Fuente: Archivo General de la Nación
Mostrando entradas con la etiqueta Kennedy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kennedy. Mostrar todas las entradas
lunes, 6 de abril de 2015
República Dominicana, Cuba, Venezuela y Estados Unidos en la primera página
Fuente: Archivo General de la Nación
Etiquetas:
1963,
Archivo General de la Nación,
Betancourt,
Bosch,
Cuba,
El Caribe,
Estados Unidos,
Hemeroteca,
Kennedy,
Pedro de León Concepción,
periódico,
República Dominicana,
Sala de Atención a Usuarios,
Venezuela
martes, 3 de marzo de 2015
Febrero de 1963. El Caribe. Sucesos históricos!!!!
Cuantos sucesos históricos en una sola página!
Cuanta secuela...
Cuantos procesos...
Que interesante es la historia!
Etiquetas:
Almoina,
Archivo General de la Nación,
Betancourt,
Bosch,
Colombia,
Cuba,
EE.UU.,
El Caribe,
estudiantes,
Febrero 1963,
Hemeroteca,
Kennedy,
República Dominicana,
Unión Soviética
domingo, 29 de mayo de 2011
Las misteriosas muertes de gobernantes que impactaron al mundo
Por: EL MERCURIO (CHILE)

Este era el pasaporte de Adolf Hitler, uno de los líderes políticos más importantes del mundo.
Foto: Archivo EL TIEMPODe los fallecimientos de Hitler, Stalin y John F. Kennedy, entre otros, hay muchas teorías.
Para los historiadores, las circunstancias en que murió Salvador Allende estaban claras. El doctor Patricio Guijón siempre ha sostenido que el 11 de septiembre de 1973, estaba cerca del Presidente cuando éste se disparó con un fusil AK-47 tras resistir el ataque a La Moneda.
El pasado lunes 23 de mayo se volvió a exhumar su cadáver para someterlo a una autopsia con el fin de determinar judicialmente qué provocó su muerte, debido a testimonios que han generado discrepancias con la versión de Guijón.
A la espera de esta verdad judicial, los misterios sin resolver en este caso traen a la memoria muertes de otros gobernantes -en el poder por las urnas o las armas-, que también se han visto rodeadas de enigmas o dudas que nunca se han aclarado.
Hitler: ¿Morir como un cobarde o como un gran general?
Si Hitler se disparó o se envenenó, fue un misterio que se guardó como secreto de Estado en la ex Unión Soviética, cuyo ejército fue el primero en pisar Berlín en la II Guerra Mundial.
La tradición castrense mide a los grandes generales por la forma en que eligen morir. Envenenarse implica un último acto de cobardía, a diferencia de optar por una bala para reafirmar las acciones seguidas en vida. Por ello, a la propaganda soviética le convenía establecer que el 30 de abril de 1945, ya derrotado en su bunker, el dictador alemán había optado por ingerir una cápsula de cianuro.
Con los años, los rusos fueron entregando evidencias a gotas. En 1955, por ejemplo, divulgaron detalles odontológicos para demostrar que encontraron los restos incinerados de su enemigo
Para muchos, las dudas llegaron a su fin en abril del año 2000, cuando, por motivos de una exposición titulada 'Agonía del Tercer Reich', un museo de Moscú exhibió un fragmento del cráneo de Hitler, en el que se ve perfectamente el agujero producido por una bala. La prueba fue cuestionada posteriormente y los enigmas continúan, aunque ya pocos historiadores descartan que no muriera en su bunker, escuchando la intermitente caída de las bombas sobre Berlín.
John F. Kennedy: ¿Víctima de un golpe de Estado?
Lee Harvey Oswald, el presunto asesino de John F. Kennedy, negó haber realizado los disparos que acabaron con la vida del 35 de Presidente de EE. UU., asegurando que él fue un señuelo. Versión que sólo aumentó las suspicacias, ya que también fue acribillado dos días después del magnicidio por otro personaje misterioso, Jack Ruby, un empresario nocturno de poco éxito vinculado al hampa.
Las teorías son innumerables. Algunas aseguran que Kennedy fue víctima de un golpe de Estado encubierto impulsado por organismos de su Gobierno. Pero la lista de sospechosos es infinita e incluyen al Sistema de Reserva Federal, la CIA, la KGB, la Mafia, el director del FBI, J. Edgar Hoover, incluso Richard Nixon, el ejército de EE.UU y el régimen cubano. Sin embargo, oficialmente se señala que un tirador solitario es el único culpable: Oswald.
Juan Pablo I: ¿El Papa que enfrentó a la mafia?
Sólo 33 días alcanzó a liderar la Iglesia Católica el Papa Juan Pablo I. El Vaticano señaló que un infarto agudo al miocardio acabó con su vida, mientras leía. La película El Padrino III insinúa que la mafia estuvo involucrada en su muerte.
¿Qué hay de cierto en eso? Muchas teorías conspirativas, alimentadas básicamente porque, tras fallecer el 29 de septiembre de 1978, hubo versiones contradictorias del círculo cercano de Albino Luciani, nombre real de Juan Pablo I, sobre las horas previas y posteriores a su muerte.
Primero se informó que, a petición de sus familiares, no se le hizo autopsia. Pero un benedictino que trabajaba en la Secretaría de Estado dio a conocer que sí la hubo. El resultado de los peritajes forenses arrojó que murió por una dosis fortísima de un vasodilatador, fármaco que le habría recetado su médico personal, versión que el especialista negó con los años. También se duda del infarto, ya que una persona que lo sufre, no muere con "una sonrisa" mientras lee, sino que deja pistas evidentes de lucha y dolor por tal padecimiento.
Versiones siempre desmentidas por el Vaticano, apuntan a que Juan Pablo I pagó el precio por sus arriesgadas decisiones, como intervenir el Banco Vaticano, tras asumir los costos de 240 millones de dólares por la quiebra de su socio, el Banco Ambrosiano, además de hacer frente a la masonería y a la mafia.
Stalin: ¿Un complot mortal?
Los rusos aún no se ponen de acuerdo sobre el legado de Stalin, cuyos largos años en el poder le significaron a la ex Unión Soviética convertirse en una superpotencia, a costa de 20 millones de personas muertas en purgas y ejecuciones.
Desde el momento que se comunicó su deceso, el 5 de marzo de 1953, los soviéticos no creyeron que éste se produjo de forma natural debido un derrame cerebral causado por la hipertensión.
Versiones extraoficiales atribuyeron la muerte de Stalin a un malintencionado tratamiento médico al que fue sometido, pero que lo terminó envenenando. Se sospecha del jefe de los servicios secretos, Lavrenti Beria, quien quiso adelantar la muerte del líder ya que, según archivos de la época, Stalin se preparaba para dejar el poder, lo que incluía la eliminación de Beria. Así, en tratamientos de sauna, se lo habría expuesto a bacterias modificadas capaces de afectar a órganos humanos.
Cierto o no, Stalin agonizó varios días en su cama, acompañado, entre otros, de Beria, quien al verlo recuperar la conciencia, le pedía que se recuperara. Pero lo insultaba en cuanto volvía a caer en un estado comatoso, hasta que no despertó más.
Napoléon: Demasiados enemigos para morir en paz
Odiado por gran parte de las monarquías europeas, Napoléon Bonaparte fue desterrado por los británicos a la isla de Santa Elena en el Atlántico. Allí, acompañado de 'amigos' obligados a seguirlo, amantes y personas que más que admiración le temían, se dedicó a escribir sus memorias, mientras un fuerte dolor intestinal fue minando su salud, hasta fallecer de un cáncer al estómago el 5 de mayo de 1821.
Al menos así se creyó por más de 180 años, hasta que en mayo de 2000,el FBI confirmó las sospechas: el emperador fue víctima de un envenenamiento progresivo con arsénico.
La conclusión del estudio, presentado en París por expertos a la "Sociedad Napoleónica Internacional", llegó a los mismos resultados de previos análisis realizados a restos de cabello del general, en poder de distintas personas que los heredaron.
Éstos estaban tan impregnados de arsénico, que es inevitable no pensar que fue la causa de su muerte. Aún falta saber quién o quienes lo mataron. Se sospecha del general Charles-Tristan de Montholon, el único que tenía acceso a los alimentos y vino de Napoleón. Pero es difícil de determinar cuando se tienen tantos enemigos.
EL MERCURIO (CHILE)
Etiquetas:
Asesinato,
Chile,
Conspiración,
historia,
Hitler,
Juan Pablo I,
Kennedy,
paradigma,
Salvador Allende,
Stalin
viernes, 15 de abril de 2011
Anticastristas de Bahía Cochinos creen todavía en lucha armada contra Castro
-
Miami (EE.UU.), 15 abr (EFE).- Medio siglo después de la fallida invasión de Bahía Cochinos (1961), algunos cubanos exiliados protagonistas de aquel episodio defienden todavía la "lucha armada" o una "rebelión militar" para lograr la libertad de Cuba.
Siguen convencidos 50 años después de que la causa del fracaso de la invasión anticastrista fue la cancelación de los bombardeos por parte del Gobierno del presidente estadounidense John F. Kennedy contra la escasa fuerza aérea de Fidel Castro.
"Fuimos completamente abandonados nosotros y el pueblo cubano por Kennedy" en la invasión de Bahía Cochinos, dijo a Efe el exbrigadista Óscar Rodríguez al evocar aquel episodio, cuyo 50 aniversario se conmemora el próximo domingo.
Pérez tenía apenas 20 años cuando desembarcó con la Brigada 2506 en Playa Girón, el punto más meridional de la bahía, aquel 17 de abril de 1961 en que abrigaba, juntos a sus compañeros de lucha, la determinación de recuperar la libertad para su patria.
"Esa lucha de la libertad por Cuba sigue viva", afirmó Pérez, quien cayó preso en la abortada invasión y estuvo 23 semanas en una cárcel en la isla hasta que fue liberado, junto con otros, y enviado rumbo a EE.UU. gracias a un acuerdo entre el Gobierno cubano y el estadounidense
Recuerda, en primer lugar, con amarga tristeza, a los "hermanos" brigadistas que cayeron muertos allí en los tres días de combate, fueron fusilados o fallecieron asfixiados en el interior de una rastra (camión de transporte de mercancías) sin ventilación mientras eran trasladados presos a La Habana.
"Esos hermanos que murieron allí es lo que más recuerdo, sus familias...", comenta Rodríguez, quien trabajó durante cerca de cuatro décadas para una empresa de cemento en Estados Unidos.
Raúl Martínez tenía 19 años cuando se incorporó a la Brigada 2506. Un año más tarde, un 17 de abril de 1961, a las 06.45 horas, fue lanzado como parte del batallón de paracaidistas sobre un punto cercano a Playa Girón.
La lucha fue encarnizada ese día en aquella zona, pero, sin la cobertura aérea, comentó Martínez, se vieron obligados a retroceder paulatinamente hacia las ciénagas, donde, "completamente rodeados" por el Ejercito revolucionario, fue inútil todo intento de huida.
"Fui de los primeros en caer prisionero, aunque se nos trató relativamente bien", a excepción del grupo de 12 ó 16 brigadistas que murió por asfixia en el interior de la rastra, responsabilidad del capitán Osmani Cienfuegos, contó Martínez, que hoy tiene 73 años.
El exiliado explicó que el objetivo del operativo del batallón de paracaidistas era establecer una cabeza de playa de difícil acceso a las fuerzas castristas, según el plan concebido por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés), un plan que "no era una locura".
"Lo que fue una estupidez -prosiguió- fue cancelar los bombardeos del día 16" y seguir adelante con el desembarco al día siguiente.
En esta línea culpó a Kennedy, al igual que sus compañeros brigadistas, del fracaso de la invasión, ya que, al final, el mandatario estadounidense "podía haber dado la orden de paralizar el desembarco".
Se mostró en desacuerdo con la "corriente pacifista" actual y a favor de "un cambio radical, un cambio violento en Cuba", como, por ejemplo, dijo, una "rebelión militar por parte de las Fuerzas Armadas" cubanas o la "ejecución de Raúl" (Castro).
"Quisiéramos una solución violenta porque anhelamos justicia, no venganza; pero en Cuba se han cometido infinidad de crímenes" y no queremos encontrar a los "criminales caminando por la calle junto a uno", agregó.
No obstante, lamentó el "daño que se hizo, las dos mil bajas" que les causaron para luego acabar derrotados. "Creamos dos mil familias que nos odian, hijos, madres, padres...", explicó con pesadumbre.
"Todo eso, la sangre derramada, el sacrificio, se hubiera justificado si hubiéramos vencido y logrado el objetivo de llevar la democracia y la libertad a Cuba", pero no fue así, puntualizó.
Esteban Bovo pilotó uno de los bombarderos B26 con que contaba la brigada de 1.500 exiliados que participó en la invasión. Hoy recuerda también con tristeza a los compañeros que "cayeron peleando y a los muertos en Cuba, que eran tan cubanos" como ellos, aunque "abrazaron una causa equivocada".
Al igual que Rodríguez, Bovo, de 73 años, culpa a Kennedy del fracaso de la invasión: "Fuimos abandonados por Kennedy, que cambió de postura y decidió dejarnos solos", manifestó.
En cuanto al recurso de una acción violenta para derrocar al Gobierno castrista, Bovo sostuvo que hoy el "enemigo sigue siendo el mismo", por lo que "vería muy bien una invasión en cualquier momento".
La Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos (Brigada 2506) mantiene viva la misma idea que prendió en su juventud: "La ilusión de que Cuba sea libre", aseguró Bovo.
Un caso diferente fue el de Luis Adolfo Bermúdez, conocido por por su juventud (19 años) como "El Pollón", quien contaba con un entrenamiento de academia militar y no participó en el desembarco en Playa Girón.
Bermúdez, que recibió entrenamiento por la CIA en bases secretas en Guatemala y Panamá, formó parte del equipo de infiltración de unos 40 hombres que penetró en Cuba. "Soy el último brigadista que cae preso" en la isla, en 1963, infiltrado", explicó.
Sentenciado a 30 años de cárcel, Bermúdez logró fugarse de la prisión de Boniato cuatro años después.
Opinó que son los cubanos que viven en la isla "los que tienen el derecho de presidir una nueva República, no los de aquí (EE.UU.)", y sostuvo que fue un "error estratégico" el desembarco en Bahía Cochinos de una brigada "con rifles de la II Guerra Mundial y tres tanques que ni tiraron".
Cargó además contra aquellos que, hoy en día, denuncian las dictaduras de derechas pero no las de izquierdas, como si estas segundas fueran "aceptables", por ejemplo, dijo, la "dictadura de Fidel Castro". EFE
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
Voltaire
