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martes, 26 de febrero de 2013
sábado, 26 de enero de 2013
Hermann revela en detalle como se asesinó a Caamaño
El ensayo biográfico de Hamlet Hermann, Caamaño, Biografía de una época revela, en una narración detallada y casi cinematográfica, la forma en que el coronel y comandante guerrillero Francisco Alberto Caamaño Deño, fue capturado vivo, interrogado inicialmente con respeto y dignidad, sin siquiera esposarlo o amarrarlo, y posteriormente, por una orden implícita dada por Joaquín Balaguer desde el Palacio Nacional, se le intenta fusilar por parte de tres militares, aparentemente inseguros por el miedo que infundía el hecho que estaban cometiendo frente a una figura de la talla histórica de que se trataba, fallan en su puntería pese a tener los muy precisos fusiles Fal y estar a poca distancia, un coronel e da un tiro de gracia en la frente, un alistado le da un culatazo en la cara al cadáver, se presenta su cadáver a la prensa permitida en Nizaito para divulgar fotos del cadáver y se intenta al día siguiente, 17 de Febrero de 1973, quemar los restos para que no haya una tumba donde rendirle homenaje. Nunca antes se había ofrecido una versión tan integral del hecho en que pierde la vida el comandante guerrillero.
La versión de Hamlet Hermann, con los nombres de todos los oficiales que según él participan, es una de las mas completas realizadas hasta el momento y deja claro que los restos de Camaño, que no pudieron ser quemados pese a la gasolina que les echó el militar encargado. el teniente Juventino Matos, jefe de mecánica del Sexto Batallón de Cazadores, por lo que fueron cortados en pedacitos depositados en tres fundas plásticas de color verde y llevados a la Base de San Isidro donde se depositaron en el avión de carga C-46 número 3203, que despegó rumbo al sur, probablemente para lanzar las al mar en puntos distintos.
Dice Hermann que en la pista, un general ejecutivo de la base aérea, despidió al oficial de servicio en el área, diciéndole: “! Usted no ha visto nada de esto, coño” ¿Oquei?”, a lo que el aludido, responde: “Entendido Señor”.
El coronel y comandante guerrillero Román, tras ser capturado vivo, tras ser interrogado en un ambiente distendido y en el cual se dejó sentir inicialmente el respeto por su figura por de los militares que lo apresaron y que fuera interrogado por el comandante del pelotón de reconocimiento que lo apresó , incluso sin esposas ni estar amarrado, fue fusilado y rematado tras recibirse una orden “no expresa” del entonces presidente Balaguer a los comandantes de la entonces Secretaría de Estado de las Fuerzas Armadas.
Hermann sostiene que la orden “no expresa”, impartida a los jefes militares Ramón Emilio Jiménez Reyes, Secretario de las Fuerzas Armadas y Enrique Pérez y Pérez, jefe del Ejército, fue dada por Balaguer, cuando, al ser informado del apresamiento en las lomas del Ocoa, en tono firme y golpeando su escritorio, dijo “En este país no hay cárcel tan grande, como para alojar este hombre”. El primer teniente del pelotón de reconocimiento que lo capturó fue Almonte Lluberes, quien interrogó a Caamaño sin esposarlo ni amarrarlo, lo cual le fue censurado por los altos oficiales que llegaron posteriormente.
El relato detallado de la muerte de Caamaño lo hace Hamlet Hermann indica que Caamaño, tratado inicialmente con respeto, cuando llegan los jefes militares fue llevado a Nizaito y colocado frente a tres militares para su fusilamiento. Dispararon y quedó vivo.
En la fría hierva de Nizaito, con una neblina gris que desplomaba sobre el ambiente, el coronel Héctor García Tejada, tuvo que acercarse a aquel cuerpo herido y darle, con su pistola 45, un tiro en la frente, seguido un soldado que, ante lo inexorable de aquella muerte, se acercó y le propinó un culatazo en la frente a aquellos restos.
La versión de Hamlet Herman, es la segunda detallada de la forma en que muere Caamaño, la ofrecida por Claudio Caamaño Grullón, sobrino del héroe nacional y también participante directo en la guerrilla de Caracoles, en 1973, tiene algunas diferencias con la ofrecida en este libro. VER VESION CLAUDIO CAAMAÑO.
La operación para deshacerse de los restos se hizo, luego de la selectiva presentación del cadáver de Caamaño a medios de prensa, entre los que estuvo el fotógrafo José Morillo, de El Nacional, Moisés Adolfo Iturbides , Luis Hernández , del diario El Sol, José Goudy Prats, de El Caribe y Antonio García Valoy, del Listín Diario.
Una vez marchados los periodistas, el 17 de febrero, la orden de la jerarquía militar fue e dispuso que fueran cremados, para lo cual se utilizó gasolina y cuyo resultado fue inútil, porque el cuerpo quedó prácticamente igual.
El ensayo biográfico de Hamlet Hermann, escrito con limpieza, riqueza en detalles que develan una investigación integral de muchos años y expreso en en el estilo de estricta bitácora expone diversas épocas sociales, desde el Trujillismo hasta la guerrilla en que finalmente cae, exponiendo detalles y enfoques reveladores.
El autor, participante de los hechos, investigó bibliográficamente y recabo otras versiones civiles y militares, para reconstruir escenas y diálogos, para restablecer hechos que no se conocen en detalles.
El libro atrapa la atención del lector desde sus inicios. Finaliza con la muerte de Caamaño el 16 de Febrero de 1973, re-descubriendo los hechos y aportando una profunda visión humana y política de los acontecimientos.
Será presentado en la Feria del Libro de La Habana, a la cual ha sido invitado el autor.
Tomado de: http://josersosa.blogspot.com/2013/01/hermann-revela-en-detalle-como-se.html
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miércoles, 23 de noviembre de 2011
Renacer de la Guerra de Abril
Por HAMLET HERMANN*
...los cubanos buscan en la historia universal aquellos eventos que nunca mueren
El 19 de noviembre de 2011, estuvimos reunidos en la Plaza de Armas, la más antigua de La Habana. Cuatro miraguanas, cuatro palmeras reales y cuatro fuentes rodean la estatua del patriota Carlos Manuel de Céspedes, donde estuvo el corazón de la capital cubana cuatro siglos atrás. Los bancos de mármol completan el bello escenario, uno de los más agradables de La Habana Vieja.
Allí nos reunimos ciudadanos de diversas nacionalidades para el tradicional Sábado del Libro. Se presentó “La Esperanza Desgarrada”, obra de Piero Gleijeses sobre la crisis dominicana de 1965. Nacido en Italia, Piero es profesor de política exterior estadounidense en la Escuela de Altos Estudios Internacionales de la Universidad Johns Hopkins, en Washington.
Advirtió que esta no es la misma obra que presentó para obtener su doctorado y publicara en 1978. Es algo muy diferente. Entonces dice: “Lo que ofrezco aquí no es un viejo edificio con una nueva mano de pintura, sino un edificio nuevo, una edición profundamente revisada”.
Se decidió a estudiar este episodio histórico dominicano en 1968 y durante tres años profundizó el tema. Vivió año y medio en Santo Domingo y el resto en Estados Unidos, buscando documentos y entrevistando protagonistas.
Logró entonces lo que muchos dominicanos consideramos el mejor libro que se ha escrito sobre “la guerra de abril”. Y este sábado volví a encontrarlo para sorprenderme con todo lo nuevo que aparece entre lo viejo.
Algunos extraños preguntan: ¿por qué se edita y presenta en La Habana un libro escrito por un ciudadano del mundo en el que narra un episodio de la historia de República Dominicana? La respuesta lógica es que los cubanos buscan en la historia universal aquellos eventos que nunca mueren.
El Instituto Cubano del Libro expresó el año pasado su interés en ese tema y el académico Gleijeses se dedicó entonces a revisar la avalancha de documentos relacionados con el caso y desclasificados en años recientes por el gobierno de Estados Unidos.
Dijo: “Lo que pasó hace más de medio siglo en República Dominicana, la invasión que desgarró la esperanza de un pueblo, sigue siendo parte del presente, hoy más que nunca”.
A pesar de la intensa revisión, Piero alega que sus conceptos son los mismos de la primera obra que escribió sobre ese episodio.
“Mis conclusiones no han cambiado ni una jota, aún cuando la documentación se ha enriquecido. En cambio, mis conclusiones sobre la política estadounidense se han modificado algo”, expresó. “Los documentos desclasificados en Estados Unidos arrojan una luz muy intensa sobre la política de Washington hacia República Dominicana y hacia América Latina. Esa política aparece más escuálida, etnocéntrica y, para hablar sin rodeos, cruel y más torpe de lo que había pensado”.
Lamenta el autor que episodios como el de Santo Domingo en 1965 no hayan logrado permanecer en la memoria del pueblo estadounidense.
Pocos en ese país recuerdan que 42,413 marines, paracaidistas y fuerzas de mar y aire invadieron y ocuparon un país soberano.
Dice Piero: “Para los pocos que se acuerdan, la palabra ‘invasión’ es demasiado dura y, por ende, no optan por aplicarla para describir la política de Estados Unidos. Se engañan ellos mismos al decir que la “intervención” fue una respuesta necesaria a la agresión Castro-comunista”.
“Sin embargo, lo que pasó en Santo Domingo en 1965, rebasó el marco de la guerra fría, las intenciones no fueron bue nas y los resultados tampoco. La invasión fue un eslabón más de una política que empezó con Thomas Jefferson, quien soñaba con anexar a Cuba, y ha continuado a lo largo de dos siglos, pasando por Wilson, Franklin Roosevelt, Kennedy y Barack Obama”.
“Disfrazada unas veces como intervención humanitaria, otras como protección de los pueblos contra sus propios gobiernos, o como defensa contra la amenaza extracontinental, esta política siempre tiene la misma finalidad: afianzar el control imperial de Estados Unidos sobre el hemisferio.”
Como constitucionalista leal a Caamaño, disfruté a Piero Gleijeses y su obra en la Plaza de Armas, así como compartí con todos los allí reunidos que acogieron con vivo entusiasmo la obra de este ciudadano del mundo que, paradójica y valientemente, vive en Washington y viaja sin temor a Cuba.
...los cubanos buscan en la historia universal aquellos eventos que nunca mueren
El 19 de noviembre de 2011, estuvimos reunidos en la Plaza de Armas, la más antigua de La Habana. Cuatro miraguanas, cuatro palmeras reales y cuatro fuentes rodean la estatua del patriota Carlos Manuel de Céspedes, donde estuvo el corazón de la capital cubana cuatro siglos atrás. Los bancos de mármol completan el bello escenario, uno de los más agradables de La Habana Vieja.
Allí nos reunimos ciudadanos de diversas nacionalidades para el tradicional Sábado del Libro. Se presentó “La Esperanza Desgarrada”, obra de Piero Gleijeses sobre la crisis dominicana de 1965. Nacido en Italia, Piero es profesor de política exterior estadounidense en la Escuela de Altos Estudios Internacionales de la Universidad Johns Hopkins, en Washington.
Advirtió que esta no es la misma obra que presentó para obtener su doctorado y publicara en 1978. Es algo muy diferente. Entonces dice: “Lo que ofrezco aquí no es un viejo edificio con una nueva mano de pintura, sino un edificio nuevo, una edición profundamente revisada”.
Se decidió a estudiar este episodio histórico dominicano en 1968 y durante tres años profundizó el tema. Vivió año y medio en Santo Domingo y el resto en Estados Unidos, buscando documentos y entrevistando protagonistas.
Logró entonces lo que muchos dominicanos consideramos el mejor libro que se ha escrito sobre “la guerra de abril”. Y este sábado volví a encontrarlo para sorprenderme con todo lo nuevo que aparece entre lo viejo.
Algunos extraños preguntan: ¿por qué se edita y presenta en La Habana un libro escrito por un ciudadano del mundo en el que narra un episodio de la historia de República Dominicana? La respuesta lógica es que los cubanos buscan en la historia universal aquellos eventos que nunca mueren.
El Instituto Cubano del Libro expresó el año pasado su interés en ese tema y el académico Gleijeses se dedicó entonces a revisar la avalancha de documentos relacionados con el caso y desclasificados en años recientes por el gobierno de Estados Unidos.
Dijo: “Lo que pasó hace más de medio siglo en República Dominicana, la invasión que desgarró la esperanza de un pueblo, sigue siendo parte del presente, hoy más que nunca”.
A pesar de la intensa revisión, Piero alega que sus conceptos son los mismos de la primera obra que escribió sobre ese episodio.
“Mis conclusiones no han cambiado ni una jota, aún cuando la documentación se ha enriquecido. En cambio, mis conclusiones sobre la política estadounidense se han modificado algo”, expresó. “Los documentos desclasificados en Estados Unidos arrojan una luz muy intensa sobre la política de Washington hacia República Dominicana y hacia América Latina. Esa política aparece más escuálida, etnocéntrica y, para hablar sin rodeos, cruel y más torpe de lo que había pensado”.
Lamenta el autor que episodios como el de Santo Domingo en 1965 no hayan logrado permanecer en la memoria del pueblo estadounidense.
Pocos en ese país recuerdan que 42,413 marines, paracaidistas y fuerzas de mar y aire invadieron y ocuparon un país soberano.
Dice Piero: “Para los pocos que se acuerdan, la palabra ‘invasión’ es demasiado dura y, por ende, no optan por aplicarla para describir la política de Estados Unidos. Se engañan ellos mismos al decir que la “intervención” fue una respuesta necesaria a la agresión Castro-comunista”.
“Sin embargo, lo que pasó en Santo Domingo en 1965, rebasó el marco de la guerra fría, las intenciones no fueron bue nas y los resultados tampoco. La invasión fue un eslabón más de una política que empezó con Thomas Jefferson, quien soñaba con anexar a Cuba, y ha continuado a lo largo de dos siglos, pasando por Wilson, Franklin Roosevelt, Kennedy y Barack Obama”.
“Disfrazada unas veces como intervención humanitaria, otras como protección de los pueblos contra sus propios gobiernos, o como defensa contra la amenaza extracontinental, esta política siempre tiene la misma finalidad: afianzar el control imperial de Estados Unidos sobre el hemisferio.”
Como constitucionalista leal a Caamaño, disfruté a Piero Gleijeses y su obra en la Plaza de Armas, así como compartí con todos los allí reunidos que acogieron con vivo entusiasmo la obra de este ciudadano del mundo que, paradójica y valientemente, vive en Washington y viaja sin temor a Cuba.
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miércoles, 5 de enero de 2011
Grupos del 4% vuelven a las calles con sus sombrillas
Por Néstor Medrano
COALICIÓN HARÁ ACTOS LOS DÍAS 4 POR MÁS RECURSOS PARA LA EDUCACIÓN
Los grupos se apostaron en la explanada de las oficinas gubernamentales de la avenida México, frente al Palacio Nacional en Santo Domingo portando sus ya conocidas sombrillas amarillas, con la frase “el 4% para la educación”, representantes de la Coalición por una Educación Digna reiniciaron ayer sus jornadas de protestas pacíficas.
Se apostaron en la explanada de las oficinas gubernamentales de la avenida México, frente al Palacio Nacional, para iniciar lo que será una periódica manifestación que realizarán todos los días cuatro de cada mes en el lugar que ya bautizaron como “La Plaza del 4%”.
Al hablar con los periodistas, Patricia López, vocera del grupo, dijo que la lucha seguirá hasta lograr que se cumpla con la ley que establece la entrega del 4% del Producto Interno Bruto para la educación.
Luego de colocarse frente al Palacio, el grupo se dirigió a la casa de Hamlet Hermann, inmediatamente después de que el coronel de la Policía, Francisco Aquino, les dijera que no podían bajar por la calle Delgado.
La residencia de Hermann tiene una pintura amarilla en la parte frontal con la imagen de un gigantesco 4%. Luego de conversar con los oficiales de la Policía Nacional el grupo logró entrar a la casa de Hermann, ubicada en la calle Moisés Márchena, frente a la explanada frontal del Palacio Nacional, donde éste los recibió para apoyar lo que definió como el “jengibre del 4%”.
Hermann dijo que no se trata de ningún tipo de protesta, sino de compartir con sus amigos en su hogar, que tiene pintado en el frente el 4%. Indicó que ojalá que los propietarios de todas las residencias del país pintaran el símbolo del 4% en el frente.
“Yo estoy recibiendo amigos en mi casa. Amigos que coinciden conmigo en que hay que respetar el cumplimiento de la ley. Vamos a calentar un jengibre, el jengibre del 4% de la educación y la Policía podrá tener sus órdenes, yo las desconozco, pero en mi casa yo recibo a quien yo quiera”, dijo Hermann.
Para Mario Serrano, sacerdote del Centro Bonó, “el logro nuestro es que haya institucionalidad y legalidad, además de inversión social en el país. Hasta ahora la primera batalla que hemos logrado es concienciar y tener un movimiento que va creciendo en el país”, dijo. Los manifestantes se tomaron su té de jengibre, mientras el padre serrano decía: “Esperamos que este año los resultados sean lograr que la ciudadanía cobre más fuerza y que la institucionalidad se establezca”.
COALICIÓN HARÁ ACTOS LOS DÍAS 4 POR MÁS RECURSOS PARA LA EDUCACIÓN
Los grupos se apostaron en la explanada de las oficinas gubernamentales de la avenida México, frente al Palacio Nacional en Santo Domingo portando sus ya conocidas sombrillas amarillas, con la frase “el 4% para la educación”, representantes de la Coalición por una Educación Digna reiniciaron ayer sus jornadas de protestas pacíficas.
Se apostaron en la explanada de las oficinas gubernamentales de la avenida México, frente al Palacio Nacional, para iniciar lo que será una periódica manifestación que realizarán todos los días cuatro de cada mes en el lugar que ya bautizaron como “La Plaza del 4%”.
Al hablar con los periodistas, Patricia López, vocera del grupo, dijo que la lucha seguirá hasta lograr que se cumpla con la ley que establece la entrega del 4% del Producto Interno Bruto para la educación.
Luego de colocarse frente al Palacio, el grupo se dirigió a la casa de Hamlet Hermann, inmediatamente después de que el coronel de la Policía, Francisco Aquino, les dijera que no podían bajar por la calle Delgado.
La residencia de Hermann tiene una pintura amarilla en la parte frontal con la imagen de un gigantesco 4%. Luego de conversar con los oficiales de la Policía Nacional el grupo logró entrar a la casa de Hermann, ubicada en la calle Moisés Márchena, frente a la explanada frontal del Palacio Nacional, donde éste los recibió para apoyar lo que definió como el “jengibre del 4%”.
Hermann dijo que no se trata de ningún tipo de protesta, sino de compartir con sus amigos en su hogar, que tiene pintado en el frente el 4%. Indicó que ojalá que los propietarios de todas las residencias del país pintaran el símbolo del 4% en el frente.
“Yo estoy recibiendo amigos en mi casa. Amigos que coinciden conmigo en que hay que respetar el cumplimiento de la ley. Vamos a calentar un jengibre, el jengibre del 4% de la educación y la Policía podrá tener sus órdenes, yo las desconozco, pero en mi casa yo recibo a quien yo quiera”, dijo Hermann.
Para Mario Serrano, sacerdote del Centro Bonó, “el logro nuestro es que haya institucionalidad y legalidad, además de inversión social en el país. Hasta ahora la primera batalla que hemos logrado es concienciar y tener un movimiento que va creciendo en el país”, dijo. Los manifestantes se tomaron su té de jengibre, mientras el padre serrano decía: “Esperamos que este año los resultados sean lograr que la ciudadanía cobre más fuerza y que la institucionalidad se establezca”.
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sábado, 11 de diciembre de 2010
Documentos revelan EE.UU y Reino Unido trataron de persuadir a Caamaño Deñó
POR SAUL PIMENTEL
Francisco Alberto Caamaño fue el líder militar de la guerra de abril del 1965.
SANTO DOMINGO.- Documentos desclasificados de la Inteligencia militar del Reino Unido y de Estados Unidos reflejan el interés que tenían los gobiernos de esos países por seducir al entonces ex comandante constitucionalista Francisco Alberto Caamaño para neutralizar su lucha contra el gobierno de Balaguer, según revela el ex guerrillero Hamlet Hermann.
En un escrito remitido a ALMOMENTO.NET Herman, quien es ingeniero, dice que representantes de los citados gobiernos trataron de desvirtuar las ideas de Caamaño ofreciendole bienes materiales al tiempo que lo espiaban ocultando micrófonos en su apartamento de Palace Gate 8, de Londres, en momentos en que éste se encontraba exiliado.
“ Estos papeles estadounidenses y británicos reflejan la firmeza de las convicciones del héroe dominicano quien rechazaba cuanta propuesta le hacían para desviarlo de sus propósitos patrióticos”, dice Hermann para agregar a seguidas que Caamaño fue capaz de soportar “enormes tentaciones”.
No obstante, agrega, fue tan galante con sus enemigos y aceptó celebrar un juego de softbol en Hyde Park entre funcionarios de la embajada estadounidense y los constitucionalistas dominicanos en Londres.
Hermann anuncia que de manera personal él ha decidido investigar con el fin de analizar la transformación política de Caamaño, al cual define como “un personaje mítico que conmovió al mundo luchando contra el poderoso imperio estadounidense”.
Revela que el Héroe de Abril fue excluido de los medios de comunicación dominicanos merced a una campaña balaguerista para que su nombre nunca fuera mencionado, a tal punto que sólo encontraba espacio ocasional en El Nacional de ¡Ahora!.
Líder militar
Caamaño fue el líder militar de la guerra civil dominicana de abril del 1965. Fue militar y ocupó la presidencia provisional de la República Dominicana ese mismo mes. Luego de las negociaciones del cese al fuego, Caamaño deja el poder en manos de Héctor García Godoy, quien prepararía la transición a la democracia.
En Londres, Caamaño decide volver al país y derrocar al gobierno de Balaguer. Para ello se trasladó a Cuba en donde reclutó a los hombres que lo acompañarían en su proyecto guerrillero.
El 3 de febrero de 1973, junto a nueve hombres, desembarcó en la Playa Caracoles al sur del país, con la intención de iniciar un frente guerrillero contra el gobierno de Balaguer, pero el grupo fue capturado por fuerzas militares. Trece días después del desembarco el 16 de febrero, las Fuerzas Armadas anunciaron la muerte de Caamaño junto a dos de sus compañeros en el paraje Nizaíto, sección la Horma de San Jose de Ocoa.
El contralmirante Ramón Emilio Jiménez hijo, secretario de Estado de las Fuerzas Armadas; el mayor general Enríque Pérez y Pérez y el brigadier Juan René Beauchamps Javier mostraron el cadáver de Caamaño a un reducido grupo de periodistas que fue traslado en helicóptero hasta el lugar donde se encontraba el cuerpo sin vida, y los de sus compañeros Heberto Lalane José y Alfredo Pérez Vargas.
Aunque las FFAA informaron que Caamaño había muerto en combate, testimonios posteriores afirmaron que él fue fusilado, luego de ser apresado por tropas del Ejército Nacional que lo perseguían.
El escrito
El escrito de Hamlet Hermann es el siguiente:
Caamaño en Londres
HAMLET HERMANN*
*EL AUTOR es ingeniero y un ex-guerrillero. Reside en Santo Domingo.
El forzado destierro del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó en Europa entre enero 1966 y octubre 1967 es una etapa casi desconocida de su vida. Muy poco se ha escrito al respecto y, lo que se conoce, podría estar desfigurado por la distorsión de recuerdos luego de casi medio siglo de ocurridos los hechos.
La idea original de investigar este período fue de Fred Halliday, un irlandés, profesor emérito de la escuela economía de Londres. La inesperada muerte de Fred me ha obligado a asumir, sin demora, esta tarea.
He descubierto que muchos dominicanos tienen un pedacito de aquel período histórico y lo que falta es el catalizador que permita esos datos sean reunidos y analizados. El afán por esclarecer ese período es para que muchos encuentren una explicación objetiva de por qué Caamaño decidió buscar en Cuba la forma de regresar a República Dominicana a continuar la lucha que iniciara en 1965.
He tenido suerte de encontrar colaboraciones importantes como la recuperación del intercambio de cartas de Caamaño con Jottin Cury, Juan Bosch y Fidelio Despradel, entre otros. Centenares, miles, de personas se comunicaron entonces con el héroe dominicano, ya personalmente o por correo. Deben existir en polvorientas gavetas, cientos de notas escritas con impresiones personales sobre Caamaño que nunca se han publicado. Por ejemplo, un extraordinario amigo me llevó a encontrar una carta, desde Londres, del padre Juan Montalvo. Cuenta el entonces seminarista, su sorpresa al descubrir en Caamaño a un ferviente cristiano. Un hallazgo semejante lo vivió el Nuncio Apostólico Enmanuelle Clarizio, quien amenazó con excomulgarlo. También encontré las impresiones del mayor general Indar Jit Rikhye, observador militar de la ONU, quien cuenta su agradecimiento a Caamaño por haberle salvado la vida en la zona constitucionalista.
Los documentos desclasificados de la Inteligencia militar del Reino Unido y de Estados Unidos reflejan el interés por seducir a Caamaño para neutralizar su lucha contra el despótico gobierno de Balaguer. Trataban de desvirtuar sus ideas ofreciendo bienes materiales al tiempo que lo espiaban ocultando micrófonos en su apartamento de Palace Gate 8. Estos papeles estadounidenses y británicos reflejan la firmeza de las convicciones del héroe dominicano quien rechazaba cuanta propuesta le hacían para desviarlo de sus propósitos patrióticos.
Caamaño fue capaz de soportar enormes tentaciones. No obstante, fue tan galante con sus enemigos que, según cuenta el diario de Víctor Cabral Amiama, aceptó celebrar un juego de softbol en Hyde Park entre funcionarios de la embajada estadounidense y los constitucionalistas dominicanos en Londres.
Esta investigación pretende analizar la transformación política de un personaje mítico que conmovió al mundo luchando contra el poderoso imperio estadounidense. El Héroe de Abril fue excluido de los medios de comunicación dominicanos merced a una campaña balaguerista para que su nombre nunca fuera mencionado. Sólo encontraba espacio ocasional en El Nacional de ¡Ahora!.
Caamaño fue víctima del método trujillista de intercepción de cartas y llamadas telefónicas para aislarlo de sus seguidores. Fue combatido por el imperio y por la derecha recalcitrante mientras era menospreciado por los celos de algunos líderes políticos dominicanos, así como por la izquierda oportunista que lo subestimaba. El líder constitucionalista tendría que enfrentar en completa soledad las deserciones graduales y persistentes de muchos que lo acompañaron en 1965.
La fraudulenta victoria de Balaguer en las elecciones de 1966, el retorno de los trujillistas al poder de la nación, el permanente terrorismo de Estado, el atentado contra las vidas de Antonio Imbert y Casimiro Castro, así como la negativa persistente de Balaguer a permitirle el retorno formal al país, provocaron en Caamaño diversas crisis que la dureza del exilio amamantaba y fortalecía.
Para armar este rompecabezas, hemos hecho contactos en varios países de Europa en busca de las piezas que nos faltan. Para esto, también creamos una dirección electrónica a la cual invitamos a que se envíe cualquier documento o experiencia relacionada con el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó durante ese período. La dirección es caamanoenlondres@gmail.com (escribiendo el Caamaño con N, no con la Ñ que el Gmail no acepta).
Y quizás, entre todos, podríamos comprender cómo aquella crisálida se convirtió en alada mariposa de esperanza para los dominicanos, hasta morir de cara al sol, en escasa compañía.
Francisco Alberto Caamaño fue el líder militar de la guerra de abril del 1965.
SANTO DOMINGO.- Documentos desclasificados de la Inteligencia militar del Reino Unido y de Estados Unidos reflejan el interés que tenían los gobiernos de esos países por seducir al entonces ex comandante constitucionalista Francisco Alberto Caamaño para neutralizar su lucha contra el gobierno de Balaguer, según revela el ex guerrillero Hamlet Hermann.
En un escrito remitido a ALMOMENTO.NET Herman, quien es ingeniero, dice que representantes de los citados gobiernos trataron de desvirtuar las ideas de Caamaño ofreciendole bienes materiales al tiempo que lo espiaban ocultando micrófonos en su apartamento de Palace Gate 8, de Londres, en momentos en que éste se encontraba exiliado.
“ Estos papeles estadounidenses y británicos reflejan la firmeza de las convicciones del héroe dominicano quien rechazaba cuanta propuesta le hacían para desviarlo de sus propósitos patrióticos”, dice Hermann para agregar a seguidas que Caamaño fue capaz de soportar “enormes tentaciones”.
No obstante, agrega, fue tan galante con sus enemigos y aceptó celebrar un juego de softbol en Hyde Park entre funcionarios de la embajada estadounidense y los constitucionalistas dominicanos en Londres.
Hermann anuncia que de manera personal él ha decidido investigar con el fin de analizar la transformación política de Caamaño, al cual define como “un personaje mítico que conmovió al mundo luchando contra el poderoso imperio estadounidense”.
Revela que el Héroe de Abril fue excluido de los medios de comunicación dominicanos merced a una campaña balaguerista para que su nombre nunca fuera mencionado, a tal punto que sólo encontraba espacio ocasional en El Nacional de ¡Ahora!.
Líder militar
Caamaño fue el líder militar de la guerra civil dominicana de abril del 1965. Fue militar y ocupó la presidencia provisional de la República Dominicana ese mismo mes. Luego de las negociaciones del cese al fuego, Caamaño deja el poder en manos de Héctor García Godoy, quien prepararía la transición a la democracia.
En Londres, Caamaño decide volver al país y derrocar al gobierno de Balaguer. Para ello se trasladó a Cuba en donde reclutó a los hombres que lo acompañarían en su proyecto guerrillero.
El 3 de febrero de 1973, junto a nueve hombres, desembarcó en la Playa Caracoles al sur del país, con la intención de iniciar un frente guerrillero contra el gobierno de Balaguer, pero el grupo fue capturado por fuerzas militares. Trece días después del desembarco el 16 de febrero, las Fuerzas Armadas anunciaron la muerte de Caamaño junto a dos de sus compañeros en el paraje Nizaíto, sección la Horma de San Jose de Ocoa.
El contralmirante Ramón Emilio Jiménez hijo, secretario de Estado de las Fuerzas Armadas; el mayor general Enríque Pérez y Pérez y el brigadier Juan René Beauchamps Javier mostraron el cadáver de Caamaño a un reducido grupo de periodistas que fue traslado en helicóptero hasta el lugar donde se encontraba el cuerpo sin vida, y los de sus compañeros Heberto Lalane José y Alfredo Pérez Vargas.
Aunque las FFAA informaron que Caamaño había muerto en combate, testimonios posteriores afirmaron que él fue fusilado, luego de ser apresado por tropas del Ejército Nacional que lo perseguían.
El escrito
El escrito de Hamlet Hermann es el siguiente:
Caamaño en Londres
HAMLET HERMANN*
*EL AUTOR es ingeniero y un ex-guerrillero. Reside en Santo Domingo.
El forzado destierro del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó en Europa entre enero 1966 y octubre 1967 es una etapa casi desconocida de su vida. Muy poco se ha escrito al respecto y, lo que se conoce, podría estar desfigurado por la distorsión de recuerdos luego de casi medio siglo de ocurridos los hechos.
La idea original de investigar este período fue de Fred Halliday, un irlandés, profesor emérito de la escuela economía de Londres. La inesperada muerte de Fred me ha obligado a asumir, sin demora, esta tarea.
He descubierto que muchos dominicanos tienen un pedacito de aquel período histórico y lo que falta es el catalizador que permita esos datos sean reunidos y analizados. El afán por esclarecer ese período es para que muchos encuentren una explicación objetiva de por qué Caamaño decidió buscar en Cuba la forma de regresar a República Dominicana a continuar la lucha que iniciara en 1965.
He tenido suerte de encontrar colaboraciones importantes como la recuperación del intercambio de cartas de Caamaño con Jottin Cury, Juan Bosch y Fidelio Despradel, entre otros. Centenares, miles, de personas se comunicaron entonces con el héroe dominicano, ya personalmente o por correo. Deben existir en polvorientas gavetas, cientos de notas escritas con impresiones personales sobre Caamaño que nunca se han publicado. Por ejemplo, un extraordinario amigo me llevó a encontrar una carta, desde Londres, del padre Juan Montalvo. Cuenta el entonces seminarista, su sorpresa al descubrir en Caamaño a un ferviente cristiano. Un hallazgo semejante lo vivió el Nuncio Apostólico Enmanuelle Clarizio, quien amenazó con excomulgarlo. También encontré las impresiones del mayor general Indar Jit Rikhye, observador militar de la ONU, quien cuenta su agradecimiento a Caamaño por haberle salvado la vida en la zona constitucionalista.
Los documentos desclasificados de la Inteligencia militar del Reino Unido y de Estados Unidos reflejan el interés por seducir a Caamaño para neutralizar su lucha contra el despótico gobierno de Balaguer. Trataban de desvirtuar sus ideas ofreciendo bienes materiales al tiempo que lo espiaban ocultando micrófonos en su apartamento de Palace Gate 8. Estos papeles estadounidenses y británicos reflejan la firmeza de las convicciones del héroe dominicano quien rechazaba cuanta propuesta le hacían para desviarlo de sus propósitos patrióticos.
Caamaño fue capaz de soportar enormes tentaciones. No obstante, fue tan galante con sus enemigos que, según cuenta el diario de Víctor Cabral Amiama, aceptó celebrar un juego de softbol en Hyde Park entre funcionarios de la embajada estadounidense y los constitucionalistas dominicanos en Londres.
Esta investigación pretende analizar la transformación política de un personaje mítico que conmovió al mundo luchando contra el poderoso imperio estadounidense. El Héroe de Abril fue excluido de los medios de comunicación dominicanos merced a una campaña balaguerista para que su nombre nunca fuera mencionado. Sólo encontraba espacio ocasional en El Nacional de ¡Ahora!.
Caamaño fue víctima del método trujillista de intercepción de cartas y llamadas telefónicas para aislarlo de sus seguidores. Fue combatido por el imperio y por la derecha recalcitrante mientras era menospreciado por los celos de algunos líderes políticos dominicanos, así como por la izquierda oportunista que lo subestimaba. El líder constitucionalista tendría que enfrentar en completa soledad las deserciones graduales y persistentes de muchos que lo acompañaron en 1965.
La fraudulenta victoria de Balaguer en las elecciones de 1966, el retorno de los trujillistas al poder de la nación, el permanente terrorismo de Estado, el atentado contra las vidas de Antonio Imbert y Casimiro Castro, así como la negativa persistente de Balaguer a permitirle el retorno formal al país, provocaron en Caamaño diversas crisis que la dureza del exilio amamantaba y fortalecía.
Para armar este rompecabezas, hemos hecho contactos en varios países de Europa en busca de las piezas que nos faltan. Para esto, también creamos una dirección electrónica a la cual invitamos a que se envíe cualquier documento o experiencia relacionada con el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó durante ese período. La dirección es caamanoenlondres@gmail.com (escribiendo el Caamaño con N, no con la Ñ que el Gmail no acepta).
Y quizás, entre todos, podríamos comprender cómo aquella crisálida se convirtió en alada mariposa de esperanza para los dominicanos, hasta morir de cara al sol, en escasa compañía.
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No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
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