio de la unidad del pueblo.
Artículo 58: El partido privilegia el trabajo en equipo, la formulación de planes sobre la base del análisis objetivo de la situación, la fijación de objetivos y metas, la evaluación colectiva y la síntesis de sus experiencias para aprender y mejorar constantemente su labor entre las masas populares y ayudarlas en su proceso organizativo y de movilización tras sus objetivos económicos, políticos y sociales.
Artículo 59: Se consagra el ejercicio de la crítica honesta, frontal y argumentada, como principio cardinal en la construcción de un pensamiento y una acción coherente, por lo que no se aceptarán acusaciones personales ni debates de asuntos internos fuera del ámbito establecido en el partido.
Artículo 60: Los símbolos generales del PNR son únicos e inalterables mientras están vigentes, por lo que todos los miembros deben sujetarse a su definición. De esa manera, cualquiera puede confeccionar la bandera, dibujar el emblema o colocar las siglas con su lema, pero debe hacerlo en las proporciones, colores y tipos de letra exactamente definidos en nuestros estatutos.
Artículo 61: La propaganda del partido tiene que estar sustentada siempre en la verdad y sostenida con argumentos irrebatibles, porque ésta se concibió como una herramienta partidaria de educación y movilización popular que selle sólidamente la unidad con el pueblo dominicano y la causa que enarbola.
Artículo 62: Los miembros del partido están en la obligación de actuar en todo momento con sentido del ahorro de recursos, tanto propios como colectivos, dando ejemplo de austera eficiencia y capacidad en toda labor que realicen en procura de fomentar una conciencia crítica frente al derroche y el consumismo.
Capítulo VIII
Formación política y técnica de los miembros
Artículo 63: Constituye un deber para todos los militantes participar en las labores de formación política en todos los niveles del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), la que se iniciará con la afiliación y proseguirá en forma permanente.
Artículo 64: Una proporción de las finanzas del PNR no menor del veinte por ciento de sus ingresos anuales estará destinada a la labor de investigación, edición y publicación de material de formación política para crear las condiciones y así todos los miembros estén en capacidad de razonar, proponer y debatir cualquier tema de interés nacional o internacional aportando argumentos y consistencia en sus exposiciones.
Artículo 65: Las instancias dirigentes, tanto municipales como nacionales, establecerán programas de formación política ascendentes, estimulando la capacitación y extendiéndola paulatinamente hacia los miembros de nuevo ingreso o personas que sin ser integrantes del PNR manifiesten su interés en aprender junto a nosotros.
Artículo 66: Los dirigentes y militantes del PNR tienen el deber de mejorar su capacidad técnica y profesional en sus áreas, abrirse a nuevos conocimientos en ciencias y técnicas que resulten de utilidad tanto para su vida particular como para la sociedad. Es inadmisible un militante que no procure nuevos conocimientos teórico-prácticos cada día para ponerlos a disposición del partido y del pueblo dominicano.
Artículo 67: El PNR procurará obtener facilidades para que sus miembros realicen cursos técnicos, profesionales y de especialización en academias nacionales o extranjeras y es deber de los militantes aprovecharlas al máximo para aportar sus conocimientos al pueblo, al partido y a cualquier nación que la procure en solidaridad.
Artículo 68: El PNR dispondrá de medios impresos y digitales propios y acudirá al arrendamiento de medios electrónicos para facilitar la labor de formación política de sus miembros y de la masa popular por considerarla una actividad fundamental, al construir una organización coherente y cada miembro está en el ineludible deber de participar en la capacitación.
Artículo 69: Todo miembro del partido aportará voluntaria y gratuitamente sus conocimientos para la formación de militantes con mayor grado de preparación política, ideológica y económica.
Capítulo IX
Patrimonio del partido
Artículo 70: Para desarrollar con éxito la organización, educación y movilización del pueblo dominicano, el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) procurará obtener recursos materiales y monetarios suficientes para realizar sus actividades, los cuales tienen que salir invariablemente de fuentes dominicanas, por lo que ningún miembro puede procurar, gestionar o aceptar fondos provenientes de fundaciones, ONG o cualquier otra fórmula que implique desfalcar al erario.
Artículo 71: Los recursos solo serán aceptados en el partido si son aportes voluntarios de sus miembros, de amigos o relacionados, que puedan demostrar que los han obtenido en forma legal, así como los procedentes de ventas de objetos de valor como inmuebles, vehículos, animales, obras de arte, libros, música, joyas o alimentos que sean donados al PNR por sus miembros o amigos.
Artículo 72: Los miembros del PNR están en la obligación de rechazar las donaciones de recursos que provengan del Estado aunque exista una ley que dispone repartir a otros partidos políticos fondos públicos. Nosotros no los aceptamos y por tanto denunciamos como un acto más de apropiación de los políticos el uso del patrimonio nacional para truculencias partidarias.
Artículo 73: Todos los fondos que obtenga el PNR tienen que ser manejados con absoluta pulcritud y los secretarios de Finanzas están obligados a registrar minuciosamente cada entrada, indicando la procedencia del mínimo peso, así como rendir cuenta detallada de los gastos. Valoramos la honradez de nuestros militantes, por lo que reglamentamos sus actos para preservarla de cualquier tentación que pueda dañarla.
Artículo 74: El PNR, bajo ninguna fórmula, puede establecer empresas o negocios para generar fondos como resultado de la explotación laboral de los trabajadores, pero sí acepta donaciones salariales de los miembros o de amigos.
Artículo 75: Se prohíbe a los miembros del PNR hacer rifas o bonos para obtener fondos porque se prestan para corrupción y manipulación de la ignorancia del pueblo.
Capítulo X
Régimen de reconocimientos y de sanciones disciplinarias
Artículo 76: Los miembros y los organismos del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que por su dedicación al trabajo, por su comportamiento honorable y por su lucha decidida a favor del pueblo sobresalgan por sus éxitos, serán reconocidos y distinguidos de acuerdo con sus merecimientos, pero en ningún caso se hará con estímulos materiales o premios económicos.
Artículo 77: El más alto honor será la medalla al mérito “Juan Pablo Duarte” y solo será otorgada a miembros por decisión del Parlamento Popular Nacional; la medalla “Gregorio Luperón” por el Comité Nacional de Dirigentes y la medalla “Francisco Caamaño” por los Comités Municipales de Militantes. Las distinciones se harán una sola vez al año en forma muy selectiva.
Artículo 78: Serán instituidos los reconocimientos al mérito “27 de Febrero”, “16 de Agosto” y “24 de Abril” que les serán otorgados solo a organismos del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que se destaquen por sus logros políticos, desarrollo organizativo y el cumplimiento de sus planes. Estas distinciones deben ser aprobadas por el Parlamento Popular Nacional e impuestas por el presidente del partido o por quien éste designare a cumplir esa misión.
Artículo 79: El irrespeto o el desconocimiento de la Declaración de Principios, los Estatutos, la línea política, la plataforma programática y cualquier otra decisión de los órganos competentes serán sancionados en forma clara por los organismos correspondientes.
Artículo 80: El Comité Municipal de Militantes constituirá el tribunal de primera instancia para conocer cualquier violación a la disciplina partidaria de uno o más miembros del partido en su territorio y podrá aplicar sanciones que van desde la crítica y amonestación interna, hasta la suspensión de derechos de participación y representación del PNR.
Artículo 81: Todo miembro del PNR que incurra en alteración de la disciplina tiene derecho a un juicio y a una defensa, por lo que es obligación del organismo formularle los cargos con señalamiento preciso de los hechos y sus consecuencias, y el acusado tiene el derecho de defenderse y ser defendido por los demás militantes para llegar a una conclusión.
Artículo 82: Cuando un miembro es reiterativo en la violación de la disciplina partidaria y se han agotado los recursos de crítica, amonestación y suspensión de derechos, el Comité Municipal de Militantes está en el deber de someter su expediente a la consideración del Comité Nacional de Dirigentes para establecer la sanción disciplinaria que corresponda: separación o expulsión deshonrosa según la gravedad de los cargos puestos en su contra. El Comité Nacional de Dirigentes, constituido en tribunal de última instancia, emitirá el fallo definitivo en todos los casos por mayoría de dos terceras partes de su matrícula.
Artículo 83: Todo miembro del PNR que incurra en un crimen de cualquier naturaleza, como asesinato, robo, violación sexual, apropiación de fondos públicos, estafa a organizaciones populares o a particulares, narcotráfico o tráfico de influencias, será expulsado públicamente por decisión del Comité Nacional de Dirigentes luego de acoger la acusación del Comité Municipal de Militantes.
Artículo 84: Las personas que habiendo cumplido condena por cualquier delito de esta naturaleza soliciten ingreso al PNR podrán ser aceptados o no previo estudio de su caso, siempre que hagan constar en su solicitud que cometieron los hechos, se han arrepentido de los mismos y han pagado totalmente el castigo que la justicia les ha impuesto y están decididos a devolver con trabajo, honradez y solidaridad el daño causado a la sociedad.
Artículo 85: Los miembros del PNR que ocupen posiciones de elección popular y sean acusados válidamente de irregularidades en el desempeño de sus funciones, estarán obligados a acudir a la justicia ordinaria a defender su honor aunque la persona o grupo que inicialmente lo señale, desista de su persecución. Su honorabilidad tiene que demostrarla ante el pueblo, no ante un arrepentido acusador.
Artículo 86: Todo miembro del PNR que se compruebe se ausente del país por un período mayor de treinta días sin comunicarlo y ser aceptado por su organismo, pasa a condición de inactivo y su reincorporación tiene que ser decidida por el Comité Municipal de Militantes que corresponda.
Artículo 87: El trato irrespetuoso de un dirigente hacia un militante será considerado un acto de indisciplina sancionable con la crítica en su organismo, mientras que el trato irrespetuoso de un militante a un dirigente se considerará un acto repudiable susceptible de sometimiento al régimen disciplinario.
Artículo 88: El militante del PNR que por cualquier razón abandone sus funciones y responsabilidades sin comunicación y aceptación de causa por su organismo, queda fuera en forma definitiva y para su reincorporación tendrá que pasar un período de probatoria de un año antes de ser admitido con plenitud de derechos.
Artículo 89: Cualquier militante del partido, sin importar su condición o jerarquía que materialice una agresión física contra otro miembro, será expulsado sumariamente por el Comité Nacional de Dirigentes y sometido a la justicia ordinaria por el agredido, siempre que este último no responda físicamente el agravio, en cuyo caso, también se hace susceptible de que la expulsión le sea aplicada.
Artículo 90: Los miembros del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que presencien una agresión física contra un militante del partido y no actúen inmediatamente para impedirla o repelerla, se hacen reos de indiferencia y de complicidad, lo cual se castiga con un pase a inactivo por negar la solidaridad y el apoyo oportuno y conveniente a un compañero de lucha.
Carretón, Baní, provincia Peravia, República Dominicana.
25-09-2010. 02:18 A.M.
(PNR)
”Dominicanas y dominicanos enfrentadas y enfrentados a la corrupción”
Estatutos
Índice………………………………………………….……………………………………….1
Capítulo I
Identificación del partido ………………………………………………………….. 2
Capítulo II
Miembros del partido………………………………………………………………….2-3
Capítulo III
Sistema de organización del partido…………………………………………..4
Capítulo IV
Órganos de elaboración de políticas y selección de dirigentes….5
Capítulo V
Sistema de selección de candidaturas de elección popular……….5-6
Capítulo VI
Comportamiento de los miembros en funciones públicas…………6-7
Capítulo VII
Normas generales y estilos de trabajo……………………………………….7
Capítulo VIII
Formación política y técnica de los miembros……………………………8
Capítulo IX
Patrimonio del partido………………………………………………………………..8-9
Capítulo X
Régimen de reconocimientos y sanciones…………………………………. 9-10
Capítulo I
Identificación del partido
Artículo 1: El nombre de Partido Nacionalista Revolucionario, con sus siglas PNR, identifica a la organización que encarna la aspiración del pueblo dominicano de establecer un régimen democrático de amplia participación popular que combatirá la corrupción para que el país avance por el camino del progreso, la justicia y la paz.
Artículo 2: El lema del PNR es: “Dominicanas y dominicanos enfrentadas y enfrentados a la corrupción” y se colocará inmediatamente debajo del nombre del partido en todos los documentos destinados a labores de propaganda, comunicación y cualquier otro tipo de actividad.
Artículo 3: El emblema del PNR es un rayo fulminante visto en el fondo azul celeste en un amanecer que se incrusta en un horizonte negro, en un cuadrado proporcional al tamaño de las letras que se utilicen en cada caso, con el que se da a entender que es un golpe mortal a los corruptos y un nuevo amanecer al pueblo dominicano.
Artículo 4: La bandera del PNR es un lienzo rectangular de iguales proporciones que la Bandera Nacional, dividido en tres bloques verticales que llevarán los colores verde olivo, blanco y rojo. Sobre el blanco, que siempre estará en el centro, se insertará el emblema y debajo de éste, las siglas PNR, en letras de color negro, escritas en el tipo Segoe UI.
Artículo 5: El himno del PNR es un canto vigoroso de unidad del pueblo dominicano, denominado -----, cuya letra se insertará en la contraportada del impreso que recogerá estos estatutos.
Artículo 6: La bandera y el himno del PNR serán los símbolos visuales y sonoros que indicarán la presencia de miembros o simpatizantes de esta organización política, los cuales se desplegarán y defenderán con orgullo y honorabilidad, sin permitir que nadie los ofenda.
Artículo 7: El PNR tendrá su oficina nacional en Santo Domingo, Distrito Nacional, capital de la República Dominicana, y dispondrá de tantas oficinas de trabajo político como sean necesarias en esta ciudad, al igual que en las ciudades cabeceras de todos los municipios del país. En los barrios y sectores rurales se establecerán sedes locales para dirigir las labores de propaganda, formación política y actividades culturales patrióticas de esas demarcaciones.
Capítulo II
Miembros del partido
Artículo 8: Para ser miembro de pleno derecho del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) se requiere ser dominicano, haber cumplido 16 años de edad y expresar formalmente el deseo de integrarse a un organismo, formarse políticamente y luchar por los objetivos definidos en la Declaración de Principios.
Artículo 9: Es condición fundamental para ser admitido en el PNR, compartir la línea política, los estatutos y las resoluciones aprobadas por los órganos competentes, garantizando con su comportamiento y la práctica de vida, la unidad firme, la disposición de lucha y la disciplina partidaria, como metodología obligada que nos caracteriza.
Artículo 10: No haber sido condenado nunca por actos delictivos o criminales, salvo que pueda probar que la condena fue una persecución política por actuar en defensa del pueblo y sus derechos a la libertad, la democracia y la paz, que para nosotros es un mérito personal y ciudadano.
Artículo 11: No pertenecer a ningún otro partido político en el país o en el extranjero, ni estar al servicio de organismos de inteligencia o militares en la República Dominicana o en otros países.
Artículo 12: Comprometerse a servir en forma militante y honrada al pueblo dominicano, a través del partido, sin esperar a cambio ningún tipo de remuneración material, pero se otorgarán reconocimientos individuales por méritos y enaltecimientos por el buen ejemplo y colectivos por el excelente desempeño político de organismos partidarios del PNR.
.Artículo 13: El ingreso al partido sigue el proceso siguiente: la persona interesada debe entrar en contacto con un militante o éste con una persona potencialmente atraíble a la causa, la que estudia detenidamente la Declaración de Principios y si la acepta, entrega una solicitud de ingreso por escrito en la que aporta su nombre, su cédula de identidad y electoral, su dirección, lugar de trabajo o estudio y otros datos necesarios que permitan ubicarla.
Artículo 14: Una vez entregada la solicitud, el organismo correspondiente apoderado de ella la evalúa y dará una respuesta por escrito que, en caso de ser afirmativa, incluirá un número de afiliación y la ubicación del Comité de Militantes en el que hará vida partidaria y donde se registrará su trayectoria de militancia.
Artículo 15: Desde que una persona se convierte en afiliado y adquiere la membresía, tiene el derecho de participar en las labores de formación, debates, propaganda y búsqueda de afiliados, aportando sus conocimientos para contribuir a especializar a los demás miembros para el trabajo colectivo.
Artículo 16: Los miembros del partido tienen el derecho y el deber a elegir y ser elegidos en forma democrática para realizar trabajos políticos, ocupar posiciones y encabezar labores políticas que constituyan tareas permanentes o transitorias definidos por los órganos competentes.
Artículo 17: Todo miembro del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) se compromete a representar dignamente su condición y actuar con absoluta honestidad en todos los actos públicos y privados.
Artículo 18: Cada miembro del PNR estará en posibilidad de canalizar para su discusión cualquier elemento de interés político y expresar con entera libertad sus opiniones, garantizando que se hagan por los canales instituidos para la elaboración de políticas.
Artículo 19: El comportamiento personal y cívico de los miembros del PNR tiene que ser coherente con su militancia, por lo que se condena toda forma de discriminación, actitud agresiva en la familia, vagancia, participación en actividades ilícitas, daños al medio ambiente, destrucción intencionada de la flora y fauna, y lo que es peor, el fomento del oscurantismo en el pueblo.
Artículo 20: Mantenerse a la disposición de los organismos del PNR para responder con prontitud a cualquier solicitud de trabajo interno o externo, manual o intelectual, para el fortalecimiento de la organización política y la lucha a favor del pueblo dominicano.
Artículo 21: Es obligación de cada miembro dar una cuota o aporte voluntario en dinero para contribuir al sostenimiento económico de la labor del PNR. Esa colaboración o cuota es independiente de cualquier otra donación en especie o de otro tipo de bienes.
Artículo 22: Todo integrante del partido está en el deber, por lo que adopta como práctica invariable una actitud de respeto y amor al pueblo dominicano, de defensa intransigente de la unidad del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), de colaboración sincera con las organizaciones sindicales, campesinas, de jóvenes, mujeres y profesionales, aprendiendo de las organizaciones y contribuyendo a su formación y respetando en todo momento sus procesos democráticos. Su actitud deberá siempre estar de acuerdo con nuestra Declaración de Principios.
23: Los miembros del partido tienen la obligación moral y política de darse auxilio contra cualquier tipo de acoso o atropello proveniente de la autoridad o de grupos al margen de la ley, lo que se deriva de su condición de militante del PNR y de sus acciones políticas, así como de sus colaboraciones con organizaciones democráticas de masas populares.
Capítulo III
Sistema de organización del partido
Artículo 24: El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) tendrá dos instancias básicas de organización: el Comité Municipal de Militantes y el Comité Nacional de Dirigentes, cuyos integrantes se escogen por elección.
Artículo 25: El Comité Municipal de Militantes es el organismo dirigente de cada municipio y el que se encarga de integrar y de dirigir a los miembros en las labores políticas, de propaganda, de formación y movilización en toda su demarcación territorial.
Artículo 26: El Comité Municipal de Militantes se integra con un mínimo de 12 dirigentes, escogidos por elección en el Parlamento Popular Municipal que se reúne con un mínimo de 60 miembros registrados. Cuando la cantidad de militantes supere las 200 personas se reunirán los Parlamentos Barriales y de Secciones Rurales para alinear posiciones y escoger sus delegados, uno por cada 10 miembros, los que participarán en el Parlamento Popular Municipal. El Comité Municipal de Militantes puede integrar tantas comisiones sean necesarias y dispondrá de un Secretariado Municipal no mayor de cinco personas para la conducción diaria de la labor del partido. Para ser miembro del Comité Municipal de Militantes es necesario tener más de seis meses organizado en el partido.
Artículo 27: El Comité Nacional de Dirigentes es el máximo organismo de dirección política que se integra con dos representantes por cada Comité Municipal de Militantes, sin superar el número de 100 miembros, en cuyo caso se reduce a solo un representante por municipio, escogidos en el Parlamento Popular Municipal y propuesto al Parlamento Nacional Popular, cuyos delegados decidirán sobre su aceptación. Para ser miembro del Comité Nacional de Dirigentes es necesario contar con un mínimo de un año organizado en el partido.
Artículo 28: El Comité Nacional de Dirigentes creará tantas Comisiones como estime necesarias para el buen funcionamiento doctrinario del PNR, que sea efectivo para la especialización y tecnificación de sus recursos humanos y materiales. Dispondrá de un Secretariado Ejecutivo de diez personas, encabezado por el presidente del PNR, que tendrá la función de la conducción diaria del partido, pero siempre subordinado al Comité Nacional de Dirigentes, que es el máximo organismo de dirección y sobre el que recae la mayor responsabilidad estatutaria.
Artículo 29: El Comité Municipal de Militantes se reunirá ordinariamente cada mes y extraordinariamente cuando lo convoque el Secretariado Municipal, encabezado por el presidente del Comité, procurando que la frecuencia no sea menor de 15 días.
Artículo 30: El Comité Nacional de Dirigentes se reúne en forma ordinaria cada tres meses y extraordinariamente cuando lo convoque el Secretariado Ejecutivo, procurando que la frecuencia no sea menor de 45 días.
Artículo 31: Todo integrante del PNR, para disfrutar de sus derechos, tiene que estar integrado a los trabajos políticos y los planes de estudio y superación personal a través de uno de sus organismos estatutarios. No se puede ser miembro del Comité Nacional de Dirigentes sin a su vez pertenecer a un Comité Municipal de Militantes donde aporta una cuota importante de trabajo político en el seno del pueblo.
Artículo 32: Tanto el Comité Nacional de Dirigentes como el Comité Municipal de Militantes estarán encabezados por un presidente y contarán con secretarios de Organización, de Finanzas, de Movilización, de Propaganda y de Educación Política.
Capítulo IV
Órganos de elaboración de políticas y selección de dirigentes
Artículo 33: En el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) todos los organismos son puntos de elaboración de políticas para intervenir en la lucha diaria del pueblo dominicano, pero para organizarla y adoptarla en forma democrática se constituyen los Parlamentos Populares Municipales, Barriales y Rurales y el Parlamento Popular Nacional.
Artículo 34: El Parlamento Popular Municipal se integra por la totalidad de los miembros de un municipio cuando su número no sobrepasa las 200 personas, en cuyo caso se formaliza con un delegado por cada 10 miembros, seleccionados por el Parlamento Barrial o de Sección Rural.
Artículo 35: Son atribuciones del Parlamento Popular Municipal: a) escoger por voto directo los integrantes del Comité Municipal de Militantes, y de entre ellos, a su presidente municipal; b) los delegados del Comité Nacional de Dirigentes; c) sancionar los informes; d) discutir las líneas políticas; e) seleccionar los candidatos del partido en su demarcación para ocupar posiciones de elección popular; f) actuar como tribunal disciplinario de última instancia en el nivel municipal.
Artículo 36: El Parlamento Popular Municipal se reúne ordinariamente cada dos años y extraordinariamente cuando lo convoque el Comité Municipal de Militantes o el Comité Nacional de Dirigentes para conocer asuntos relativos a elecciones nacionales o la convocatoria al Parlamento Popular Nacional.
Artículo 37: El Parlamento Popular Nacional es el máximo organismo del partido y se reunirá en forma ordinaria cada cuatro años y extraordinaria por convocatoria del Comité Nacional de Dirigentes cuando atendiendo a razones políticas internas o externas sea una necesidad adelantar la fecha de su sesión.
Artículo 38: En el Parlamento Popular Nacional participan de pleno derecho e igualdad de condiciones todos los miembros del Comité Nacional de Dirigentes y tres delegados por cada Comité Municipal de Militantes que no sean integrantes del Comité Nacional de Dirigentes. Una vez escogido el nuevo Comité Nacional de Dirigentes, de entre sus miembros se selecciona, por voto directo, al presidente del PNR.
Artículo 39: Sus atribuciones fundamentales son conocer los informes nacionales, aprobar en forma definitiva las líneas políticas del partido, seleccionar los dirigentes nacionales, escoger al candidato presidencial del partido y actuar en última instancia como tribunal disciplinario.
Capítulo V
Sistema de selección de candidaturas de elección popular
Artículo 40: La participación del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) en las elecciones nacionales para elegir a las autoridades municipales, legislativas y presidenciales, se hará mediante candidatos propios o seleccionados de las organizaciones populares de masas que serán proclamados luego de su elección interna en el nivel de elección del parlamento correspondiente.
Artículo 41: Las candidaturas del nivel municipal serán preseleccionados por votación universal de los miembros del partido en cada municipio y el ordenamiento de la boleta se hará siguiendo un orden descendente: la persona que obtenga el mayor número de sufragios será nominado a alcalde y sigue el vicealcalde, regidores y suplentes. Una vez confeccionada la boleta, se convoca al Parlamento Popular Municipal para la aprobación, lo que se hará por votación individual para cada candidato.
Artículo 42: Las candidaturas provinciales serán nominadas por los Comités Municipales de Militantes de cada municipio y votadas en los parlamentos populares. Las personas más votadas en los municipios correspondientes a cada provincia serán los que figurarán en la boleta para las posiciones legislativas.
Artículo 43: Las candidaturas a la presidencia de la República serán escogidas por voto universal recogido en los Parlamentos Populares Municipales, Barriales y de Secciones Rurales de todo el país, celebrados de forma simultánea. Los miembros del Comité Nacional de Dirigentes votarán en sus parlamentos populares municipales. Las candidaturas vicepresidenciales serán escogidas por una comisión integrada por tres miembros del partido seleccionados por el candidato presidencial.
Artículo 44: Las candidaturas municipales y provinciales, una vez escogidas por los órganos internos, serán presentadas al pueblo por cada Comité Municipal de Militantes, donde se pedirá a los ciudadanos que presenten cualquier objeción que tengan, por cualquier vía, antes de ser inscritas en el tribunal electoral correspondiente. Si hay cuestionamientos contundentes, se pedirá la declinación al candidato y se completa la lista con el siguiente más votado.
Artículo 45: El candidato presidencial y el vicepresidencial serán proclamados durante una concentración nacional de masas del PNR donde arrancará oficialmente la campaña bajo el compromiso de luchar por una victoria popular incuestionable.
Artículo 46: Todo candidato postulado en la boleta del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) tiene la obligación de mantener fidelidad a la línea política, a la Declaración de Principios Doctrinarios y a los estatutos del partido, en caso contrario, el Comité Nacional de Dirigentes le retirará su apoyo político y lo abandonará en su carrera por un puesto de elección popular que signifique compromiso partidario.
Artículo 47: Los candidatos a cualquier posición de elección popular asumirán la campaña electoral sustentada en un programa de transformaciones políticas, sociales y económicas que representen un cambio sustancial en las condiciones de vida de la gente y un nuevo escenario para imponer la justicia y sancionar los crímenes y delitos.
Capítulo VI
Comportamiento de los miembros en funciones públicas
Artículo 48: Los militantes del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que ganen posiciones públicas por elección popular asumen el compromiso solemne de trabajar con toda honradez, dedicación y entusiasmo a favor del pueblo para resolver los problemas que han sido identificados durante la campaña.
Artículo 49: El PNR encabezará, con acción responsable, de forma directa de cara al país, la persecución judicial de cualquiera de sus miembros que cometa algún tipo de irregularidad en el desempeño de sus funciones o que practique el nepotismo, el favoritismo partidario, y sobre todo la dilapidación o sustracción de recursos públicos.
Artículo 50: Una vez elegidos en posiciones electivas públicas, los militantes del partido estarán obligados a presentar ante su organismo y éste colocar en la Internet, una semana antes de asumir sus funciones, una declaración jurada de bienes que explique con todo detalle sus propiedades y su procedencia, así como una certificación del pago de los impuestos de los últimos cinco años, emitida por el organismo competente del Estado.
Artículo 51: Es obligación de cada militante del partido que ocupe funciones públicas administrativas, rendir cuentas de sus actos y del manejo de los fondos puestos a su cargo en los plazos que exige la ley, so pena de que el partido le retire su apoyo político y exija su renuncia.
Artículo 52: Después que un miembro del partido ha sido posesionado de una función pública queda exento de dar contribuciones que puedan interpretarse como una distracción de fondos públicos a favor del PNR. A su vez, ningún militante o dirigente partidario puede personalmente aceptar dádivas o comisiones bajo pena de ser sancionado conforme al régimen disciplinario establecidos en los estatutos.
Artículo 53: Un militante del PNR que ocupe funciones públicas en áreas administrativas o legislativas no puede aceptar dádivas de ninguna especie del gobierno, entidades colegiadas, empresarios o particulares, debiendo mantenerse exclusivamente con su salario o sus actividades profesionales, siempre que estas no representen un conflicto de intereses con su función de elección popular. Tampoco puede instituir beneficios adicionales a lo que establece la ley para favorecerse a sí mismo o a terceros.
Artículo 54: Un funcionario público electo en la boleta del PNR tiene el deber y la obligación de amar y respetar al pueblo, mantener estrecho contacto con los dirigentes de las organizaciones populares de masas para conocer sus opiniones, recibir y escuchar con atención a cualquier ciudadano que acuda a sus oficinas y demostrar en todo momento su condición de persona honesta, solidaria y trabajadora.
Capítulo VII
Normas generales y estilos de trabajo
Artículo 55: En cada acción, los miembros del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) observarán invariablemente un comportamiento de respeto al pueblo, de integración militante a su causa y absoluta lealtad a la memoria de los héroes y mártires de la patria, donde prevalecen Juan Pablo Duarte, fundador de la República; Gregorio Luperón, héroe de la Restauración de la Independencia Nacional y Francisco Caamaño Presidente Combatiente de la República en Armas contra la invasión y ocupación militar y política del gobierno norteamericano en 1965.
Artículo 56: Ningún miembro del partido puede prestarse a componendas partidarias o multipartidarias para agenciarse candidaturas a posiciones de elección popular, tomar el control de organizaciones populares de masas, entidades artísticas, culturales o gremios profesionales, ni prestar su concurso para que lo hagan otros partidos o personas que irrespetan los procesos democráticos de esas fuerzas sociales.
Artículo 57: La defensa de la unidad de las fuerzas populares en barrios, campos o ciudades es una línea invariable del partido, por lo que ningún miembro del mismo puede sumarse a una fracción divisionista en perjuicio de la unidad del pueblo.
Artículo 58: El partido privilegia el trabajo en equipo, la formulación de planes sobre la base del análisis objetivo de la situación, la fijación de objetivos y metas, la evaluación colectiva y la síntesis de sus experiencias para aprender y mejorar constantemente su labor entre las masas populares y ayudarlas en su proceso organizativo y de movilización tras sus objetivos económicos, políticos y sociales.
Artículo 59: Se consagra el ejercicio de la crítica honesta, frontal y argumentada, como principio cardinal en la construcción de un pensamiento y una acción coherente, por lo que no se aceptarán acusaciones personales ni debates de asuntos internos fuera del ámbito establecido en el partido.
Artículo 60: Los símbolos generales del PNR son únicos e inalterables mientras están vigentes, por lo que todos los miembros deben sujetarse a su definición. De esa manera, cualquiera puede confeccionar la bandera, dibujar el emblema o colocar las siglas con su lema, pero debe hacerlo en las proporciones, colores y tipos de letra exactamente definidos en nuestros estatutos.
Artículo 61: La propaganda del partido tiene que estar sustentada siempre en la verdad y sostenida con argumentos irrebatibles, porque ésta se concibió como una herramienta partidaria de educación y movilización popular que selle sólidamente la unidad con el pueblo dominicano y la causa que enarbola.
Artículo 62: Los miembros del partido están en la obligación de actuar en todo momento con sentido del ahorro de recursos, tanto propios como colectivos, dando ejemplo de austera eficiencia y capacidad en toda labor que realicen en procura de fomentar una conciencia crítica frente al derroche y el consumismo.
Capítulo VIII
Formación política y técnica de los miembros
Artículo 63: Constituye un deber para todos los militantes participar en las labores de formación política en todos los niveles del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), la que se iniciará con la afiliación y proseguirá en forma permanente.
Artículo 64: Una proporción de las finanzas del PNR no menor del veinte por ciento de sus ingresos anuales estará destinada a la labor de investigación, edición y publicación de material de formación política para crear las condiciones y así todos los miembros estén en capacidad de razonar, proponer y debatir cualquier tema de interés nacional o internacional aportando argumentos y consistencia en sus exposiciones.
Artículo 65: Las instancias dirigentes, tanto municipales como nacionales, establecerán programas de formación política ascendentes, estimulando la capacitación y extendiéndola paulatinamente hacia los miembros de nuevo ingreso o personas que sin ser integrantes del PNR manifiesten su interés en aprender junto a nosotros.
Artículo 66: Los dirigentes y militantes del PNR tienen el deber de mejorar su capacidad técnica y profesional en sus áreas, abrirse a nuevos conocimientos en ciencias y técnicas que resulten de utilidad tanto para su vida particular como para la sociedad. Es inadmisible un militante que no procure nuevos conocimientos teórico-prácticos cada día para ponerlos a disposición del partido y del pueblo dominicano.
Artículo 67: El PNR procurará obtener facilidades para que sus miembros realicen cursos técnicos, profesionales y de especialización en academias nacionales o extranjeras y es deber de los militantes aprovecharlas al máximo para aportar sus conocimientos al pueblo, al partido y a cualquier nación que la procure en solidaridad.
Artículo 68: El PNR dispondrá de medios impresos y digitales propios y acudirá al arrendamiento de medios electrónicos para facilitar la labor de formación política de sus miembros y de la masa popular por considerarla una actividad fundamental, al construir una organización coherente y cada miembro está en el ineludible deber de participar en la capacitación.
Artículo 69: Todo miembro del partido aportará voluntaria y gratuitamente sus conocimientos para la formación de militantes con mayor grado de preparación política, ideológica y económica.
Capítulo IX
Patrimonio del partido
Artículo 70: Para desarrollar con éxito la organización, educación y movilización del pueblo dominicano, el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) procurará obtener recursos materiales y monetarios suficientes para realizar sus actividades, los cuales tienen que salir invariablemente de fuentes dominicanas, por lo que ningún miembro puede procurar, gestionar o aceptar fondos provenientes de fundaciones, ONG o cualquier otra fórmula que implique desfalcar al erario.
Artículo 71: Los recursos solo serán aceptados en el partido si son aportes voluntarios de sus miembros, de amigos o relacionados, que puedan demostrar que los han obtenido en forma legal, así como los procedentes de ventas de objetos de valor como inmuebles, vehículos, animales, obras de arte, libros, música, joyas o alimentos que sean donados al PNR por sus miembros o amigos.
Artículo 72: Los miembros del PNR están en la obligación de rechazar las donaciones de recursos que provengan del Estado aunque exista una ley que dispone repartir a otros partidos políticos fondos públicos. Nosotros no los aceptamos y por tanto denunciamos como un acto más de apropiación de los políticos el uso del patrimonio nacional para truculencias partidarias.
Artículo 73: Todos los fondos que obtenga el PNR tienen que ser manejados con absoluta pulcritud y los secretarios de Finanzas están obligados a registrar minuciosamente cada entrada, indicando la procedencia del mínimo peso, así como rendir cuenta detallada de los gastos. Valoramos la honradez de nuestros militantes, por lo que reglamentamos sus actos para preservarla de cualquier tentación que pueda dañarla.
Artículo 74: El PNR, bajo ninguna fórmula, puede establecer empresas o negocios para generar fondos como resultado de la explotación laboral de los trabajadores, pero sí acepta donaciones salariales de los miembros o de amigos.
Artículo 75: Se prohíbe a los miembros del PNR hacer rifas o bonos para obtener fondos porque se prestan para corrupción y manipulación de la ignorancia del pueblo.
Capítulo X
Régimen de reconocimientos y de sanciones disciplinarias
Artículo 76: Los miembros y los organismos del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que por su dedicación al trabajo, por su comportamiento honorable y por su lucha decidida a favor del pueblo sobresalgan por sus éxitos, serán reconocidos y distinguidos de acuerdo con sus merecimientos, pero en ningún caso se hará con estímulos materiales o premios económicos.
Artículo 77: El más alto honor será la medalla al mérito “Juan Pablo Duarte” y solo será otorgada a miembros por decisión del Parlamento Popular Nacional; la medalla “Gregorio Luperón” por el Comité Nacional de Dirigentes y la medalla “Francisco Caamaño” por los Comités Municipales de Militantes. Las distinciones se harán una sola vez al año en forma muy selectiva.
Artículo 78: Serán instituidos los reconocimientos al mérito “27 de Febrero”, “16 de Agosto” y “24 de Abril” que les serán otorgados solo a organismos del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que se destaquen por sus logros políticos, desarrollo organizativo y el cumplimiento de sus planes. Estas distinciones deben ser aprobadas por el Parlamento Popular Nacional e impuestas por el presidente del partido o por quien éste designare a cumplir esa misión.
Artículo 79: El irrespeto o el desconocimiento de la Declaración de Principios, los Estatutos, la línea política, la plataforma programática y cualquier otra decisión de los órganos competentes serán sancionados en forma clara por los organismos correspondientes.
Artículo 80: El Comité Municipal de Militantes constituirá el tribunal de primera instancia para conocer cualquier violación a la disciplina partidaria de uno o más miembros del partido en su territorio y podrá aplicar sanciones que van desde la crítica y amonestación interna, hasta la suspensión de derechos de participación y representación del PNR.
Artículo 81: Todo miembro del PNR que incurra en alteración de la disciplina tiene derecho a un juicio y a una defensa, por lo que es obligación del organismo formularle los cargos con señalamiento preciso de los hechos y sus consecuencias, y el acusado tiene el derecho de defenderse y ser defendido por los demás militantes para llegar a una conclusión.
Artículo 82: Cuando un miembro es reiterativo en la violación de la disciplina partidaria y se han agotado los recursos de crítica, amonestación y suspensión de derechos, el Comité Municipal de Militantes está en el deber de someter su expediente a la consideración del Comité Nacional de Dirigentes para establecer la sanción disciplinaria que corresponda: separación o expulsión deshonrosa según la gravedad de los cargos puestos en su contra. El Comité Nacional de Dirigentes, constituido en tribunal de última instancia, emitirá el fallo definitivo en todos los casos por mayoría de dos terceras partes de su matrícula.
Artículo 83: Todo miembro del PNR que incurra en un crimen de cualquier naturaleza, como asesinato, robo, violación sexual, apropiación de fondos públicos, estafa a organizaciones populares o a particulares, narcotráfico o tráfico de influencias, será expulsado públicamente por decisión del Comité Nacional de Dirigentes luego de acoger la acusación del Comité Municipal de Militantes.
Artículo 84: Las personas que habiendo cumplido condena por cualquier delito de esta naturaleza soliciten ingreso al PNR podrán ser aceptados o no previo estudio de su caso, siempre que hagan constar en su solicitud que cometieron los hechos, se han arrepentido de los mismos y han pagado totalmente el castigo que la justicia les ha impuesto y están decididos a devolver con trabajo, honradez y solidaridad el daño causado a la sociedad.
Artículo 85: Los miembros del PNR que ocupen posiciones de elección popular y sean acusados válidamente de irregularidades en el desempeño de sus funciones, estarán obligados a acudir a la justicia ordinaria a defender su honor aunque la persona o grupo que inicialmente lo señale, desista de su persecución. Su honorabilidad tiene que demostrarla ante el pueblo, no ante un arrepentido acusador.
Artículo 86: Todo miembro del PNR que se compruebe se ausente del país por un período mayor de treinta días sin comunicarlo y ser aceptado por su organismo, pasa a condición de inactivo y su reincorporación tiene que ser decidida por el Comité Municipal de Militantes que corresponda.
Artículo 87: El trato irrespetuoso de un dirigente hacia un militante será considerado un acto de indisciplina sancionable con la crítica en su organismo, mientras que el trato irrespetuoso de un militante a un dirigente se considerará un acto repudiable susceptible de sometimiento al régimen disciplinario.
Artículo 88: El militante del PNR que por cualquier razón abandone sus funciones y responsabilidades sin comunicación y aceptación de causa por su organismo, queda fuera en forma definitiva y para su reincorporación tendrá que pasar un período de probatoria de un año antes de ser admitido con plenitud de derechos.
Artículo 89: Cualquier militante del partido, sin importar su condición o jerarquía que materialice una agresión física contra otro miembro, será expulsado sumariamente por el Comité Nacional de Dirigentes y sometido a la justicia ordinaria por el agredido, siempre que este último no responda físicamente el agravio, en cuyo caso, también se hace susceptible de que la expulsión le sea aplicada.
Artículo 90: Los miembros del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que presencien una agresión física contra un militante del partido y no actúen inmediatamente para impedirla o repelerla, se hacen reos de indiferencia y de complicidad, lo cual se castiga con un pase a inactivo por negar la solidaridad y el apoyo oportuno y conveniente a un compañero de lucha.
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(PNR)
“Dominicanas y dominicanos enfrentadas y enfrentados a la corrupción”
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) es una organización política establecida en República Dominicana con el propósito de unificar y organizar a todas las fuerzas buenas, que son mayoritarias, para luchar por establecer una democracia de amplia participación popular, capaz de enfrentar la desigualdad, superar la pobreza, vencer la explotación a que está sometida la mayoría de los hombres y las mujeres, derrotar la corrupción y avanzar por el camino del progreso, la justicia y la paz para alcanzar el desarrollo nacional.
En esa ardua tarea, el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) procura el concurso de mujeres y hombres, trabajadores, desempleados, campesinos, juventud, intelectualidad comprometida con su pueblo, pequeños, medianos y grandes empresarios de la ciudad y el campo; soldados y policías que respetan al pueblo, y de todas las personas que mantienen un sólido apego a la honradez, al trabajo, a la solidaridad y al patriotismo.
En nuestro mundo político, las legítimas diferencias ideológicas han sido barridas por el robo, la corrupción y la impunidad, males que destruyen la sociedad dominicana; crimen de lesa patria del cual todos somos cómplices y que nosotros estamos comprometidos a liquidar para abrir paso nuevamente a los principios y valores que enaltecen al ser humano y hacen posible la convivencia justa, pacífica y el desarrollo nacional.
Desde la invasión, ocupación y colonización de los norteamericanos en 1916, el instrumento principal de dominio político de los gobiernos fue la represión. Desde 1996, el instrumento fundamental de dominación política de los gobiernos ha sido y es la corrupción.
Es decisión muy firme del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) organizar al pueblo en cada localidad, barrio, sector, batey, paraje, sección, distrito municipal, municipio y provincia del territorio nacional, crear un potente instrumento de lucha popular que rompa el monopolio político de los corruptos dependientes y serviles del poder extranjero, de los expoliadores, de los mafiosos, de los narcotraficantes y ladrones que se han apoderado del poder en sucesivos gobiernos desde finales de 1965 y han hundido en la miseria, la desigualdad, el atraso y la marginalidad al pueblo dominicano.
La población votante, menos del 50 por ciento, manipulada por los politiqueros, hasta hoy lo hace por los políticos deshonestos que van al gobierno y a los demás poderes a hacerse ricos y a cambio solo usan al pueblo para corromper una parte con dádivas y evitar que se organice y luche por sus propios intereses. Esa época, gloriosamente, está por terminar con el empuje que tiene ya el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR).
El surgimiento del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) representa la base fundamental en una estrategia popular revolucionaria para romper el monopolio y el control que mantienen los mafiosos políticos sobre una parte de la población dominicana y en el impulso de un propósito popular de movilizar nuestras propias fuerzas para establecer el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, en República Dominicana.
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) surge, para unir, organizar y movilizar a la mayoría de los dominicanos que quieren reencontrarse con el patriotismo, con la democracia, con la libertad, con la soberanía popular y con el espíritu de lucha que nos legaron los padres de la Patria y los continuadores de las batallas patrióticas que sucedieron a la Independencia Nacional.
I.- Procedencia histórica y justificación del PNR
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) nace como resultado del convencimiento de un grupo de luchadores populares, hombres y mujeres, de que el esfuerzo y la sangre de Los Trinitarios para forjar la Independencia Nacional , el de los héroes de la Restauración , los participantes en la heroica resistencia de Los Gavilleros a la invasión, ocupación y colonización de la República Dominicana por los Estados Unidos en 1916, los militantes de la resistencia a la dictadura criminal de Rafael Trujillo y los combatientes de la guerra patria de 1965, son burlados por los actuales partidos y sus gobiernos, al confabularse con los opresores extranjeros para estafar y hundir en la miseria a la mayoría de los dominicanos.
Esas ideas libertarias, que forjan la dominicanidad, no han sido llevadas a la práctica jamás y los politiqueros solo han engañado al pueblo, que ha sido la víctima de la oligarquía nacional, creada y con dependencia absoluta de los poderes extranjeros, a los que se alía solo para robar el fruto del trabajo de hombres y mujeres en campos, poblados y ciudades.
Decidimos organizarnos en el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) porque una claque de políticos totalmente corrompidos, sin excepción de partidos, utiliza el Gobierno para robar, el Congreso para traficar influencias y la Justicia para vender sentencias y en cómplices impunidades permitir todo a los poderosos, mientras el pueblo trabajador se hunde cada vez más en la miseria y puebla las cárceles por delitos menores.
Cada alto dirigente de los actuales partidos es un potentado económico y a través del robo del tesoro estatal, un cómplice de la corrupción y de la impunidad, mientras el pueblo dominicano, en su gran mayoría, está totalmente empobrecido y desamparado.
Creamos este instrumento político para que el pueblo tenga un escudo y una honda, para que disponga de una fuerza unida, honesta, luchadora, que impulse las tareas organizativas y movilice a las grandes masas para desorganizar el poder de los opresores e instaurar un gobierno popular, revolucionario, democrático, que resuelva positivamente las tareas pendientes para liberar a los dominicanos del yugo opresor extranjero y de sus serviles lacayos nacionales que asumen en su beneficio un rol de traidores a su Patria.
II.-Visión de la sociedad dominicana
La sociedad dominicana está compuesta esencialmente por personas trabajadoras, honestas y solidarias, revestidas de gran bondad, pero ha sido víctima de minorías creadas por el poder extranjero que se aprovechan para expoliar a la mayoría, robar las riquezas y sumir en el abandono todos los servicios vitales que debían garantizar un mínimo de calidad de vida.
Una confabulación de expoliadores extranjeros con serviles dominicanos ha dirigido el Estado desde el 3 de septiembre de 1965 para robar el patrimonio público, cargar con demasiados impuestos al pueblo dominicano, mientras la gran masa queda enajenada por la falta de educación, la inseguridad de las personas, las enfermedades estacionales como el dengue y la leptospirosis que continúan diezmando a la población joven por falta de agua potable en los hogares, la ausencia de planes de salud preventiva, la incapacidad gerencial y las bajas asignaciones de fondos a esos servicios vitales.
Los gobernantes de hoy prefieren invertir en un tren urbano que no ha solucionado ningún problema del transporte, aunque no invierten el monto que la ley asigna a la educación, ni entregan los fondos que demanda la salud o la construcción de carreteras secundarias en las regiones y caminos vecinales en los municipios. Ese tipo de obras representan para ellos un robo inmenso al grado de que altos ejecutivos del gobierno que vivían en condiciones miserables antes de entrar en la administración pública, ahora son magnates multimillonarios detentadores de fortunas que no pueden explicar ni siquiera ante un alguacil.
La sociedad dominicana ha pasado de un conglomerado esencialmente rural y con una industria ligera y un dinámico comercio interno en base a la producción nacional en los años sesenta, a un mercado donde la primacía es la importación de todo tipo de mercancías, se promueve el lujo y la extravagancia, se abre de par en par el país para el predominio de la moda, el estilo de vida y la cultura foránea fundada en el consumismo, lo que crea un desnivel inmenso de desigualdad social y de falta de oportunidades económicas.
El dinamismo de ese mercado en las áreas de turismo, zonas francas, comercio importador, telecomunicaciones, sector financiero, inmobiliaria, lejos de desarrollar las fuerzas productivas, lo que ha logrado es promover un modelo de servicios que aporta muy poco a la producción real y no capacita la mente y mano de obra para impulsar el verdadero desarrollo que necesita la nación dominicana.
Atraído por ese mercado y asociado a las mafias políticas y militares, el capital del narcotráfico ha sentado reales en República Dominicana, provocando un impacto sin precedentes en la economía y arrastrando a sus filas a dirigentes políticos, jerarcas militares y policiales, jueces y fiscales, pero sobre todo, sumiendo en el vicio y la criminalidad a cientos de miles de jóvenes, hombres y mujeres, que ahora son víctimas de ese gangsterismo entronizado en los tuétanos de la sociedad dominicana.
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) convoca a la juventud que aún no ha sucumbido ante este flagelo; a los policías y militares honestos; a las madres que sufren cada día la muerte o la cárcel de un hijo al que no puede enviar a la escuela, pero que el narcotráfico, en complicidad con la autoridad, lo arma y lo echa a pelear por una mala causa; a los trabajadores, a los empleados, al campesinado, a los profesionales, a levantar la bandera de la lucha democrática para superar este sistema de robo, corrupción y miseria que niega el progreso, niega la libertad y la seguridad a los dominicanos.
III.- Un partido para organizar las fuerzas populares y guiar sus luchas
La mayoría del pueblo dominicano no participa en política partidaria para legalizar la corrupción porque sabe que todos los jefes de partidos son iguales, se han hecho inmensamente ricos con el dinero del pueblo y desde el Estado solo se afanan por acumular más riqueza y poder, en detrimento del pueblo que mal gobiernan.
Las fuerzas democráticas honestas están dispersas porque el sistema corrupto las mantiene desorganizadas en beneficio de las fuerzas que practican el partidismo político en base al clientelismo, que inclinan sus intereses al bloque de partidos de los millonarios corruptos y ladrones a costa del pueblo.
No tiene ningún sentido que una persona seria, trabajadora, patriota, honesta, solidaria, que ame a su familia y a su país se integre a uno de los partidos que durante años ha dirigido el Estado solo para robar, humillar y llevar al pueblo a la pobreza, jamás para educarlo, para prevenirle y curarle sus enfermedades o promover su progreso económico, su estabilidad social y su seguridad personal.
Los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Revolucionario Dominicano (PRD), ambos surgidos como fuerzas democráticas que se lanzaron a conquistar el respaldo del pueblo con el compromiso de promover una revolución social, hoy son dos probadas fuerzas opresoras del pueblo, donde sus jefes políticos han hecho una verdadera carrera que los ha llevado de miserables a multimillonarios, de presentarse como honestos y trabajadores, para en el poder demostrar que son unos mentirosos y corruptos, cómplices de mafias y enemigos del pueblo.
El Partido Reformista, creado para sustentar el poder oprobioso de la invasión y la ocupación norteamericana de 1965 a través de Joaquín Balaguer y la casta militar servil y antipatriótica formada por Estados Unidos bajo el liderazgo de Trujillo, cobijó con su bandera colorá a los politiqueros dominicanos que se prestaron como serviles para que las tropas invasoras y sus asesores políticos y militares, asesinaran horriblemente a los mejores luchadores por la causa de la libertad y la democracia, sometiendo a la oposición política a la más cruel persecución, llenando las cárceles y poblando el exilio con los hombres y mujeres más honestos, abnegados y patriotas, mientras miles de madres, esposas y novias tuvieron que llevar el luto ante el asesinato cobarde de sus hijos, esposos, novios, hijas e hijos a manos de las fuerzas policíaco-militares puestas al servicio del crimen de Estado, el terrorismo gubernamental y la represión política.
Abandonar esos partidos y unirse para luchar por su patria en el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), es un paso positivo que ya han dado miles de hombres y mujeres en todo el país, y que no dudamos que el proceso seguirá adelante hasta la creación de una fuerza extraordinaria capaz de que paulatinamente y con la mayoría del pueblo, podamos conquistar regidurías, alcaldías, diputaciones, senadurías, desde las cuales mantendremos en alto la honestidad y la confrontación con los corruptos y ladrones hasta desalojarlos completamente del poder y establecer un gobierno del pueblo, revolucionario y patriótico que coloque la honestidad, el trabajo y la solidaridad por encima del desorden, la corrupción y la impunidad que hoy impera para beneficio solo de los mismos jerarcas politiqueros que roban y engañan al pueblo dominicano.
No existe en ninguna otra parte del mundo, salvo en República Dominicana, gobiernos que en violación de la Constitución y las Leyes, designen a hombres y mujeres, ignorantes o vagos, como ministros sin cartera y cientos de viceministros, solo para pagarles con dinero del pueblo sueldos de lujo sin tener que rendir absolutamente función pública alguna. Igualmente, solo aquí los gobernantes se atreven a llenar el presupuesto de nominillas para pagar sueldos a sus vasallos políticos sin rendir ninguna labor productiva, malgastando el dinero que se debía dedicar a la educación, la salud, la seguridad ciudadana, las vías de comunicación, el control de la inmigración ilegal y al desarrollo nacional
IV.- Bases programáticas fundamentales
La mayoría de los dominicanos vive en condiciones económicas de marginalidad, desempleo, carencia de servicios, inseguridad personal y hundidos en el oscurantismo cultural porque los políticos que han gobernado y los que pasan por el Congreso Nacional y la Judicatura , actúan para su propio beneficio, no para administrar y repartir con equidad la inmensa riqueza de la nación, sino para apropiarse aceleradamente de ella en nombre de la democracia, del progreso e incluso del mismo pueblo.
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) cumplirá, bajo palabra de honor, un programa de transformaciones económicas, políticas y sociales para acabar la corrupción, recuperar los bienes del Estado, como son sus minas, bosques, ríos, playas, industrias, servicios estratégicos como la electricidad, las telecomunicaciones en todas sus plataformas, los puertos y aeropuertos; garantizar la educación, la salud, el transporte, la seguridad ciudadana, la recreación y el esparcimiento.
Nada ni nadie impedirá a las fuerzas honestas de la patria, una vez se hagan del poder, dedicar todos sus recursos para vencer en el inaplazable tiempo de un año, el analfabetismo adulto y lograr la cobertura total de la niñez en la educación inicial y básica en todo el territorio nacional.
La educación será, ineludiblemente, la tarea inicial más importante para el gobierno popular, democrático y revolucionario que dirigirá el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR).
Los hospitales del Estado, en sus niveles municipales, provinciales y regionales, serán las unidades fundamentales del sistema de salud curativa, mientras que las policlínicas barriales y rurales serán las unidades principales para la atención primaria, y las unidades de educación sanitaria constituirán la base para sustentar la salud preventiva en todas las localidades.
Los dominicanos y los extranjeros dispondrán de un sistema de farmacias públicas diseminados en todos los municipios para suplir verdaderamente los medicamentos para el tratamiento ambulatorio de afecciones sencillas, porque las enfermedades infectocontagiosas, virales y de transmisión sexual, serán de tratamiento gratuito y exclusivamente de la terapia pública para controlar su propagación.
Igualmente, todas las vacunas disponibles en el mundo para prevenir enfermedades, serán puestas gratuitamente en todos los centros médicos estatales.
Constituye un pilar fundamental desarrollar la agricultura de manera eficiente, porque al estar en el trópico, el país está en una situación privilegiada, cerca de América del Norte y América del Sur, y en el camino hacia Europa.
Diversificaremos la producción para el mercado nacional y extranjero para terminar con la importación de alimentos que se pueden producir aquí y que hoy no los producimos por los múltiples impuestos y la falta de incentivo. Tenemos un costo tan alto de producción que resulta más barato importar. Eso también impide que el sector agropecuario exporte masivamente alimentos de excelente calidad producidos en República Dominicana.
Las altísimas tasas de impuestos a la escasa electricidad, los combustibles, los equipos y los insumos, convierten en artículos caros cualquier producto de origen vegetal, animal e industrial de consumo masivo de los dominicanos o para la exportación.
Un compromiso esencial del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) es impulsar una verdadera reforma agraria que en el plazo de un año en el gobierno entregue títulos de propiedad definitivos a todos los parceleros, a los que a su vez se les dará apoyo, asistencia técnica, financiera, garantía de mercado justo y protección social en general.
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) se propone modificar los múltiples y abusivos impuestos que pagan mayoritariamente los dominicanos pobres, hundiéndolos cada vez más en la miseria. Lo poco que ganan no cubre sus necesidades imprescindibles, por lo que el pago de tantos impuestos se convierte en factores de desnutrición, pésimas viviendas e insalubridad. De esas miserias provocadas por los pagos de impuestos, es de donde sacan los políticos ladrones y corruptos sus enormes riquezas.
La defensa eficaz del medio ambiente, la preservación de los bosques y la reforestación y cuidado de las cuencas hidrográficas, arroyos, ríos y mar territorial, será parte esencial del programa a impulsar y mantener en todo momento.
Corresponde al Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) impulsar el desarrollo de la pequeña, mediana y gran industria, fomentando un dinámico mercado interno que expanda el empleo y satisfaga las necesidades fundamentales del pueblo dominicano.
Estimularemos el desarrollo de una flota pesquera nacional para aprovechar la condición de país insular, rodeado al sur y este por el Mar Caribe y al norte por el Océano Atlántico.
Estableceremos una base para reparar y construir yates, buques y aviones, porque República Dominicana está en el camino entre continentes y dispone de mano de obra barata y que con el esfuerzo del Estado puede ser bien calificada.
El gobierno que encabezará el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) trabajará por sí mismo los recursos mineros de la nación, para lo que se asistirá de la experiencia de países de América, Asia y África con los que desarrollará una amplia relación diplomática y comercial.
El país será autosuficiente y exportará productos terminados de joyería y cosméticos, aprovechando los inmensos recursos naturales y humanos disponibles y que hoy son entregados por los corruptos a corporaciones monopolistas extranjeras a cambio de ganancias particulares para los funcionarios y los jefes políticos de los partidos que han traicionado al pueblo y hunden la patria en un entreguismo vulgar propio de serviles lacayos.
Estableceremos un sistema de justicia marcado por la honestidad y la eficiencia, que descubra y castigue a todo el que comete un crimen o un delito, de cualquier naturaleza sin importar la procedencia, sea civil, militar o policial, para terminar con la impunidad de que disfrutan las mafias y los poderosos corruptos en la República Dominicana , mal gobernada por ellos mismos y sacar de las calles y de las instituciones a los delincuentes y criminales.
Una prioridad del gobierno popular revolucionario será establecer una política migratoria estricta y disponer los recursos humanos, técnicos y financieros para el control de la presencia de extranjeros en el territorio nacional, respetando su dignidad, pero haciendo cumplir la Constitución y las leyes.
Fomentaremos la industria turística, especialmente el turismo cultural, de respeto al medio ambiente y la transferencia de tecnología para armonizar una relación fructífera de los visitantes extranjeros con el pueblo dominicano.
En un gobierno nacionalista revolucionario se acabará con la situación de desigualdad de los ingresos de los servidores públicos, que los más bajos han disminuido a límites insoportables, mientras los ingresos de jefes, ministros, legisladores, magistrados y otros son cada vez más cuantiosos.
V.- Democracia para la sociedad
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) postula la democracia como una fórmula de gobierno en la que el pueblo participa a través de partidos políticos, organizaciones cívicas, sindicatos, asociaciones, juntas de vecinos, gremios profesionales y otras formas organizativas donde los ciudadanos del campo y la ciudad tienen derecho a expresar sus opiniones, tomar decisiones y luchar porque se concreten sus reclamos sociales, políticos y económicos.
Constituye un compromiso irrenunciable crear las bases para establecer un gobierno de verdadera mayoría, con representación popular en todos los poderes del Estado, para garantizar los derechos del pueblo, el ejercicio pleno de la libertad y derrotar por siempre el predominio de una minoría entreguista, expoliadora y corrupta sobre la mayoría de la sociedad dominicana.
La lucha del pueblo, encabezada por el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), logrará establecer un gobierno popular y revolucionario donde todos los funcionarios estarán en la obligación de rendir cuentas cada seis meses directamente a los electores sobre el manejo de los fondos públicos, sobre la evolución de su patrimonio y el de sus familiares directos, así como el de cualquier persona que sea señalada como relacionada y sobre la que se sospeche que hace de testaferro para ocultar riquezas y bienes del funcionario adquiridos mediante robos y mecanismos de corrupción.
El Estado popular revolucionario estimulará la educación cívica, los valores morales y la participación política del pueblo en todo momento, devolviendo también el esplendor y la gloria a todas las fechas patrias.
VI.- Democracia interna y participación
Un partido que lucha por la democracia participativa como fórmula de gobierno tendrá que tener una alta valoración de la opinión y el concurso de todos sus miembros para la toma de decisiones.
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) está integrado por mujeres y hombres pensantes, que tienen la obligación política de manifestar en forma organizada sus ideas, sus consideraciones, para fortalecer y cohesionar la fuerza social que representa y para materializar las conquistas que reclama la sociedad.
Cada integrante del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) ocupará su puesto con dignidad, asumirá una actitud vigilante para que no se pierda el rumbo ni se tuerzan los principios, asimismo ejercerá la crítica con alto sentido de honestidad y fundada en argumentos políticos, jamás empleará ataques personales o de grupos propios de partidos que han degenerado en pandillas mafiosas que se asocian para saquear al Estado y engañar al pueblo.
VII.- Soberanía nacional
La soberanía nacional reside en el pueblo y el pueblo dominicano va a determinar, políticamente, todo lo que se haga en el país, que estará orientado a la defensa de su territorio, a la preservación de su riqueza para beneficio del pueblo y a salvaguardar los valores democráticos, el orden y el respeto a las leyes y a las buenas costumbres.
Los extranjeros que visiten o se radiquen en República Dominicana serán acogidos con cordialidad y respeto a su cultura, pero no podrán participar en las decisiones políticas ni enajenar territorios para tener derechos exclusivos como sucede hoy con playas, ríos, bosques e islas del territorio nacional.
El gobierno nacionalista revolucionario, amparado en la ley, rescatará todos los servicios estratégicos que estén en manos extranjeras para garantizar en todo momento un acceso seguro, barato y sin restricciones para todos los dominicanos en su educación, comodidad y protección de la mejor calidad de vida, sin afectar la inversión extranjera que cumpla con los intereses nacionales.
Un principio fundamental del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) es que no busca ni acepta contribuciones económicas de partidos, gobiernos o personas extranjeras, bajo ninguna cobertura o institución, como forma de preservar su independencia, su pensamiento y acción patriótica, y por considerar que son los dominicanos, amantes de la libertad, de la democracia y de la Patria los que tienen el deber de costear su lucha y aportar su sacrificio.
Igualmente, el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) no acepta contribución del Estado dominicano para ejercer su derecho a luchar por la democracia y el establecimiento de un gobierno popular y revolucionario. Por el contrario, denuncia y combate a los partidos que han elaborado leyes inmorales para repartirse el dinero que cobran con múltiples impuestos y que el gobierno debe invertir en educación, hospitales, acueductos, caminos y seguridad ciudadana, lo que se convierte en una nueva fuente de corrupción y clientelismo que todos comparten en forma descarada.
VIII.- Métodos de lucha
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) se organiza conforme a la Constitución y las leyes y ajusta su lucha al ordenamiento jurídico y a los derechos democráticos que el pueblo ha conquistado durante casi dos siglos de batallas.
Reconocemos que las leyes para la participación política tienen el propósito de excluir a las minorías y a los partidos de reciente formación, pero es nuestro deber no quebrantar la ley y el orden para no dar pretextos a los corruptos para que nos presenten como anarquistas o disociadores.
Tenemos la suficiente determinación y el valor colectivo para luchar por los derechos del pueblo aunque tengamos que hacerlo en el marco legal que han creado las direcciones corrompidas de los tres partidos políticos que gobiernan solo para su beneficio personal.
Todas las luchas sindicales, campesinas, juveniles, femeninas, barriales, comunitarias y gremiales que se organicen en el marco de la ley y respetando el derecho de las personas a participar o no en ellas, que sean impulsadas para procurar la conquista de auténticas reivindicaciones populares, serán respaldadas por los integrantes del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR).
Constituye un deber ineludible de cada militante acompañar al pueblo en su lucha y andar codo a codo con él para aprender y ayudar a fortalecer sus organizaciones de masas y para darle sentido político a su protesta y evitar que se utilice al pueblo movilizado como un factor de chantaje de oportunistas que suelen buscar prebendas personales y tranzar sus luchas sin lograr los objetivos.
Es objetivo de lucha importante participar en las elecciones nacionales para escoger representantes municipales, provinciales y nacionales a los órganos de poder del Estado, lo que garantizará al pueblo el buen manejo de los recursos y contar con funcionarios que sean ejemplares en honestidad y buen servicio.
Los miembros del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR), fieles a esta Declaración de Principios, van a las funciones públicas solo por voluntad popular y en ellas tienen que ser ejemplo de dignidad, honor, valentía, perseverancia, trabajo y lealtad al pueblo.
Un regidor, un diputado, un alcalde o un senador del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) será un delegado popular de conducta insobornable, que se confrontará con los representantes de las mafias partidarias que van a esos órganos a defender los intereses de los poderosos corruptos.
Impulsamos nuestras luchas en forma de convivencia pacífica, pero firme, entendida como la movilización reivindicativa o social del pueblo por sus derechos. No obstante, si algún sector de la sociedad rompe la legalidad y establece un régimen de fuerza, los integrantes del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) estarán en la obligación de revisar su estrategia de lucha para revertir cualquier intento tiránico y resistir junto al pueblo hasta derrotar y desarmar a los saboteadores del orden establecido. Seremos leales en la lucha pacífica, pero si alguien quiere imponerle cadenas al pueblo, sabremos asumir la responsabilidad de mujeres y hombres libres que jamás serán esclavos de ningún poder o de potencia alguna.
IX.- Relaciones con otras fuerzas políticas
El Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) actuará en forma independiente de las demás organizaciones políticas para garantizar fidelidad absoluta al pueblo y no participará de ningún tipo de componendas para obtener posiciones electivas ni administrativas.
La única forma de llegar a posiciones es por la voluntad popular expresada en las urnas, jamás por compromisos con partidos corruptos y dirigentes ladrones que compran con dinero público el respaldo político sucio. Como fuerza democrática y popular, damos oportunidad de organizarse en nuestras estructuras a todos los dominicanos que demuestren que son honestos, trabajadores, solidarios, y estén dispuestos a luchar por alcanzar los objetivos supremos del partido.
Tampoco nos aliaremos con partidos que se han caracterizado por manipular el voto popular para hacer gobiernos corruptos y enriquecer con el robo a los jefes de esas organizaciones.
Prestaremos especial atención a la relación con las organizaciones sociales, sindicales, culturales, campesinas, barriales, de las que aprenderemos y también ayudaremos a mejorar su formación, a evaluar sus experiencias de lucha y a elevar sus niveles de organización y su capacidad reivindicativa.
Nuestro objetivo al trabajar junto a las organizaciones populares nunca será controlar su dirección, ni sus finanzas, sino respetar la pluralidad ideológica y política de todos sus integrantes, contribuyendo a fortalecer los procesos democráticos para la toma de decisiones y la selección de sus dirigentes.
X.- Honestidad, Trabajo y Solidaridad
Conscientes de que la honestidad es lo que más falta en el país y que hombres y mujeres que ayer prometieron ser revolucionarios o luchar por la liberación nacional han sido y son presidentes, ministros, senadores, diputados, alcaldes, regidores, jueces, embajadores y otros, que engañaron y se burlaron del pueblo que los apoyó, el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) asume el compromiso solemne de luchar para acabar con la corrupción, la impunidad y el desorden en que han metido a la República Dominicana las cúpulas de las mafias partidarias, para hacerse cada vez más ricas y poderosas.
Somos enérgicos e incansables gladiadores contra la corrupción, la mentira, la demagogia, la inmoralidad y la impunidad que han caracterizado a los gobiernos y a los dirigentes del PRD, PLD y PRSC. Esos partidos no tienen un mínimo de verdad. Su única verdad es buscar sus propios beneficios. Engañan al pueblo, que es el que paga todos sus vicios, todos sus lujos, despojado por el robo de la manera más descarada.
Son partidos, jefes y gobiernos totalmente deshonestos y hay que llevar la honestidad y la eficiencia como principios fundamentales de los dominicanos, sobre todo de los que participan en política partidaria.
El trabajo es lo único que produce riqueza. Aquí lo han desnaturalizado. Quienes trabajan de verdad, cobran miserias, y los que no trabajan son los parásitos sociales y políticos que se llevan los beneficios que producen los trabajadores, apropiándose del sudor y de la sangre del trabajo de los empresarios, empleados, obreros y campesinos.
Cada miembro del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) tiene el deber de ser solidario con los demás y estimular los principios y la responsabilidad particular y colectiva. Para nosotros es un principio fundamental practicar la solidaridad con los que sufren, entendida ésta no como una asistencia, sino como un acompañamiento para ayudar al marginado o al engañado a descubrir que tiene una fuerza que unida a la de sus iguales es capaz de provocar un cambio de situación y una mejoría de vida.
Enseñar que el cargo político más importante es el de ciudadano común.
No somos filántropos para dar limosnas, somos luchadores para provocar cambios sociales y políticos para devolverle al pueblo lo que le pertenece y que las mafias gubernamentales les han robado, por ello nadie puede pensar que participaremos en política con la práctica humillante de dar dinero ni alimentos a nadie. Quien crea que necesita o que es pobre, que venga a ocupar su puesto en esta batalla por la democracia, la libertad, el empleo, la educación, la salud, la seguridad de las personas y el progreso hacia el desarrollo nacional.
Una gran alegría invade a los integrantes del Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) porque luchan ya, como es su deber, por liberar al pueblo dominicano de gobiernos y funcionarios corruptos que mantienen sus privilegios por el sistema de impunidad que destruye la dominicanidad y que han concertado y sostenido los tres partidos que han desgobernado y traicionado a sus compatriotas.
Carretón, Baní, República Dominicana
25 de septiembre de 2010
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