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miércoles, 23 de abril de 2014

Guerra de Abril de 1965: Historia Oral de José Noboa Garnes









Testimonio de Noboa Garnes, José (Parte 1)
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 2007-02-02
Investigador: Pedro de León Concepción


*      Retorno a San Isidro/ Pocos comentarios en era de Trujillo/ Muerte de Trujillo.

PDL. Y cuando retorna a San Isidro, esos compañeros que estuvieron y participaron en San Isidro, en otras misiones, usted y otros compañeros que fueron reasignados a algunas provincias, cuando se encuentran, ¿qué comentan, qué hablan?

JNG. En realidad, en la llamada “Era de Trujillo” uno comentaba poco y había un sentimiento de desconfianza mutua, a pesar de que entre los compañero de promoción uno se permitía ciertas libertades, pero esas libertades no significaban por ejemplo, hacer una crítica contraria a la política que se implementaban en ese momento, a penas cositas simples, pero no quiere decir que yo  no recuerde excepciones, recuerdo que estando de servicio en Valverde Mao, en la Fortaleza de Valverde Mao, yo era oficial del día, llegó una señora llorando y no quería pronunciar palabra alguna, tenía mucho temor, temblorosa, quejosa, y como era el oficial del día me correspondía hacerle pregunta, ¿qué le pasa señora?, y ella no me quería hablar, hasta que llegó un momento que le dije; bueno señora, pero si usted no me puede decir lo que está pasando entonces a qué usted vino, entonces es ahí cuando ella me dice, ¡que, que, que me están diciendo por ahí que dizque mataron al jefe!, y es ahí cuando yo me entero de lo que llamamos el ajusticiamiento de Trujillo, esa señora había escuchado que a Trujillo lo habían matado y ahí cuando ella llega a la Fortaleza y me comunica a mí en función de oficial del día de que a Trujillo lo habían matado y ahí es cuando nosotros nos enteramos. Pero lo que quiero resaltar en esa parte es que en la segunda planta del edificio de la Fortaleza, donde se encuentran o se encontraban las habitaciones de los oficiales, nosotros subimos y en la intimidad de otros oficiales y de un capitán cuyo nombre no recuerdo y es una pena no recordarlo, cuando yo le dije lo que había escuchado, la versión de la señora que me dijo que habían matado a Trujillo él se paró de la cama donde estaba, dijo una mala palabra ¡Gracias a Dios!, y  yo me quedé petrificado porque yo no esperaba ese tipo de reacción en ese tiempo, porque como le dije anteriormente, uno no era capaz de hacer ningún comentario, sin embargo, ese capitán dijo esas palabras, de alegría porque se había enterado de que habían matado a Trujillo, eso ocurrió en la Fortaleza de Valverde Mao.


*      Guerra de Abril de 1965/ Acuerdo con la ONU y la OEA/ Exilio de oficiales

JNG. Para concluir ese evento del 65 hubo un acuerdo patrocinado por la ONU y el gobierno de García Godoy, la OEA, donde 4 oficiales del gobierno de Imbert Barreras, el llamado Gobierno de Reconstrucción Nacional y el gobierno del Coronel Caamaño, cuatro oficiales fueron señalados por el presidente García Godoy para salir de la República Dominicana, quien le habla parece que estaba entre los jefecitos, entonces, salimos cuatro de nosotros, el Coronel Álvarez Holguín, el Coronel Milito Fernández, otro coronel de apellido Fernández y quien le habla que soy el oficial de menos graduación era mayor en ese entonces, salimos extrañados, yo fui designado en República Oriental del Uruguay, ellos fueron a Europa, Álvarez Holguín fue a Francia, Milito fue creo que Roma o Italia, y yo a Uruguay.

PDL. ¿Usted dice que había otro oficial de apellido Fernández también, con ese se complementan los cuatro?

JNG. Sí, entonces por el lado de ellos hay unos cuatro oficiales que dicho sea de paso, ninguno no salió, o sea, que ese acuerdo no se cumplió, en modo alguno, eso fue vamos a decir, una buena excusa para sacar los cabecillas del movimiento constitucionalista, pero del lado de ellos ninguno salió para afuera, para el extranjero, solo nosotros, salimos cuatro, los oficiales que mencioné y yo que fui a parar en Uruguay.


*      Wessin cancela sus compañeros

JNG. Yo acababa de regresar de Panamá, a donde había ido a ser un curso de Ingeniería Militar y me encuentro con el evento de la cancelación de ellos (sus compañeros), y eso me impactó enormemente porque son tus compañeros de promoción y usted no puede ver un compañero, un hermano, que lo más grande que le pasa a un militar es que lo echen, entonces ese grupo de oficiales fueron sacados y yo no fui, yo acababa de regresar de Panamá y lo que hago es que me pongo, me designan suerte de la Cadena Militar para la carrera y lo que hago es que me dedico a la enseñanza, a enseñar las cosas que había aprendido en Estados Unidos, fui nombrado profesor y esos muchachos fueron cancelados, y yo le atribuyo Elías Wessin no me echa porque acabo de regresar de Panamá, pero no habían pasado muchos días cuando recuerdo que el hoy General retirado Pumarol me invitó a dar una vuelta en su auto, en los alrededores del campamento y hablábamos cosas intrascendentes y él nunca había hecho eso conmigo y yo empecé a sospechar qué podía estar pasando conmigo, y e al final que me dice ¡mira, recoge tu cosa y vete inmediatamente!, el general no quiere que tú pases 15 minuto más aquí, o sea, no me canceló pero me sacó y me trasladó al ejército.


*      Estallido de la Guerra

PDL. ¿Cuando estalla el movimiento, cómo encaja usted, cómo los oficiales se agrupan al lado de la constitucionalidad?


JNG. Bueno, tengo que seguir hablando de mí. El 24 de Abril se inicia con el apresamiento nuestro, el 24 de Abril a mí se me hace prisionero en la jefatura del ejército, o sea, que lo nuestro estaba ya rebelado, y se hace preso a 5 oficiales, siendo yo el de menor jerarquía, era capitán del ejército, ese día, el 24 de Abril estábamos rutinarios, llegando como de costumbre a la hora reglamentaria, cuando llego a la casa de guardia, el oficial del día me informa que tenía que reportarme a la jefatura del ejército, que había instrucciones de que yo llegase a la jefatura, yo me devolví inmediatamente de la Fuerza, ni siquiera entré, ni nada y llegué a la jefatura, me hicieron pasar a un salón pequeño que constituía la Biblioteca del Ejército Nacional, estaba contigua a la oficina del jefe de Estado Mayor, a pena separaba una puerta. Encontré cuando llegué a cuatro oficiales del ejército sentados alrededor de esa mesa vamos a decir, rectangular, en la biblioteca. ¿Qué pasa?, y ellos me dicen ¡quédese tranquilo, a nosotros también nos mandaron a venir!, estuvimos ahí, ahí vivimos momentos dramáticos y hubo sincerisaciones y cosas a favor nuestro porque parecía viendo así que el Coronel Lora Fernández, mi hermano, no confiaba mucho en mí en ese tiempo, ¿por qué?, por lo que le conté anteriormente, yo venía de San Isidro y era amigo de Wessin, no me tenían confianza en el sentido de que pienso que podía ser un integrante, un enemigo de esos, un agente, no era nada de eso, pero en ese momento yo recibí un apoyo que me animó mucho y me hizo sentir muy bien, que fue el Mayor Eladio Ramírez Sánchez, que era de los que estaban preso ese día, que delante de mí le dijo a Lora Fernández, era más o menos estas palabras ¡Te dije que te iba a poner la mano por este muchachito!, esas fueron las palabras más o menos, entonces me hizo así en la espalda, le dio una palmada en la espalda y le dijo a Lora ¡míralo donde está preso con nosotros! 

Guerra de Abril 1965: Historia Oral de Emilio Herasme Peña



Testimonio de Herasme Peña, Emilio
Lugar de entrevista Santo Domingo
Fecha de la entrevista 2007-03-08
Investigador: Pedro de León Concepción
Proyecto Voces de la Revolución de Abril

*      Curso antiguerrilla
Pedro de León (PDL). Doctor, en esos momentos que mueren, en el 63, la guerrilla, no se pregunta usted qué ocurrió, qué pasó con la relación a la medida que tomaron allá, en un momento dado, el Ingeniero José Daniel Ariza Cabral nos ha contado que Manolo llevó diríamos a voto una decisión final de o rendirse o procurar retirarse vía Santiago.
E H P. Oh, mantenerse en la lucha.
PDL. Había varias opciones, Reyito que era uno de los que participó, uno de los guerrilleros también le sugirió a Manolo entregarse.
EHP. Reyito no, Rafael Peña, le llaman Pipicia, ese fue militar conmigo.
PDL. ¿Qué usted opina de eso? Yo sé que usted se hizo esa pregunta, quizá investigó, escuchó.
EHP. Pero el resultado iba a ser el mismo, es que yo había hecho el curso antiguerrilla, y yo había estado tres semanas en Constanza haciendo un curso de antiguerrilla en septiembre del 59, y yo sabía las vicisitudes que se pasan ahí, y fui guía de mi compañía de 182 hombres, el guía de una compañía es el primero que va adelante y yo tenía 18 años. Porque ese curso lo dirigieron Vivi García Trujillo y el Ney García Recio, que habían ido a principio del 59 a hacer el curso de antiguerrilla a Panamá, la Escuela Norteamericana de Panamá. El mismo que se hacía para entrenar a los soldados norteamericanos que iban a Vietnán, pero que después fueron a Vietnán.
PDL. ¿Pero se dura qué tiempo en ese curso? En el de Constanza.


*      Ejercicio y entrenamiento en la Base de San Isidro

EHP. Tres semanas, lo hacíamos la noche entera, caminando entre montañas y pasaba mucha hambre, a pesar de que donde quiera que estuviéramos nos llevaban la comida calientita, llevaban en el campamento central, donde se impartía el curso, pero teníamos que salir a los colmados también sin represión, podíamos comprar un dulce, un casabe, cualquier cosa, hasta cigarrillo sin que  nadie nos reprimiera, pero un guerrillero no podía hacer eso, esa es la convicción que tengo, y cuando yo fui a Constanza en ese tiempo yo hacía ejercicio 6 horas diaria, a eso le llaman entrenamiento de orden abierto, o sea marchar, esos entrenamientos nosotros hacíamos en la explanada central de la Base de San Isidro, nos prepararon para ir y soportar el entrenamiento y nosotros teníamos que coger 4 kilómetros al amanecer, como estábamos en el campamento, nosotros corríamos 2 kilómetro hacia arriba remontando la carretera de Casabito, pero allá adentro de Constanza, muy adentro, no al comenzar, sino muy adentro, y después veníamos 2 kilómetros corriendo, 2 corriendo para arriba y 2 corriendo para abajo y el que se retrazaba de su formación le proponía a practicar lo que se llama el paso de la jicotea hasta que el comandante se recordara, o sea, que no solamente era el entrenamiento, no solamente que además de eso tú tenías que jugar con el desarme y el arme de tu arma, uno llegaba, se daba el lujo hasta de desarmar y armar su arma con los ojos vendados, esos muchachos no había podido, ninguno de eso de la guerrilla podían hacer eso, porque era un entrenamiento de verdad, y la mejor demostración es que precisamente cuando se discute eso que tú dices que te dijo Daniel Ariza, es porque la mayoría a las dos semanas con su arma, tenían los pies destrozados, sus pies no estaban habitados para esa largas caminatas y para esas botas mojadas, es que siempre hay un humedaje en eso tiempo, por el rocío, el rocío es similar a la lluvia.

EHP. Yo recuerdo que cuando nosotros estábamos en el entrenamiento, en el 59, yo tenía un muchacho que era de mi propio pueblo, que es Barahona y nos hicimos muy amigos, apellido Carrasco, y para nosotros combatir el frío teníamos que dormir como marido y mujer, cogíamos una de las 2 frazadas para tirarla en el piso, en el suelo, en la grama y la otra frazada arroparnos nosotros, frazadas de militar, esa es la ventaja del antiguerrillero, que el antiguerrillero tiene todas esas facilidades, tiene un suministro de cosas.


*      Incorporación de la Revolución del 1965/ Dónde estaba cuando estalló

EHP. Después de yo haberme incorporado como periodista y sin embargo me incorporé como combatiente, el único periodista que fue combatiente fui yo y en la línea del frente, no en Ciudad Nueva, en Ciudad Nueva no se peleaba, que la gente no se valla a equivocar, en la Revolución en Ciudad Nueva nunca se peleó, donde se peleaba era en Santa Bárbara, Borojol, Villa Francisca y San Carlos, hubieron algunos sitios por aquí por Gazcue, pero donde se peleó fuerte fue en Santa Bárbara, Borojol, Villa Francisca y San Carlos, y sobre todo el 15 y 16.

PDL. Doctor, en eso de la Revolución, para que nos ubiquemos paso a paso en la historia, dónde usted estaba.

EHP. Bueno, la Revolución se inicia propiamente con el anuncio que hizo Peña Gómez de que se había levantado el campamento.

PDL. ¿Cómo fue eso para usted?

EHP. Ese día nosotros teníamos una reunión de los miembros del 14 de Junio, con el comité ejecutivo, porque estábamos planificando sacar al rector, al Doctor Piantini, que era el rector, al hacerse el anuncio nos reunimos de toda manera esa tarde, intercambiamos opiniones y salimos hacia la calle, a incorporarnos al júbilo popular del levantamiento, en la noche temprano Donald Read habla, nos baja los ánimos, pero ya después de las 12 de la noche nosotros nos mantuvimos buscando un radio portátil y oímos una emisora que pusieron a funcionar los constitucionalista, estaban pidiéndonos que nos lanzáramos a la calle, yo me lancé a la calle como a las 2 de la madrugada el 24 para el 25, amanecí brincando en la calle agitando a la población, la población de toda manera se tiró a la calle porque realmente había un rechazo unánime al el triunvirato y voy a mi casa al otro día como al medio día, ya sin gozo, pasaron esos días así, el 14 de Junio a pesar de eso no se había incorporado de inmediato a la Revolución porque no estaba en la conspiración y eran ya 4 disciplinados del 14 de Junio, el 14 de Junio se viene a organizar prácticamente a partir del 28 cuando se da la intervención norteamericana. Entonces en ese momento yo siempre me mantenía en contacto, me mandan a dirigir un grupo armado en la Montecristi, posteriormente nos mandan a guardar las armas, teníamos 7 u 8 armas, yo las guardo todas meno la mía porque supuestamente había una solución, pasaron los días, yo comencé a dormir en una azotea solo, entonces otro muchacho, Manuel Área me comenzó a acompañar y de ahí se fueron incorporando muchos muchachos de San Carlos y así dejamos constituido el comando.

Militantes y simpatizantes en su gran mayoría del 14 de Junio y del MPD, por eso teníamos una división conjunta yo representaba la parte militar del 14 de Junio y (Chetarro) Manuel Área la del MPD.

EHP. El 14 de Junio mantuvo siempre como comisario político al Ingeniero Henry Acosta y el MPD lo cambiaba según su criterio, una vez tuvo Eddy Segás y finalmente se quedó Tussei, un apellido Tussei, era un cuadro muy reconocido terminó hasta el final de la Revolución, bueno, llegamos a tener 94 miembros en nuestro comando, algunos dijeron que eran más pero en mi registro son 94, yo no solo era comandante sino también entrenador militar porque yo era el que tenía formación, entrenamiento militar, le enseñaba lo que era la limpieza de la sala, los ejercicio militares para mantener, la construcción zanja para evitar un posible abate de los tanques, la construcción de trinchera para un evento al ataque, todo eso lo hicimos, la distribución de la zona que estaba bajo nuestra responsabilidad, y teníamos normas que no se podían violar y el que la violaba o iba preso o expulsado del comando, que no se podía tomar bebidas alcohólicas ni se podía disparar un tiro si no fuera por una necesidad militar, o sea, que no fuera por está jugando, porque se desperdiciaron los primero día de la  Revolución, muchas armas la gente tiraron mucho tiro y al final hicieron mucha falta.


*      Espectáculo artístico-cultural/ Postura del comando/ Alimentación

EHP. Hacíamos nuestro propio espectáculo artístico con los combatientes el que sabía cantar cantaba, el que sabía declamar declamaba, el que sabía hacer chiste hacía chiste y eso era toda la noche, todos los domingos en la noche.

PDL. ¿Dónde se reunían?

EHP. En el mismo comando

PDL. ¿Había espacio suficiente?

EHP. Si, porque a medida que iban incorporándose nuevos combatientes, gente que le buscaban combatiente de otro comando, porque la fama de nosotros como que se fue regando, entonces nosotros no cuidábamos muy bien en la alimentación, en la disciplina, en el entrenamiento, nosotros bajábamos desde San Carlos de la del Monte Tejada hasta la escuela aquí al Parque de Humanidades Eugenio María de Hostos haciendo ejercicio, tirándonos de cabeza en el suelo descansando en la cacha del arma, haciendo ejercicio propiamente del combate, bajábamos y subíamos, y la gente se daba cuenta de eso, era un comando muy preocupado por el entrenamiento, por la preparación militar y física y por la disciplina, entonces según iban llegando nosotros lo acogíamos, como mucha casa quedaron desocupada porque quienes la habitaban se mudaron de la zona por peligro, por el temor de la guerra, pero nosotros ocupábamos porque ellos dejaban todo, entonces nosotros buscábamos colchones, íbamos al comando central, donde Lora, nos suministraba los colchones. Entonces realmente la alimentación era muy buena porque nosotros no suplíamos de varias fuentes, o sea, los suministro del Banco Central de la Revolución por orden del Coronel Lora Fernández, el suministro que nos daba el 14 de Junio y los ingresos que yo particularmente percibía por el propietario de Radio Mil Informando Don Manuel María Pimentel, yo una vez hablando por teléfono le dije que nos mandara ayuda y me prometió enviarme mi cheque todos los meses, eran $125.00 que rendían más, una libra de carne costaba 20 centavos, en esa época y el arroz siempre lo teníamos, teníamos siempre arroz, bacalao, eso era por si necesitábamos carne, los condimentos.

PDL. ¿Y el salario suyo lo mandaba todos los meses?

EHP. Todos los meses

PDL. ¿Y la compra de esos alimentos cómo lo hacía, dónde lo hacía?

EHP. En el mercado modelo y en los negocios que estaban abiertos, pero básicamente había negocios suficientes porque ahí tú conseguías todo en el mercado modelo, teníamos nevera también, pero no había necesidad porque estábamos muy cerca también, nosotros podíamos comprar diariamente, nosotros teníamos un jeep.

PDL. Así que se mantuvo siempre la postura de comprar, no como se cree en un momento dado de que con la autoridad, con el fusil en la mano era un asunto de apropiarse de los suministros y del avituallamiento.

EHP. No, porque eso nada más fue una propaganda, no digo que no hubo personas, por ejemplo, el caso del incidente con Méndez, son inevitables en la Revolución con esa característica siempre aparecen personas que tratan de aprovecharse para aprovecharse de un bien x, pero esas son personas aisladas pero la dirección de la Revolución era muy estricto, tanto de Caamaño como Lora Fernández, lo que era la Revolución y lo que era el 14 de Junio ni se diga.


*      Combates del 15 de Junio

EHP. nosotros hacíamos una reuniones de coordinación y de preparación para enfrentar según el desarrollo de los acontecimientos un eventual ataque del ejército norteamericano, y en efecto se produjo el día 15, comenzando en la mañana y fue un combate muy feroz, muy duro, se tiró mucho tiro, recuerdo que siempre para situaciones así de peligro o de crisis o de combate, la Dirección General del 14 de Junio nos mandaba refuerzo con una ametralladora 50 y entre esos encuentro se encontraban Virgilio Perdomo y la Chuta quienes después murieron el 12 de enero, combatientes muy calificados, Alfredo Cordero que era chofer de la unidad móvil con una 50, estaba también Orlando Sánchez iba a nosotros a ayudarnos, Orlando Mazara que después lo mataron cuando la policilla lo mandaron al campo que lo mataron por ahí por Ocoa.





*      Accidente con arma, peligro de muerte

EHP. Un domingo en la tarde de esos que ya nosotros no hacíamos ejercicio militar los domingos, nada más lo hacíamos de Lunes a Sábado y en la tarde siempre nos juntábamos a hacer cuento y chercha, precisamente ahí en el colmado de Amado Pared, llamado Colmado Páramo, en la Monte Tejada con Armando Perdomo, yo estoy parado y hay 2 ó 3 en el murito de entrada de la puerta principal del colmado y ahí había uno que le decían Canita, que después participó en el secuestro del consulado de Venezuela junto con Radhamés Méndez Juárez, pero ese día él tenía un fusil y él estaba fuñendo con el cerrojo del fusil, y yo ¡mira muchacho el carajo!, yo era comandante de él, ¡no fuña con eso, que con las armas no se juega¡, y él, “no que no tiene tiro”, y yo dije ¡eso es lo que tú crees que no tiene tiro!, las arma son muy peligrosas y por eso es que hay muchos accidente, porque el que no sabe de eso cree que a vece lo tiro se agachan en la recámara, y efectivamente, él hizo así y le dio al gatillo y salió un tiro delante de mí, y yo todavía hoy y nunca lo voy a saber por qué no me mató, porque yo estaba frente a frente a él, fueron de los susto que uno pasó en la Revolución.

PDL. ¿No se ha imaginado cual fue la aptitud suya frente a ese subalterno?

EHP. No, no, yo le quité el fusil y le caí a culatazo.


*      Toma de Radio Guarachita

EHP. Peña nos dijo que por favor no habláramos a través de su emisora porque todo el mundo sabía que él era un diligente perredeista, que le iban a volar la emisora que lo hiciera por Radio Mil que su propietario no estaba quemado que era Manuel Pimentel y Manuel Pimentel no tenía militancia ni simpatía por ningún partido político, cogimos hacia allá, yo tenía la llave de Radio Mil y después que estoy al frente digo pero yo no le puedo hacer esto a Manuel después que ha sido tan condescendiente y tan buen patrón conmigo tal como te expliqué, que me había pagado el salario, yo no le podía pagar con él porque yo iba a tener una culpa muy grande si después producto de eso le volaban la emisora, de todos los transmisores, y después me encuentro que ahí mismo al frente estaba Radio Guarachita y entonces después vi a la multitud, le dije a la multitud que vallamos a ocupar a Radio Guarachita, por cierto era mejor para eso mismo, para los fines de nosotros, primero porque era una emisora de más alcance y segundo porque era la que se oía más de los barrios, y fuimos y la ocupamos y acordamos, decidimos que hablaran Amin Abel y Diómedes, subimos pero tuvimos la suerte de todo el trayecto de la manifestación y a la llegada de Radio Guarachita nunca nos encontramos ni con un guardia ni con un policía ni con un norteamericano, la tomamos, se hizo la exhortación para la gente que se lanzaran a la calle, como se hizo porque la ciudad se encendió esa tarde, fruto de esa acción.


*      Se reparten las armas

EHP. Cuando terminó la Revolución vino el reparto de las armas del 14 de Junio y del MPD y precisamente La Marte lo del MPD la quería, fíjese por qué, esa era de los comandos, pero que Otto Morales fue a llevársela a la mala y yo le dije ¡no, a la mala tú no te la lleva!, porque tú eres un hombre igual que yo, y a la mala tú no te la lleva y hubo un enfrentamiento, y no intente llamar porque no sales vivo, aunque ustedes nos maten a nosotros, pero tú no eres más guapo que nosotros, porque él privaba muy guapo, claro por eso está muerto porque cuando tú te pasa de la raya esas son las consecuencias, entonces yo le recomendé, bueno, vete donde Fafa Taveras que era de los jefes del 14 de Junio en eso momento, negocien, nosotros aceptamos que el 14 de Junio tiene más armas que ustedes, porque el MPD nada más tenía dos comandos y el 14 de Junio tenía 20 ó 30 y pico de comandos, y entonces realmente él bajó e hizo una reunión y se acordó el respaldo y todo salió amigablemente.

La Revolución se continuó hasta febrero de 1966, San Carlos fue el único barrio que combatió, que reaccionó a arma en mano frente a la matanza de los estudiante en el Palacio Nacional el 9 de febrero, cuando mataron a Amelia Ricart,  y nosotros tuvimos ocupando a San Carlos tres noches consecutivas hasta que los yanquis se vencieron.

En el Archivo de la Nación usted busca el periódico de la época donde Juan Bosch, en relación a esa acción de nosotros dijo una palabra que nos chocó mucho en esos momentos, dijo “No se puede vivir con el fusil sobre el hombro”. Y ese fue el último episodio de la Revolución


domingo, 12 de junio de 2011

Pedro De León C. entrevista al guerrillero José Daniel Ariza Cabral

Testimonio de Ariza Cabral, José Daniel 


Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 2006-09-11
Investigador: Pedro de León
Proyecto Voces de la Revolución de Abril


*      Critica falta de obras gobierno Juan Bosch/ Golpe de Estado a Juan Bosch

José Daniel Ariza Cabral (JAC). Don Juan empezó a gobernar de una forma poco clara, yo diría que hasta poco práctica frente al pueblo que lo eligió, porque no se empezó nada, no, él lo que estaba haciendo es juntando el dinero que podía llegar a pagar los impuesto, para pagar la deuda externa, para tener libertad de hacer lo que le diera la gana, en vez de irse a Estados Unido se fue a Europa, firmó un contrato, aquel famoso contrato de la OVERSID, que era maravilloso para el país, pero para el país nuestro, no para el imperio, antes de eso,  hubo una campaña, una campaña de comunista, “Yo no creo en Dios“, se ponían a decirlo por la radio, “Dios no existe”, “Comunista, la iglesia está en su contra, si no su totalidad en una gran mayoría”, ese padre Lautio García, me parece que es un intelectual tremendo, jesuita, ese era uno de lo que más lo atacaba, y Juan en una demostración increíble de  los conocimientos que tenía, aun siendo autodidacta lo desafió a que fuera a un debate frente a la televisión, a ese fenómeno, porque hay que saber lo que es un cura de esos, por la escuela que pasa y los maestros que tiene y los conocimientos que tiene y en la televisión Láutico quedó aplastado, eso fue en la campaña, también lo ayudó mucho, bueno, con Juan presidente, de un lado tenía un elemento que venía de fuera con él, un elemento que pusieron a su lado el imperio, la inteligencia y algunos criollos, por ahí andaba Guillermo Gómez también, cerquita de él, observándolo, en pocos meses ya la trama estaba completa para darle el Golpe de Estado, era “Vox Pópuli”, eso lo sabíamos un porcentaje muy alto de la población, al que tenían como cabecilla era a Elías Wessin, era con él y al coronel Alché, de la gente de la iglesia estaba uno que tiene un colegio en Arroyo Hondo, no recuerdo su nombre ahora, y varios más, en ese tiempo fue que la azúcar se disparó, parece que los ingleses y los norteamericanos, los que compran esa materia prima, de algún modo meditaban aumentar la producción, ellos se benefician mucho con eso, y llevaron el precio a un punto que todo el mundo quería sembrar caña, la azúcar se vendía sumamente cara, entonces Don Juan quiso aprovecharse de eso también y le puso un precio tope que el que pasara de ahí iba a ser del estado, ahí le afectaba a los intereses de Romana y de Vicini y de los dueños de Romana (Central Romana), se unieron muchas cosas, se inventaron, hubo militares inquietos, entre ellos, Fernández Domínguez, jovencito, ese grupo de que yo te he hablado, de pariente mío Cabrera Ariza. Habían dos coroneles de ellos pero el oficial, piloto Guarién Cabrera, Ariza y muchos al mando, eran cinco o seis, gentes muy agresivos y muchas de la personas estaban en contra del golpe de estado, eso se lo hicimos saber a Don Juan.

El jefe de seguridad  de Don Juan era Pupito Sánchez, Pupito Sánchez había sido anti Trujillista toda la vida, había estado preso en Nigua, era hermano de la esposa de Homero Hernández Almánzar, que fue el embajador que le renunció a Trujillo, estando representando el país en el Ecuador, a Trujillo le dolió mucho las cosas que le dijo, inclusive trató de matarlo. Y yo pertenecía a ese grupo, yo era íntimo amigo de Homero y de Pupito y de los Cabrera Ariza, también nos juntábamos José Guzmán y un grupo más, y le hicimos saber a Juan Bosch la disposición en que estaban los Cabrera, inclusive ellos llegaron a decir que si Don Juan le daba la orden le llevaban preso a Wessin y al Ché y lo hacían con él lo que ellos quisieran, pero Juan no era partidario de eso, fue pasando el tiempo,  ni la capital, ni los pueblos los integró, ninguna presencia del gobierno de Don Juan, todos los pueblos tienen su necesidades, bueno, pues yo creo que en los 6 meses no le corrigió a nadie ninguna necesidad de nada, no se hizo nada. Lo que quiere decir que ya ellos sabían, el gobierno de Bosch tenía claro lo que estaba pasando, ya estaban las manifestaciones cristianas, Bonillistas en la televisión que no se callaban, en la prensa, toda la prensa, ejemplo, la policía mandó a hacer preso a bonillistas, pero inmediatamente el presidente de la República intervino que no, porque la libertad pública hay que respetarla.

Esos militares a Atila Luna, me parece que era jefe de la aviación, le solicitaron, y él vivía, era secretario de la guerra, le solicitaron a Don Juan que los visitara en la Base de San Isidro, y Don Juan era el presidente de la República, comandante y jefe de las Fuerzas Armadas, no tienen que pedirle nada, él lo que tenía que decir es “usted está loco”, ¿y quiénes son ustedes para decirme a mí que vaya para parte?, vengan ustedes aquí si quieren, al Palacio, o sea, que Don Juan tuvo en sus manos si él hubiera entendido que eso era lo que tenía que hacer, desbaratar el golpe de estado. Tuve hablando con Pupito, que éramos amigo personal, digo; pero ven acá Pupito ¿y qué es lo que pasa?, bueno, yo he hablado varias veces con Don Juan, y Don Juan me preguntó, fueron palabras de Pupito si no me engaña mi memoria, ¿están los americanos participando en eso?, y yo le contesté pero claro que si presidente, si ellos no tuvieran participando en eso estos militares, maestro, no se atreven, cómo entonces, pero si están los americanos en eso ¿Qué puede uno hacer?, me dijo Pupito a mí, ¿será cierto que Fafa está muerto y está muerto Don Juan?. O sea, Don Juan entendía, según Pupito, que si el imperio era quien estaba planificando ese golpe de estado, ese golpe de estado era inevitable, ¿Qué pensaría ese cerebro luminoso?, yo no sé, talvez pensaría que hacerle frente a eso iba a representar una matanza horrible, que hacerle frente a eso a lo mejor significaba sacrificar una gran parte de la juventud dominicana, Juan entendió que era preferible dejar al curso de la historia que se desenvolviera de esa manera, eso es una especulación que hago yo, yo hubiera pensando diferente, yo le hubiera hecho frente inmediatamente. ¿Qué pasó después?, no sabemos, hubo muertos como quiera, porque la historia parece que se alimenta y se desarrolla a base de sangre, hubo muertos, y muchos, consecuencia de ese golpe de estado. El día que se iba a dar ese golpe de estado ya nosotros lo sabíamos, ¿y por qué lo sabíamos?, bueno, porque habían muchos militares que no estaban de acuerdo y nos informaban, ellos pusieron fecha, la fecha se le comunicó a Don Juan y a Manolo también.


*      Situación del país días después del Golpe de Estado

Cuando ya me mejoré salí a la calle, en la calle, yo le puedo decir a usted que había una situación vamos a decir como de tristeza, no había una sola protesta, en ninguna parte, ni aquí ni en ningún sitio del país, contra el Golpe de Estado, nada, todo tranquilo por toda parte, como si el pueblo su hubiera sentido bien. Porque Don Juan Prometió muchas cosas y era verdad que las iba a hacer, pero no llegó a hacer nada.

P D L. ¿No le dio seguimiento a la carretera, a las calles?

J D A. Nada, nada

P D L. Él como conocedor del interior del país que trabajó mucho esas calles, esas avenidas, no tomó medidas para darle seguimiento, aplacar las necesidades de esos pueblos.

J D A. No, no, medidas si, muchas. Indudablemente que tenía las mejores intenciones, pero no había circulación de dinero, nada, todo el mundo estaba como esperando algo, no lo dejaron, si le hubieran dado 10 meses, un año, iba a arrancar y el país seguro que hubiera sido diferente, de eso yo estoy convencido. Entonces vino el Consejo de Estado y la inmediata reacción del 14 de Junio, que ya se había comprometido por boca de Manolo a tomar las armas, uno de los últimos discursos de Manolo, en el parque Independencia, ya había hablado antes de eso, pero eso fue categórico, donde habló de tomar las armas y habló de las rescatadas montañas de Quisqueya, tengo entendido que ya ellos había dado al 14 de Junio varios pasos en ese sentido, de ir a la montaña, porque era una repetición de la guerra de guerrilla de Cuba, de lo que se intentaba, pero la gran diferencia que existía entre el pueblo Cubano y Dominicano sin ese tremendo Partido Comunista que había en Cuba, sin la forma de pensar de los campesinos cubanos y la nuestra, en fin, pero eso era lo que se entendía.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Trelew en la Memoria...a 38 años

La Historia Oral se puede confrontar con documentos como el que sigue: Según una conocida enciclopedia virtual se conoce como La masacre o fusilamientos de Trelew al asesinato de 16 miembros de distintas organizaciones armadas peronistas y de izquierda, presos en el penal de Rawson, capturados tras un intento de fuga y ametrallados posteriormente por marinos dirigidos por el capitán de corbeta Luis Emilio Sosa. En el desarrollo de la noticia se encontrarán con uno de los tantos recuerdos de ese día...


Los sucesos tuvieron lugar en la madrugada del 22 de agosto de 1972, en la Base Aeronaval Almirante Zar, una dependencia de la Armada Argentina próxima a la ciudad de Trelew, provincia del Chubut, en la Patagonia austral. Confrontemos esta definición con el siguiente testimonio de un militante. La entrevista fue realizada para el Archivo Vivir en Dictadura, por adolescentes, y pertenece al Programa de Historia Oral de ORT.
El siguiente es un fragmento del testimonio de nuestro entrevistado:


Trelew en la memoria from Laura benadiba on Vimeo.

domingo, 8 de mayo de 2011

España: ser madre e inmigrante a la vez

Juanjo Robledo
España


Madres y bebés
Son madres latinoamericanas que han tenido que emigrar de sus países, que han visto crecer a sus hijos por internet o que han tenido la fortuna de reencontrarse con ellos después de años de espera.
Este domingo, cuando se celebra el Día de la Madre (o Día de Las Madres) en varios países de América Latina, muchas de ellas lo harán a través del teléfono o del Messenger.
En España, la mayoría de los inmigrantes latinoamericanos son mujeres, algunas madres solteras o separadas, que se han abierto camino para ayudar a sus familiares e hijos.
Estos son algunos casos de madres latinas que viven en Madrid.

"Mi madre vive en Colombia, mi hijo en EE.UU. y yo en España"

Marta Cecilia Pinoco (Colombia), madre de un hijo
Sus afectos están repartidos por el mundo: su familia vive en Colombia, su hijo y su nieta en Estados Unidos y ella en Madrid. El Día de la Madre suele celebrarlo con una triangulación de llamadas y videoconferencias que cruzan el Atlántico.
Marta Cecilia Pinoco





"Mi hijo se fue muy pequeño a Estados Unidos. Para mí fue un golpe muy fuerte que no pude asimilar bien. Se lo comenté a una amiga que estaba en España y me invitó a pasar un mes de vacaciones; ese mes se convirtió en nueve años", detalla Pinoco mientras agrega que intenta verse con su hijo en Colombia porque los visados para Estados Unidos son muy complicados.
"Hace poco estuvimos en Colombia. No conocía a mi nieta y me dio mucho orgullo ver cómo la cuidaba mi hijo: la bañaba, le daba de comer.
Sentí que mi papel de madre soltera, de ser madre y padre a la vez, de alguna manera le había dado esa seguridad".

Durante muchos años, Marta trabajó como camarera hasta que se dedicó de lleno a la costura. Este domingo se reunirá con otras madres inmigrantes para saludar a sus familias a través del teléfono e internet.
"Y a llorar; todas nos pegamos una buena llorada y luego seguimos con nuestras cosas", sonríe.

"No todo en la vida es depender de un hombre"

Ruth Gualpa (Ecuador), madre de tres hijas
"¿Día de la Madre?", exclama Ruth, y luego agrega: "Desde que llegué a España casi no celebro ninguna fiesta, ni Navidad ni mi cumpleaños. Mi vida son mis tres hijas y mi trabajo".
Ruth Gualpa



Emigró hace diez años con su pareja; luego se quedó sola. "Fueron unos meses desquiciantes. En menos de un año logré traer a mis hijas después de muchas horas de trabajo. He crecido en un entorno muy familiar y mis padres siempre me decían que tenía que estar con mis hijas, que la única persona que podía darles todo el cariño que necesitaban era yo. Y tenían razón", comenta.
Ruth trabaja como modista. "Gracias a mi trabajo he podido criarlas. Llevo una vida tranquila; me ha ido bien. Aquí hay menos machismo y eso te ayuda mucho a valorarte como mujer. Te das cuenta que no todo en la vida es depender de un hombre, que nadie es dueño de nadie", señala.
"Mi sueño es regresar a Ecuador y cuidar de mi madre. Hace poco enviudó. He pasado mucho tiempo sin ella y siento que necesito recompensarla", agrega.

"Me llaman mamá o abuelita"

María Vitelma Tovar (Ecuador), madre de cinco hijos
Es como una madre adoptiva de los hijos de los inmigrantes. "Me los traen por la mañana y los recogen por la noche. Los ducho, les pongo la ropa, los llevo al cole. Pasan todo el día conmigo y luego van a dormir con sus padres. Es mi trabajo", comenta.
La idea de regresar a Ecuador está latente pero la frena su edad, 63 años.


"Allá con mi edad no puedo hacer mucho. Aquí me de para pagar mis gastos, la seguridad social. De todas formas estoy ahorrando un dinerito para volver", detalla la mujer mientras recuerda el motivo de su viaje a España: sus cinco hijos.
"Me trajeron después de una operación. No querían que me quedara sola allá. Ahora dos de ellos (de sus hijos) se han regresado por la crisis y porque prefieren educar a sus hijas en Ecuador. Aquí los jóvenes hacen lo que quieren; allá es un ambiente más tranquilo en ese sentido", agrega.
Este domingo tiene dos celebraciones pendientes: las de sus hijos, nueras y nietos y la de sus hijos adoptivos.
"Me llaman mamá o abuelita. Ahora sólo tengo la mitad de los que solía tener. Muchas familias se han regresado", detalla la mujer.

"No hay que estar al lado del otro para que haya cercanía"

Luz Estela Montoya (Colombia), madre de dos hijos
"Con la distancia y los años me he dado cuenta que no es fundamental estar físicamente al lado de otro para que una relación continúe", dice.
Después de no ver a mis dos hijos parecía que nos hubiésemos visto el día anterior. Todo ese tiempo nos hablamos por teléfono, por internet; envíaba cartas, fotos", comenta Luz Estela.
Luz Estela Montoya



Cuando llegó a España apenas controlaba las computadoras pero terminó siendo una experta. "Iba a los locutorios a preguntarle a la gente cómo se utilizaba el Messenger, el Skype. Antes tenía que llamar de teléfonos públicos y recuerdo que en el invierno las manos se me congelaban mientras hablaba con mi familia", detalla.
Luz Estela comenzó a abrirse camino en labores de limpieza mientras se especializaba en actividades socioculturales. Ahora forma parte de la asociación Redepaisas donde desarrolla talleres de masajes para bebés y padres. "Es una forma de potenciar los lazos afectivos ente padres e hijos a través del contacto".
Uno de sus hijos vive con ella en España mientras su hija sigue en Colombia.
"Esta terminando sus estudios y mirando la posibilidad de venir a Madrid. Ahora estamos viviendo una crisis pero España no deja de ser una puerta de entrada a otros muchos países y esa es una posibilidad increíble", agrega.

sábado, 23 de abril de 2011

Testimonio de Suriel de la Cruz, Eleodoro - actividades sindicales 1965

Lugar de entrevista Santo Domingo Este
Fecha de la entrevista 2005-10-05
Investigador: Ángel Encarnación
Proyecto Voces de la Revolución de Abril


  • Actividades sindicales y represión en el gobierno de Donald Read Cabral.

A E. Eleodoro, después que se produce el Golpe de Estado ¿A qué usted se dedica?

E S. Bueno, mire, eso que expreso ahí es una matrícula de un vehículo que yo tenía, que ese fue el vehículo que perdí, chofer todo el tiempo, compré ese carro, lo tenía organizado, luego lo perdí, después para poderlo salvar tuve que coger una manilla de camión, Calié fue a donde yo estaba; ¡mire, usted tiene un comunista trabajando ahí!, y le dijo el administrador; pues si ese es comunista, yo quiero muchos comunistas aquí, porque ese es un hombre que trabaja, después fue el General Marmolejos, que me quería conocer, pero un veterano que trabajaba conmigo allá, me dijo; el General Marmolejos te llamó, cuando tú te presentes, al que hale el pecho… cualquier cosa ya tú sabes, así mismo fue, le puse un gesto militar a x distancia y de aquel pecho nunca le quité la vista, no… que yo vine, yo quería conocerlo, digo; pues conózcame, qué puedo ayudarte; dijo, no, yo no hablo con…, corremos peligro, corremos peligro andando con ellos, entonces ya yo estaba camuflajeado porque no puedo salir quemado en el concho, muchísimos tuvimos nuestro negocito, nos salvamos, hacer otra cosa, eso me pasó a mí.

A E. Eleodoro, hábleme de su vida sindical ¿Cómo comienza su vida sindical?

E S. Comienza, todo tiene un por qué en la vida, los atropellos, uno, vienen los atropellos, la injusticia, entonces, yo dije; bueno, hay que unirse, molestaban demasiado, no nos dejaban trabajar, nos quitaban los carros y nos lo chocaban, le quitábamos la goma para pararlo porque no nos convenía que nos siguieran golpeando, iban a los garajes, entonces, ese señor que ustedes lo dan por serio Donald Read ese hizo muchas barbaries, por eso es que yo dije que todo tiene un por qué en la vida, el obrero participó en el derrocamiento de Donald Read Cabral, es decir, que POASI, a POASI le formaron un sindicato paralelo, de ahí es que vienen los conflictos, a UNACHOSIN le forman un paralelo, aquí nada más había un sindicato en Santiago; Unión de motoristas y UNACHOSIN aquí, o ASOCHOIN, ASOCHOIN y los sindicatos de los muelles; Poasi, Monta Carga, esos sindicatos, pero del área de jardinero, ASOCHOIN, después fue que vino UNACHOSIN, ASOCHOIN (Asociación de Choferes Sindicalizados).

A E. ¿Usted fue de los fundadores de UNACHOSIN, cuáles era los promotores del movimiento de UNACHOSIN, cuáles fueron los primeros dirigentes de UNACHOSIN?

E S. Oh, Gilberto Peña, Bolívar Fernández, ahí, de aquellos que fundaron nada más me recuerdo de esos dos, pero ahí había muchos, pero de los que fundamos a UNACHOSIN; Amadeo Lorenzo, Amadeo Lorenzo, nosotros cogimos lucha, cuando nosotros hacíamos reunión teníamos que hacerla así, clandestina, o si mandábamos un corresponsal teníamos que camuflajearnos para que pudiera llegar, porque nos interceptaban, hasta de noche lo hacían, y ya usted sabe, yo vivía aquí en Los Mina, siempre he vivido aquí en la calle 8 – 48, entonces, en la lucha, dándole seguimiento a los sindicatos de México, organizados, de Venezuela y Puerto Rico, de esos tres países, dándole seguimiento a esos tres países en aquel entonces, porque el pensamiento mío era que si uno se organizaba, formaba un sindicato, o las retiradas iban a ser otra cosa, donde hay un sindicato organizado el miembro no pasa trabajo, y de por vida tiene su vida asegurada.

A E. Eleodoro ¿Cuáles fueron a su juicio los movimientos sociales y políticos que desarrolló UNACHOSIN en esos tiempos?

E S. Bueno, político, se fue a favor del PRD, PRD, porque yo sacaba mi carnet y decía; ah po´ usted es de los buenos, me decían los policías, usted es de los buenos, le decía; sí, yo soy de los buenos. Y social, bueno, afiliado, tenían clínicas, doctores, que uno iba y lo atendían, y cultural, sí, tenían sus talleres, lo que pasa es que muchos supieron administrar pero había buena idea, tenían una bomba, una bomba propia, propia, allá nosotros éramos que echábamos, en vez de echar en otra bomba, allá era que echábamos combustible, pero no se supieron administrar. Paulino de Ezequiel también, Tomás Paulino, cada vez que iba a hacer una reunión me convocaba a mí, cada vez que iba, usted ve esa guagua que hay ahora, esas guaguas que le están dando un servicio al pueblo, la Yumbai, nosotros cogimos lucha para que esa 34-36 actividad pudieran darle servicio al pueblo, mire ahora como está, porque el gobierno de Leonel en la otra época la rechazó, o nos rechazó, tuvimos que hacer huelga de hambre, tuvimos que hacerle vigilia, tuvimos que coger paro, y UNACHOSIN pertenecía con el nombre de Mauricio Báez, UNACHOSIN – Mauricio Báez respaldó esa gestión de esa guagua.


  • Sindicatos y Revolución de Abril.

A E. Eleodoro ¿UNACHOSIN como sindicato estuvo vinculado los movimientos que se hicieron en pro de la vuelta a la constitucionalidad?

E S. Si señor, si, porque yo soy un representante, y habíamos más, y estaba __________ 35-31 Fernández, que teníamos allá abajo en la unión de motoristas, Palo Hincado esquina Canela, ahí estábamos presentes, es decir, que UNACHOSIN hizo su trabajo, y Poasi hizo su trabajo, y el otro hizo su trabajo, los que no hicieron su trabajo son los sindicatos paralelos que nos golpeaban a nosotros, y Papi, un Papi, que se inventaron…, trajeron gentes de Moca, a nosotros también nos hicieron lo mismo, si había alguna conquista hasta mujeres nos conseguían y uno se quedaba en el aire, porque Donald Read dirigió un sindicato aquí, por eso lo derrocamos, y después Balaguer acabó de rematar.

A E. Eleodoro ¿Cuando se produce el estallido del 65, usted aún desempeñaba funciones dirigenciales en el sindicato?

E S. No, miembro, llevábamos 10 niños, nos comunicábamos, y a tal hora, y a tal hora, y a tal hora, y nos comunicábamos, y a tal hora, cuando se daba esa hora nadie salía a la calle, nadie, todo el mundo guardado.

A E. Eleodoro ¿Cuáles sindicalistas a parte de usted, tuvieron participación directa en los hechos de Abril del 65? Me refiero a cuáles dirigentes fueron dirigentes de la constitución por la vuelta a la constitución del 63.

E S. Bueno, ese que yo le digo; Bolívar Fernández, de UNACHOSIN, y el gordo del interior que vinieron a respaldarnos, de Moca, de la Vega, pero yo no me recuerdo.


  • Estallido de la Revolución de Abril

A G. Eleodoro, cuando se produce el estallido del 65, usted aún realizaba operaciones dirigenciales en el sindicato.

E S. No, nos comunicábamos y a tal hora, a tal hora y a tal hora, cuando llegaba esa hora nadie salía a la calle, nadie, todo el mundo guardó.

A G. ¿Cuáles sindicalistas a parte de usted tuvieron participación directa en los hechos de Abril del 65? Me refiero a cuáles diligentes fueron dirigentes de la Revolución, por la vuelta a la constitución del 63.

E S. Bueno, Bolívar Fernández y alguno del interior que vinieron a respaldarnos, de Moca, de la Vega.

A G. Eleodoro, desde el punto de vista militar cuál fue la que usted considera su participación más destacada en el proceso armado de Abril.

E S. En el puente, ahí yo tuve al lado de los militares que caían, en los bombardeos y después hay un señor ahí que hacía unos tanques, brindaba ahí en la Benito González casi equina Santomé, y ahí íbamos, nos quitábamos, desmontábamos camioneta, una caja de tiro y el arma mía que era un fusil rojo que decía constitución, que ningún soldado la tiene esa arma, una arma peligrosa, ligera, rápida, pero en el comando 14 era uno de los mejores armados, porque como yo le dije ahorita que sorprendí a un jeep americano, cuando yo le sobé y le dije ¡alto!, levante la mano, hice prisionero y los compañeros mío querían lincharlo, y yo le dije no, son prisionero de guerra, entonces vino la jefatura, se lo llevaron, entonces las armas del jeep nos quedan a nosotros, y los 14 comandos y yo vamos, entonces los Rana que en ese tiempo no tenían desenvolvimiento de R-15 esa la pasaron a los hombres de rana y las otras que ellos tenían pasaron a lo G-3, la Cristóbal nos pasaron a nosotros. Al comando de nosotros cuando hicimos una demostración, yo no sé si usted lo ha visto por la clínica, una demostración de fuerza, nosotros vestidos de militar y todos, nosotros representamos bien e hicimos una provisión hasta el parque Independencia sin tener que llegar a la calle, a la Avenida Independencia y no metemos al parque Independencia a nivel de túnel, cueva y a todas partes que hicimos en caso de que tuviésemos que retirarnos ya la última batalla en el parque Independencia, porque había una bocina para alante, en el aire, que nos tiraron los americanos, ¡soldados ríndanse, tiren las arma!, ¡soldados ríndanse, tiren las arma!, y nosotros nunca hicimos eso, mejor nos preparamos, por ejemplo, yo que estaba en el número 1, comando 1, tenía muchos conocimientos en esa área porque había trabajado por ahí.

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.

Voltaire

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