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viernes, 20 de abril de 2012
Dr. Anulfo Reyes entrevistado por Pedro De León C. habla sobre Guerrilla de 1963
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sábado, 31 de marzo de 2012
REPORTAJE Manolo, el 1J4 y Piero Gleijeses
Reacción. Fidelio Despradel escribe este trabajo en respuesta a las afirmaciones de Piero Gleijeses, quien aseguró que él representa lo peor del Movimiento 14 de Junio en términos humanos, teóricos y de valores personales
Fidelio Despradel
La Historia tiene quienes la hacen y aquellos que la comentan. A quienes nos ha tocado de alguna manera el rol de hacerla, estamos siempre expuestos a ser enjuiciados por nuestras acciones.
La Historia tiene quienes la hacen y aquellos que la comentan. A quienes nos ha tocado de alguna manera el rol de hacerla, estamos siempre expuestos a ser enjuiciados por nuestras acciones.
Desde 1959, cuando a los 22 años me inicié en la militancia política revolucionaria, ahora cincuentenaria, he sido blanco de diferentes tipos de juicios donde nunca han faltado las acusaciones y diatribas de tipo personal. Mi actitud siempre ha sido no contestar ese tipo de distracciones.
Si en esta ocasión he decidido dedicarle unas líneas a las recientes declaraciones hechas por el señor Piero Gleijeses contra mi persona, lo hago fundamentalmente porque en su esencia sus palabras no me buscan a mí, sino a la figura de Manolo Tavárez, el apóstol y más grande líder habido en el país en toda nuestra historia republicana, y al Movimiento Revolucionario 14 de Junio, que es al decir de muchos historiadores: “la más significativa organización revolucionaria habida en el país en toda su historia”.
Entonces, por Manolo y su generación política y por el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, me he sentido en la obligación moral de aclarar ciertos datos históricos, principalmente, porque existen en nuestro país más de una generación de dominicanas y dominicanos que no vivió la experiencia del 14 de Junio y de la Guerra de Abril.
En primer lugar, recuerdo que supe de Piero Gleijeses cuando éste sostuvo una larga entrevista con Baby Mejía, mi hermano de lucha e ideales, y debido a los rumores de que Gleijeses pudiera ser un agente enemigo, como secretario general del 14 de Junio, instruí a los demás compañeros, como medida precautoria, para que no le concedieran más entrevistas.
En la última versión de su libro (La Esperanza Desgarrada), el señor Piero Gleijeses plantea en la página 244 que me realizó una entrevista en el año 1970, y se apoya en esa entrevista –la única que según él realizó a Fidelio Despradel- para confirmar muchas de las peregrinas afirmaciones que vierte en su libro. Pero resulta que en el año 1970 yo tenía más de dos años viviendo clandestinamente en una remota sección rural del Noroeste del país denominada “Villa Lobo Adentro”, integrado a la producción como obrero agrícola, con el seudónimo de Gerardo; que regresé a la ciudad de Santo Domingo a finales de ese año y que lo hice en forma clandestina porque en esos años el régimen de Balaguer impulsaba una feroz persecución contra todos nosotros, y que es imposible, en esas condiciones, que el señor Piero Gleijeses me hubiera entrevistado.
Las medalaganarias conclusiones del señor Gleijeses sobre mi persona expuestas en su libro las hace sobre la base de testimonios de “terceros”, quienes en su mayoría protagonizaron una lucha feroz y sucia contra el sector político donde militábamos Polo Rodríguez, Juan Miguel Román, Baby Mejía, Homero Hernández, Orlando Mazzara, Amaury Germán, Pichi Mella, Osvaldo Vásquez, Roberto Duvergé, Rodrigo Lozada, Luis Parrisch, Reyes Saldaña, Aniana Vargas, Marinita, Mercy Ogando, Iván Rodríguez, Rafael Chaljub Mejía, Federico Díaz, Sonia Macías y un sinnúmero más de militantes de “los duros” del 14 de Junio, como los ha bautizado el señor Gleijeses.
Pero como dije, las acusaciones de este señor a Fidelio Despradel no me interesan; nunca he respondido tal tipo de acusaciones. Me interesa muchísimo más defender la integridad de las figuras de Manolo Tavárez y de Minerva Mirabal, para que las próximas generaciones no hereden héroes decorativos, sino ejemplos vivos para las luchas que deberán ser libradas contra las injusticias sociales que hoy más que nunca se imponen en República Dominicana.
Manolo era un gigante, como Juan Pablo Duarte; líder de las mejores causas del pueblo dominicano. Un cierto grupo de personajes, algunas y algunos que militaron junto a él, lo quieren proyectar como un ser carente de carácter, pequeño burgués en su fundamento ideológico, avasallado por la gran personalidad de su amada esposa y compañera de lucha e ideales.
Contra estos atentados luchamos aquellos revolucionarios que acompañamos a Manolo en su gran aventura de vida, y que hoy continuamos, por otros medios, pero con las mismas convicciones políticas y humanas.
Presentar a Manolo como un líder que podía ser “chantajeado” por un grupo de sus seguidores, todos fieles a su liderazgo y quienes no superaban los veintidós y veintitrés años, sin la experiencia e inmenso prestigio que ya el líder había acumulado, es una falacia histórica que solo ha encontrado eco en espíritus mediocres prestos a contribuir, con esa deuda pendiente de la oligarquía dominicana y del imperialismo, a desprestigiar al gigante de Manaclas.
Se suman a este coro muchos que han cobrado y cobran factura por su participación en aquel trozo de nuestra historia, a los que les conviene evocar la memoria de un Manolo Light, como memoria hueca, sin sustancia ni repercusión futura, alejado del marxismo como corriente política y método para analizar la sociedad; un Manolo para la rendición de los revolucionarios.
Manolo, además de antiimperialista consecuente; de revolucionario de una sola palabra, que hacía coincidir su palabra con su acción, era un estudiante y difusor del marxismo. Todos nosotros nos iniciamos en estas lides bajo su férrea voluntad y capacidad de otear el porvenir.
La insurrección guerrillera constitucionalista se inscribe dentro de una línea de actuación que empezó con la decisión, desde la reunión constitutiva del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, en Mao (enero de 1960), de “trabajar para organizar la insurgencia del pueblo dominicano” contra el régimen de Trujillo; que continuó con la carta personal de Manolo a Fidel Castro solicitándole ayuda de la revolución para entrenar militarmente a cuadros de nuestra organización; que prosiguió con la creación de una academia político militar después de ajusticiado Trujillo, y con el famoso discurso de Manolo el 14 de junio de 1962.
Todo ello era parte de esta cadena, y llevó a nuestra organización a producir la insurrección guerrillera de noviembre de 1963, que se hizo bajo la bandera política de la Constitución de 1963 y del derrocamiento del Triunvirato.
En un afán de minimizar a Manolo y al 14 de Junio, el señor Gleijeses procura golpear a Fidelio Despradel para omitir o tergiversar vulgarmente los hechos.
Lo mismo hace cuando aborda el tema de la Guerra de Abril. Fue el grupo de “los duros” (como él nos denomina), el que convocó la histórica reunión del Comité Ejecutivo Provisional (página 342 de su libro) en la tarde del 25 de abril, en el apartamento del padre de Amín Abel.
Fuimos nosotros quienes propusimos el apoyo militante del 14 de Junio a la insurrección en curso, y quienes propusimos, primero, la asignación de todos los cuadros dirigentes y los militantes en diferentes puntos de la ciudad y que los compañeros Juan Miguel Román y Rafael (Fafa) Taveras fueran los responsables militares para toda la organización (todo ello para preservar la unidad de la organización, contrario a lo que usted plantea)
Fidelio Despradel, y con él todos los cuadros militares y políticos bajo nuestra influencia, respetamos este acuerdo, incluso después de la caída de Juan Miguel Román, que para la fecha de su muerte, el 19 de mayo, era ya el líder militar indiscutible del 14 de Junio.
Muchas de las más importantes decisiones de la guerra se tomaron con mi participación, o por iniciativa mía. Me refiero, tan solo como ejemplo: a la creación de la Academia Militar 24 de Abril, que fue una iniciativa del Buró Militar; la ocupación de las Aduanas por parte de un comando del 14 de Junio (que fue propuesta a Francis Caamaño por Fidelio Despradel y Fafa Taveras); la fortificación del vulnerable cordón de las Aduanas (el flanco más débil de la Zona Constitucionalista), bajo mi exclusiva iniciativa y responsabilidad; la inspección y construcción de todo el perímetro de defensa, después del ataque artero del ejército norteamericano de los días 15 y 16 de junio; y principalmente, las revolucionarias relaciones con el coronel Caamaño, con quien desarrollé una relación de amistad y confianza mutua que trascendió la Guerra de Abril, como está ilustrado por múltiples publicaciones y por mi libro: Operación Verdad: De Héroes y Traidores.
ZOOM
Sobre Fidelio
Al participar en el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, Gleijeses aseguró que Fidelio Despradel representa lo peor del Movimiento 14 de Junio en términos humanos, teóricos y de valores personales. Dijo que Despradel, junto a otros miembros del grupo político, chantajeó a Manolo Tavárez Justo con amenazas de denunciarlo como traidor y cobarde porque sabía que la guerrilla de Las Manaclas era un suicidio. “Fidelio Despradel no me impresionaba, como tampoco Roberto Duvergé; de los súper sabios el único que me impresionaba era Juan Miguel Román”.
Fuente www.hoy.com.do
A Fidelio Despradel
MANUEL GARCÍA SALETA-PUCHITOAcabo de leer tu interesantísimo artículo donde haces una pregunta muy importante que dice: ¿Quiénes dieron orden de asesinar a Manolo?. En varias ocasiones he tocado ese asunto que han sido publicados en este mismo periódico y he dado versiones que obtuve de personas que se acercaban a mi a menudo, donde me expresaban diferentes opiniones sobre ese asunto que en la realidad, no tenían fundamento.
A mi me ha sorprendido muchísimo que durante tantos años que estuvimos luchando juntos, primero para la eliminación física del dictador Trujillo y luego con la insurrección del 14 de junio, donde tú más que nadie sabes la responsabilidad que yo asumí, al proteger la seguridad física de Manolo, después que se ausentó de su asilo de la embajada de México.
Sin embargo, nunca te has referido a las personas que fueron tan importantes en la organización de la fracasada insurrección de Las Manaclas como fueron el doctor Benjamín Ramos y Manuel García Saleta, Puchito, quienes fueron los que le advirtieron a Manolo, de acuerdo con el documento que el doctor Ramos le envió conmigo, motivado por la proposición que le hiciste, después de llevarte donde estaba asilado Benjamín. Recuerdo como ahora que cuando le dijiste que el levantamiento se iba a hacer el lunes siguiente, él se levantó de la cama y te dijo, “esta reunión se acabó; Puchito, ven el viernes para que le lleves a Manolo mi opinión al respecto”.
Ese documento, después de leerlo, Manolo me dijo que te lo entregara a ti y así lo hice, para que el Comité Central lo estudiara y le dieran su opinión.
¿Qué dijo Benjamín en ese documento?, que esas acciones no procedían todavía, porque no estaban dadas las condiciones que exigían esas situaciones, porque la población no había dado señales ni demostraciones de repudio al golpe de estado contra Juan Bosch y por lo tanto el alzamiento no procede en esos casos.
Decía siempre que esas decisiones se toman cuando la población da señales de repudio a lo sucedido, nunca antes.
Fidelio, ese documento tan importante para la historia de ese hecho, que te entregué personalmente y que te he pedido en varias ocasiones, lo desaparecieron.
Cuando el doctor Benjamín Ramos y yo nos pusimos a indagar sobre lo sucedido es bueno recordar que nosotros dos hicimos lo indecible para tratar de que los insurrectos pudieran tener las garantías y seguridad y que iban a ser respetadas sus vidas al bajar de las montañas. Esto basado en la oferta del ingeniero Tavarez, que dio su palabra de honor que sus vidas serían respetadas si se entregaban. Esta promesa la dijo por televisión.
Inmediatamente sucedió esto, Benjamín me llamó y me dijo que había que buscar a alguien que pudiera contactar las fuerzas armadas y así llegar a un acuerdo. Quien sugirió Benjamín fue a tu padre don Arturo Despradel. Apelé a la señorita Minetta para que me hiciera una cita con tu papá y a las 3 de la tarde me junté con don Arturo y le expliqué lo que me dijo Benjamín. Tu padre, como hombre de experiencia me dijo: “Sí, yo puedo hacer ese contacto pero hay algo que hacer primero. Para poder llamar la atención de las Fuerzas Armadas ustedes tienen que dar demostraciones contundentes y provocar desórdenes que los preocupen a ellos, así yo puedo decirle que esos desórdenes cesarán tan pronto se llegue a un acuerdo.
Cuando le dije lo dicho por don Arturo, se expresó diciendo: pero Dios, eso era lo que debió hacerse hace tiempo.
Me ordenó llamar a Roberto Duvergé, quien era el encargado de la parte militar del 14 de junio, y así lo hice; a las 5 de la mañana lo contacté y le expliqué lo que Benjamín ordenaba. Desgraciadamente, Roberto me contestó diciendo que le dijera a Benjamín que él no tenía nada con qué hacer esas actividades, porque solamente le dejaron una pistola y una escopeta calibre 16 y que los jóvenes comprometidos de la universidad le dijeron que no iban actuar en una época tan festiva. Cuando le dije eso a Benjamín, creo que eso fue lo que le provocó el primer infarto.
Pero bien, Fidelio, para contestar tu pregunta de quién ordenó la muerte de Manolo y su grupo, voy a relatarte lo que me dijo don Emilio de Los Santos, a quien fui a visitar con motivo de se acontecimiento tan trágico, pues él era el presidente del gobierno de entonces y era además muy amigo de mi “padre y de nosotros y nos había advertido que protegiéramos a Manolo porque era la figura que querrían eliminar.
Nos dijo con lágrimas en los ojos que todos los que estaban en la presidencia eran responsables del crimen; que lo engañaron como a un niño; esa acción fue aprobada por todos ellos a espaldas mía y ordenaron el exterminio de todos los componentes de ese grupo, y que esto fuera un ejemplo para los pueblos latinoamericanos. Naturalmente, tenían que haber extranjeros en esa decisión.
Pero hay más responsables y culpables en esos hechos, y somos nosotros mismos que fuimos unos cobardes e incapaces de actuar como mandaba el momento, con responsabilidad y decisión para presionar aquí abajo y quitar la presión que tenían nuestros guerrilleros de los militares, que cumpliendo órdenes superiores asesinaron a mansalva a una juventud de profesionales que iban a servirle a la patria con honestidad, seriedad, responsabilidad y por la libertad absoluta de nuestra patria.
¡Que viva Manolo y sus compañeros por siempre!
sábado, 22 de octubre de 2011
Martín López, muestra del 1J4 en la paz y en la guerra
Raúl Pérez Peña (Bacho)
fundacióntestimonio@gmail.com
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Desde el Movimiento 14 de Junio histórico verdinegro lo queremos como ‘Martín El Español’, nacido en Galicia, España.
Fidelio Despradel lo define “dominicano de pura cepa por adopción y por sus méritos sirviendo a la patria cuando intentamos cimentar un país soberano, democrático y con justicia social, el que soñaron los héroes del 14 de Junio de 1959 y demás caídos durante y pasada la tiranía trujillista”.
Fidelio rememora al Martín López Caro entrenado en Cuba “callado, entusiasta y modesto. Martín lleva “la estampa del combatiente disciplinado y firme en sus convicciones”.
Bacho se inclina respetuoso ante ese Martín “catorcista de colección” por su ética y demás valores; leal a Manolo, armas en mano, bajo prisión y en el trabajo, revolucionario urbano y las montañas, en la paz y en la guerra.
Sus hijos Antonio y Javier testimonian que el nombre de su hermano Juan Miguel es por la hermandad entre Martín y Juan Miguel Román, comandante del Frente guerrillero Gregorio Luperón, ( Altamira), y jefe militar del 14 de Junio en la Guerra de Abril.
En esa gesta, Martín El Español protagonizó un papel estelar.
Dice Fidelio: “Martín se creció en la más recia epopeya del pueblo dominicano desde la Guerra Restauradora de 1863-65. Destacado combatiente, participó bajo la dirección de Juan Miguel Román y del coronel Fernández Domínguez, en el asalto del Palacio Nacional, donde cayeron heroicamente ambos comandantes”.
Posteriormente, por decisión de la dirección militar del 14 de junio, Martín y destacados catorcistas, como Abelardo Marchena, construyeron las unidades blindadas de utilidad fundamental durante la contienda.
Agrega Fidelio: “Con la dirección y capacidad técnica de Martín, se construyeron las primeras Unidades Móviles en el país, determinantes la defensa de la Zona Constitucionalista, así como otros artificios blindados, mientras comenzó, sin poder concluir, un silenciador para fusiles automáticos”.
Los guerrilleros del Frente Sur donde participó Martín fueron: Comandante Ángel Luis Patnella (presidente en Barahona de la Fundación Testimonio), Berto Batista, Lilo Coss, José Antonio Moquete, Jaime Capel, José Bautista Javier, Gil Alberto Pérez (Gilín), José Hungría, Juan José Javier, Raymundo Cuevas Sena, Nelio Batista y el mártir Emerson (Chacún) Mota Galarza.
Al cumplir 81 años de vida digna, los leales compañeros de Martín López le reiteramos nuestro caluroso afecto.
martes, 1 de marzo de 2011
miércoles, 9 de febrero de 2011
Testimonio de Rivera Cruz, Rafael (Riverita)
Lugar de entrevista (AGN)
Fecha de la entrevista 2007-02-19
Investigador: Pedro de León
Riverita. La primera consigna que se lanzó públicamente en base a eso fue armas al suelo y regrese la Constitución sin elecciones, o sea, que en ese Golpe de Estado se reinvirtieron en una revuelta popular y regresado el gobierno de Bosch, que aunque no como esperábamos que era lo correcto, entonces el regreso de Bosch al poder sin elecciones, porque ya Bosch era el presidente reconocido por nosotros.
Pedro de León (P D L). ¿Y fue un consenso de parte del MPD?
Riverita. Si, de parte del MPD, el mismo 14, ya es una consigna nacional de regreso a la Constitución sin elecciones y Armas al suelo.
Para extender la Revolución a todos los pueblos y montes (como se quería)…
Riverita. …No se hubo la preparación que se necesitó, no hubo la discreción que se necesitaba en ese entonces, que eso fue lo elemental, hubo ahí mucho fusilamiento de compañeros, tanto del 14 como del MPD, se tomaron vehículos como de ambulancia, para traslado de armas, en fin, que creó una capacidad inventiva para el traslado de las armas y todas esas cuestiones.
P D L. ¿Que falló entonces, con relación a Macorís?
Riverita. Indiscreción aparentemente, hubo muchas indiscreciones, porque es que nosotros, nosotros creemos en la humildad en un 100%. El tribunal de San Francisco de Macorís fue un golpe muy duro para la izquierda, porque fueron unos recuadros que socorrieron, fusilaron uno y otro lo mataron, los mejores cuadros del 14 y del MPD, al MPD le mataron el Comité Comisión Imperio de Macorís, entre ellos había 2 ó 3 hermanos que le llaman los Sosa Duarte, Baldemiro Castro que era un dirigente Nacional de extracción totalmente obrera, lo fusilaron también ahí. Monchín Pineda no lo fusilaron pero lo cogieron preso a él y Homero Hernández, un sin número de cuadro del MPD y del 14, Peña Jaques, Homero era del 14.
Riverita. Nosotros nos metíamos de noche en la zona de ellos a buscar y a voltear, nosotros utilizábamos nuestra compañera como carnada, como señuelo.
P D L. ¿Cómo fue eso, explíquenos eso, porque es una estrategia, vamos a decir, de combate?
Riverita. El hombre es débil, el hombre es un animal biológico, y más si usted está en un sitio que usted no conoce, tiene mucho tiempo que no tiene ningún tipo de relación social, sexual, buscábamos una compañera que los enamorara, entonces la compañera se iban con ellos al Hotel y nosotros los esperábamos en los Hoteles, a veces en la Barahona , en la Duarte , toda esa zona por ahí habían muchos yanquis por ahí.
P D L. ¿Pero esa técnica la utilizaba propiamente el MPD?
Riverita. Nosotros usábamos. Entonces se asignaron mujeres que sabían lo que estaban haciendo, esa eran buena compañera, conciente de la lucha, muchas de ellas todavía están vivas y siguen siendo, quizás no sean militares pero no se han corrompido.
Riverita. El plan de nosotros era llegar a la formación de un frente alto, un frente Nacional de Liberación Nacional, tipo Vietnán, pero en el frente Vietnam había hasta monje budista, el partido comunista que era que dirigía, patriotas, Vietnam no llegó a tener como teníamos aquí muchísimo partido, no, allá se comenzó con la invasión francesa a luchar, o eran patriotas, budista, entonces nace el partido comunista y dirige la lucha, aquí no llegó a estar en esa etapa, ya aquí estábamos muy divididos, está el 14, está el MPD, está el PRD, están lo izquierda y derecha, aquí no sé si somos uno de lo países mas codificado.
Quizás por eso ha cogido miedo el imperio, fíjate que el gobierno de Bosch del 63 fue un gobierno de avanzada en esa época dentro del sistema, institución laica, los mejores países del mundo, todo eso son puntos de un programa democrático que lo inauguraron los tradicionales del 14 de Junio, que todavía muchos de ellos están vigentes todavía, y nosotros estamos en un proceso de involución, económicamente estamos en proceso de involución y agrícolamente, aquí hay una política dividida, a malograr el problema agrícola.
Con la intensión del TLC nosotros dentro de 5 años o quizás menos, que ya nosotros lo estamos haciendo, vamos a importar hasta la lechuga, y vamos a exportar solo turismo, una gran Zona Franca, un gran hotel de cuero. Hacia ahí es que nos están dirigiendo, simple y llanamente, hasta ahí es que no están dirigiendo.
P D L. ¿Y Manolo?
Riverita. Manolo se sentía comprometido moralmente, porque él había dicho públicamente que si se iba de la compañía se iba a ir por la salida, lo dijo en una manifestación en el parque Independencia.
P D L. ¿Pero no se vio, a su entender, imbuido por esas corriente?
Riverita. Tenía si, incluso, en el movimiento, la mayoría de los compañeros que van a la guerrilla de noviembre, son compañeros que, y digo compañeros solamente han venido de Cuba, de Chile, y con toda modestia merezco decirle que queda demostrado que ha tenido más razón que cualquier movimiento, hemos sido la cenicienta, no tenemos los medios necesarios, hemos tratado de lograr lo medios necesarios, hemos sido los más honestos, hemos sabido aplicar la línea a esos traidores también. Nosotros fusilamos a personas que merecían y lo hicimos públicamente, no lo hicimos escondida.
Riverita. Yo tuve que salir de Nagua por problemas que tuve con la policía, la policía me cogió y la guardia me soltó, me dijo ¡vete porque te van a coger y te van a quitar, te van a desaparecer!, hubo que salir para la loma porque aquí nadie sabe todavía en esta época presente, ya estamos en el 2007, lo que era un chequeo lo que era un contra chequeo, cogieron la salida de Nagua, están chequeando, tú venías por la José Martí y te encontraba un tapón ¿y qué está pasando?, ah que hay chequeo, déjame aquí, esos eran chequeos de improviso, que ponían chequeo y chequeo en la salida de la ciudades, chequeo en el 9, te lo cambiaban para que tú no supiera bien que era en el 9, que era en otro sitio, tú tenías que quedarte antes de tiempo o correr la mala suerte de que te cojan, el problema del chequeo es que tú te lo encuentras de repente, tú coges un tapón ahí en la Martí con Barahona ya tú sabes que están en la París , están en la Amado García chequeando, cuando te cogen de repente, de sorpresa, entonces esa situación se vivió aquí mucho.
Nosotros lo que hacíamos, primero era que conseguíamos un trailer del tiro que fuera del tiro que sea y la radio ayudó mucho, que tú tenías que oír una noticia para tú saber como andan los barrios para registrarlos, entonces, tú saber que tú ibas a hacer, qué tú no vas a hacer, tú no podías salir a la calle sin tener información, porque tú no sabes si al doblar la esquina tú te encuentra con un chequeo.
Riverita. Yo no estoy arrepentido, no tengo por qué decir ¡si lo sé no me meto!, nadie me obligó a entrar, pero yo estoy conciente, todo el que nace un día, muere un día, hay muertes que pesan más que el Pico Duarte y hay muertes que pesan menos que una pluma de gallina de campo, yo sé que un día, simple y llanamente, y bienvenido sea ese día.
P D L. ¿Hicieron presión psicológica a su familia, amenaza a su familia?
Riverita. Si, incluso en 1981 por segunda vez, porque tomaron a mi familia prisionera, la que era esposa mía que es la mamá de mis hijos, tuvo 45 día prisionera en santiago, para que yo me entregara y yo le mandé a decir que yo tenía orden de no entregarme y que cuando ella me conoció no me conoció siendo evangélico, sino que me conoció siendo comunista.
P D L. ¿El nombre de ella?
Riverita. Aurelia Almonte, y la defendió este famoso abogado que es muy bueno hasta ahora que se llama Negro Verás, fue que la defendió, la acusaban de poseer una 45.
Cometió errores y cosas, ¿cuál error fue que cometió?, que se subió mucho y se vanaglorió y se descuidó en la seguridad del pueblo, incluso fue el error de muchos que cayeron.
P D L. ¿Y Amín Abel, compañero suyo?
Riverita. Amín Abel fue compañero en una etapa dada, incluso caí preso una vez por él, caí preso por él, no porque él me achivateaba, sino que un día yo estaba en un período de enfriamiento, como nosotros decimos, no había acabado casi de soltar, mi familia vivía frente al cuartel de la policía Montal que le llamaban, que hoy es Hondura , ahí en el barrio 30 de Mayo, estábamos vaciando un piso, yo salí a comprar cemento, fui a la ferretería que está frente al parque, encontré ahí a Amín, lo tenían agarrado la policía y el fuego que yo tenía, me le tiré a la policía, pudimos soltarlo pero me cogieron a mí, por eso digo que por Amín caí preso, no fue que él habló, yo conviví con él en San Pedro de Macorís, en barrio Blanco, como te dije ahorita, Amín era un teórico, mucha capacidad pero teóricamente, y tenía deseo grande pero, intentó hacerlo, el primer intento fue irse a Macorís, después cogió, lo mandaron para el norte, pero que él no salía del círculo, no salía del círculo intelectual. Era un tipo desplazado, entonces Amín por lo meno en ese sentido merece respeto, hoy día está muerto por descuido de él y porque no acababa de entender que usted tiene que prepararse para lo peor y a veces usted tiene que estar conciente de que tú tienes que dejar atrás lo que no te guste, porque lo que no te guste si no lo deja atrás es de caer, mujeres, vicios, o sea, usted por un vicio cae, por una manía cae, hasta con un cigarrillo usted cae.
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viernes, 4 de febrero de 2011
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No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
Voltaire




























