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viernes, 19 de agosto de 2011
viernes, 13 de mayo de 2011
Hoy en la historia
1647
Un devastador terremoto destruye casi totalmente la ciudad de Santiago, Chile
A las diez y media de la noche del 13 de mayo de 1647, cuando muchos pobladores ya dormían, un horroroso estrépito sobrecogió a los santiaguinos, y de inmediato comenzó un fortísimo movimiento de tierra. El derrumbe de la ciudad fue iniciado por las torres de las iglesias, a las que pronto siguieron los mismos templos y muchas de las 600 casas de Santiago. Del cerro Santa Lucía se desprendieron grandes peñascos, que causaban aún más pavor entre los sobrevivientes.
Muchos habitantes lograron ganar la calle o los inmensos patios interiores. Otros quedaron encerrados al encajarse las puertas y ventanas. En medio de la confusión, el obispo Villarroel, herido, organizó lo que, dentro de la mentalidad de la época era la primera necesidad: un grupo de clérigos y frailes para ayudar al sacramento de la confesión.
Mientras tanto, en la iglesia de San Agustín, a la imagen de Cristo "halláronle con la corona de espinas en la garganta, como dando a entender que le lastimaba una tan severa sentencia...; conmovido el pueblo con su antigua devoción y este reciente milagro, le trajimos en procesión a la plaza, viniendo descalzos el obispo y los religiosos, con grandes clamores, con muchas lágrimas y universales gemidos". El milagro estriba, no tanto en el hecho de haber caído la corona de espinas hasta el cuello, sino al hecho de que abría resultado imposible volver a subirla hasta la frente del cristo. A partir de este momento, se conocerá a la imagen como el "Cristo de Mayo" o "Señor de la Agonía".
Muchos habitantes lograron ganar la calle o los inmensos patios interiores. Otros quedaron encerrados al encajarse las puertas y ventanas. En medio de la confusión, el obispo Villarroel, herido, organizó lo que, dentro de la mentalidad de la época era la primera necesidad: un grupo de clérigos y frailes para ayudar al sacramento de la confesión.
Mientras tanto, en la iglesia de San Agustín, a la imagen de Cristo "halláronle con la corona de espinas en la garganta, como dando a entender que le lastimaba una tan severa sentencia...; conmovido el pueblo con su antigua devoción y este reciente milagro, le trajimos en procesión a la plaza, viniendo descalzos el obispo y los religiosos, con grandes clamores, con muchas lágrimas y universales gemidos". El milagro estriba, no tanto en el hecho de haber caído la corona de espinas hasta el cuello, sino al hecho de que abría resultado imposible volver a subirla hasta la frente del cristo. A partir de este momento, se conocerá a la imagen como el "Cristo de Mayo" o "Señor de la Agonía".
1981
Disparan contra el Papa Juan Pablo II
El Papa Juan Pablo II recibe un disparo en Roma. Antes de esta tentativa de asesinato, el papa Juan Pablo II era conocido como un ávido viajero que no temía salir en público. Mientras realizaba su audiencia semanal en la plaza San Pedro, el papa recibió dos disparos de Mehmet Ali Agca, miembro de la rama derecha militante de un grupo turco. Algunos sospecharon de un complot soviético, ya que el papa era un ferviente anti-comunista que apoyaba al sindicato Solidaridad de su Polonia nativa. Agca contó a las autoridades que estaba actuando para el servicio de inteligencia búlgaro, el cual actuaba en nombre de la KGB, pero luego se desdijo de esa parte de su confesión. Varios búlgaros y otros tres turcos fueron arrestados, pero todos fueron liberados o absueltos por falta de evidencia. Después de su cirugía, el pontífice permaneció en el hospital por tres semanas, y Agca fue sentenciado a prisión perpetua. Juan Pablo visitó luego a su agresor en la prisión y le ofreció el perdón. Agca fue indultado por Italia en el año 2000 y extraditado a Turquía, donde inició una condena de 10 años de prisión por el asesinato del editor de un diario liberal en 1979.
viernes, 25 de febrero de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
" El que va a la iglesia es porque quiere rezar y Jean Claude Duvalier, conoce esta capilla, que la gobernó por tres lustros."
Por el Dr. Willians De Jesús Salvador
Nació en Puerto Príncipe Haití, el 3 de julio del año 1951, hijo de Madame Simone Ovide y del dictador Doctor en Medicina, Monsieur François Duvalier. Jean - Claude, quien accedió a la presidencia vitalicia en el año 1971, tras la muerte de su padre el Dictador (Papa Doc.). De acuerdo a la constitución del año 1964, fue proclamado presidente vitalicio de la República de Haití.
Tenía apenas 19 años de edad cuando toma las riendas de uno de los países más pobre de América, la sucesión Presidencial tuvo sus contratiempos, sectores enclavados en el poder como la fuerza policial del régimen de su padre los temibles Tontón Macoute, trataron de ser el poder detrás del trono y el joven mandatario creó un cuerpo policial llamados los Leopardos, para contrarrestarlos. En el eje de los dos cuerpos policiales se mantenía la población atemorizada por la actitud antidemocrática y salvaje de ambas.
Su gobierno se caracterizó por luchas internas entre miembros de la dinastía familiar y la influencia de su madre, que gravitaba de manera importante, mientras la economía haitiana marchaba a pasos agigantados hacia la ruina, la corrupción y la represión eran aspectos cardinales de un gobierno que parecía no tener horizontes.
No obstante, hay que admitir, que el Duvalier hijo, realizó denodados esfuerzos para que el país viviera una etapa de estabilidad y desarrollo económico. La ciudad de Puerto Príncipe disfrutaba de seguridad y limpieza, los servicios de energía eléctrica era estable, no habían cortes del alumbrado eléctrico, buen servicio de agua potable y el desempleo experimentó una sensible disminución.
La primera dama Michelle Bennett, una mujer de la élite haitiana, cuestionada por sus gastos en joyas y trajes, fue responsable de la construcción de escuelas y hospitales.
El 7 de febrero de 1986, se produjo la insurrección que puso fin a su gobierno, esto sucedió por el retiro del apoyo económico y militar de los EEUU, y el jefe del ejército, Henri Namphy.
La actual constitución haitiana, no contempla el exilio político, dice: "Que toda persona nacida en territorio de la República de Haití tiene derecho a vivir en su país." Por lo que Duvalier, vivía junto a su familia en Francia en un autoexilio.
Hoy casado con la Madame Veroniquee Roy, regresa a Haití con pasaporte diplomático en medio de una crisis de grandes proporciones, no sólo por el terremoto que hace un año devastó a Puerto Príncipe, sino, la crisis política post electoral, tras la primera vuelta electoral, cuyos resultados cuestionados por los opositores del Presidente René Preval y que se anuncia que terminado el periodo presidencial de este, se única un gobierno interino.
Los analistas políticos internacionales, expresan sorpresa por la llegada del ex hombre duro de Haití, nadie conoce las intenciones de Duvalier, a un amigo político, periodista e intelectual haitiano le llamé ante de escribir estas líneas, me dijo, Jean-Louis,: " El que va a la iglesia es porque quiere rezar y Jean Claude Duvalier, conoce esta capilla, que la gobernó por tres lustros."
El autor es médico y diplomático
Nació en Puerto Príncipe Haití, el 3 de julio del año 1951, hijo de Madame Simone Ovide y del dictador Doctor en Medicina, Monsieur François Duvalier. Jean - Claude, quien accedió a la presidencia vitalicia en el año 1971, tras la muerte de su padre el Dictador (Papa Doc.). De acuerdo a la constitución del año 1964, fue proclamado presidente vitalicio de la República de Haití.
Tenía apenas 19 años de edad cuando toma las riendas de uno de los países más pobre de América, la sucesión Presidencial tuvo sus contratiempos, sectores enclavados en el poder como la fuerza policial del régimen de su padre los temibles Tontón Macoute, trataron de ser el poder detrás del trono y el joven mandatario creó un cuerpo policial llamados los Leopardos, para contrarrestarlos. En el eje de los dos cuerpos policiales se mantenía la población atemorizada por la actitud antidemocrática y salvaje de ambas.
Su gobierno se caracterizó por luchas internas entre miembros de la dinastía familiar y la influencia de su madre, que gravitaba de manera importante, mientras la economía haitiana marchaba a pasos agigantados hacia la ruina, la corrupción y la represión eran aspectos cardinales de un gobierno que parecía no tener horizontes.
No obstante, hay que admitir, que el Duvalier hijo, realizó denodados esfuerzos para que el país viviera una etapa de estabilidad y desarrollo económico. La ciudad de Puerto Príncipe disfrutaba de seguridad y limpieza, los servicios de energía eléctrica era estable, no habían cortes del alumbrado eléctrico, buen servicio de agua potable y el desempleo experimentó una sensible disminución.
La primera dama Michelle Bennett, una mujer de la élite haitiana, cuestionada por sus gastos en joyas y trajes, fue responsable de la construcción de escuelas y hospitales.
El 7 de febrero de 1986, se produjo la insurrección que puso fin a su gobierno, esto sucedió por el retiro del apoyo económico y militar de los EEUU, y el jefe del ejército, Henri Namphy.
La actual constitución haitiana, no contempla el exilio político, dice: "Que toda persona nacida en territorio de la República de Haití tiene derecho a vivir en su país." Por lo que Duvalier, vivía junto a su familia en Francia en un autoexilio.
Hoy casado con la Madame Veroniquee Roy, regresa a Haití con pasaporte diplomático en medio de una crisis de grandes proporciones, no sólo por el terremoto que hace un año devastó a Puerto Príncipe, sino, la crisis política post electoral, tras la primera vuelta electoral, cuyos resultados cuestionados por los opositores del Presidente René Preval y que se anuncia que terminado el periodo presidencial de este, se única un gobierno interino.
Los analistas políticos internacionales, expresan sorpresa por la llegada del ex hombre duro de Haití, nadie conoce las intenciones de Duvalier, a un amigo político, periodista e intelectual haitiano le llamé ante de escribir estas líneas, me dijo, Jean-Louis,: " El que va a la iglesia es porque quiere rezar y Jean Claude Duvalier, conoce esta capilla, que la gobernó por tres lustros."
El autor es médico y diplomático
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45 aniversario del ametrallamiento estudiantil
Por Rafael G. Santana
El 9 de Febrero del 1966 los estudiantes se concentraron frente al Palacio Nacional. Demandaban un aumento del presupuesto a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), desocupación de los planteles, reconocimiento del Movimiento Renovador Unitario y la salida de las tropas de ocupación extranjeras.
Testigo de la historia, porque estuve ahí en mi calidad de Secretario General del Distrito Nacional de la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER), cuando me disponía a ayudar a subir a Romeo Llinàs a un balconcito que había en una casa ocupada y remodelada por la Oficina Supervisora de Obras del Estado, un policía trató de impedir que éste llegara a ese lugar para hablarle a los estudiantes. Hubo un forcejeo, el policía con la culata de su arma empujaba a Llinas; un estudiante desde abajo lanzó un vaso de frío frío color rojo, el policía hace un disparo, se produce en corre corre y se produjo un segundo disparo, iniciándose de esa manera un ametrallamiento cerrado desde dentro del Palacio Nacional, la calle doctor Báez y la calle Danae, donde están las oficinas de la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI)
Los llantos de las jóvenes eran ahogados por los disparos.
En medio de los tiros se escucha la voz de un oficial decir: Cese al fuego, cese al fuego!!. Cansado de dar la orden que no era obedecida repitió... Coño, cese al fuego, cese al fuego!!. Y se retiró buscando la escalinata del Palacio Nacional.
Los resultados: En el acto cayeron asesinados los estudiantes Antonio Santos Méndez, Miguel Tolentino, Luís Jiménez Mella. Recibieron heridas graves las estudiantes Altagracia Amelia Ricart Calventi, Brunilda Amaral y Antonio Pérez (Tony).
El14 de marzo muere en San Antonio, Texas, Amelia Ricart, mientras que Amaral y Martínez sobrevivieron quedando en sillas de ruedas como ejemplos vivientes de esta masacre.
Estudiantes heridos: Freddy Antonio Cruz, José Ramón Casimiro, Griselda Zorrilla, Miguel Núñez, Juan Castro, José María de la Cruz, Víctor Ramírez, Jaime Tomás Estrella, Cipriàn de Jesús Báez, Modesto guzmán Castro, José Javier Solís, Vinicio García, José Zabala, William Pérez, Ernesto Caamaño, Roberto Ramírez y Evita Germàn.
Este 45 aniversario a las 10 de la mañana frente al Palacio Nacional se reunirán los ex dirigentes estudiantiles sobrevivientes de la Unión de Estudiantes Revolucionarios, Juventud Revolucionaria Social Cristiana (JRC), Grupo Fragua, Bloque Revolucionario Cristiano (BRUC) y Juventud Radical Revolucionaria.
Luego de el acto protocolar se colocará una corona de flores en la pared del edificio de la Oficina Supervisora de Obras del Estado y desde allí se llegará caminado al cementerio de la avenida Independencia, donde está enterrada Amelia Ricart Calventi
En la tarde en el liceo experimental Altagracia Amelia Ricart Calventi se hará un acto para recordarla y con ella a todos los caídos.
Lo único que se puede decir es que a pesar de haber pasado 11 gobiernos no se han cumplido los objetivos del Movimiento Renovador Unitario. La UASD no recuerda como se debe a los caídos y haciendo acopio de una política del olvido en el liceo experimental, algunos de sus profesores hostigan la celebración de ese dìa.
Que bárbaros y que ingratos porque si no hubiese sido por el 9 de febrero de 1966 ese liceo no existiera ni mucho menos la UASD fuera una universidad abierta y plural donde los pobres pueden educarse. Antes del 9 de febrero de 1966 en la UASD tenían derecho a educarse los hijos de papi y mami o los allegados al régimen del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina.
Recuérdese que existía la Guardia Universitaria comandada por el entonces bachiller Leonardo Matos Berrido, el homicida de la pelota profesional.
Es bueno recordar para que no se repita como se deja constancia en un afiche del 40 aniversario del ametrallamiento.
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sábado, 18 de diciembre de 2010
ESTALLIDO GUERRA DE ABRIL 1965. Testimonios - parte 5
Testimonio de Hernando Ramírez, Miguel Ángel
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 06-10-2006
Investigadores: Jesús Díaz y Ponssy Alexis Javier
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
- Reunión de los oficiales Constitucionalistas en la Embajada de los EE.UU. (Sto. Dgo. 1965-04-27)
Hernando Ramírez, Miguel Ángel (HR). Yo bajé al Palacio Nacional, me quité el suero (estuvo en tratamiento médico por quebrando de salud), bajé en mi carro al Palacio Nacional, cuando estoy en las afueras,…el Capitán, el Coronel Veras, creo que era de esos, que él no recordaba eso, pero fue cierto, estaba afuera, me dijo: “Coronel, aquí no hay nadie”, se refería al Palacio Nacional, todos están en la Embajada Americana, yo le dije: “¿y haciendo qué?”, entonces él dijo: “Yo no sé”.
Desde ahí yo me dirigí a la Embajada Americana, no a asilarme ni a buscar a nadie, sino a ver qué pasaba con lo que se me había dicho, de que la gente nuestra estaba allá, ha habido confusión en cuanto algunas gentes, que unos han dicho que Caamaño fue el primero, que Molina Ureña fue el primero, lo que yo sí sé es que cuando yo fui del Palacio Nacional, cuando bajé no había nadie, cuando fui a la Embajada Americana, yo no era el jefe del movimiento, pero era parte del movimiento, porque no había la costumbre “Quítate tú para ponerme yo”, de ahí, personas que han tenido algunas diferencias, entre los mismos constitucionalistas, sobre acontecimientos que han sucedido posterior a guerrillas y a esas cosas donde uno camina, entonces hay una especie de confusión, todo el mundo dice una cosa, yo vi al Coronel Caamaño, aunque Claudio ha dicho que yo estaba allá, yo digo que no, que Caamaño llegó primero, aunque no estaba en un principio, otros, yo no sé cómo fue a parar por ese un asunto entre el Dr. Molina Ureña y el coronel Caamaño, que pasaron cosas que no estaban en mi alcance saber quién de ellos fue que produjo la situación de irse a la Embajada Americana dizque a tomar una conversación para parar el baño de sangre que estaba habiendo en el puente, no sé realmente de quien fue la decisión, lo que sí sé es, que todos estuvimos en la Embajada Americana, en un momento en que llegó el Embajador Americano, estaba en Estados Unidos cuando se produjo ese movimiento, entonces él llegó a la Embajada, y después de unas conversaciones, recuerdo que alguien dijo ahí, de que tenía en conocimiento de que en la Romana habían unos movimientos contra el Central Romana y esas cosas y que había un desorden allá, o sea, a mí me interesaba saber si realmente, para consumo mío, no para consumo del Embajador, que a la vez iba a saber lo que estaba pasando.
Claudio Caamaño ha dicho, que yo estaba llamando al Mayor de la Romana para decirle que no entregara armas cualquier cosa, eso es completamente incierto, yo conversé, cuando me dijeron “usted quiere conversar un Mayor allá a ver qué es lo que sucede”, yo dije: “¿Cuál es la situación ahí?”, entonces él me dijo, no aquí esta tranquilo, aquí no hay nada, ni le dije a el que entregara armas, ni que recibiera, ni nada yo no se Claudio Caamaño por diferencias que tiene ahora con Lachapelle y con Montes Arache, yo soy amigo de todos, pero no se a que viene que yo tenga que defender a los otros y a él no, yo estoy diciendo lo que hubo, lo que fue, la actitud de Caamaño y lo que fue, que fue muy valiente no se puede borrar por ninguna circunstancia diferencias que haya de criterios entre lo que pasó entre Caamaño, Montes Arache y Lachapelle, yo la desconozco pero hay un affaire entre ellos y Claudio Caamaño las tiene contra mí, porque él cree que el único macho del país es él, y así lo dijo en una entrevista que le hizo, en un libro que escribió Víctor Gómez Bergés, lo dijo en un testimonio que ofrecí, pero es que él se apasiona , él quiere involucrar a todo el mundo en eso, él hizo un buen papel, pero él no fue, el papel de Claudio Caamaño no se asemeja en algo que yo hice en ningún momento, él era un ayudante de Caamaño y nada más, nada más tuvo un papel, pero no fue más preponderante que el que yo jugué, tampoco quiero establecer comparaciones, pero sí llegar a la conclusión de que, volver a retomar el punto de decirle al Embajador cuando él llegó, él le dice al Embajador: “Mire, si usted cree que las Fuerzas Armadas nuestras constitucionales están derrotadas, están derrotadas, usted está equivocado, me hizo lo que ya estaban en la nación, lo que le había dicho, que en el Centro de Enseñanza, lo que había era política en estos momentos, con Wessin a la cabeza, que esos eran unos civiles vestidos de militar , ambiciosos, corruptos, sin entrenamiento, porque cuando yo sí estuve ahí como jefe, como subdirector y luego como director, sí se trabajaba y sí eran disciplinadas y capacitadas las tropas, eso se perdió cuando Wessin llegó ahí y lo que había era, creo que decía ahorita la palabra, un chernaje, que yo la interpreto esa palabra como una cosa sin… a lo loco , un desorden ,una fiesta permanente un… una ambición y una corrupción, que yo no creo que ni García Márquez tenga la capacidad con todo su talento, poder creativo de describir la maldad y la ambición y la bajeza de esa gente que nos combatieron a nosotros, entonces él dijo, cuando yo le dije que ellos no están para ir para eso: “Ah bueno, pues sigan combatiendo, entonces también, me secundó entonces el Coronel con el puño en frente, cerca de una pared, en esta forma se golpeaba su frente con el puño y la pared diciendo que esto era una vergüenza y que el Embajador estaba equivocado y que ellos irían a defender la patria, que no iban a vencer, de ahí yo fui primero…
Creo que fue con… con Espaillat Nanita, ahora no lo recuerdo, fue a la casa de él, hubo una reunión ahí muy breve, ya…
Jesús Díaz (JD). ¿Quienes se reunieron ahí?
HR. No lo recuerdo exactamente, pero creo que estaba Espaillat Nanita y el grupo de civiles que estaban en la Embajada, creo que estuvo… que tenía escrito cosas que no son ciertas y yo me fui a donde mi suegra, en Ciudad Nueva, donde inclusive había un comando, que fue en la …Arzobispo Portes, no la otra que le sigue abajo, José Gabriel García 89, ahí vivía mi suegra y yo me fui a arroparme ahí , entonces yo le había ordenado al Coronel, al capitán Lachapelle, que se lo había dejado al coronel Caamaño, previendo lo que podía pasar, le dije: “quiero ver al Coronel antes de irme”
Testimonio de Hungría, José
Lugar de entrevista Santo Domingo (AGN)
Fecha de la entrevista 29-09-2006
Investigador: Jesús Díaz
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
Estallido de la Revolución de Abril: Acciones en San Juan de la Maguana (San Juan 24-04-1965)
José Hungría (JH.) Me percato de esto en San Juan de la Maguana y estaba escuchando a Tribuna Democrática, y cuando escuchaba Tribuna Democrática, en vez de poner el himno del PRD, lo que salió fue el himno de la Marcellesa, lo recuerdo como ahora, tocaba el himno de la Marsellesa, acabó y volvieron a repetirlo, José Francisco Peña Gómez, lo hizo efectivamente fue para comunicarle al pueblo, que en el Campamento del kilómetro 28, si mal no recuerdo, había en ese Campamento un levantamiento militar, que lo encabezaba el Capitán Mario Peña Taveras, y que en su accionar había hecho preso al Jefe de Estado Mayor del Ejército y a su jefe, y que había puesto en libertad al Coronel Hernando Ramírez, a Álvarez Holguín, a Jovanny Gutiérrez, un paquete de coroneles constitucionalistas que estaban complotando y que los había puesto en libertad y que se habían sublevado ahí.
…nosotros tomamos en mi pueblo la vanguardia de la resistencia, nos ponemos en contacto con el señor Ernesto Rodríguez y a escondidas, o sea, tuvimos que escondernos, ir al clandestinaje toda la noche. El domingo por la mañana se apareció el señor Mario Viña Betances, acompañado del señor Hermógenes de la Cruz y me invitaron a que lo acompañara y nos trasladamos a Juan de Herrera, por donde está el Corral de los Indios, no había comunicación, las emisoras estaban suspendidas, y en Juan de Herrera colocamos el vehículo debajo de en un cable de alta tensión, le levantamos las antenas, y eso posibilitó que escucháramos informaciones desde Santiago, de las emisoras del Cibao, y ya, más o menos las nueve de la mañana, nueve y media (25 de abril) venía la información de que el Triunvirato había sido derrocado, que Donald Read Cabral estaba prisionero, y que las fuerzas constitucionalistas habían tomado el Palacio Nacional, esas eran las informaciones que pudimos manejar, captar ahí, a través del radio del vehículo del Señor Mario Viña Betances.
Decidimos trasladarnos a la ciudad otra vez, a San Juan de la Maguana, y cuando vamos entrando a la ciudad, no sé si fue Mario Viña o Hermógenes, no recuerdo cuál de los dos, pero uno de ellos me dijo: ¿Y qué tú vas a hacer? Entonces yo le dije: llévame a tal sitio, me llevaron ahí. Le digo: trasládame a otro sitio más y así hice tres o cuatro sitios, que le pedí. Me llevaron, hablé con compañeros del 14 de Junio, le dije de mi propósito, los invité que me acompañaran y ya en ese momento le pido que me lleven a Radio San Juan, que era la emisora principal y creo que era la única en ese momento, que la gerenciaba el Doctor Luís Pelayo González, cuando llego a la emisora, le digo al locutor Rafael Duval Díaz, que yo me iba a dirigir al pueblo, él era perredeista y yo lo sabía, y estuvo de acuerdo, pero para cubrirse en salud, me dijo que él quería que yo le permitiera comunicarse con el Doctor Pelayo González, para que diera su anuencia, y yo le dije que sí, que lo hiciera, pero que la emisora estaba tomada, o sea, que yo iba a usar la emisora de toda manera, entonces el Doctor Pelayo González asistió, estuvo de acuerdo y comenzó a transmitirse por la emisora, de que yo me iba a dirigir al pueblo, no pasaron 10 minutos de comenzarse a hacer ese anuncio, cuando se apareció Monseñor Tomás Reilly, Arzobispo, Obispo de la Diócesis de San Juan de la Maguana y que había participado en la lucha contra Trujillo, yo estuve preso en la cárcel “La Cuarenta” casualmente, sindicado, por decir, como la persona que hacía las coordinaciones de las reuniones conspirativas del Arzobispo, del Obispo Monseñor Reilly, entonces, cuando él se aparece en la emisora, me invita a que le diga lo que yo voy a decir, entonces yo me revelo, le digo que no, que cómo se le ocurría eso, que él sabía que yo había luchado por la libertad de mi país y que jamás yo me iba a someter a que él me cerciorara, que se sentara ahí y que escuchara, entonces él me decía que tenía el temor de que yo agitara la masa, le dije: no señor, yo no voy a hacer eso. ¡Pues tese tranquilo! ¡Siéntese! Y se sentó, pues nos llegó el momento de yo dirigirme al pueblo, me dieron los micrófonos y cuando iba más o menos a mitad del discurso, sucedieron dos cosas, se apareció el señor Ernesto Rodríguez, que era el Presidente de la juventud del PRD, a la emisora, y también apareció el Primer Teniente, Médico Odontólogo Emilio Artec Canarda, que era a la razón, el médico dentista del ejército, con un documento firmado por el Coronel Juan Esteban Pérez Guillén, donde le comunicaba al país y al pueblo de San Juan de la Maguana, que la tercera Brigada se adhería a la lucha de los constitucionalistas, ese documento yo lo leí, y sé que mandaron al Doctor Artec Canarda, quien después fue Diputado por el PRD, pues bien, en esa situación leo, como dije, el comunicado que firmaba el Coronel Juan Esteban Pérez Guillén, adhiriéndose a los constitucionalistas, adhiriendo la tercera brigada.
Desde ahí, desde ese momento me retiro, pero se produjo un enfrentamiento con el Obispo Reilly, Mario Viña Betances y Hermógenes de la Cruz, recuerdo que cuando salía de la emisora, Mario Viña Betances le hacía señalamientos y acusaciones duras a Monseñor, de agentes de la CIA, representante del gobierno norteamericano, en fin, cosas de esa naturaleza, y eso se propagó rápidamente en el pueblo y eso dio pie a la unidad de la Fuerza Reaccionaria, e inmediatamente, en la tarde se provocó una reunión en el departamento de Boy Scout, en San Juan de la Maguana y donde estaba el representante del Ejército y de la Policía, y allí lo instigaban a tomar acciones represivas contra las Fuerzas que se unían al Movimiento Constitucionalista.
Pues bien, en esa situación me tuve que trasladar a Elías Piña, al Cercado de las Matas de Farfán, a todos esos pueblos donde el 14 de Junio tenía representación y el PRD y comunicarles la situación en que estábamos embarcados, informarles que la revolución había triunfado, que tenía enemigos poderosos que conspiraban contra su desarrollo y que había que estar vigilante a los movimientos de esas fuerzas y en lo posible y en la capacidad que pudiéramos responderlo, ese fue mi accionar.
Jesús Díaz (JD.) ¿De qué fecha estamos hablando?
JH. Eso es al otro día, eso fue el 25, domingo, que se desarrollan todos esos acontecimientos, el lunes se abortaron las masas en el Parque Central, en el Francisco del Rosario Sánchez pidiendo participar en los acontecimientos, querían venir a la capital, yo mantenía la tesis de que no, que había que mantenerse en la ciudad unidos y que esas fuerzas, si se aglomeraban en la capital, lo que le iban a producir era poco margen de obra de movimiento a los constitucionalistas, porque ellos sabían que no había ni la cantidad de armas, pero un movimiento así, en ese inicio, el abastecimiento le iba a ser muy difícil, entonces yo mantenía la tesis de que esas fuerzas debían mantenerse en San Juan. Ya el lunes o el martes apareció uno de esos que son atronados, y cogió y tiró una arenga, el fin fue, que subió en tres camiones toda la masa que había ahí, todo el pueblo, y salió hacia la capital, bueno, fueron detenidas.
JD. ¿Eso es el mismo 25?
JH. No, como el 27, todavía debo señalar que el 14 de Junio no participa en la Revolución, habíamos miembros aislados, que por nuestra cuenta habíamos desobedecido a la dirigencia máxima, o sea, solamente los que tenían conocimientos, como Oscar Santana, que aparece por la relación que tenía con su padre Isidro Santana, que era un conspirador junto con el Doctor Peña Gómez, lo era este señor, Contreras, Genedón Contreras, Sucre Féliz, en fin, pertenecían a ese grupo, que eran conspiradores directo con Peña Gómez, por eso Oscar Santana es de los primeros del 14 de Junio que desobedecen la dirección máxima, y actúa aquí en la capital y yo allá, en San Juan de la Maguana. Bueno, pues de ese grupo que salió en los camiones, una gran parte fue hecho preso, otro huyó despavorido, que todavía no han vuelto muchos, hicieron familias por esos pueblos, por donde se quedaron, entonces yo me quedo en San Juan y sigo organizando la Resistencia.
JD. ¿Ninguno de ellos pudo llegar a la capital?
JH. ¿De ellos? Pudo ser que alguien llegara, no puedo asegurar, inclusive, un hermano de Alejandro Deñó Suero, que ese es “Chivú”, el comandante Chivú es quien lo detiene, que era Primer o Segundo Teniente en la Fortaleza de San Cristóbal, ese es el que dirigía en la operación contra ese grupo que se va a unir a los constitucionalistas aquí en la capital, pero con la fuerza o lo poco que quedó, nosotros comenzamos a trabajar clandestinamente, e informamos a la capital, de que estábamos en la actitud de resistir con las armas, cualquier acción de las fuerzas contrarias a las de la Revolución y le pedimos pertrecho, armas y un día se apareció Pedro Ciprián Rodríguez Suberví Alias “Popo”, primo hermano de Rafael Suberví Bonilla, en un vehículo de Obras Públicas, una camioneta Ford, en los interiores de la puerta, que eran unas puertas bastante grandes, llenas de armas en la camioneta, todas las armas que pusieron ahí se trajeron, y cuando él me comunica que tiene todas esas armas, que buscamos la forma de descargar la camioneta y nos trasladamos a la sección de Mogollón, busqué al señor Ernesto Rodríguez, que eran hermanos de padre coincidencialmente y me acompañó junto con el señor Pedro Ciprián Rodríguez Suberví (Popo), descargamos la camioneta Ford, que tenía unas iniciales de la Secretaría de Obras Públicas, me recuerdo que era color crema y esas armas las trasladamos a un cabaret que estaba cerrado, o sea, que no estaba activo, y tenía habitaciones, departamentos que facilitaban el escondite de esas armas y las escondimos ahí cerca de un sitio que le dicen Tenguerengue, así le decían al Cabaret “Cabaret Tenguerengue”, el señor Gregorio Rodríguez, padre de Pedro Ciprián Rodríguez Suberví y de Ernesto Rodríguez, ahí las escondimos, o sea, las desmontamos en Mogollón. Bueno, nos quedamos ahí a la espera de que se iban a enviar más armas y efectivamente, un día tengo la información, que el señor Pedro Ciprián Rodríguez Suberví (Popo), había sido hecho preso junto a Jorge Eyaime de los Santos, persona que tuvo preso conmigo en La 40 y en la Victoria en la lucha anti-Trujillista y amigos mío y vecinos que se aparecieron en un carro, porque el señor Jorge Eyaime de los Santos, era vendedor de la Casa Cerame y ese carro que era un Chevrolet de dos puertas estaba preparado para guardar dinero y mercancía en caso de que fuera asaltado porque transportaba cantidad de dinero de los cobros que hacía la Casa Cerame en la Región del Sur y no sé qué otras regiones más, en fin que el carro tenía un sobre piso y ahí venían las armas, el carro fue hecho preso junto con Jorge Eyaime y Popo como dije anteriormente, entonces permanecieron presos, eso fue viernes para sábado, pasó el sábado, a Popo lo despacharon, pero el señor Jorge Eyaime lo mantuvieron detenido, yo pasaba en forma sigilosa y un poco oscuro por donde estaba el patio de la policía, que era donde estaba parqueado ese vehículo y me percataba de que el vehículo estaba ahí y por eso más o menos tenía un control simple de las acciones de la policía y de la situación de preso Jorge Eyaime.
JD. ¿Porque no lo habían descubierto?
JH. Todavía no me doy cuenta de eso, es a la permanencia del vehículo ahí, es que yo me doy cuenta, o sea, concluyo o especulo, de que ellos no habían descubierto las armas en el carro, lunes o martes, que todavía el carro permanece detenido y Jorge Eyaime, me ingenio esta idea de buscar unos amigos que eran del Señor Salín Eyaime, padre de Jorge Eyaime, que era diputado de Unión Cívica, muy amigo y vecino de la policía y del Coronel, que si mal no recuerdo, era Isidoro de los Santos Brito, que murió en estos días, y a esos amigos yo le llevé la idea de que el señor Salín Eyaime, era un desconsiderado, una persona de poco afecto como padre hacia su hijo, porque teniendo las relaciones políticas y afectivas del Coronel, no había diligenciado la salida de su hijo, siendo esto, que yo entendía posible, pues esos señores amigos, se motivaron y se dirigieron donde Salín Eyaime y le expresaron lo que yo le había dicho, sin decirle que había sido yo, yo me puse al acecho de la reacción de mi maniobra y vi al señor Salín Eyaime, que pasó al cuartel de la policía e inmediatamente preparé un pequeño comando, para que si entregaban el vehículo pues desactivarlo de las armas, y efectivamente, hora y media más tarde, el carro lo estaban entregando y soltando a Jorge Eyaime y cuando él llegó a su casa con el vehículo, ahí mismo yo mandé una persona para que él le entregara la llave del vehículo, para desactivar las armas, él entregó la llave, nos llevamos el vehículo hacia la finca del señor Niño Oviedo, que la gerenciaba su hijo Fernando Oviedo, quien hace poco era Síndico de la Común de San Juan de la Maguana y ahí desactivamos el vehículo, le sacamos las armas y se lo entregamos al señor Jorge Eyaime para que se dirigiera aquí a Santo Domingo y hacia la empresa, que era la propietaria del carro, esa operación tuvo éxito, porque la hicimos con una rapidez que no le dimos tiempo a los servicios de inteligencia a prepararse, a hacer los aprestos para seguir el carro, fue una cosa relampagueante, o sea, que cuando vinieron a reaccionar los Servicios de Inteligencia, ya el carro estaba desactivado.
JD. ¿Pero se llegaron a enterar de que en el vehículo había armas?
JH. No, no, la Fuerza Militar no, después es que ellos se dan cuenta, después sí viene la reacción, la reacción viene cuando yo encabezo el primer levantamiento, que se produce en la Revolución del primer levantamiento armado, que culminó con el asalto al Cuartel de Sabaneta, en San Juan de la Maguana, que es por donde está la Presa de Sabaneta.
JD. ¿Asaltaron ese cuartel?
JH. Asaltamos ese cuartel, lo tomamos sin tirar un tiro, pero se produjeron ya dentro del cuartel el incidente que no estaba previsto, entre compañeros y los guardias, que rompió el control de la acción y por lo cual, yo tuve que ordenarle retirada a mis compañeros combatientes, esa acción fui yo que la comandé.
JD. ¿Abandonaron entonces el cuartel?
JH. Si.
JD. ¿Pero se lo devolvieron a los soldados?
JH. No, porque ellos estaban fuera del cuartel, lo que nosotros dejamos fue el espacio del cuartel, porque ellos comenzaron a dispararnos y la función de nosotros no era fajarnos a tiro, era tomarlo y usarlo como rehén y hacer que su compañero fuera en su auxilio, y entonces preparar un acción donde nosotros quedáramos con el control del cuartel y la mayor cantidad de armas, para entonces continuar la lucha, ya nuestros propósitos no eran posibles, porque nos retiramos.
JD. ¿Qué acción fue que se produjo, que los llevó a tomar la decisión de retirarse?
JH. Oh, un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, de compañeros nuestros con los guardias, compañeros que desobedecieron las órdenes, no cumplieron las órdenes, se pasaron del sitio donde debían estar y eso trajo enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre los militares y se armó un caos, los guardias aprovecharon la circunstancia y escaparon hacia el monte y desde allá comenzaron a dispararnos hacia el cuartel, o sea, que nosotros quedamos en posición, ahora la posición que nosotros debíamos tener, la han ocupado los guardias y son los que entonces nos están atacando.
JD. ¿Cuando ustedes penetran, toman el cuartel, no recogen las armas?
JH. No hubo tiempo, porque nosotros entramos sin los guardias darse cuenta, nosotros entramos disfrazados, entró un grupo pequeño de dos personas, dos personas entraron al cuartel y nosotros nos íbamos a quedar rodeando el cuartel y dando voces de que éramos una fuerza poderosa y que teníamos el dominio militar del cuartel, pero no ocurrió así, cuando penetraron, penetró principalmente un compañero que ya yo dos o tres veces le había dicho que se quedara atrás en la retaguardia, pero era muy nervioso y cuando caminábamos un trecho ya él iba en la vanguardia y yo tenía que parar el movimiento, el avance de las tropas y volverle a recomendar que volviera a su sitio, pero que va, yo me daba cuenta que era una persona muy nerviosa y no tenía control de su estado emocional.
JD. ¿Por dónde ustedes suben?
JH. Nosotros entramos precisamente, las armas estaban en la finca de Niño Oviedo, que eso está en un sitio que le dicen Mogollón, ahí en ese intermedio está la finca, que está como a cinco o seis kilómetros del pueblo y desde ahí partimos hacia los predios de la carretera de Juan de Herrera, por el monte, y tomamos, entonces esa parte donde le dicen Río Arriba del Norte, la Parte Sabaneta, que por ahí es que nace Río San Juan.
Testimonio de López, Aníbal
Lugar de entrevista Pedro Brand, Santo Domingo
Fecha de la entrevista 11-04-2007
Investigador: Pedro de León C.
Proyecto: Voces de la Guerra de Abril
Encuentro con Montes Arache
Aníbal López (AL.) El 26 en la noche (abril 1965) tomamos a la Marina y los Hombres Rana pasaron en dos remolcadores que ellos tomaron militarmente, lo tomaron y pasaron de este lado, hacia donde Montes Arache fue el encuentro y nosotros con ellos, donde está el comando que era el Puerto de Santo Domingo, ahí tomamos el Puerto y nos juntamos todos, y ahí ya Montes Arache, ya comienza Montes Arache a lo que se llama un líder militar, porque cuando estalla la guerra, estábamos limitados y además sucede, que tenía su tropa y Montes Arache era de la Marina y prácticamente los barcos que estaban con nosotros, apoyando el movimiento, algunos de ellos se fueron a Puerto Rico, por ejemplo, la Fragata Mella y algunos barcos emigraron hacia fuera y algunos también se integraron, pero no con tropas, algunos oficiales de la Marina. Entonces, el único oficial de la Marina que se integra con tropas es precisamente el Coronel Montes Arache, porque en verdad él nos dirigía y nosotros prácticamente hicimos un líder militar, eso fue el Coronel Montes Arache.
Testimonio de Lozano González, Manuel
Lugar de entrevista: Nizaíto, San José de Ocoa
Fecha de la entrevista 17-02-2007
Investigador: Pedro De León C.
Proyecto: Voces de la Guerra de Abril
Manuel Lozano González (MLG.) Resulta que estalló la Revolución, y muchos Marinos, ya no había transporte, no querían coger el malecón y entonces subíamos por la Independencia, que pasaba frente a Radio Patrulla, para reportarse, para llegar a la Base como fuera, a su Base Naval, y cuando pasaban, que le preguntaban por qué iban vestidos de civil, ellos decían que no, que eran militares, que eran de la Marina de Guerra ¡No, tránquelo mientras se averigua! Y los fueron trancando en un cuartito que estaba vacío, al lado del Departamento Médico. El Departamento Médico y Odontológico estaba en el mismo salón, y el de al lado, algunas veces lo utilizaban como una especie de venta de cosas, de refresco, de dulce, pero estaba vacío, entonces los fueron metiendo ahí, como detenidos en lo que se investigaba, porque resultaban sospechosos y ya la Revolución había estallado.
Fue entonces cuando vino el anuncio de que se iba a tomar a Radio Patrulla, entonces Radio Patrulla tenía una pared muy alta, debía tener más de ocho o nueve pie de altura, rodeada, Radio Patrulla, entonces se rodeó con militares armados, todas las paredes de Radio Patrulla, y hubo un momento de mucha tensión, ha sonado un tiro, pusieron un sargento a cuidar los presuntos presos que estaban ahí, que eran marinos y que no andaban en nada malo, que son gentes que querían reportarse a su lugar de trabajo, y el tipo los ametralló a todos, y murieron 47 personas, a mí me tocó…(se compunge), todavía, es difícil, fue duro ese momento, déme un momentito…, en ese momento nosotros mandamos a buscar todo lo de Radio Patrulla, para llevarlos para el Marión, los que estaban vivo, los que estaban gritando, los que estaban ahí preso, yo me recuerdo que los metíamos en el baúl de los carros de Radio Patrulla, pues los trasladamos a todos, y recuerdo que el conteo final fue 47 muertos, creo recordar que fueron 47 muertos entre los heridos que murieron en el hospital y los que murieron en ese acto.
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ESTALLIDO GUERRA DE ABRIL 1965. Testimonios - parte 1
Testimonio de Alba Marte, Andrés José
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 23-02-2007
Investigador: Pedro de León C.
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
Andrés José Alba Marte (AJA.) Entonces luego, para la Revolución de Abril, nosotros teníamos contactos con el 14 de Junio, que el 20, en el Ensanche Luperón, en la Albert Thomas esquina 37 Este, nos reuníamos a esperar, el 20 no se pudo, no sé si el contacto lo puedo decir, el nombre del contacto.
Pedro De León C. (PDL.) Sí, cómo no.
AJA. Osvaldo Vázquez, que está todavía activo, él da testimonio de que nosotros nos reuníamos el 20, ¡ah no, que no se dejó!, el 21, ¡ah no, que no!, que Peña Tavárez era qué se yo que, o sea, nosotros hicimos como cuatro vigilia esperando el Golpe de Estado, cuando el 24 [de abril de 1965] oímos la arenga del Doctor Peña Gómez por Radio Santo Domingo, como que eso fue un letargo del que la gente se despertó, las armas las repartieron los que estaban más cerca.
Testimonio de Báez Pérez, Rafael (Cocuyo)
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 24-04-2007
Investigador: Pastor de la Rosa
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
Rafael Báez Pérez (Cocuyo.) Pero ya el 24, a la una, que estamos en una reunión en que yo estoy, me recuerdo que se estaba ahí en la 30 de Marzo, de la Comisión de Organización del Distrito Nacional del 14 de Junio, yo era el responsable de esa comisión y estábamos todavía dilucidando un poco el problema de las causas del fracaso de la Insurrección (noviembre y diciembre del 1963), y además, estábamos informando sobre esa posible conspiración que se estaba desarrollando en el país y que se discutió en el Comité Central, tres o cuatro días antes.
El 24 de Abril estaba el Golpe dado y cuando nosotros estamos en esa reunión viendo y analizando el pasado, informando sobre esa conspiración, va y se nos avisa en que ya hay un Golpe de Estado establecido, anunciado por la radio y la televisión dominicana, entonces, ya ahí se paró la reunión y se pararon los canales, ya había un estado especial, ya había un estado especial en el país y eso nos obligó a desplazarnos inmediatamente para Ciudad Nueva, para buscar los demás miembros de la Dirección y ponernos a tono con la gestación que se estaba, se convocó de inmediato una reunión, una reunión que se hizo en la casa, en la misma tarde, en la casa del Ingeniero Toñito Johnson, ahí en la Cambronal, en Ciudad Nueva, ahí se dieron las informaciones y se tomó la decisión de que había que apoyar el gobierno, pero, que debía recavarse mayor información para apoyar el movimiento, porque ya el movimiento tenía involucrado a civiles, entonces, había que apoyar el movimiento y mantenernos involucrados todos e informados, y convocar para el otro día al Comité Central, realmente era el día 25, al otro día el Comité Central del Partido es convocado en la calle Santomé, yo recuerdo, en la casa del compañero Julio López, eso es al frente, por el mercado de la Mella, y realmente ahí se decidió apoyar, ya el Comité Central decide apoyar el Movimiento por la vuelta a la constitucionalidad sin elecciones, o sea, ya el 14 de Junio lanza la consigna de apoyar el Movimiento Constitucional, la vuelta a la constitución sin elecciones, y en esa reunión también se decide, desde el 26, se decide también que formemos en los barrios, donde el 14 de Junio tiene organizado los núcleos, que se formen los núcleos militares, entonces, ahí mismo también se distribuyen las funciones, o sea, ahí mismo vemos la geografía nacional y se distribuyen las funciones de los miembros de la Dirección, cada quien para una zona geográfica específica, ahí entonces se crea el comando, un comando central que se forja en Ciudad Nueva, en la calle José Gabriel García, en la paralela a la George Washington ¿En la José Gabriel García es?
Pastor de la Rosa (PDR.) José Gabriel García.
Testimonio de Batlle Pérez, Fernando
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 07-02-2007
Investigador: Pedro de León C.
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
En el hospital. Armas para la población. Barcos de Estados Unidos e impactos de proyectiles.
Fernando Batlle Pérez (FBP.) La Revolución de Abril me sorprendió en mi hospital, era un sábado, había una conferencia, el Salón de Acto estaba lleno, al terminar la conferencia se supo que había una cosa anormal en la ciudad y desde luego, al llegar a mi sector, que vivía todavía ahí en San Carlos, pues, ya la cosa estaba en movimiento.
Pedro De León C. (PDL.) ¿Usted llegó en la tarde o al medio día del 24 de Abril de 1965?
FBP. No, yo estuve ya temprano, cerca de la una de la tarde o las dos, pero ya estaba la cosa en movimiento, y naturalmente, no sé si fue el mismo día o el día siguiente, que llegaron camiones con armas, los muchachos recogieron armas, en fin, la población se armó, en poco tiempo llegaron los norteamericanos, recuerdo una mañana, que al rato aparecieron los barcos americanos entre la ciudad de Santo Domingo, estaba en el Malecón una mañana, junto con otras personas y se vislumbraban así los barcos de la Marina de Guerra nuestros ¿Apoyarían la revolución? Ya el Palacio estaba ocupado, y bueno, comenzaron los barcos a disparar, y obviamente pensamos que le estaban disparando a la Base de San Isidro, pero los cañonazos, los barcos los estaban tirando ahí mismo, ahí cerquita, en la costa, no era a la Base, era al Palacio, es decir, que delante estaban los barquitos de guerra de la Marina Dominicana, y detrás, en el horizonte, estaban los grandotes barcos norteamericanos ¿A quién le iban a disparar? Así fue que los proyectiles impactaron, algunos cayeron lejísimos, tengo un hermano que vivía muy lejos, en la parte alta de la ciudad, por allá fue a dar un proyectil de esos, un proyectil impactó en una casa cercana, donde luego yo viví, impactó en la parte superior y creo que mató a una anciana, bueno, las cosas se pusieron más difíciles, esta gente desembarcó, eso es una historia que conocemos.
Testimonio de Caamaño Acevedo, Francis
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 04-05-2007
Investigador: Pedro de León C.
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
La Finca de Caamaño. Encuentro con familiares. Residencias en el 1965, varios lugares. Tensión familiar.
Pedro De León C. (PDL.) Cuando hablamos de la finca ¿A qué lugar nos referimos? ¿Dónde estaba la finca?
Francis Caamaño Acevedo (FCA.) Esa finca estaba en Villa Mella.
PDL. Villa Mella. ¿Iban con frecuencia?
FCA. Sí, con mucha frecuencia, íbamos con mucha frecuencia, ahí jugábamos a cada rato, la visitábamos, mis abuelos estaban ahí también, recuerdo que todos mis tíos se juntaban allá con nosotros, ahí nos veíamos siempre, era una finca bastante grande.
PDL. Ya en el año 1965, la residencia ¿Donde ustedes estaban?
FCA. Mira, en el año 1965, nosotros vivimos en varios lugares, producto de la misma situación que existía, estuvimos viviendo en la Félix Mariano Lluberes. Allí estuvimos un buen tiempo. Estuvimos viviendo en el Ensanche La Fe, también. Eso fue casi iniciando la Revolución.
PDL. ¿En qué parte más o menos?
FCA. Por donde estaba la Intendencia Militar, creo que era Intendencia Militar que estaba ahí.
PDL. ¿Sería por Transportación?
FCA. Transportación, tú me estás ayudando a recordar, Transportación, por donde estaba Transportación, vivimos también al lado del Edificio Copello, te estoy hablando, eso ya sí fue de lleno durante la Revolución.
PDL. Pero esa parte me impactó, en Transportación, ahí, vamos a decir, Abril, ya en el mismo mes de Abril, al final, el ambiente.
FCA. Salimos de ahí inmediatamente.
PDL. Una tensión áspera, esa zona.
FCA. Sí, salimos de ahí, nosotros salimos inmediatamente, te digo, de ahí creo, si mal no recuerdo, fue a la Félix Mariano, porque vivimos en la Félix Mariano Lluberes, creo que la José Reyes es la que está al lado de Copello, vivimos ahí, al lado de Copello, vivimos en otra calle, ahí en Gazcue, que no recuerdo el nombre ahora, te digo, que estuvimos en varios lugares.
PDL. Como una medida, ahora usted lo analiza quizás de…
FCA. De seguridad. Incluso, mi papá tuvo que meternos en una embajada a nosotros, porque recibió varias amenazas de que lo iban a matar con su familia, si no se rendía, y tuvimos encerrados en el baño, en una embajada, en una segunda planta, en un baño, donde estuvimos: Alberto, mi mamá, dos primos nuestros, la tía y yo, cinco personas, en ese baño, ahí, por las mismas condiciones que teníamos, encerrados en ese baño teníamos que comer, bañarnos, cocinar, hacerlo todo, ahí yo me caí y me quemé este brazo en una hornilla eléctrica, te digo, pasamos mucho, pasamos mucho.
PDL. Las peripecias de la familia de los líderes.
FCA. Sí, pasamos mucho, pasamos mucho, vimos cómo incluso, estando, no recuerdo si fue en la Félix Mariano Lluberes, un tanque americano se puso en el patio de la casa, con el cañón apuntando hacia… en amenaza total.
Pues esas cosas, te digo, fueron las que muchas veces nos hicieron reaccionar como muchachos, pero a la vez indignados por lo que estaba pasando, tú dices; bueno, un niño con seis años, pero estaba viviendo una situación intensa, y eso nos obligó a de esa reaccionar de una forma que tú dices, ¡Cóntrale!, pero parece una gente grande, pero esa función te obligaba a reaccionar a veces.
PDL. La protección en la embajada, de la familia ¿Fue cuándo, más o menos?
FCA. Estuvimos un mes y algo, creo, no recuerdo exactamente, tal vez más adelante yo me acuerde y pueda decir; mira, fue en tal mes, pero no recuerdo.
PDL. Pero sí recuerda la Embajada.
FCA. Argentina, creo que era la Embajada de Argentina o México, una de las dos, pero creo que era la Embajada de Argentina.
Presidente Caamaño. Su elección. Juramentación.
PDL. El presidente Caamaño, como tal, ya elegido, los legisladores, la comunidad, incluso, de políticos e intelectuales, lo reconocen como tal ¿Continúa en el mismo local, la misma oficina, reuniéndose con la misma persona o cambia paulatinamente su estrategia de tratar, de hacer o de ejecutar?
FCA. Eso es durante el gobierno del 65.
PDL. Si.
FCA. Cuando a Caamaño lo eligen Presidente, incluso, el congreso estaba reunido en la [calle] Pina con Canela, y salieron a buscar a Caamaño, ya cuando lo eligen presidente, porque él ni sabía lo que se estaba haciendo.
PDL. Pero él no tenía esa idea, no se le había ofertado directamente.
FCA. No, a él lo salieron a buscar y no lo encontraron, a él lo eligen presidente y lo encuentran a las siete de a la noche, y le dicen: “Mire, Coronel, venga que usted es el Presidente de la República”. ¿Cómo?
PDL. ¿Los legisladores se reúnen en horas de la mañana o de la tarde?
FCA. Sí, porque incluso, el profesor Juan Bosch le había dicho a mi papá, para que él se hiciera cargo de la presidencia, y mi papá le dijo que no, entonces, al él decir que no, él nunca esperó que los legisladores lo hicieran presidente, y se reúne el Congreso y lo eligen presidente y… “No, pero vamos a buscarlo”. “Avísenle al Coronel Caamaño”. Y no aparecía el Coronel Caamaño, y cuando lo encontraron, en una farmacia, dando instrucciones para la Revolución, pero lo encontraron a las siete de la noche, después de casi seis o siete horas buscándolo, y cuando se lo dicen, él dice: “¿Pero cómo que yo soy presidente?” Le dicen: “Sí, usted es el Presidente de la República, venga”, y lo llevan allá, ahí es que él se entera que él es presidente de la República y lo llevaron para que se juramentara, ahí se juramentó, ahí en la [calle] Pina con Canela.
Ahí comenzó la Presidencia por primera vez, el gobierno comenzó ahí, y ahí está la Biblia, con la que se juramentó como presidente, ya nosotros la vimos, la bandera que se utilizó el día que se juramentó, todas esas cosas, eso es propiedad de la familia Espinal Bonetti, porque era de ellos, eso era de ellos, y esos fueron los que se usaron.
Ahí hay muchas cosas, que tú te pones a buscar, detallitos, después se trasladaron, de ahí para el Copello, sí, fue para el Edificio Copello, se mantuvieron en el Edificio Copello, que por cierto, fue bombardeado muchísimas veces, y si tú ves en las fotografías, una destrucción que provocaron los morteros en el Edificio Copello, y sí se quedaron vivos, y en esa época, yo te digo, nosotros vivimos al lado del Edificio Copello, nosotros veíamos todos esos bombardeos.
PDL. ¿Generalmente en qué horas se hacían esos ataques? ¿En la mañana o en la tarde?
FCA. En la mañana, a veces ya después del medio día, en la noche se hicieron algunos.
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viernes, 17 de diciembre de 2010
Gestación del Movimiento conspirador, Testimonios - parte 2
Testimonio de Castillo, Miguel (Farú)
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 2005
Investigador: Ángel Encarnación
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
Movilizaciones políticas y sindicales en la Romana (La Romana 1965)
Ángel Encarnación (AE.) Farú, y a pesar de tu cortísima edad, ¿qué tú recuerdas del Golpe de Estado contra Bosch?
Miguel Castillo (Farú.) En mi casa siempre hubo espacio de discusiones y de participación política, cuando pasó ese proceso mi hermano mayor era dirigente del 14 de Junio, e inmediatamente comenzaron a organizarse espacios y reuniones de conspiración y de preparación de protestas por los acontecimientos que ocurrieron, y aunque esto al que implicaba era al PRD como tal, esto, que mi mamá era perredeista y en mi casa se hacían muchas reuniones, muchas visitas, yo veía todo ese movimiento, todo ese movimiento de protesta, de organizaciones, de reuniones, pero no tenía suficiente conocimiento de lo que estaba pasando, solo veía las acciones de reuniones, los pronunciamientos, las protestas, en la Romana, que es un pueblo muy progresista, los trabajadores a través del Sindicato Unido se hicieron sentir muchas veces y endurecieron sus demandas y politizaron mucho sus reivindicaciones laborales y vinculadas a los procesos políticos también por el retorno a la constitución, el movimiento por el retorno a la constitución era lo que se le levantaba como bandera política, en la Romana tenía mucha presencia y el Sindicato Unido era una especie de estandarte de las luchas populares, porque era apoyado por el PRD, era apoyado por las gentes del 14 de Junio, era apoyado por las gentes del MPD.
AE. ¿Tú tenías responsabilidad entre lo que era el trabajo sindical en esos tiempos?
Farú. No, no como tal, yo no tenía responsabilidad en el trabajo sindical, pero yo sí tenía vinculaciones, yo iba al Sindicato Unido, yo iba a convocar a muchos de esos dirigentes sindicales que participaban en el MPD, como era Ramón Montilla lo recuerdo como ahora, y ya en el 1963, 64, en esa época, comenzaron también los procesos de vinculación del MPD con el movimiento sindical y posteriormente muchos sindicalistas se vincularon, yo me recuerdo perfectamente de Guido Gil, que era un asesor legal del Sindicato Unido y que en su época organizó el llamado “Paso de la hicotea”, que era una forma de hacer huelga a pesar de estar prohibida sin que pudieran decir que se estaba haciendo huelga, es decir, los trabajadores reducían la marcha de sus acciones laborales a un 2%, en vez de llenar 10 sacos de azúcar, llenaban 1, en vez de caminar a 6 kilómetros por hora caminaban a 2 kilómetros por horas dentro de la fábrica, en vez de coser 20 sacos cosían 2, y así también en la popular, en la carpintería, en todo lo que era el complejo del sector Romana, entonces, esa táctica o política en los años antes de la guerra la desarrolló Guido Gil, le llamaba “El paso de la hicotea”, Guido Gil, ya después de la Revolución volvió a La Romana, pero ya era como dirigente del MPD y ya ahí fue apresado y fue desaparecido porque era esa época que había una guerra civil no declarada, en la que se desaparecieron a tantos dirigentes revolucionarios.
Testimonio de Castillo, Sergio Frank
Lugar de la entrevista NO INDICA
Fecha de la entrevista 26-12-2006
Investigador: Jesús Díaz
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
Movimiento de militares en contra de Donald Read Cabral (Sto. Dgo. 1964-1965)
Sergio Frank Castillo (SC)... Recuerdo que habían un señor que vivía en la Doctor Báez, se llama Paco Gómez, fue uno de los que participó con Juan Bosch, o sea, de los que cuando Juan Bosch regresó, ese señor era muy amigo de Juan Bosch, Paco Gómez, tenía un hijo que había sido oficial de la Policía y lo habían cancelado, se llamaba Carlos Gómez Ruiz, inclusive, él vino clandestino aquí de Puerto Rico, él estaba con Juan Bosch allá en Puerto Rico, ese muchacho era un luchador, era un enfermo con Bosch, Carlitos Gómez Ruiz, hijo de Don Paco Gómez, que vivía ahí en la Doctor Báez cerca del Partido. Entonces, ese muchacho viene pero no obstante a eso, el tío mío, abajo de donde nosotros vivía un Teniente del Ejército, que era compadre de Nivar Seijas, porque él fue su padrino de bodas, entonces el tío mío se hace amigo de él y empezamos a conspirar con él, porque lo que nosotros queríamos era penetrar dentro de las Fuerzas Armadas a través de contactos con militares.
Jesús Díaz (JD). ¿Ya usted no era militar?
SC. Sí, sí, yo seguía siendo militar, claro que sí, pero que ahí surge que el tío mío quería un contacto del Ejército, por ejemplo, y ese señor tenía facilidad, porque él trabajaba en la Jefatura y era amigo de Peña Taveras, del Coronel, de Mario Peña Taveras, que en ese entonces era Capitán del Ejército, jefe de personal de la Jefatura de Estado Mayor del Ejército. En ese entonces era Rivera Cuesta, el General Rivera Cuesta era el Jefe de Estado Mayor del Ejército, entonces el tío mío acordó con Faña Rivas, que así se llama él, porque él está aquí y trabaja en el aeropuerto creo, todavía hace el contacto con Peña Taveras para que Peña Taveras se pusiera con Mundito Espinal en esa época, y Many, creo que Many era Secretario General del PRD en esa época. Bueno, tuvimos días convenciendo a Peña Taveras, o sea, presentándole el plan antes de llevarlo donde Mundito y Many, al cuarto día, me acuerdo yo, Peña Taveras dice: “ok, vengo tal día para que bajemos allá abajo”, ellos vivían allá, creo que en la Isabel la Católica o en la Arzobispo Meriñe, por ahí, esa calle que pasa por el correo, La Católica, Mundito vivía arriba, en un edificio que hay cerca por ahí, pero que ya, por ejemplo, en la zona de Villa Duarte ya esas gentes tenían prácticamente una zona, ya ellos tenían todo, entonces llevamos a Peña Taveras allá, recuerdo yo, yo bajo a la escalera, pero yo estaba vestido de civil, yo tenía arma conmigo, porque la policía pasaba mucho por ahí. Entonces, Peña Taveras se comprometió que dijo: “ok, yo voy a participar en el Movimiento”, pero, porque el 24 de Abril no era el día precisamente que iba a empezar la Revolución, eso todavía no estaba definido, porque había un grupo de Nivar, el grupo de Nivar lo que era traer a Balaguer, el grupo de nosotros lo que quería era la constitución Juan Bosch del 63, y eso se pasó meses en eso.
Bueno, dice Peña a Many y a Mundito que si a él recurren él va a actuar y así pasó, lo descubrieron el Servicio de Inteligencia. Bueno, cuando Rivera Cuesta sale de su oficina se va a quedar Peña Taveras preso, ya Peña Taveras los militares que estaban ahí estaban con él y ya le había dado la orden que cuando lo fueran a hacer preso a él también tenían que hacerlo preso ahí, a Rivera Cuesta y así sucedió. Inmediatamente pasó eso se llamó a Peña Gómez, porque ya era cuestión de que había que empezar el Movimiento.
Testimonio de De la Rosa, Jesús
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 21-11-2006
Investigador: Jesús Díaz
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
Integración al Movimiento de Militares Constitucionalistas. (Sto. Dgo. 1965-04-24)
Jesús de la Rosa (JDR). En ese discurrir, un oficial, en ese tiempo Capitán de la Aviación, del Ejército, mejor dicho anterior Aviación, el capitán Héctor Lachapelle, quién habló… éramos compañeros, como yo había ingresado de las dos academias, de la Academia Naval y de la Academia del Ejército, conocía muchos oficiales del Ejército, o había estado en la Academia Militar con muchos oficiales del Ejército y los conocía, pero ese oficial, o Capitán hasta aquel día, ¿verdad?, particularmente allegado a mí, era como amigo, y me habló de una conspiración para volver, para restablecer la constitución del 63 con Bosch a la cabeza, yo no era ni simpatizante, ni adversario del presidente Bosch, yo era indiferente, pero ya como ciudadano, ya me estaba molestando la corrupción existente en el gobierno de facto, Donald Read, en aquello, aquello era asqueante, cuando en Sequir atracaba era asqueante, ver cómo los oficiales de Aduana en esa época trataban de todas maneras, de todas formas, de que el Capitán, que era un señor español muy correcto, le diera lo que no era dado darle, es decir, todas las cosas mal hechas, habidas y por haber ocurrían en ese entonces. Yo dije: “bueno ¿Y qué papel yo puedo jugar en esa conspiración que ustedes tienen? “Bueno, mira”, me explicó en sentido general que Bosch arribaría al país al puerto de Barahona, y que en Barahona, el comandante del Ejército, de las tropas de tierra del Ejército era Canoabo Fernández, en ese tiempo Coronel, Canoabo Fernández, y que desde ahí se iba a lanzar una proclama, que Bosch iba a estar en una proclama desde Barahona con el apoyo del Ejército y sería restituido en el poder, era más o menos así. Entonces, yo empecé a preguntarle: “¿Bueno, y qué tengo yo que ver con eso?” “¿Qué papel yo puedo jugar en eso?” “Mira, se necesita un oficial de confianza” “¿Aja? Digo: “¿Yo soy de confianza?”. “Para que vayas a Puerto Rico y comande la embarcación que va a llevar a Bosch a Barahona de regreso al país”. Recuerdo que era un tres o cuatro de enero del 65. “Tú te vas a ir a Puerto Rico y allá en Puerto Rico el coronel Fernández Domínguez te va a explicar en qué consiste el plan en detalles”. No sé cómo, ni por qué, le dije: “está bien”. En ese tiempo no estaba haciendo gran cosa, me pasaba el día caminando, una persona que siempre le ha gustado el trabajo, no tenía nada que hacer, me llevó un pasaporte, ya no recuerdo a nombre de quién, y alrededor de cuatro o cinco dólares.
Jesús Díaz (JD). El pasaporte para usted viajar no estaba a nombre suyo.
JDR. No, no, fue un pasaporte falso. Cogí el pasaporte, el dinero, salí hacia Puerto Rico.
JD. ¿En qué fecha se fue?
JDR. Eso fue, tuvo que ser el cuatro de enero de 1965, fue un día antes del día de reyes, donde me llevaron, que fue a la casa de la mamá de Fernández Domínguez, de la madre de Fernández Domínguez, había unos niños jugando con unos carros, con unos juguetes, que debía haber sido de reyes, debe haber sido cuatro o cinco, era día de reyes.
Cuando llegamos al aeropuerto me encuentro con un piloto apellido Román, que cuando Manolo se fue a la loma a él le ordenaron bombardear, y en vez de bombardear se llevó el avión a Puerto Rico, pero que también había estado conmigo en la Academia y yo lo conocía. Entonces, él me llevó a la casa de la madre de Fernández Domínguez, eso era en horas de la mañana y Fernández Domínguez llegó como a las seis de la tarde, yo no lo conocía: “Ah, ¿usted es el comandante?” “Sí”. Bueno, me dijo que me quedara en la casa, que íbamos a salir al otro día y que no me dejara ver de nadie, instrucciones simples de seguridad.
Bueno, al otro día, viene temprano, él no vivía ahí, él no pernotaba ahí, él no durmió en esa casa parece, él estaba en otro sitio. Él llegó tempranito a la casa, me preguntó que si me había desayunado, nos desayunamos juntos, la madre nos preparó un desayuno y me dijo: “vamos a llegar a un sitio”. Salimos por ahí, llegamos a una casa del viejo San Juan, solamente recuerdo que era en el viejo San Juan, cuando ahí entramos a la casa yo me siento detrás, tenía varias salas, varios espacios, yo me siento en un espacio y él se pone a hablar, entra a…, va más allá, a otra sala y se pone a hablar con dos señores, con tres señores, cuando terminan la conversación, que están hablando como 15 minutos, vienen hacia mí los tres, eran: Muñoz Marín, Juan Bosch y el Rector de la Universidad de Puerto Rico y él, fue la segunda vez que hablé con Juan Bosch, pero él no recordaba el episodio de la liberalidad: “Oh comandante, usted es el comandante”. Entonces, yo recuerdo que Muñoz Marín le dijo a Rafael Fernández Domínguez: “este es un Capitán de 15 años”, queriéndole decir como que yo era un comandante muy joven para un asunto tan delicado, y Fernández Domínguez le contestó: “usted no sabe quién es ese”, o sea, queriéndole decir 18-00 (juventud) que no sabía quién era yo. Bueno, el caso es que terminamos, ellos…, terminó el saludo y yo salí con Fernández Domínguez. Cuando veníamos para acá, él me dijo: “Comandante, ¿usted ha pertenecido a un Partido Comunista? Digo: “no, yo no, yo soy militar, pero nunca en mi vida he participado”. Efectivamente así era, yo tengo un hermano que se llama Fernando, que sí es dirigente sindical y sí creo que pertenece a un partido de izquierda, yo no sé a cuál es, pero creo que sí. Entonces, me dijo, recuerdo, yo he leído poco de comunismo, me dijo a mí: “Mira, lo único que yo he leído de comunismo”. Me dijo Fernández Domínguez: “Un libro que se llamaba “El tiburón y la sardina” de Juan José Arévalo”. Digo: “Aja… digo: “¿Por qué este hombre me pregunta esto? Eso yo lo vine a saber después, me quedé con esa intriga. ¿A qué viene esa pregunta?, pero no le dije nada. Cuando llegamos, de ahí salimos a comer, pero, en lo que comíamos lo llamaron al restaurante, o sea, que parece que él me llevó a un sitio donde él acostumbraba a ir, el caso fue que él me dijo: “mire comandante, tenemos que irnos para la casa, que está pasando algo muy grande”, cuando vamos a la casa de la mamá hay como una escena, la mamá le ha dicho que lo están llamando de Santo Domingo, y que Juan Bosch también lo estaba llamando, pero yo acabo, no también, porque el caso es que se había descubierto el complot, pero, lo había descubierto un hermano de él, y él comenzó…
JD. ¿De Fernández?
JDR. De Fernández, y él comenzó a rabiar, a estrellarlo todo, lo noté ya fuera de control, cuando se calmó, yo me senté en la sala mientras él se complicaba, y estrellaba, se halaba los pelos, estaba fuera de sí el Coronel Fernández. Después, cuando él se calmó, lo que sucedió fue que Milito Fernández, el Coronel Milito Fernández Domínguez, el que llegó a ser Canciller, Emilio Ludovino Fernández, que era Coronel del Ejército, oficial de ley, había revelado el complot, y ya las Fuerzas Armadas Dominicana estaban alertas, y ya no se podía.
JD. Se cayó el plan.
JDR. Se cayó el plan. Entonces, él me dijo: “Bueno, tú decides, tú te quedas aquí conmigo, o te arriesgas a ir a Santo Domingo”. “No sé hasta dónde han descubierto el plan, pero está revelado el complot ya”. Yo medité y digo: “No, yo regreso a Santo Domingo”. Ese día, entonces, él me presentó una amiga de él para que estableciera con ella un coqueteo de desinformación, para cuando me siguieran, si es que me habían mencionado, vieran, darle la impresión de que yo estaba en Puerto Rico cherchando. Bueno, así lo hicimos, pero me puso claro que no me pasara de la parada (confirmar raya o parada), que esa era una señora seria, y que simplemente era una labor de desinformación. Así mismo lo hice, al otro día tomé un avión y llegué al aeropuerto, pero cuando llego, el asunto a ser que estaba llegando al mismo tiempo que yo un líder sindical de los trabajadores del volante, que en ese tiempo era un sindicato muy combatido, no recuerdo ya su nombre.
JD. ¿UNACHOSIN?
JDR. No sé, pero había un dirigente también, Pachón Rivera Matos, que había llegado también, en el aeropuerto se armó un corre, corre, y yo creía que era conmigo, pero no era conmigo, el caso fue que yo chequeé y salí de ahí rápido del aeropuerto, un poco “chivo”, como dicen las gentes, porque yo creía que era conmigo el asunto, y no era conmigo, el problema era que había llegado un dirigente del MPD, en ese tiempo Pachón Matos Rivera y un dirigente sindical, que lo habían expulsado, que ellos habían llegado conjuntamente con el avión que me trajo de Puerto Rico, pero conmigo no había nada. Bueno, llegué a mi casa, llamé al capitán Lachapelle, y él me dijo: “mira, desaparécete y después hablamos”, había que hacerlo, desaparecí unos días hasta que todo después volvió a la normalidad, siguió así el asunto.
JD. ¿Usted llega aquí en qué fecha más o menos?
JDR. Oh, el siete de enero, siete u ocho de enero.
JD. Fue de una vez.
JDR. Fue de una vez yo le dije, Fernández Domínguez me propuso que me quedara, porque él no sabía hasta donde el complot se había revelado y yo le dije a él que no, que yo cogía el riesgo, a mí no me gusta mucho eso de exilio, digo: “no, no, yo me voy”.
Entonces, ¿viste?, como si nada, compré algunos juguetitos para los muchachos y algunas ropitas, y vine y no me pasó nada, eso fue en febrero, la conspiración después de unos días de descanso y de prudencia, volvimos de nuevo a la conspiración, ya entonces yo entré un poco más en lleno, hasta el sábado 24 de Abril.
JD. ¿Quiénes eran los conspiradores, en los que usted participaba?
JDR. Bueno, el problema que en esos tiempos todavía yo era más militar que político, y entonces, el contacto mío era Lachapelle Díaz, y yo nunca preguntaba más de lo necesario, es decir, que yo sabía mucho menos que lo que yo pude haber sabido en caso de haber recibido otro tipo de comportamiento, o sea, que yo sabía de los preparativos del complot, de lo que yo tenía que saber, Lachapelle me buscaba, decía: tal cosa, dentro de lo que yo pude hacer dentro de la Revolución, pero yo no sabía quién estaba, quién no estaba.
JD. ¿No llegó a reunirse con el grupo de la bomba?
JDR. Ahí era que me reunía, ese era el grupo de nosotros, pero, en ese grupo de la bomba no íbamos todos a la misma hora.
JD. Sí, porque no eran unas reuniones formales, un lugar de encuentro.
JDR… Yo iba cuando tenía que ir, pero, ese era mi lugar de encuentro, porque Lachapelle se ganaba la vida, a mí me traen una bomba del cuñado y de su hermana. Entonces, ahí era que él me citaba, y yo iba, una vez se dio una reunión, para que usted vea, y a esa reunión fue el coronel Caamaño.
JD. ¿Ahí en la bomba?
JDR. No, en la bomba no, a una reunión que se dio en una casa, él me dijo: “vamos a una reunión”, y me dijeron que el Coronel Caamaño iba a ir, Caamaño me conoce porque éramos de la Marina, digo: “no, él me conoce, yo no me voy a dejar ver de él”, me fui.
JD. ¿Y en qué casa fue? ¿Recuerda?
JDR. No, no, ya yo no recuerdo, Santo Domingo ha cambiado mucho.
JD. No, yo digo de quién era la casa.
JDR. No, no.
JD. No conocía al dueño.
JDR. No, no, era de un civil, de un…, creo que era de Molina, debió haber sido de Molina Ureña, porque yo llegué a conocer y a tratar a Molina Ureña y al Coronel Hernando Ramírez, que fue el organizador del complot del 24 de Abril. Así pasó el tiempo, hasta que el 24 de Abril, a las doce del día, ah, el veintitrés de abril, el veintitrés de abril de 1965, ya se conocía la fecha del inicio, que el Golpe de Estado iba contra Donald Read, iba a ser el martes 25, martes 27 de Abril, a eso se llegó en la última reunión, según me informó Lachapelle, que me lo informó sábado, me dijo: “mira, arregla tus asuntos”, porque comenzamos las actividades el 27 de abril a las seis de la mañana en el campamento 16 de agosto.
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sábado, 11 de diciembre de 2010
Natalia González Tejera notable experta en migración española
Reportaje escrito por ÁNGELA PEÑA
31 Enero 2009
El nombre de Natalia González Tejera aparece por doquier en crónicas, libros y recopilaciones sobe la presencia española en República Dominicana
Escritores que han publicado obras sobre la presencia española en República Dominicana le agradecen, dedican sus libros, dan crédito a una labor que inició desde que su profesor de Historia de España le preguntó por qué, siendo hija de un exiliado de la Guerra Civil, no trabajaba ese tema. Su nombre está en los créditos de catálogos mundiales y locales.
Cronistas, sociólogos, politólogos, bibliotecólogos, demógrafos, la consultan y reconocen en volúmenes como el que publicó el cubano Salvador Morales sobre el gallego José Almoina; Juliá Guillamon la inmortalizó en “El día Revolt” al igual que infinidad de estudiosos de esa inmigración que sostienen contacto con ella para consultarla, intercambiar novedades o aportarle revelaciones de este tópico que se ha convertido en pasión de la acuciosa catedrática e investigadora del ayer. Natalia González Tejera es la experta de ese exilio del que habla con orgullo a veces matizado de dolores y nostalgia porque muchos han sido olvidados a pesar de sus valiosos aportes, y otros ni siquiera se mencionan porque no fueron artistas, intelectuales, funcionarios o literatos de grandes vuelos.
Participó como documentalista de dos grandes exposiciones: “Literatura Catalana del exilio”, muestra itinerante llevada a Chile, México, Cuba y exhibida en Santo Domingo. Juliá Guillamon le envió sus notas y ella revisó, corrigió, anotó, agregó datos.
En la otra, “Más fuerte que la muerte”, aún expuesta en el Archivo General de la Nación, también realizó el trabajo de documentación, hizo observaciones sobre la estructura, el orden cronológico, el valor de que primara la parte humana y social sobre la artística. Proporcionó papeles de su abuela madrileña, fotos de padre y abuelo, fichas de salida, formularios de evacuación. “La exposición completa tiene textos míos, fruto de un profundo trabajo de investigación que se publicó en la revista Clío”, órgano de la Academia Dominicana de la Historia, comenta González.
Los inmigrantes
Tiene un rico archivo sobre los refugiados republicanos en República Dominicana pero no necesita acudir a notas, actas, informes, para tratar cualquier aspecto de este contingente tan numeroso que tuvo colonia en El Seibo (Pedro Sánchez), clubes (Hispano-Dominicano), periódicos, escuelas, Liga de Mutilados de la Guerra Civil Española. Conoce los apellidos de todos, desde que comenzaron a llegar a partir del siete de noviembre de 1939 en las embarcaciones “Flandre”, “Saint Domingue”, “La Salle”, “Cuba”, en una de las cuales vino su padre, Manuel González, a los 16 años, sus tías María Dolores y Margarita González y su abuela María Aurora Burell. Conserva amistad con los sobrevivientes y con casi todos los hijos de estos grupos, tanto de los que se fueron como de los que hicieron de la República su Patria.
Para formar este acervo, la dedicada académica ha peinado fichas, formularios de residencias, informes de llegadas de esos barcos, colecciones de leyes que se crearon para darles acogida, fondos de la secretaría de Interior y Policía para estudiar permisos de estadía y los del Palacio Nacional trasladados al Archivo así como todos los periódicos de la época que le permitieron descubrir divisiones entre estos extranjeros, el momento en que Trujillo decidió no recibirlos, sus contrariedades y la vigencia aquí de los partidos políticos españoles porque casi ninguno dejó en la Madre Patria sus simpatías partidarias.
Natalia González se nutrió, además, de testimonios orales de españoles ancianos, pero lúcidos, y de una extensa entrevista inédita que le concedió su padre al historiador Francisco Alberto Henríquez Vásquez “Chito”. Onativia, Arambillet, SERE (Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles), JARE (Junta de Auxilio a Refugiados Españoles), Iñaki Anasagasti (Senador por Vizcaya), Iñaki Goigana (Archivero de la Fundación Sabino Arana), Juan Bernardo Alfonseca Giner de los Ríos, Consuelo Naranjo Orovio, historiadora española, son instituciones presentes en sus relatos y nombres y apellidos de otros foráneos que le han prestado colaboraciones tan valiosas como las que ha recibido de Roberto y Constancio Cassá, Raymundo González, Emilio Cordero, María Ugarte, Lili Bernardo Quiroz, Monserrat y María Rosa Pratts, Carmenchu Brusiloff, entre otros.
En sus múltiples gavetas no hay sólo artistas. Registra panaderos, zapateros, periodistas, mecánicos, comerciantes, modistos, profesores, ingenieros, mecánicos, agricultores, tejedores, conserveros, electricistas, mineros, litógrafos, encuadernadores, tabaqueros, albañiles, peluqueras, perfumistas, cocineros, maestros de obras y una inmensidad de apellidos ignorados.
Cada uno ha sido estudiado con minuciosidad por Natalia González en tiempo compartido con su esposo Marco Javier, sus hijas Mariana y Carla, sus cátedras en la UASD, UTESA o la labor de Coordinadora de Educación Media en Escuela Nueva.
La motivó la convicción de que estos inmigrantes son “un grupo que había sido olvidado. Sólo se han dedicado a hablar de los filósofos, artistas, los de las bellas artes y el teatro, pero he encontrados muchos analfabetos, gente del pueblo que vino sólo con lo puesto, sin un centavo. Mi trabajo quiere elevarlos, recordar esa gente que vino prácticamente por toda la vida, dejaron una descendencia, amaron la tierra que los acogió. Luis Florén Lozán, por ejemplo, fue quien formó a todos los bibliotecarios de esa época. ¿Quién lo recuerda?...”
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martes, 7 de diciembre de 2010
Carta de Francisco Alberto Caamaño
Pedro De León C. entrevista al Comandante Pocho (Enrique Espinosa) 08 Mayo 2007, Santo Domingo. República Dominicana sobre la Guerra de Abril de 1965 y el Desembarco de Playa Caracoles 1973
Momentos de socialización de la carta histórica del Comandante Francisco Alberto Caamaño Deñó dirigiera al Comandante Pocho haciebdo referencias claras a lo sería la antesela del desembarco guerrillero de 1973
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lunes, 6 de diciembre de 2010
VEN CUENTANOS TU HISTORIA
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Pedro De León C.,
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Cárcel la 40 - Era de Trujillo (1930-1961)
Proyecto de Historia Oral dirigido por el profesor Brito (C. Sociales) Investigador del Area de Producción de Fuentes Orales del Archivo General de la Nación.
Enmarcado en ese proyecto de investigación se realizó esta actividad que contó con la presencia de:
Fafa Taveras, José Hungría, Marcos Pérez Collado y José A. Brito.
Entrevistas (en audio y video digital), además de las fotografías sobre este proyecto de investigación están a la disposición del público en la Sala de Atención al Usuario del Archivo General de la Nación calle Modesto Díaz #2 Zona Universitaria, Santo Dominingo, República Dominicana. 809-362-1111 http://www.agn.gov.do/
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No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
Voltaire














