Mostrando entradas con la etiqueta técnicas de estudios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta técnicas de estudios. Mostrar todas las entradas
martes, 4 de enero de 2011
Curso-taller sobre Metodología historiográfica, Historia local e Historia oral
El Archivo General de la Nación pone en conocimiento del público interesado la convocatoria del Primer curso-taller sobre Metodología historiográfica, Historia local e Historia oral.
Objetivos
1. Poner al alcance de los historiadores en las provincias y aficionados a la historia de pueblos y comunidades, las herramientas teórico-metodológicas básicas de la investigación histórica, con énfasis en la historia oral.
2. Proporcionar unas nociones básicas de historia dominicana, con especial atención a la periodización de la misma, para vincular los procesos locales con los de ámbito regional y nacional.
3. Coadyuvar a la articulación de una red nacional de historia oral y de historiadores locales.
Destinatarios
Aficionados al cultivo de la Historia oral, local y regional de pueblos y comunidades. Esta primera convocatoria del curso está especialmente dirigida a personas residentes en la capital, así como en la provincia de Santo Domingo y municipios cercanos: Villa Altagracia, Haina, Nigua, San Cristóbal, Monte Plata, Bayaguana, Sabana Grande de Boyá y Guerra.
Estudiantes de término de la carrera de Historia.
Datos del curso
Fecha de inicio: 3 de febrero de 2011.
Total de horas lectivas: treinta.
Día y horario de clases: jueves, de 4 a 7 p. m.
Lugar: Salón de clases del Archivo General de la Nación, calle Modesto Díaz, No. 2, Zona Universitaria, Santo Domingo, D. N.
Información e inscripción: Departamento de Investigación y Divulgación del AGN, teléfono 809 362 1111, extensión 243, en horario de 8:00 a. m. a 3:00 p. m.
Etiquetas:
AGN,
antropología,
aporte,
aprendizajes,
Aquiles Castro,
contemporanea,
curso,
entrevista,
estudio,
Historia Oral,
historiador,
investigacion,
Pedro De León C.,
superación,
técnicas de estudios
jueves, 9 de diciembre de 2010
Discontinuidad de las perspectivas históricas
Por: Manuel Arias
Desde los tiempos coloniales los grupos sociales oprimidos han venido resistiendo cimarroneado. Desde la Guerra de Independencia (1844) pasando por la Guerra de Restauración (1861-1865), la Ocupación Norteamericana (1916-1924), la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo (1930-1961), continuando con la primera etapa del periodo de la transición a la democracia (1961-1964), confluyendo en la Guerra de Abril de 1965, la etapa de la posguerra y la elecciones de 1966. Sin embargo, los sectores más atrasados de la sociedad se han alzados con el poder, cuando las sangrientas luchas han sido libradas por el pueblo. Esto ha sido una constante histórica, no obstante, algunas excepciones.
El fenómeno de la formación social de las sociedades se desarrolla de acuerdo a ciertas dinámicas internas y externas que a lo largo de la vida van determinado el devenir de esas sociedades. Las sociedades, atraviesan por procesos de larga o corta duración, por períodos de transformación, avance, retroceso, salto, continuidad, descontinuada, incluso, accidentes históricos. Estos aspectos, van convirtiéndose en entes constitutivos de la formación sociohistórica de la nación. Una mirada retrospectiva y prospectiva a la sociedad dominicana actual, nos indica que se esta dando un proceso de discontinuidad de las perspectivas históricas de la nación.
Desde la década de los años 80 del siglo pasado, la sociedad dominicana ha estado sometida a unos procesos de cambios estructurales acelerados que se han ido profundizando. Período de nuestra historia reciente marcado por fuertes crisis económicas, políticas y sociales, caracterizado por la última rebelión de las masas populares, abril de 1984. En los actuales momentos, la sociedad vive un proceso de modernización y globalización, y por otro lado, un proceso de ampliación de la economía de mercado neoliberal, y a la misma vez, opera en los partidos políticos tradicionales una perdida de su ideología, se convierten de esta manera en corporaciones. La rapidez de estos cambios, están produciendo a lo interno de la sociedad una ruptura, una fragmentación en muchos de los componentes de la vida social. Como consecuencias, la población también vive graves momentos de grandes incertidumbres. Reina la desorientación, la confusión, el individualismo, la vida light sin pecado, sálvese quien pueda. Puesto que el principio general reza, “el mercado rige y regula la vida de la nación”.
En la sociedad dominicana, todos estos aspectos se conjugan, en un proceso de descomposición social que la hace involucionar, impidiéndole enrumbarse cohesionadamente en acciones de conjunto. Los referentes sociales no están claro, lo que predomina es un estado anomico. De hecho, las amplias facilidades de espacios públicos y privados que muy recientemente les fueron y se le sigue brindando a los familiares y acólitos de Trujillo, para que presentaran y modelaran sus libros “libelos”, ofendieran memorias y honras ajena, y más recientemente se permitiera la presentación del proyecto de museo Trujillo en la Cámara de Diputado, son un ejemplo claro del éxito de los sectores conservadores neotrujillistas dominantes. Lo cual constituye, por una parte, el fracaso del proyecto “popular revolucionario de liberación del pueblo dominicano”.
Proyecto popular soñado e iniciado por Juan Pablo Duarte y los Trinitarios. Seguido y ampliado por Gregorio Luperón y los progresistas liberales Restauradores. Continuado a sangre y fuego por Minerva Mirabal, Juan Bosch, Manolo Tavárez Justo, Maximiliano Gómez, el coronel Francisco Alberto Caamaño Deño, José Francisco Peña Gómez, entre otros valiosos patriotas y mártires. Ahora más que nunca, se ha hecho perceptible la debilidad de la memoria histórica del pueblo dominicano y la memoria colectiva de los grupos sociales, portadores directos e indirectos de la historia reciente, producto del “mito roto” como lo ha llamado la socióloga dominicana Laura Faxas.
En efecto, la memoria histórica, la memoria social y la memoria colectiva, no están insertada en la mayoría del pueblo dominicano como juicios y valores en la conciencia individual y colectiva. Según encuesta realizada por el periódico El Nacional Digital, “el 58.9% consideraba que Rafael Leonidas Trujillo no ha sido el presidente más malo que ha tenido el país”. El pueblo dominicano no contiene interiorizada la memoria histórica, la social y colectiva como referente que conecta su pasado con el presente. Dado el fracaso del proyecto progresista popular el pueblo no ha podido fijar la memoria histórica, social y colectiva como fuentes del destino y futuro de la nación. Y a la misma vez, fuentes del propio destino y futuro de uno y cada uno de los ciudadanos dominicanos. Vale decir, la memoria histórica, social y colectiva, no opera en la mayoría de los ciudadanos como conciencia y practica social. Como resultado directo, “7 de cada 10 joven aspira a irse para el exterior como medio para progresar económica y socialmente”.
Cada día se hace más patente la desvinculación que sufre el pueblo de los procesos sociales en todos los órdenes y direcciones. Hoy más que ayer, es mucho más grande la exclusión económica y social que padecen los sectores populares. En el reino de la marginalidad, el autoritarismo, el patrimonialismo, el clientelismo, el paternalismo y el asistencialismo, en su conjunto es el rey. El olvido es fuente de poder y del poder, el pueblo sólo recuerda lo que interesa desde arriba se recuerde, simple conmemoraciones de fechas. Se olvidan los olvidadores, que la memoria no es solamente una memoria intelectualizada. Sino que también, la memoria histórica como la memoria social y la memoria colectiva son una matriz de gestos, actitudes, conductas y comportamientos que se producen socialmente, que además, operan como mecanismos y formas que potencializan su transmisión.
Aún cuando, se produzca el olvido por imposición o voluntariamente, por terror o el encubrimiento. Aunque se de la desmemorización colectiva por las fuerzas de la manipulación, la ignominia o la ignorancia. No obstante, se haya permitido el debilitamiento de la memoria histórica y social al grado de desposeerla de todas sus potencialidades activas, para asegurar una discontinuidad en el pensamiento y en la práctica social, como esta ocurriendo en los actuales momentos. La memoria histórica, social y colectiva tiene la capacidad de conservar facultades intrínsecas para en un momento dado resurgir vivamente y ocupar su sitial que les corresponden en la vida social.
La memoria como producto social y como producto histórico es fuente imprescindible para el avance y defensa de la sociedad, ella concentra la conciencia nacional. El dominio de su conocimiento tiene una gran utilidad y aplicación para la conservación, preservación e innovación de la cultura popular tradicional, la cual es elaborada desde ella misma. Cuando la memoria histórica, la social o la colectiva comparecen, lo hacen con todo el sentido de pertenencia, crece la identidad nacional y colectiva, propaga autoridad en los portadores directos e indirectos. Todo esto, lo hacen a favor de brindar sus conocimientos requeridos por la urgencia que los reclaman.
Por tales razones, surge la necesidad de promover, difundir y cultivar a largo alcance la memoria histórica, social y colectiva a través de proyectos de educación popular dirigidos a los diversos grupos sociales que conforman la sociedad dominicana. Se hace cada día más necesario y urgente la enseñanza de la historia contemporánea a todos los niveles en el sistema educativo dominicano.
¿Si la música y el baile del son es cubano, entonces cómo fue posible que tan fácilmente los grupos sociales populares urbanos dominicanos adoptaran, asimilaran y conservaran el son como suyo y lograran expandir su popularidad desde 1930 en adelante?
¡Cosas veredes Pancho! Porque la música del son hizo aflorar a la superficie nuestra memoria social mulata como gestos, actitudes y formas de conducta para resistir estoicamente el proceso de segregación social en desarrollo que se manifestaba en la división de la sociedad dominicana, de primera y de segunda. Además, para resistir el creciente proceso de dominación ideológico y cultural impulsado a través de los merengues llenos de loas y cultos a Trujillo.”Porque en ese tiempo, apenas usted oía un merengue porque era son y bolero lo que se tocaba”, (Dos años sin Bonyé, Areíto febrero de 2010). Así funciona la memoria socialmente e históricamente.
Desde los tiempos coloniales los grupos sociales oprimidos han venido resistiendo cimarroneado. Desde la Guerra de Independencia (1844) pasando por la Guerra de Restauración (1861-1865), la Ocupación Norteamericana (1916-1924), la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo (1930-1961), continuando con la primera etapa del periodo de la transición a la democracia (1961-1964), confluyendo en la Guerra de Abril de 1965, la etapa de la posguerra y la elecciones de 1966. Sin embargo, los sectores más atrasados de la sociedad se han alzados con el poder, cuando las sangrientas luchas han sido libradas por el pueblo. Esto ha sido una constante histórica, no obstante, algunas excepciones.
El fenómeno de la formación social de las sociedades se desarrolla de acuerdo a ciertas dinámicas internas y externas que a lo largo de la vida van determinado el devenir de esas sociedades. Las sociedades, atraviesan por procesos de larga o corta duración, por períodos de transformación, avance, retroceso, salto, continuidad, descontinuada, incluso, accidentes históricos. Estos aspectos, van convirtiéndose en entes constitutivos de la formación sociohistórica de la nación. Una mirada retrospectiva y prospectiva a la sociedad dominicana actual, nos indica que se esta dando un proceso de discontinuidad de las perspectivas históricas de la nación.
Desde la década de los años 80 del siglo pasado, la sociedad dominicana ha estado sometida a unos procesos de cambios estructurales acelerados que se han ido profundizando. Período de nuestra historia reciente marcado por fuertes crisis económicas, políticas y sociales, caracterizado por la última rebelión de las masas populares, abril de 1984. En los actuales momentos, la sociedad vive un proceso de modernización y globalización, y por otro lado, un proceso de ampliación de la economía de mercado neoliberal, y a la misma vez, opera en los partidos políticos tradicionales una perdida de su ideología, se convierten de esta manera en corporaciones. La rapidez de estos cambios, están produciendo a lo interno de la sociedad una ruptura, una fragmentación en muchos de los componentes de la vida social. Como consecuencias, la población también vive graves momentos de grandes incertidumbres. Reina la desorientación, la confusión, el individualismo, la vida light sin pecado, sálvese quien pueda. Puesto que el principio general reza, “el mercado rige y regula la vida de la nación”.
En la sociedad dominicana, todos estos aspectos se conjugan, en un proceso de descomposición social que la hace involucionar, impidiéndole enrumbarse cohesionadamente en acciones de conjunto. Los referentes sociales no están claro, lo que predomina es un estado anomico. De hecho, las amplias facilidades de espacios públicos y privados que muy recientemente les fueron y se le sigue brindando a los familiares y acólitos de Trujillo, para que presentaran y modelaran sus libros “libelos”, ofendieran memorias y honras ajena, y más recientemente se permitiera la presentación del proyecto de museo Trujillo en la Cámara de Diputado, son un ejemplo claro del éxito de los sectores conservadores neotrujillistas dominantes. Lo cual constituye, por una parte, el fracaso del proyecto “popular revolucionario de liberación del pueblo dominicano”.
Proyecto popular soñado e iniciado por Juan Pablo Duarte y los Trinitarios. Seguido y ampliado por Gregorio Luperón y los progresistas liberales Restauradores. Continuado a sangre y fuego por Minerva Mirabal, Juan Bosch, Manolo Tavárez Justo, Maximiliano Gómez, el coronel Francisco Alberto Caamaño Deño, José Francisco Peña Gómez, entre otros valiosos patriotas y mártires. Ahora más que nunca, se ha hecho perceptible la debilidad de la memoria histórica del pueblo dominicano y la memoria colectiva de los grupos sociales, portadores directos e indirectos de la historia reciente, producto del “mito roto” como lo ha llamado la socióloga dominicana Laura Faxas.
En efecto, la memoria histórica, la memoria social y la memoria colectiva, no están insertada en la mayoría del pueblo dominicano como juicios y valores en la conciencia individual y colectiva. Según encuesta realizada por el periódico El Nacional Digital, “el 58.9% consideraba que Rafael Leonidas Trujillo no ha sido el presidente más malo que ha tenido el país”. El pueblo dominicano no contiene interiorizada la memoria histórica, la social y colectiva como referente que conecta su pasado con el presente. Dado el fracaso del proyecto progresista popular el pueblo no ha podido fijar la memoria histórica, social y colectiva como fuentes del destino y futuro de la nación. Y a la misma vez, fuentes del propio destino y futuro de uno y cada uno de los ciudadanos dominicanos. Vale decir, la memoria histórica, social y colectiva, no opera en la mayoría de los ciudadanos como conciencia y practica social. Como resultado directo, “7 de cada 10 joven aspira a irse para el exterior como medio para progresar económica y socialmente”.
Cada día se hace más patente la desvinculación que sufre el pueblo de los procesos sociales en todos los órdenes y direcciones. Hoy más que ayer, es mucho más grande la exclusión económica y social que padecen los sectores populares. En el reino de la marginalidad, el autoritarismo, el patrimonialismo, el clientelismo, el paternalismo y el asistencialismo, en su conjunto es el rey. El olvido es fuente de poder y del poder, el pueblo sólo recuerda lo que interesa desde arriba se recuerde, simple conmemoraciones de fechas. Se olvidan los olvidadores, que la memoria no es solamente una memoria intelectualizada. Sino que también, la memoria histórica como la memoria social y la memoria colectiva son una matriz de gestos, actitudes, conductas y comportamientos que se producen socialmente, que además, operan como mecanismos y formas que potencializan su transmisión.
Aún cuando, se produzca el olvido por imposición o voluntariamente, por terror o el encubrimiento. Aunque se de la desmemorización colectiva por las fuerzas de la manipulación, la ignominia o la ignorancia. No obstante, se haya permitido el debilitamiento de la memoria histórica y social al grado de desposeerla de todas sus potencialidades activas, para asegurar una discontinuidad en el pensamiento y en la práctica social, como esta ocurriendo en los actuales momentos. La memoria histórica, social y colectiva tiene la capacidad de conservar facultades intrínsecas para en un momento dado resurgir vivamente y ocupar su sitial que les corresponden en la vida social.
La memoria como producto social y como producto histórico es fuente imprescindible para el avance y defensa de la sociedad, ella concentra la conciencia nacional. El dominio de su conocimiento tiene una gran utilidad y aplicación para la conservación, preservación e innovación de la cultura popular tradicional, la cual es elaborada desde ella misma. Cuando la memoria histórica, la social o la colectiva comparecen, lo hacen con todo el sentido de pertenencia, crece la identidad nacional y colectiva, propaga autoridad en los portadores directos e indirectos. Todo esto, lo hacen a favor de brindar sus conocimientos requeridos por la urgencia que los reclaman.
Por tales razones, surge la necesidad de promover, difundir y cultivar a largo alcance la memoria histórica, social y colectiva a través de proyectos de educación popular dirigidos a los diversos grupos sociales que conforman la sociedad dominicana. Se hace cada día más necesario y urgente la enseñanza de la historia contemporánea a todos los niveles en el sistema educativo dominicano.
¿Si la música y el baile del son es cubano, entonces cómo fue posible que tan fácilmente los grupos sociales populares urbanos dominicanos adoptaran, asimilaran y conservaran el son como suyo y lograran expandir su popularidad desde 1930 en adelante?
¡Cosas veredes Pancho! Porque la música del son hizo aflorar a la superficie nuestra memoria social mulata como gestos, actitudes y formas de conducta para resistir estoicamente el proceso de segregación social en desarrollo que se manifestaba en la división de la sociedad dominicana, de primera y de segunda. Además, para resistir el creciente proceso de dominación ideológico y cultural impulsado a través de los merengues llenos de loas y cultos a Trujillo.”Porque en ese tiempo, apenas usted oía un merengue porque era son y bolero lo que se tocaba”, (Dos años sin Bonyé, Areíto febrero de 2010). Así funciona la memoria socialmente e históricamente.
Etiquetas:
aporte,
aprendizajes,
estudiante,
historia,
Historia Oral,
historiador,
libre,
Manuel Arias,
técnicas de estudios
lunes, 6 de diciembre de 2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Los retos del merengue y la bachata - actividad
Etiquetas:
antropología,
aporte,
aprendizajes,
oral,
paradigma,
Pedro De León C.,
República Dominicana,
superación,
técnicas de estudios,
tradición,
vida cotidiana
Efemérides Patria de la República Dominicana
1 - Año Nuevo
1 de enero de 1866 - Se ponen en circulación los primeros sellos postales dominicanos.
2 de enero de 1886 - Se inaugura en la ciudad de Santo Domingo el Banco Comercial.
5 de enero de 1895 - Se inaugura en la capital de la República el servicio de alumbrado eléctrico.
5 de enero de 1946 - Fallecimiento de Eduardo Brito, gran barítono que triunfara ampliamente en el teatro lírico español y en cuya memoria se le ha dado su nombre a la sala principal del Teatro Nacional de Santo Domingo.
6 de enero de 1494 - Es oficiada en La Isabela la primera Misa celebrada en el Nuevo Mundo, a cargo del Padre Bernardo de Boyi o Boil.
6 - Epifanía de Jesucristo. Santos Reyes Magos
10 - Natalicio de Eugenio María de Hostos
11 de enero de 1936 - Una disposición oficial impone el nombre de Ciudad Trujillo a la capital de la República, en lugar de su tradicional Santo Domingo.
13 - Día Nacional de la Alfabetización
21 - Día de Nuestra Señora de la Altagracia
25 - Día del Servidor Público
26 - Día del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte
26 de enero de 1813 - Nacimiento del Prócer Juan Pablo Duarte
28 de enero de 1822 - El presidente haitiano Jean Pierre Boyer inicia la invasión del territorio del Este.
31 - Día Nacional de la Juventud
31 de enero de 1905 - Fallecimiento del compositor José Reyes, autor de la música del Himno Nacional Dominicano.
1 de febrero de 1878 - El Colegio San Luis Gonzaga es autorizado a expedir títulos de bachiller.
9 - Día de Ulises Francisco Espaillat
9 de febrero de 1823 - Nacimiento en Santiago de los Caballeros de Ulises Francisco Espaillat, comerciante, político y escritor. Fue presidente de la República electo por abrumadora mayoría de votos en 1876.
9 de febrero de 1586 - El pirata Francis Drake abandona la ciudad de Santo Domingo, tras un mes de ocupación y saqueos, y luego de cobrar un cuantioso rescate.
11 - Nuestra Señora de Lourdes
11 de febrero de 1811 - Fallecimiento en Santo Domingo, del General Juan Sánchez Ramírez, héroe de la Batalla de Palo Hincado.
12 de febrero de 1942 - Se fundó el Conservatorio Nacional de Música en Santo Domingo.
13 de febrero de 1931 - Nacimiento de Ruddy Grullón, autor de "El temple de una raza" entre otras obras.
14 - Día de la Amistad
15 de febrero de 1970 - Falleció en un accidente aéreo, el Inmortal del Deporte, Carlos (Teo) Cruz, Ex Campeón Mundial de Boxeo.
18 - Día del Estudiante
18 de febrero de 1855 - Firma del Tratado de Reconocimiento, paz, amistad y comercio entre República Dominicana y España.
25 - Día del Patricio Matías Ramón Mella
27 - Día de la Independencia Nacional
27 de febrero de 1884 - Son traídos desde Venezuela, donde estaban sepultados, los restos del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte y Diez, e inhumados en la Catedral de Santo Domingo.
27 de febrero de 1887 - Se inaugura en Santo Domingo la estatua del Almirante Cristóbal Colón, en la plaza del mismo nombre.
27 de febrero de 1935 - Llega a Santo Domingo el día anterior el Presidente haitiano Sténio Vincent con el fin de firmar un Convenio Fronterizo entre República Dominicana y Haití, acuerdo que pone fin al antiguo conflicto fronterizo.
28 de febrero de 1932 - Fue inaugurada la Academia Dominicana de la Lengua.
4 de marzo de 1844 - En La Vega fue izada por primera vez en el Cibao la bandera dominicana. Fue realizada por las hermanas Villa y del Orbe, cuando la ciudad se pronunció en favor de la independencia.
9 - Día del Patricio Francisco del Rosario Sánchez
9 de marzo de 1817 - Nacimiento del Patricio Francisco del Rosario Sánchez.
12 de marzo de 1964 - Fallecimiento de Mercedes Mota, notable educadora y escritora.
13 de marzo de 1926 - Nacimiento de Minerva Mirabal Reyes.
19 - Aniversario de la Batalla de Azua
21 - Día de la Foresta Mundial
22 - Inicio de la Primavera
22 de marzo de 1914 - Por primera vez sobrevuela un aeroplano sobre la ciudad de Santo Domingo.
30 de mayo de 1915- Aniversario de la Batalla del 30 de Marzo. Batalla de Santiago.
31 de marzo de 1938 - Se inicia la publicación del boletín del Archivo General de la Nación.
5 - Día del Periodista
7 - Día Mundial de la Salud
8 de abril de 1928 - Inauguración de HIX, la primera Radioemisora Oficial del país.
12 de abril de 1977 - Presentación de los Niños Cantores de Viena, en el Teatro Nacional.
13 de abril de 1844 - Combate de El Memiso
13 de abril de 1923 - Fallecimiento de Alfredo Máximo Soler, clarinetista, autor de la primera instrumentación para banda, del Himno de José Reyes y Emilio Prud'Homme.
14 - Día Panamericano o de Las Américas.
15 de abril de 1516 - Finalizó la gestión de Gobierno de Diego Colón.
15 de abril de 1844 - Batalla de Tortuguero
15 de abril de 1857 -La escuela dirigida por P. Agüero inicia en Santo Domingo la enseñanza de taquigrafía en República Dominicana.
15 - Día de la Marina de Guerra, pese a la existencia del Decreto número 4237, del año 1947, que consagraba el 27 de febrero como el Día de la Marina.
17 de abril de 1868 - Fallecimiento del Trinitario Juan Isidro Pérez.
17 de abril de 1887 - Se reciben las primeras Maestras Normales: Leonor María Feliz, Luisa Ozema Pellerano, Mercedes Laura Aguiar, Ana Josefa Puello, Altagacia Henríquez Perdomo y Catalina Pou.
17 de abril de 1942 - Inauguración del Conservatorio Nacional de Música, en Santo Domingo.
18 - Día de las mujeres de América
19 de abril de 1849 - Batalla de Las Carreras
20 de abril de 1564 - Un terremoto de gran escala destruye las ciudades de Santiago y La Vega.
21 de abril de 1966 - Fue fundada en Santo Domingo la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, su primer rector fue el Arquitecto José Antonio Caro Álvarez.
22 - Día de la Tierra
23 - Día del Libro y del Bibliotecario
24 de abril de 1494 - Instalación del primer Ayuntamiento en el Nuevo Mundo, el de La Isabela.
24 de abril de 1965 - Insurrección popular en República Dominicana por el retorno del presidente Juan Bosch.
24 - Día de la Revolución de Abril de 1965
25 de abril de 1878 - Fallecimiento de Ulises Francisco Espaillat, Prócer de la Restauración y Presidente de la República en 1876.
28 de abril de 1878 - Inauguración del puente de hierro y madera sobre el río Ozama en Santo domingo. La construcción fue dirigida por el ingeniero Howard Crosby.
28 de abril de 1965: Lyndon Johnson ordena la invasión de República Dominicana.
1 - Día Internacional del Trabajo
1 de mayo de 1924 - Nacimiento de Virgilio Alejandro Díaz Grullón, en Santiago de los Caballeros, escritor autor de: De Niños, Hombres y Fantasmas (1982); Más allá del espejo (1975); Crónicas del Altocerro (1966); Un día cualquiera (1958), (Premio Nacional de Literatura).
7 de mayo de 1842 - La isla es azotada por el mayor terremoto ocurrido hasta la fecha. Quedaron destruidas las ciudades de Santiago, La Vega, Puerto de Paz y Cabo Haitiano, mientras que en Manzanillo, Montecristi y todo el litoral norte, se produjeron fuertes maremotos.
10 de mayo de 1864 - La "Palma de la Libertad" en la Plaza de Armas de la ciudad de Santo Domingo fue derribada ante el descontento de la mayoría.
11 de mayo de 1549 - Falleció en Santo Domingo Doña María de Toledo y Rojas, viuda de don Diego Colón y fue sepultada en la Catedral de Santo Domingo.
11 de mayo de 1946 - Falleció en la Argentina Pedro Henríquez Ureña, orgullo de las letras dominicanas.
14 de mayo de 1848 - Falleció en Puerto Plata el General José María Imbert,
14 de mayo de 1999 - Falleció un viernes en su República Dominicana natal, Manuel del Cabral, uno de los principales poetas de la República Dominicana.
15 - Día del Agricultor
16 de mayo de 1942 - Por primera vez se realiza el voto femenino en una elección presidencial, con la concurrencia de las mujeres a las urnas.
18 de mayo de 1934 - Se realiza la apertura para uso público, del puente de hierro sobre el río Higuamo, en San Pedro de Macorís.
20 de mayo de 1897 - Fallecimiento en Puerto Plata del General Gregorio Luperón.
21 de mayo de 1971 - Creación de CEDOPEX - Centro Dominicano de Promoción de Exportaciones.
23 de mayo de 1872 - Fallecimiento de Tomás Bobadilla (hijo).
23 de mayo de 1935 - Creación del Archivo General de la Nación.
25 de mayo de 1822 - Nacimiento del educador y periodista Nicolás Ureña de Mendoza, padre de Salomé Ureña.
28 - Día de las Madres
29 de mayo de 1822 - Ocurre el crimen de Las Vírgenes de Galindo. Soldados haitianos asesinan brutalmente en las cercanías de Santo Domingo al señor Andrés Andujar y a sus hijas Ana, Águeda, y Marcelina Andujar y de Lara.
30 - Día de la Libertad
31 de mayo de 1961 - Muere asesinado Rafael Leónidas Trujillo.
1 de junio de 1913 - Nacimiento en San Rafael del Yuma del novelista Ramón Marrero Aristy.
1 de junio de 1945 - Creación del Banco Agrícola de la República Dominicana.
3 de junio de 1777 - Tratado de Aranjuez en el cual se delimitó la frontera entre los territorios coloniales oriental y occidental de la Isla de Santo Domingo, se firmó entre España y Francia.
3 de junio de 1913 - Nacimiento del insigne poeta, novelista e historiador Pedro Mir, nuestro "Poeta Nacional".
3 de junio de 1987 - Son declarados Refugios de Aves Marinas, los cayos "Las siete Hermanas" en la bahía de Manzanillo.
3 de junio de 1987 - Son declaradas "Patrimonio Natural de la Nación" todas las cuevas del territorio nacional.
5 - Día Mundial del Medio Ambiente
5 de junio de 1951 - Se promulga la Ley No. 2909, de Educación Primaria.
6 de junio de 1912 - Nacimiento en Barahona de "La reina del tecnicolor": África María Gracia Vidal, conocida como María Montez, destacada actriz dominicana, primera en filmar en Hollywood. Entre sus películas se encuentran: Las Mil y una noches; Alí Babá y los 40 ladrones; Tánger; La Salvaje Blanca; La Gata Gitana.
11 de junio de 1845 - Se crean por Ley la Suprema Corte de Justicia, una corte de apelación y tribunales de justicia mayor para las provincias.
14 de junio de 1864 - Fallecimiento del General Pedro Santana, primer Presidente de la República.
14 de junio de 1913 - Ramón Marrero Aristy nació en San Rafael del Yuma. Otros datos indican como fecha de natalicio el 1 de junio de este año.
15 de junio de 1962 - Creación del Instituto del Tabaco.
17 de junio de 1905 - Fallecimiento del General Máximo Gómez, libertador de Cuba, nacido en Baní, República Dominicana.
20 de junio de 1964 - Fallecimiento del piloto pionero de la aviación dominicana Frank Félix Miranda.
22 - Corpus Christi.
24 de junio de 1494 - Llegada a La Española por primera vez, de Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal.
25 de junio de 1767 - Expulsión de los Jesuitas de Santo Domingo, por disposición de Carlos III.
29 de junio de 1801 - Nacimiento de Pedro y Ramón Santana, héroes de la Independencia dominicana. Pedro Santana fue Presidente de la República.
29 de junio de 1884 - Nacimiento de Pedro Henríquez Ureña en Santo Domingo. Fue crítico literario, ensayista, lingüista y poeta dominicano, hijo de Francisco Henríquez y Carvajal y la escritora dominicana Salomé Ureña.
30 de junio de 1909 - Nació en La Vega, República Dominicana, Juan Emilio Bosch Gaviño, escritor y político; fue Presidente de la República electo en 1963.
2 de julio de 1901 - Fallecimiento de Concepción Bona, quien, según relatos, bordó la primera bandera dominicana, que flotó en el Baluarte del Conde la noche del 27 de febrero de 1844.
4 de julio de 1986 - Fundamentada en la Convención Universal sobre la materia, se dicta la Ley sobre Derechos de Autor.
8 de julio de 1923 - Fundación en Santiago, del Asilo de Ancianos, hoy Hospital San Vicente de Paúl.
10 de julio de 1509 - Llegada a la Isabela de don Diego Colón, nombrado Gobernador de la isla con el título de Virrey, acompañado de su esposa, doña María de Toledo, y un gran séquito.
10 de julio de 1865 - Finaliza la Guerra de la Restauración.
15 de julio de 1876 - Muerte del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte.
16 de julio de 1838 - Juan Pablo Duarte y Diez funda la sociedad secreta La Trinitaria, gestora de la independencia nacional.
17 de julio de 1845 - Batalla de La Estrelleta.
17 de julio de 1959 - Falleció Ramón Marrero Aristy en un supuesto accidente de tránsito, en Santo Domingo. Su cuerpo fue encontrado carbonizado dentro de su automóvil, en un precipicio de la carretera que une Santo Domingo con Constanza.
21 de julio de 1856 - Nace el poeta autor de la letra del Himno Nacional Dominicano, Emilio Prud'Homme.
29 de julio de 1884 - Nace en Santo Domingo Pedro Henríquez Ureña, escritor, filólogo y pedagogo.
31 de julio de 1566 - Muere en Madrid Fray Bartolomé de Las Casas, defensor de la dignidad humana.
1 de agosto de 1889 - Arturo Pellerano Alfau funda en la ciudad e Santo Domingo el "Listín Diario Marítimo", en un comienzo una hoja de información de trafico marítimo que con el tiempo se transforma en el diario nacional de gran circulación, el "Listín Diario".
1 de agosto de 1952 - Inicia su actividad en Santo Domingo, "La Voz Dominicana", primera planta de televisión en la República, siendo su propietario, José Arismendy Trujillo Molina (Petán).
1 de agosto de 1997 - Decreto que dispone el traslado al Panteón Nacional de los restos del General Gregorio Luperón.
2 de agosto de 1880 - Nacimiento -en San Francisco de Macorís-, de Mercedes Mota, notable educadora y escritora.
2 de agosto de 1843 - Juan Pablo Duarte partió por la noche desde el río Ozama en un pequeño bote, para abordar el buque que lo llevaría al exilio en Venezuela.
2 de agosto de 1915 - Fallecimiento de Manuel de Jesús Peña y Reynoso, educador, periodista y poeta, en La Habana, Cuba.
2 de agosto de 1822 - Fallecimiento en Santo Domingo del conocido político y escritor montecristeño José Ramón López, autor de: "La alimentación y las razas".
3 de agosto de 1860 - Se inaugura el alumbrado público en la ciudad de Santo Domingo, utilizando aceite de coco.
3 de agosto de 1917 - Nacimiento en Santo Domingo del Dr. Salvador Iglesias Baehr, filósofo y pedagogo del magisterio universitario.
3 de agosto de 1922 - Nacimiento de Mariano Lebrón Saviñón, figura del mundo intelectual dominicano, médico, poeta, literato y catedrático en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña.
4 de agosto de 1496 - Fundación de la ciudad de Santo Domingo.
4 de agosto de 1848 - Renuncia a la presidencia de la República el general Pedro Santana.
4 de agosto de 1946 - Un movimiento sísmico de gran intensidad afectó casi todo el país, y causó grandes daños en las ciudades de San Francisco de Macorís, donde derribó el templo parroquial; Nagua y Matanzas, esta última prácticamente arrasada por un maremoto.
5 de agosto de 1941 - Formación en la ciudad de Santo Domingo de la Orquesta Sinfónica Nacional.Tuvo como primer Director al músico español Enrique Casals Chapí.
8 de agosto de 1900 - Fundación de la Escuela de Comercio en la ciudad de Santiago de los Caballeros por Eugenio María de Hostos.
9 de agosto de 1936 - Nacimiento del notable beisbolista Julián Javier en San Francisco de Macorís.
11 de agosto de 1903- Falleció en Santo Domingo el notable educador Eugenio María de Hostos, filósofo y luchador incansable por la independencia de Puerto Rico, donde había nacido en 1839. Vivió en República Dominicana como exiliado en dos ocasiones y fue el fundador de la Escuela Normal en nuestro país.
13 de agosto de 1936 . Nace en Santo Domingo el Dr. Marcio Veloz Maggiolo, escritor y arqueólogo. Es autor de: Materia Prima, Florbella, De dónde vino la gente, Poemarios, Poemas en ciernes, Cuatro poemas heróicos,etc.
14 de agosto de 1853 - Se pone en funcionamiento el faro del puerto de Santo Domingo.
14 de agosto de 1977 - Pierde la vida en un accidente automovilístico en la Autopista de las Américas de Santo Domingo, el boxeador dominicano de todos los tiempos, Fausto (Ceja) Rodríguez, quien fuera Campeón Nacional del Peso Welter.
15 de agosto de 1949 - Inauguración del Parque Zoológico Nacional.
16 de agosto de 1930 - Asume la Presidencia de la República Rafael Leonidas Trujillo Molina.
17 de agosto de 1883 - Se ejecuta por primera vez en público, el Himno Nacional Dominicano en el local de la Logia Esperanza, calle Las Mercedes, 4.
19 de agosto de 1966 - Creación del CEA - Consejo Estatal del Azúcar (Ley 7, Gaceta Oficial 9000).
23 de agosto de 1500 - Llegada a La Española del comendador Francisco de Bobadilla para sustituir a Colón como Gobernador de la isla.
29 de agosto de 1922 - Comienza sus servicios el cementerio católico de la ciudad de Santo Domingo.
29 de agosto de 1916 - Naufraga frente a la ciudad de Santo Domingo el acorazado de la armada norteamericana, "Memphis".
31 de agosto de 1541- Es consagrada por el Obispo Alejandro de Fuenmayor, la Catedral de Santo Domingo como Primada de Indias.
1 de septiembre de 1907 - Nacimiento en Villa Bisonó, antiguo Navarrete, del Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, quien fuera presidente de la República.
3 de septiembre de 1930 - El ciclón San Zenón destruye la ciudad de Santo Domingo.
3 de septiembre de 1965 - Héctor García Godoy es presidente provisional tras la firma del «Acta de Reconciliación».
8 - Día Internacional de la Alfabetización
8 de septiembre de 1839 - Nacimiento en Puerto Plata de Gregorio Luperón.
9 de septiembre de 1544 - Los restos del descubridor de América Cristóbal Colón y de su esposo Diego Colón, son traídos por María de Toledo e instalados para su descanso en la Santa Iglesia Catedral.
9 de septiembre de 1962 - Creación en Santiago de los Caballeros de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Fue su primer rector Monseñor Eduardo Polanco Brito.
10 de septiembre de 1850 - Durante el gobierno de Buenaventura Báez Méndez (24.Sep.1849-15.Feb.1853) fue aprobado el Tratado de Reconocimiento, paz, amistad y comercio entre República Dominicana e Inglaterra.
10 de septiembre de 1877 - Se hallan en la Catedral de Santo Domingo, los restos del Almirante Cristóbal Colón.
10 de septiembre de 1891 - La antigua Plaza de Armas de la ciudad de Santo Domingo cambia su nombre por el de Plaza Colón.
15 - Día Internacional de la Paz
23 - Inicio del Otoño
24 - Nuestra Señora de las Mercedes. Patrona de la República Dominicana.
24 de septiembre de 1933 - Inauguración del puente colgante de hierro sobre el río Yaque, por el paso de Guayacanes.
24 de septiembre de 1940 - Fue concertado el Tratado Trujillo-Hull - (ratificado el 15 de febrero de 1941), entre la República Dominicana, representada por Rafael Leonidas Trujillo Molina y los Estados Unidos de Norteamérica, representados por Cordell Hull, Secretario de Estado de dicho país. El acuerdo dio un gran avance hacia el saneamiento de la deuda externa dominicana.
25 de septiembre de 1822 - Emigran por mar numerosas familias dominicanas hacia el exterior, debido a la ocupación haitiana.
25 de septiembre de 1963 - Un golpe de estado derroca al presidente dominicano Juan Bosch.
27 - Día de Enriquillo. La Biblia. El médico
27 de septiembre de 1535 - Fecha que se consigna como la del fallecimiento del cacique Enriquillo en Azua.
29 - Día Nacional de los derechos de la niñez
29 de septiembre de 1544 - Llegada por última vez a la isla, de Fray Bartolomé de las Casas, gran defensor de los indios e historiador de la Colonia.
29 de septiembre de 1948 - Muere el boxeador Félix Amado Gómez (Kid Dinamita).
30 de septiembre de 1821: Primera Independencia de República Dominicana.
6 - Día Internacional de la Infancia
7 - Día de la Virgen del Rosario
9 de octubre de 1915 - El reloj público fue instalado en el Palacio Consistorial de Santo Domingo.
9 de octubre de 1947 - Creación del Banco Central de la República Dominicana.
12 - Día de la Raza
12 de octubre de 1898 - Inauguración del Mausoleo de Colón en la Catedral Primada de América, fue una realización del escultor Pedro Carbonell y del arquitecto Fernando Romeau.
12 de octubre de 1927 - Creación de la Academia Dominicana de la Lengua. El 27 de Febrero de 1932, fue reconocida como Correspondiente de la Academia Española de la Lengua.
12 de octubre de 1957 - Reinauguración del Alcázar de Colón luego de su restauración; había sido construido en 1510 como residencia a los virreyes Diego Colón y su esposa María de Toledo.
13 - Día de la Cultura Americana
14 de octubre de 1946 - Un voraz incendio destruye casi totalmente a la ciudad de Samaná.
15 de octubre de 1936 - Nacimiento de María Teresa Mirabal en Salcedo. Ella y sus hermanas, Patria y Minerva, así como Rufino de la Cruz, que las acompañaba, murieron asesinados por órdenes de Rafael L. Trujillo el 25 de noviembre de 1961.
16 - Día de la Alimentación
16 de octubre de 1958 - Fundación en Santiago de los Caballeros, del “Archivo Histórico de Santiago”.
17 de octubre de 1891 - Fallecimiento en Mérida, Venezuela, de Félix María Ruiz, oriundo de Azúa, quien fuera uno de los fundadores de la Sociedad Secreta “La Trinitaria” y firmante del Manifiesto conocido como “Acta de Independencia”, lanzado el 16 de enero de 1844.
21 de octubre de 1850 - Nació en la ciudad de Santo Domingo (República Dominicana), Salomé Ureña de Henríquez.
21 - -Día de los Poetas. Por el natalicio de Salomé Ureña
22 de octubre de 1914 - Se instituye el recurso de “Habeas Corpus”.
23 de octubre de 1941 - Celebración del primer concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección del profesor español Enrique Casals Chapí, con la actuación, como solista, de la notable pianista dominicana Elila Mena, estrenando la Rapsodia Dominicana Nº 1, del maestro Luis Rivera, en el Teatro Olimpia.
24 de octubre de 1941 - Creación del Banco de Reservas de la República Dominicana.
24 - Día de las Naciones Unidas
27 de octubre de 1845 - Batalla de Beler.
27 de octubre de 1903 - Declaración de la ciudad de Santiago como capital de la República.
27 de octubre de 1935 - Fallecimiento del escritor Tulio Manuel Cestero, autor de la novela “La Sangre”, y de “Ciudad Romántica”.
28 - Día de la Universidad y la Escuela
28 de octubre de 1538 - Por la Bula de Paulo III, In Apostolatis Culmine, se crea en La Española la “Real Universidad de Santo Tomás de Aquino”.
31 - Día del Ahorro Escolar
1 de noviembre de 2001 - Falleció Juan Emilio Bosch Gaviño, en la madrugada del jueves en Santo Domingo.
1 - Día de todos los Santos
2 - Día de los Difuntos
3 de noviembre 1881 - Comienza en Santo Domingo el Instituto de Señoritas, dirigido por Salomé Ureña de Henríquez.
6 - Día de la Constitución
7 - Día del Deporte
9 de noviembre de 1874 - Tratado de Paz, Amistad y Comercio entre la República Dominicana y Haití, pacto firmado en Port-au-Prince.
15 - Natalicio de José Reyes
22 - Día del Músico
25 - Día de la No violencia contra la mujer
1 - Día del Padre Billini
1 - Día del Anciano
1 - Primera Independencia Dominicana
2 de diciembre de 1834 - En Licey, cerca de la ciudad de Santiago de los Caballeros, nació Manuel de Jesús Peña y Reynoso, educador, periodista y poeta.
3 - Día Internacional de la discapacidad
5 de diciembre de 1492 - Día del Descubrimiento de la isla
8 - Inmaculada Concepción de María
10 - Día de los Derechos Humanos
10 de diciembre de 1493 - Colón comenzó la construcción de la ciudad a la que llamó La Isabela, en honor de la reina de España.
12 de diciembre de 1925 - El Palacio de Justicia de Santo Domingo fue destruido por un voraz incendio que se atribuyó a acciones criminales.
13 - Día del No vidente
15 de diciembre de 1866 - Nacimiento en Moca de Ramón Cáceres (Compadre Mon), quien llegara a ocupar la presidencia de la República, cargo que ejercía cuando murió asesinado.
17 - Día del Artista Plástico
17 de diciembre de 1955 - Inauguración del puente Duarte sobre el río Ozama en la ciudad de Santo Domingo, el que costó más de cinco millones de pesos.
19 de diciembre de 1849 - Nacimiento de Casimiro Nemesio de Moya, científico, autor de un notable mapa de la isla de Santo Domingo publicado en 1905.
25 - Navidad
1 de enero de 1866 - Se ponen en circulación los primeros sellos postales dominicanos.
2 de enero de 1886 - Se inaugura en la ciudad de Santo Domingo el Banco Comercial.
5 de enero de 1895 - Se inaugura en la capital de la República el servicio de alumbrado eléctrico.
5 de enero de 1946 - Fallecimiento de Eduardo Brito, gran barítono que triunfara ampliamente en el teatro lírico español y en cuya memoria se le ha dado su nombre a la sala principal del Teatro Nacional de Santo Domingo.
6 de enero de 1494 - Es oficiada en La Isabela la primera Misa celebrada en el Nuevo Mundo, a cargo del Padre Bernardo de Boyi o Boil.
6 - Epifanía de Jesucristo. Santos Reyes Magos
10 - Natalicio de Eugenio María de Hostos
11 de enero de 1936 - Una disposición oficial impone el nombre de Ciudad Trujillo a la capital de la República, en lugar de su tradicional Santo Domingo.
13 - Día Nacional de la Alfabetización
21 - Día de Nuestra Señora de la Altagracia
25 - Día del Servidor Público
26 - Día del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte
26 de enero de 1813 - Nacimiento del Prócer Juan Pablo Duarte
28 de enero de 1822 - El presidente haitiano Jean Pierre Boyer inicia la invasión del territorio del Este.
31 - Día Nacional de la Juventud
31 de enero de 1905 - Fallecimiento del compositor José Reyes, autor de la música del Himno Nacional Dominicano.
1 de febrero de 1878 - El Colegio San Luis Gonzaga es autorizado a expedir títulos de bachiller.
9 - Día de Ulises Francisco Espaillat
9 de febrero de 1823 - Nacimiento en Santiago de los Caballeros de Ulises Francisco Espaillat, comerciante, político y escritor. Fue presidente de la República electo por abrumadora mayoría de votos en 1876.
9 de febrero de 1586 - El pirata Francis Drake abandona la ciudad de Santo Domingo, tras un mes de ocupación y saqueos, y luego de cobrar un cuantioso rescate.
11 - Nuestra Señora de Lourdes
11 de febrero de 1811 - Fallecimiento en Santo Domingo, del General Juan Sánchez Ramírez, héroe de la Batalla de Palo Hincado.
12 de febrero de 1942 - Se fundó el Conservatorio Nacional de Música en Santo Domingo.
13 de febrero de 1931 - Nacimiento de Ruddy Grullón, autor de "El temple de una raza" entre otras obras.
14 - Día de la Amistad
15 de febrero de 1970 - Falleció en un accidente aéreo, el Inmortal del Deporte, Carlos (Teo) Cruz, Ex Campeón Mundial de Boxeo.
18 - Día del Estudiante
18 de febrero de 1855 - Firma del Tratado de Reconocimiento, paz, amistad y comercio entre República Dominicana y España.
25 - Día del Patricio Matías Ramón Mella
27 - Día de la Independencia Nacional
27 de febrero de 1884 - Son traídos desde Venezuela, donde estaban sepultados, los restos del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte y Diez, e inhumados en la Catedral de Santo Domingo.
27 de febrero de 1887 - Se inaugura en Santo Domingo la estatua del Almirante Cristóbal Colón, en la plaza del mismo nombre.
27 de febrero de 1935 - Llega a Santo Domingo el día anterior el Presidente haitiano Sténio Vincent con el fin de firmar un Convenio Fronterizo entre República Dominicana y Haití, acuerdo que pone fin al antiguo conflicto fronterizo.
28 de febrero de 1932 - Fue inaugurada la Academia Dominicana de la Lengua.
4 de marzo de 1844 - En La Vega fue izada por primera vez en el Cibao la bandera dominicana. Fue realizada por las hermanas Villa y del Orbe, cuando la ciudad se pronunció en favor de la independencia.
9 - Día del Patricio Francisco del Rosario Sánchez
9 de marzo de 1817 - Nacimiento del Patricio Francisco del Rosario Sánchez.
12 de marzo de 1964 - Fallecimiento de Mercedes Mota, notable educadora y escritora.
13 de marzo de 1926 - Nacimiento de Minerva Mirabal Reyes.
19 - Aniversario de la Batalla de Azua
21 - Día de la Foresta Mundial
22 - Inicio de la Primavera
22 de marzo de 1914 - Por primera vez sobrevuela un aeroplano sobre la ciudad de Santo Domingo.
30 de mayo de 1915- Aniversario de la Batalla del 30 de Marzo. Batalla de Santiago.
31 de marzo de 1938 - Se inicia la publicación del boletín del Archivo General de la Nación.
5 - Día del Periodista
7 - Día Mundial de la Salud
8 de abril de 1928 - Inauguración de HIX, la primera Radioemisora Oficial del país.
12 de abril de 1977 - Presentación de los Niños Cantores de Viena, en el Teatro Nacional.
13 de abril de 1844 - Combate de El Memiso
13 de abril de 1923 - Fallecimiento de Alfredo Máximo Soler, clarinetista, autor de la primera instrumentación para banda, del Himno de José Reyes y Emilio Prud'Homme.
14 - Día Panamericano o de Las Américas.
15 de abril de 1516 - Finalizó la gestión de Gobierno de Diego Colón.
15 de abril de 1844 - Batalla de Tortuguero
15 de abril de 1857 -La escuela dirigida por P. Agüero inicia en Santo Domingo la enseñanza de taquigrafía en República Dominicana.
15 - Día de la Marina de Guerra, pese a la existencia del Decreto número 4237, del año 1947, que consagraba el 27 de febrero como el Día de la Marina.
17 de abril de 1868 - Fallecimiento del Trinitario Juan Isidro Pérez.
17 de abril de 1887 - Se reciben las primeras Maestras Normales: Leonor María Feliz, Luisa Ozema Pellerano, Mercedes Laura Aguiar, Ana Josefa Puello, Altagacia Henríquez Perdomo y Catalina Pou.
17 de abril de 1942 - Inauguración del Conservatorio Nacional de Música, en Santo Domingo.
18 - Día de las mujeres de América
19 de abril de 1849 - Batalla de Las Carreras
20 de abril de 1564 - Un terremoto de gran escala destruye las ciudades de Santiago y La Vega.
21 de abril de 1966 - Fue fundada en Santo Domingo la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, su primer rector fue el Arquitecto José Antonio Caro Álvarez.
22 - Día de la Tierra
23 - Día del Libro y del Bibliotecario
24 de abril de 1494 - Instalación del primer Ayuntamiento en el Nuevo Mundo, el de La Isabela.
24 de abril de 1965 - Insurrección popular en República Dominicana por el retorno del presidente Juan Bosch.
24 - Día de la Revolución de Abril de 1965
25 de abril de 1878 - Fallecimiento de Ulises Francisco Espaillat, Prócer de la Restauración y Presidente de la República en 1876.
28 de abril de 1878 - Inauguración del puente de hierro y madera sobre el río Ozama en Santo domingo. La construcción fue dirigida por el ingeniero Howard Crosby.
28 de abril de 1965: Lyndon Johnson ordena la invasión de República Dominicana.
1 - Día Internacional del Trabajo
1 de mayo de 1924 - Nacimiento de Virgilio Alejandro Díaz Grullón, en Santiago de los Caballeros, escritor autor de: De Niños, Hombres y Fantasmas (1982); Más allá del espejo (1975); Crónicas del Altocerro (1966); Un día cualquiera (1958), (Premio Nacional de Literatura).
7 de mayo de 1842 - La isla es azotada por el mayor terremoto ocurrido hasta la fecha. Quedaron destruidas las ciudades de Santiago, La Vega, Puerto de Paz y Cabo Haitiano, mientras que en Manzanillo, Montecristi y todo el litoral norte, se produjeron fuertes maremotos.
10 de mayo de 1864 - La "Palma de la Libertad" en la Plaza de Armas de la ciudad de Santo Domingo fue derribada ante el descontento de la mayoría.
11 de mayo de 1549 - Falleció en Santo Domingo Doña María de Toledo y Rojas, viuda de don Diego Colón y fue sepultada en la Catedral de Santo Domingo.
11 de mayo de 1946 - Falleció en la Argentina Pedro Henríquez Ureña, orgullo de las letras dominicanas.
14 de mayo de 1848 - Falleció en Puerto Plata el General José María Imbert,
14 de mayo de 1999 - Falleció un viernes en su República Dominicana natal, Manuel del Cabral, uno de los principales poetas de la República Dominicana.
15 - Día del Agricultor
16 de mayo de 1942 - Por primera vez se realiza el voto femenino en una elección presidencial, con la concurrencia de las mujeres a las urnas.
18 de mayo de 1934 - Se realiza la apertura para uso público, del puente de hierro sobre el río Higuamo, en San Pedro de Macorís.
20 de mayo de 1897 - Fallecimiento en Puerto Plata del General Gregorio Luperón.
21 de mayo de 1971 - Creación de CEDOPEX - Centro Dominicano de Promoción de Exportaciones.
23 de mayo de 1872 - Fallecimiento de Tomás Bobadilla (hijo).
23 de mayo de 1935 - Creación del Archivo General de la Nación.
25 de mayo de 1822 - Nacimiento del educador y periodista Nicolás Ureña de Mendoza, padre de Salomé Ureña.
28 - Día de las Madres
29 de mayo de 1822 - Ocurre el crimen de Las Vírgenes de Galindo. Soldados haitianos asesinan brutalmente en las cercanías de Santo Domingo al señor Andrés Andujar y a sus hijas Ana, Águeda, y Marcelina Andujar y de Lara.
30 - Día de la Libertad
31 de mayo de 1961 - Muere asesinado Rafael Leónidas Trujillo.
1 de junio de 1913 - Nacimiento en San Rafael del Yuma del novelista Ramón Marrero Aristy.
1 de junio de 1945 - Creación del Banco Agrícola de la República Dominicana.
3 de junio de 1777 - Tratado de Aranjuez en el cual se delimitó la frontera entre los territorios coloniales oriental y occidental de la Isla de Santo Domingo, se firmó entre España y Francia.
3 de junio de 1913 - Nacimiento del insigne poeta, novelista e historiador Pedro Mir, nuestro "Poeta Nacional".
3 de junio de 1987 - Son declarados Refugios de Aves Marinas, los cayos "Las siete Hermanas" en la bahía de Manzanillo.
3 de junio de 1987 - Son declaradas "Patrimonio Natural de la Nación" todas las cuevas del territorio nacional.
5 - Día Mundial del Medio Ambiente
5 de junio de 1951 - Se promulga la Ley No. 2909, de Educación Primaria.
6 de junio de 1912 - Nacimiento en Barahona de "La reina del tecnicolor": África María Gracia Vidal, conocida como María Montez, destacada actriz dominicana, primera en filmar en Hollywood. Entre sus películas se encuentran: Las Mil y una noches; Alí Babá y los 40 ladrones; Tánger; La Salvaje Blanca; La Gata Gitana.
11 de junio de 1845 - Se crean por Ley la Suprema Corte de Justicia, una corte de apelación y tribunales de justicia mayor para las provincias.
14 de junio de 1864 - Fallecimiento del General Pedro Santana, primer Presidente de la República.
14 de junio de 1913 - Ramón Marrero Aristy nació en San Rafael del Yuma. Otros datos indican como fecha de natalicio el 1 de junio de este año.
15 de junio de 1962 - Creación del Instituto del Tabaco.
17 de junio de 1905 - Fallecimiento del General Máximo Gómez, libertador de Cuba, nacido en Baní, República Dominicana.
20 de junio de 1964 - Fallecimiento del piloto pionero de la aviación dominicana Frank Félix Miranda.
22 - Corpus Christi.
24 de junio de 1494 - Llegada a La Española por primera vez, de Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal.
25 de junio de 1767 - Expulsión de los Jesuitas de Santo Domingo, por disposición de Carlos III.
29 de junio de 1801 - Nacimiento de Pedro y Ramón Santana, héroes de la Independencia dominicana. Pedro Santana fue Presidente de la República.
29 de junio de 1884 - Nacimiento de Pedro Henríquez Ureña en Santo Domingo. Fue crítico literario, ensayista, lingüista y poeta dominicano, hijo de Francisco Henríquez y Carvajal y la escritora dominicana Salomé Ureña.
30 de junio de 1909 - Nació en La Vega, República Dominicana, Juan Emilio Bosch Gaviño, escritor y político; fue Presidente de la República electo en 1963.
2 de julio de 1901 - Fallecimiento de Concepción Bona, quien, según relatos, bordó la primera bandera dominicana, que flotó en el Baluarte del Conde la noche del 27 de febrero de 1844.
4 de julio de 1986 - Fundamentada en la Convención Universal sobre la materia, se dicta la Ley sobre Derechos de Autor.
8 de julio de 1923 - Fundación en Santiago, del Asilo de Ancianos, hoy Hospital San Vicente de Paúl.
10 de julio de 1509 - Llegada a la Isabela de don Diego Colón, nombrado Gobernador de la isla con el título de Virrey, acompañado de su esposa, doña María de Toledo, y un gran séquito.
10 de julio de 1865 - Finaliza la Guerra de la Restauración.
15 de julio de 1876 - Muerte del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte.
16 de julio de 1838 - Juan Pablo Duarte y Diez funda la sociedad secreta La Trinitaria, gestora de la independencia nacional.
17 de julio de 1845 - Batalla de La Estrelleta.
17 de julio de 1959 - Falleció Ramón Marrero Aristy en un supuesto accidente de tránsito, en Santo Domingo. Su cuerpo fue encontrado carbonizado dentro de su automóvil, en un precipicio de la carretera que une Santo Domingo con Constanza.
21 de julio de 1856 - Nace el poeta autor de la letra del Himno Nacional Dominicano, Emilio Prud'Homme.
29 de julio de 1884 - Nace en Santo Domingo Pedro Henríquez Ureña, escritor, filólogo y pedagogo.
31 de julio de 1566 - Muere en Madrid Fray Bartolomé de Las Casas, defensor de la dignidad humana.
1 de agosto de 1889 - Arturo Pellerano Alfau funda en la ciudad e Santo Domingo el "Listín Diario Marítimo", en un comienzo una hoja de información de trafico marítimo que con el tiempo se transforma en el diario nacional de gran circulación, el "Listín Diario".
1 de agosto de 1952 - Inicia su actividad en Santo Domingo, "La Voz Dominicana", primera planta de televisión en la República, siendo su propietario, José Arismendy Trujillo Molina (Petán).
1 de agosto de 1997 - Decreto que dispone el traslado al Panteón Nacional de los restos del General Gregorio Luperón.
2 de agosto de 1880 - Nacimiento -en San Francisco de Macorís-, de Mercedes Mota, notable educadora y escritora.
2 de agosto de 1843 - Juan Pablo Duarte partió por la noche desde el río Ozama en un pequeño bote, para abordar el buque que lo llevaría al exilio en Venezuela.
2 de agosto de 1915 - Fallecimiento de Manuel de Jesús Peña y Reynoso, educador, periodista y poeta, en La Habana, Cuba.
2 de agosto de 1822 - Fallecimiento en Santo Domingo del conocido político y escritor montecristeño José Ramón López, autor de: "La alimentación y las razas".
3 de agosto de 1860 - Se inaugura el alumbrado público en la ciudad de Santo Domingo, utilizando aceite de coco.
3 de agosto de 1917 - Nacimiento en Santo Domingo del Dr. Salvador Iglesias Baehr, filósofo y pedagogo del magisterio universitario.
3 de agosto de 1922 - Nacimiento de Mariano Lebrón Saviñón, figura del mundo intelectual dominicano, médico, poeta, literato y catedrático en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña.
4 de agosto de 1496 - Fundación de la ciudad de Santo Domingo.
4 de agosto de 1848 - Renuncia a la presidencia de la República el general Pedro Santana.
4 de agosto de 1946 - Un movimiento sísmico de gran intensidad afectó casi todo el país, y causó grandes daños en las ciudades de San Francisco de Macorís, donde derribó el templo parroquial; Nagua y Matanzas, esta última prácticamente arrasada por un maremoto.
5 de agosto de 1941 - Formación en la ciudad de Santo Domingo de la Orquesta Sinfónica Nacional.Tuvo como primer Director al músico español Enrique Casals Chapí.
8 de agosto de 1900 - Fundación de la Escuela de Comercio en la ciudad de Santiago de los Caballeros por Eugenio María de Hostos.
9 de agosto de 1936 - Nacimiento del notable beisbolista Julián Javier en San Francisco de Macorís.
11 de agosto de 1903- Falleció en Santo Domingo el notable educador Eugenio María de Hostos, filósofo y luchador incansable por la independencia de Puerto Rico, donde había nacido en 1839. Vivió en República Dominicana como exiliado en dos ocasiones y fue el fundador de la Escuela Normal en nuestro país.
13 de agosto de 1936 . Nace en Santo Domingo el Dr. Marcio Veloz Maggiolo, escritor y arqueólogo. Es autor de: Materia Prima, Florbella, De dónde vino la gente, Poemarios, Poemas en ciernes, Cuatro poemas heróicos,etc.
14 de agosto de 1853 - Se pone en funcionamiento el faro del puerto de Santo Domingo.
14 de agosto de 1977 - Pierde la vida en un accidente automovilístico en la Autopista de las Américas de Santo Domingo, el boxeador dominicano de todos los tiempos, Fausto (Ceja) Rodríguez, quien fuera Campeón Nacional del Peso Welter.
15 de agosto de 1949 - Inauguración del Parque Zoológico Nacional.
16 de agosto de 1930 - Asume la Presidencia de la República Rafael Leonidas Trujillo Molina.
17 de agosto de 1883 - Se ejecuta por primera vez en público, el Himno Nacional Dominicano en el local de la Logia Esperanza, calle Las Mercedes, 4.
19 de agosto de 1966 - Creación del CEA - Consejo Estatal del Azúcar (Ley 7, Gaceta Oficial 9000).
23 de agosto de 1500 - Llegada a La Española del comendador Francisco de Bobadilla para sustituir a Colón como Gobernador de la isla.
29 de agosto de 1922 - Comienza sus servicios el cementerio católico de la ciudad de Santo Domingo.
29 de agosto de 1916 - Naufraga frente a la ciudad de Santo Domingo el acorazado de la armada norteamericana, "Memphis".
31 de agosto de 1541- Es consagrada por el Obispo Alejandro de Fuenmayor, la Catedral de Santo Domingo como Primada de Indias.
1 de septiembre de 1907 - Nacimiento en Villa Bisonó, antiguo Navarrete, del Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, quien fuera presidente de la República.
3 de septiembre de 1930 - El ciclón San Zenón destruye la ciudad de Santo Domingo.
3 de septiembre de 1965 - Héctor García Godoy es presidente provisional tras la firma del «Acta de Reconciliación».
8 - Día Internacional de la Alfabetización
8 de septiembre de 1839 - Nacimiento en Puerto Plata de Gregorio Luperón.
9 de septiembre de 1544 - Los restos del descubridor de América Cristóbal Colón y de su esposo Diego Colón, son traídos por María de Toledo e instalados para su descanso en la Santa Iglesia Catedral.
9 de septiembre de 1962 - Creación en Santiago de los Caballeros de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Fue su primer rector Monseñor Eduardo Polanco Brito.
10 de septiembre de 1850 - Durante el gobierno de Buenaventura Báez Méndez (24.Sep.1849-15.Feb.1853) fue aprobado el Tratado de Reconocimiento, paz, amistad y comercio entre República Dominicana e Inglaterra.
10 de septiembre de 1877 - Se hallan en la Catedral de Santo Domingo, los restos del Almirante Cristóbal Colón.
10 de septiembre de 1891 - La antigua Plaza de Armas de la ciudad de Santo Domingo cambia su nombre por el de Plaza Colón.
15 - Día Internacional de la Paz
23 - Inicio del Otoño
24 - Nuestra Señora de las Mercedes. Patrona de la República Dominicana.
24 de septiembre de 1933 - Inauguración del puente colgante de hierro sobre el río Yaque, por el paso de Guayacanes.
24 de septiembre de 1940 - Fue concertado el Tratado Trujillo-Hull - (ratificado el 15 de febrero de 1941), entre la República Dominicana, representada por Rafael Leonidas Trujillo Molina y los Estados Unidos de Norteamérica, representados por Cordell Hull, Secretario de Estado de dicho país. El acuerdo dio un gran avance hacia el saneamiento de la deuda externa dominicana.
25 de septiembre de 1822 - Emigran por mar numerosas familias dominicanas hacia el exterior, debido a la ocupación haitiana.
25 de septiembre de 1963 - Un golpe de estado derroca al presidente dominicano Juan Bosch.
27 - Día de Enriquillo. La Biblia. El médico
27 de septiembre de 1535 - Fecha que se consigna como la del fallecimiento del cacique Enriquillo en Azua.
29 - Día Nacional de los derechos de la niñez
29 de septiembre de 1544 - Llegada por última vez a la isla, de Fray Bartolomé de las Casas, gran defensor de los indios e historiador de la Colonia.
29 de septiembre de 1948 - Muere el boxeador Félix Amado Gómez (Kid Dinamita).
30 de septiembre de 1821: Primera Independencia de República Dominicana.
6 - Día Internacional de la Infancia
7 - Día de la Virgen del Rosario
9 de octubre de 1915 - El reloj público fue instalado en el Palacio Consistorial de Santo Domingo.
9 de octubre de 1947 - Creación del Banco Central de la República Dominicana.
12 - Día de la Raza
12 de octubre de 1898 - Inauguración del Mausoleo de Colón en la Catedral Primada de América, fue una realización del escultor Pedro Carbonell y del arquitecto Fernando Romeau.
12 de octubre de 1927 - Creación de la Academia Dominicana de la Lengua. El 27 de Febrero de 1932, fue reconocida como Correspondiente de la Academia Española de la Lengua.
12 de octubre de 1957 - Reinauguración del Alcázar de Colón luego de su restauración; había sido construido en 1510 como residencia a los virreyes Diego Colón y su esposa María de Toledo.
13 - Día de la Cultura Americana
14 de octubre de 1946 - Un voraz incendio destruye casi totalmente a la ciudad de Samaná.
15 de octubre de 1936 - Nacimiento de María Teresa Mirabal en Salcedo. Ella y sus hermanas, Patria y Minerva, así como Rufino de la Cruz, que las acompañaba, murieron asesinados por órdenes de Rafael L. Trujillo el 25 de noviembre de 1961.
16 - Día de la Alimentación
16 de octubre de 1958 - Fundación en Santiago de los Caballeros, del “Archivo Histórico de Santiago”.
17 de octubre de 1891 - Fallecimiento en Mérida, Venezuela, de Félix María Ruiz, oriundo de Azúa, quien fuera uno de los fundadores de la Sociedad Secreta “La Trinitaria” y firmante del Manifiesto conocido como “Acta de Independencia”, lanzado el 16 de enero de 1844.
21 de octubre de 1850 - Nació en la ciudad de Santo Domingo (República Dominicana), Salomé Ureña de Henríquez.
21 - -Día de los Poetas. Por el natalicio de Salomé Ureña
22 de octubre de 1914 - Se instituye el recurso de “Habeas Corpus”.
23 de octubre de 1941 - Celebración del primer concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección del profesor español Enrique Casals Chapí, con la actuación, como solista, de la notable pianista dominicana Elila Mena, estrenando la Rapsodia Dominicana Nº 1, del maestro Luis Rivera, en el Teatro Olimpia.
24 de octubre de 1941 - Creación del Banco de Reservas de la República Dominicana.
24 - Día de las Naciones Unidas
27 de octubre de 1845 - Batalla de Beler.
27 de octubre de 1903 - Declaración de la ciudad de Santiago como capital de la República.
27 de octubre de 1935 - Fallecimiento del escritor Tulio Manuel Cestero, autor de la novela “La Sangre”, y de “Ciudad Romántica”.
28 - Día de la Universidad y la Escuela
28 de octubre de 1538 - Por la Bula de Paulo III, In Apostolatis Culmine, se crea en La Española la “Real Universidad de Santo Tomás de Aquino”.
31 - Día del Ahorro Escolar
1 de noviembre de 2001 - Falleció Juan Emilio Bosch Gaviño, en la madrugada del jueves en Santo Domingo.
1 - Día de todos los Santos
2 - Día de los Difuntos
3 de noviembre 1881 - Comienza en Santo Domingo el Instituto de Señoritas, dirigido por Salomé Ureña de Henríquez.
6 - Día de la Constitución
7 - Día del Deporte
9 de noviembre de 1874 - Tratado de Paz, Amistad y Comercio entre la República Dominicana y Haití, pacto firmado en Port-au-Prince.
15 - Natalicio de José Reyes
22 - Día del Músico
25 - Día de la No violencia contra la mujer
1 - Día del Padre Billini
1 - Día del Anciano
1 - Primera Independencia Dominicana
2 de diciembre de 1834 - En Licey, cerca de la ciudad de Santiago de los Caballeros, nació Manuel de Jesús Peña y Reynoso, educador, periodista y poeta.
3 - Día Internacional de la discapacidad
5 de diciembre de 1492 - Día del Descubrimiento de la isla
8 - Inmaculada Concepción de María
10 - Día de los Derechos Humanos
10 de diciembre de 1493 - Colón comenzó la construcción de la ciudad a la que llamó La Isabela, en honor de la reina de España.
12 de diciembre de 1925 - El Palacio de Justicia de Santo Domingo fue destruido por un voraz incendio que se atribuyó a acciones criminales.
13 - Día del No vidente
15 de diciembre de 1866 - Nacimiento en Moca de Ramón Cáceres (Compadre Mon), quien llegara a ocupar la presidencia de la República, cargo que ejercía cuando murió asesinado.
17 - Día del Artista Plástico
17 de diciembre de 1955 - Inauguración del puente Duarte sobre el río Ozama en la ciudad de Santo Domingo, el que costó más de cinco millones de pesos.
19 de diciembre de 1849 - Nacimiento de Casimiro Nemesio de Moya, científico, autor de un notable mapa de la isla de Santo Domingo publicado en 1905.
25 - Navidad
Etiquetas:
aporte,
aprendizajes,
dominicano,
educación,
estudiante,
estudio,
gratis,
historia,
historiador,
Pedro De León C.,
República Dominicana,
técnicas de estudios,
valores
domingo, 21 de noviembre de 2010
Notas sobre la historiografía en los últimos años
Uno de los rasgos comunes que presenta la historiografía occidental es la ampliación del campo, que ha sido continua desde fines del siglo XIX. El aumento de la matrícula de estudiantes, notable sobre todo en la Argentina en períodos de crisis, significa que la historia sigue siendo para muchos una herramienta útil para comprender la realidad. También se han incrementado los planteles docentes y de investigadores. Se ha mantenido y, en algunos momentos ampliado, la publicación de libros y revistas especializadas, acompañada por una creciente participación de historiadores profesionales en la enseñanza media, por su participación en la redacción de manuales. Incluso, algunos libros de historia se han convertido en éxitos editoriales. Por otro lado, se ampliaron las redes internacionales a través de congresos, conferencias, publicaciones y el sistema de becas para la realización de posgrados.
Sin embargo, se ha insistido, desde hace demasiado tiempo, en que estamos viviendo una crisis de la historiografía. Especialmente, se ha postulado una crisis de paradigmas, más enunciada que investigada.
Pero ¿qué es lo que está en crisis? Sin duda los paradigmas interpretativos y metodológicos estabilizados en el siglo XIX han estallado desde la posguerra. Al tiempo que el mayor acercamiento de los historiadores a las ciencias sociales pone en riesgo, para algunos, la identidad de la historia como disciplina. También se reformuló la relación de los historiadores con la sociedad, el Estado y el poder político.
La ausencia de un método, una imagen del pasado y una teoría consensuada parecen ser los síntomas de dicha crisis. Pero si nos desplazamos en la historia de la disciplina, como brevemente hemos hecho aquí, se torna evidente que dicho consenso sólo se dio en momentos específicos y en escenarios nacionales concretos. Ello es así porque los historiadores, a su modo, expresan las batallas que sobre las representaciones de su pasado atravesaron a las sociedades en el tiempo. Esas batallas, en el caso de los historiadores, a veces tomaron la forma de luchas por la ocupación de posiciones en un campo profesional y en otros casos tuvieron por objeto la conquista de un público más vasto, como sucedió en la Argentina con el revisionismo.
Es evidente, entonces, que ya no hay un centro dominante en la historiografía, ni un núcleo irradiador de nuevas tendencias. Una variedad de revistas son la expresión del policentrismo que han señalado Carlos Aguirre Rojas, entre otros1. Asimismo, conviven diversas tendencias en las distintas subdisciplinas en las que se ha dividido la historiografía actual.
La microhistoria se ha fragmentado, como producto de las diferencias entre sus creadores y las aplicaciones de quienes se inspiraron luego en sus propuestas. La historia intelectual, una de las tendencias más innovadoras de las últimas décadas, presenta diferencias notables en los planteos de la Escuela de Cambridge, centrada en el estudio de las ideas políticas, con Skinner y Pocock; la historia conceptual alemana, representada por Reinhart Koselleck, que se mantiene más cercana a la historia social; y la vertiente sociocultural que tiene a La Capra como uno de sus referentes en Estados Unidos2.
Las diferencias son aún mayores si se incorpora a la historia de las ideas y a la historia cultural, con sus múltiples definiciones y su variedad de objetos de estudio3. Y así podríamos seguir con los distintos campos de estudio, cuya atención particular sólo serviría para ampliar los ejemplos. Por estos motivos, ninguno de estos espacios disciplinares es estable. Recurrentes críticas a los modos de construcción de sus objetos de estudio y a los métodos de abordaje utilizados amenazan la legitimidad de distintas corrientes, como sucede en el caso de la historia oral.
Sin duda, la historia oral ha hecho una notable contribución a la historia al dar voz a los protagonistas y ha promovido el surgimiento de una historia del tiempo presente, sustentada en instituciones como el Institut d’Histoire du temps présent, en Francia. Pero ha sido cuestionada, al menos como recurso para la reconstrucción del pasado, porque los relatos que se obtienen sólo dan cuenta del modo en el que los sujetos organizan su experiencia en el contexto en el que son entrevistados.
Sin embargo, a pesar de estos inconvenientes, la multitud de subdisciplinas en las que se dividió la historiografía contemporánea es una realidad ya sin retorno. Hasta queda lugar para una historiografía tradicional que pervive casi sin alteraciones en algunos centros académicos. Habría que admitir que la incertidumbre que describe la crisis al menos es notablemente productiva. No parece haber en el horizonte ningún fantasma que merezca ser temido, salvo por aquellos que sienten nostalgia por un mundo más distante que el nuestro del abismo. Mundo, por otro lado, que jamás ha existido.
Dicha incertidumbre promovió en los últimos años y a la vez está estimulada por una mayor autorreflexión de los historiadores respecto de sus prácticas y a las condiciones de producción de sus discursos. El “giro lingüístico” desde mediados de los años 60 y la sociología de las instituciones que ha desarrollado Pierre Bourdieu, han estimulado el surgimiento de una rama más crítica que autocelebratoria de la historia de la historiografía4.
Los trabajos de Hayden White y Michel de Certau tuvieron la virtud de estudiar el discurso y las prácticas historiográficas con un conocimiento del oficio del que carecían los epistemólogos5. Así promovieron un debate más productivo e insoslayable. Una de las conclusiones posibles es que si las sociedades y los grupos sociales se construyen a sí mismos, en parte, a partir de la imagen que tienen de sí en el pasado, los historiadores debieran asumir que sus discursos cargan con una responsabilidad social que es propia de su oficio. Sin embargo, no son sólo los historiadores los que participan en la construcción de representaciones del pasado. Intelectuales en sentido amplio, los medios de comunicación y operadores culturales como las agencias de publicidad también elaboran imágenes del pasado que tienen impacto en el presente y, por supuesto, en el futuro.
La historia de la memoria colectiva y de los “usos del pasado” ha abierto en los últimos años un área de estudio tan incierta como fecunda, que se expresa en un libro inspirador dirigido por Pierre Nora, Le lieux de la mémoire(1986-1993) y en una variedad de congresos y publicaciones sobre el tema. Tal vez se podría denominar a esta operación autorreflexiva como un “giro historiográfico”, en el que la historia se vuelve sobre sí misma y los historiadores y la historiografía se convierten en objeto.
A diferencia de lo que sucedía en el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, los Estados han dejado de reclamar a la historia una fuente de legitimidad que desde la posguerra encuentran en diversas formas de intervención social, entre las cuales el Estado de bienestar es un ejemplo. Por otro lado, la historia ha dejado de ser un recurso para la argumentación política, como lo fue en el siglo XIX y parte del XX. Sin embargo, la cuestión central sigue siendo la misma: si los historiadores se encuentran en condiciones de responder a las preguntas que las sociedades se formulan sobre su pasado, presente y futuro.
1Aguirre Rojas, C., Pensamiento historiográfico e historiografía del siglo XX, Rosario, Prohistoria y Manuel Suárez ed., 2000.
2Ver AA. VV., “¿Qué es la historia intelectual?”, en Débats, N° 16, pp. 32-41; La Capra, D., “Repensar la historia Intelectual y leer textos”, en Palti, Elias, Giro lingüístico e historia intelectual, UNQ, Quilmes, 1998; Pocock, J.G.A., “Historia intelectual: un estado del arte”, Prismas. Revista de historia intelectual, Nº 5 /2001; Skinner, Q., “Significado y comprensión en la historia de las ideas”, Prismas, N° 4, UNQ, Bs. As. 2000, p. 149; Koselleck, R., Futuro pasado, Barcelona, Paidós, 1993.
3Chartier, R., El mundo como representación. Historia cultural entre práctica y representación, Gedisa, Barcelona, 1995.
4Rorty, R., El giro lingüístico, Paidós, Barcelona, 1998.
5White, H., Metahistoria. La imaginación histórica en la Europa del siglo XIX, México, FCE, 1992 [1ra. Ed. 1973]; De Certau, M., La escritura de la historia, México, Universidad Iberoamericana, 1993 [1ra. ed. 1978].
Sin embargo, se ha insistido, desde hace demasiado tiempo, en que estamos viviendo una crisis de la historiografía. Especialmente, se ha postulado una crisis de paradigmas, más enunciada que investigada.
Pero ¿qué es lo que está en crisis? Sin duda los paradigmas interpretativos y metodológicos estabilizados en el siglo XIX han estallado desde la posguerra. Al tiempo que el mayor acercamiento de los historiadores a las ciencias sociales pone en riesgo, para algunos, la identidad de la historia como disciplina. También se reformuló la relación de los historiadores con la sociedad, el Estado y el poder político.
La ausencia de un método, una imagen del pasado y una teoría consensuada parecen ser los síntomas de dicha crisis. Pero si nos desplazamos en la historia de la disciplina, como brevemente hemos hecho aquí, se torna evidente que dicho consenso sólo se dio en momentos específicos y en escenarios nacionales concretos. Ello es así porque los historiadores, a su modo, expresan las batallas que sobre las representaciones de su pasado atravesaron a las sociedades en el tiempo. Esas batallas, en el caso de los historiadores, a veces tomaron la forma de luchas por la ocupación de posiciones en un campo profesional y en otros casos tuvieron por objeto la conquista de un público más vasto, como sucedió en la Argentina con el revisionismo.
Es evidente, entonces, que ya no hay un centro dominante en la historiografía, ni un núcleo irradiador de nuevas tendencias. Una variedad de revistas son la expresión del policentrismo que han señalado Carlos Aguirre Rojas, entre otros1. Asimismo, conviven diversas tendencias en las distintas subdisciplinas en las que se ha dividido la historiografía actual.
La microhistoria se ha fragmentado, como producto de las diferencias entre sus creadores y las aplicaciones de quienes se inspiraron luego en sus propuestas. La historia intelectual, una de las tendencias más innovadoras de las últimas décadas, presenta diferencias notables en los planteos de la Escuela de Cambridge, centrada en el estudio de las ideas políticas, con Skinner y Pocock; la historia conceptual alemana, representada por Reinhart Koselleck, que se mantiene más cercana a la historia social; y la vertiente sociocultural que tiene a La Capra como uno de sus referentes en Estados Unidos2.
Las diferencias son aún mayores si se incorpora a la historia de las ideas y a la historia cultural, con sus múltiples definiciones y su variedad de objetos de estudio3. Y así podríamos seguir con los distintos campos de estudio, cuya atención particular sólo serviría para ampliar los ejemplos. Por estos motivos, ninguno de estos espacios disciplinares es estable. Recurrentes críticas a los modos de construcción de sus objetos de estudio y a los métodos de abordaje utilizados amenazan la legitimidad de distintas corrientes, como sucede en el caso de la historia oral.
Sin duda, la historia oral ha hecho una notable contribución a la historia al dar voz a los protagonistas y ha promovido el surgimiento de una historia del tiempo presente, sustentada en instituciones como el Institut d’Histoire du temps présent, en Francia. Pero ha sido cuestionada, al menos como recurso para la reconstrucción del pasado, porque los relatos que se obtienen sólo dan cuenta del modo en el que los sujetos organizan su experiencia en el contexto en el que son entrevistados.
Sin embargo, a pesar de estos inconvenientes, la multitud de subdisciplinas en las que se dividió la historiografía contemporánea es una realidad ya sin retorno. Hasta queda lugar para una historiografía tradicional que pervive casi sin alteraciones en algunos centros académicos. Habría que admitir que la incertidumbre que describe la crisis al menos es notablemente productiva. No parece haber en el horizonte ningún fantasma que merezca ser temido, salvo por aquellos que sienten nostalgia por un mundo más distante que el nuestro del abismo. Mundo, por otro lado, que jamás ha existido.
Dicha incertidumbre promovió en los últimos años y a la vez está estimulada por una mayor autorreflexión de los historiadores respecto de sus prácticas y a las condiciones de producción de sus discursos. El “giro lingüístico” desde mediados de los años 60 y la sociología de las instituciones que ha desarrollado Pierre Bourdieu, han estimulado el surgimiento de una rama más crítica que autocelebratoria de la historia de la historiografía4.
Los trabajos de Hayden White y Michel de Certau tuvieron la virtud de estudiar el discurso y las prácticas historiográficas con un conocimiento del oficio del que carecían los epistemólogos5. Así promovieron un debate más productivo e insoslayable. Una de las conclusiones posibles es que si las sociedades y los grupos sociales se construyen a sí mismos, en parte, a partir de la imagen que tienen de sí en el pasado, los historiadores debieran asumir que sus discursos cargan con una responsabilidad social que es propia de su oficio. Sin embargo, no son sólo los historiadores los que participan en la construcción de representaciones del pasado. Intelectuales en sentido amplio, los medios de comunicación y operadores culturales como las agencias de publicidad también elaboran imágenes del pasado que tienen impacto en el presente y, por supuesto, en el futuro.
La historia de la memoria colectiva y de los “usos del pasado” ha abierto en los últimos años un área de estudio tan incierta como fecunda, que se expresa en un libro inspirador dirigido por Pierre Nora, Le lieux de la mémoire(1986-1993) y en una variedad de congresos y publicaciones sobre el tema. Tal vez se podría denominar a esta operación autorreflexiva como un “giro historiográfico”, en el que la historia se vuelve sobre sí misma y los historiadores y la historiografía se convierten en objeto.
A diferencia de lo que sucedía en el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, los Estados han dejado de reclamar a la historia una fuente de legitimidad que desde la posguerra encuentran en diversas formas de intervención social, entre las cuales el Estado de bienestar es un ejemplo. Por otro lado, la historia ha dejado de ser un recurso para la argumentación política, como lo fue en el siglo XIX y parte del XX. Sin embargo, la cuestión central sigue siendo la misma: si los historiadores se encuentran en condiciones de responder a las preguntas que las sociedades se formulan sobre su pasado, presente y futuro.
1Aguirre Rojas, C., Pensamiento historiográfico e historiografía del siglo XX, Rosario, Prohistoria y Manuel Suárez ed., 2000.
2Ver AA. VV., “¿Qué es la historia intelectual?”, en Débats, N° 16, pp. 32-41; La Capra, D., “Repensar la historia Intelectual y leer textos”, en Palti, Elias, Giro lingüístico e historia intelectual, UNQ, Quilmes, 1998; Pocock, J.G.A., “Historia intelectual: un estado del arte”, Prismas. Revista de historia intelectual, Nº 5 /2001; Skinner, Q., “Significado y comprensión en la historia de las ideas”, Prismas, N° 4, UNQ, Bs. As. 2000, p. 149; Koselleck, R., Futuro pasado, Barcelona, Paidós, 1993.
3Chartier, R., El mundo como representación. Historia cultural entre práctica y representación, Gedisa, Barcelona, 1995.
4Rorty, R., El giro lingüístico, Paidós, Barcelona, 1998.
5White, H., Metahistoria. La imaginación histórica en la Europa del siglo XIX, México, FCE, 1992 [1ra. Ed. 1973]; De Certau, M., La escritura de la historia, México, Universidad Iberoamericana, 1993 [1ra. ed. 1978].
Etiquetas:
aprendizajes,
archivo,
articulo,
cultura,
estudiante,
estudio,
historia,
Historia Oral,
noticia,
oral,
paradigma,
pasado,
tecnicas,
técnicas de estudios
domingo, 7 de noviembre de 2010
FUENTES TESTIMONIALES ORALES Y ESCRITAS (MEMORIAS Y AUTOBIOGRAFÍAS)
CONTENIDOS DE LA ASIGNATURA
El programa de la asignatura se estructura en torno a cuatro grandes áreas relacionadas con el estudio de la memoria, el testimonio oral, la autobiografía escrita, y la utilización de ambos en la práctica investigadora
El primer bloque se centra en el análisis de los mecanismos de funcionamiento de la memoria y en su utilización, tanto en su vertiente oral como escrita para la investigación en el campo de la Historia Contemporánea y del Presente. Se analiza también la relación entre la memoria individual y la memoria colectiva y la manera como la actualización de vivencias pasadas sirve para la construcción de identidades.
El segundo bloque se dedica al testimonio oral. Se analiza su uso por los historiadores en diferentes momentos y escuelas, al tiempo que se aborda la teoría, metodología y técnicas necesarias para su utilización como fuente en la investigación histórica. Se estudia también todo lo relativo a la conservación de la fuente oral en Archivos ad hoc
La autobiografía ocupa la tercera parte del programa. En ella se hace un especial hincapié en señalar la importancia que esta fuente ha tenido desde las primeras aportaciones históricas. Se enseñan los diferentes tipos de escritura autobiográfica y la manera como deben utilizarse en la investigación histórica.
Por último, se aborda la práctica del trabajo con la memoria, es decir, el tratamiento que el historiador puede hacer con la información recogida a través de las entrevistas y de los escritos autobiográficos. Además, se hace un estudio comparativo entre ambas fuentes incidiendo, de forma especial, en las ventajas y limitaciones de cada una de ellas.
Programa:
I LA MEMORIA
1. Los mecanismos de funcionamiento de la memoria
2. Historia del presente y memoria
3. Memoria del nosotros y memoria del yo
II EL TESTIMONIO ORAL
4. Fuente oral versus Historia oral: la construcción de una disciplina
5. Bases teóricas sobre las que se asienta la “creación” de la fuente oral
6. Metodología y técnicas para la recogida de los testimonios
7. La realización de una entrevista
8. La conservación de la fuente oral. Los Archivos orales
III LA AUTOBIOGRAFÍA
9. Origen, historia y características de la escritura autobiográfica
10. La autobiografía como fuente para la historia contemporánea
11. Modalidades de escritura autobiográfica
IV TRABAJANDO CON LA MEMORIA: ANÁLISIS DE CASOS PRÁCTICOS
12. La “historia oral”, otra manera de escribir la Historia
13. El testimonio oral y su inserción en la narración histórica
14. Autobiografías privadas versus autobiografías públicas
15. El “yo íntimo” de la correspondencia epistolar y los diarios
16. Testimonio oral y relato autobiográfico. Análisis comparado
El programa de la asignatura se estructura en torno a cuatro grandes áreas relacionadas con el estudio de la memoria, el testimonio oral, la autobiografía escrita, y la utilización de ambos en la práctica investigadora
El primer bloque se centra en el análisis de los mecanismos de funcionamiento de la memoria y en su utilización, tanto en su vertiente oral como escrita para la investigación en el campo de la Historia Contemporánea y del Presente. Se analiza también la relación entre la memoria individual y la memoria colectiva y la manera como la actualización de vivencias pasadas sirve para la construcción de identidades.
El segundo bloque se dedica al testimonio oral. Se analiza su uso por los historiadores en diferentes momentos y escuelas, al tiempo que se aborda la teoría, metodología y técnicas necesarias para su utilización como fuente en la investigación histórica. Se estudia también todo lo relativo a la conservación de la fuente oral en Archivos ad hoc
La autobiografía ocupa la tercera parte del programa. En ella se hace un especial hincapié en señalar la importancia que esta fuente ha tenido desde las primeras aportaciones históricas. Se enseñan los diferentes tipos de escritura autobiográfica y la manera como deben utilizarse en la investigación histórica.
Por último, se aborda la práctica del trabajo con la memoria, es decir, el tratamiento que el historiador puede hacer con la información recogida a través de las entrevistas y de los escritos autobiográficos. Además, se hace un estudio comparativo entre ambas fuentes incidiendo, de forma especial, en las ventajas y limitaciones de cada una de ellas.
Programa:
I LA MEMORIA
1. Los mecanismos de funcionamiento de la memoria
2. Historia del presente y memoria
3. Memoria del nosotros y memoria del yo
II EL TESTIMONIO ORAL
4. Fuente oral versus Historia oral: la construcción de una disciplina
5. Bases teóricas sobre las que se asienta la “creación” de la fuente oral
6. Metodología y técnicas para la recogida de los testimonios
7. La realización de una entrevista
8. La conservación de la fuente oral. Los Archivos orales
III LA AUTOBIOGRAFÍA
9. Origen, historia y características de la escritura autobiográfica
10. La autobiografía como fuente para la historia contemporánea
11. Modalidades de escritura autobiográfica
IV TRABAJANDO CON LA MEMORIA: ANÁLISIS DE CASOS PRÁCTICOS
12. La “historia oral”, otra manera de escribir la Historia
13. El testimonio oral y su inserción en la narración histórica
14. Autobiografías privadas versus autobiografías públicas
15. El “yo íntimo” de la correspondencia epistolar y los diarios
16. Testimonio oral y relato autobiográfico. Análisis comparado
Etiquetas:
aporte,
aprendizajes,
archivo,
contemporanea,
entrevista,
estudio,
Historia Oral,
historiador,
investigacion,
oral,
paradigma,
pasado,
superación,
tecnicas,
técnicas de estudios,
tradición
ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA CONSTRUCCIÓN Y EL USO DE LAS FUENTES ORALES EN HISTORIA
Andreas L. Doeswijk*
Resumo. Este artigo visa apontar algumas das perspectivas inovadoras do uso histórico de fontes orais, assim como assinalar alguns perigos que ameaçam a sua pratica. Entre as primeiras estão: a sua capacidade para resgatar o mundo das experiências subjetivas e cotidianas, a sua função dialógica democratizante e a sua competência para criar uma polifonia de discursos. Entre os fatores que enfraquecem o trabalho com fontes orais estão: o memorialismo, que acredita num passado não contaminado pelas experiências posteriores, a tendência de gravar discursos cristalizados, as concessões outorgadas ao sentido comum e o baixo teor teórico.
Palavras-chave. História, fontes orais, oralidade, entrevistas.
Some comments on building and using oral sources in history
Abstract. The aim of the present article is to discuss some innnovative aspects of the use of oral sources and point out some risks in this process. The innovative aspects comprise its capacity of recovering the world of individual and everyday experiences, its democratizing dialogical function and its competence of creating polyfonic discourses. On the other hand, the risk factors comprise memorialism, which believes in an uncontaminated past by later experiences, the tendency to record crystallized discourses, concessions to common sense and low theoretical content.
Key words. History, oral sources, orality, interviews.
Ficam, portanto, os amigos avisados de que na história do Silva há uns floreios. Acho que ele procedeu com acerto: quando um cidadão escreve, estira o negócio, inventa, precisa encher o papel. Natura. Conversando, como agora, a gente só diz o que aconteceu. É o que eu faço. Na sala havia quatro jaqueiras. Apenas. (Ramos, 2000:53)
INTRODUCCIÓN
Desde hace 20 años, la historia fundamentada en fuentes orales se ha puesto de moda y, por ahora, no muestra indicios de que su crecimiento estuviera llegando a algún tipo de límite natural. Profesionales de las ciencias humanas, funcionarios públicos adscriptos a distintos programas culturales y – no en último lugar – docentes de todos los niveles educacionales, cada vez hacen más uso de este recurso de la oralitura para fines de investigación, de recopilación de historias de vida e memorias colectivas e, inclusive, para la producción de una historia viva.
Es nuestra intención presentar en este artículo el efecto democratizador y socializador de este método enfatizando su capacidad de rescatar el mundo de las experiencias y de la estructura de sentimientos. Sin embargo, no queremos dejar de señalar algunos peligros que acechan esta disciplina, entre ellos el memorialismo – o sea, la simple conservación de lo anecdótico, pintoresco e aleatorio – la tendencia a documentalizar discursos cristalizados, las concesiones complacientes para con el sentido común y el bajo tenor teórico muchas veces presentes en los trabajos con fundamento en la oralidad.
Frecuentemente uno se encuentro frente al hecho de que no existe una conciencia clara de que esta práctica debe estar resguardada por precauciones y por conocimientos específicos básicos para evitar que a oralidad se transforme en alegre devaneo de los que piensan que todo procedimiento e interpretación tiene el mismo valor académico; que los relatos son auto-explicativos o que las evidencias históricas son creadas por el mero acto de la grabación de una voz en una cinta magnetofónica.
¿UN CAMPO MINADO...
El territorio donde desenvuelven sus prácticas los historiadores que trabajan con fuentes orales no está exento de una serie de problemas, conflictos e incongruencias.
Entre todos los peligros que acechan a este tipo de archivistas, cronistas e historiadores hemos citado adrede al MEMORIALISMO en primer término. Dora Schwarzstein, entiende por “memorialismo” (escrito así, entre comillas): la mera recolección anecdótica e contraproducente para lograr una voz polifónica para la disciplina (López, 1998:14). En ese mismo Informe, López cita también a Philippe Joutard que asimismo da su voz de alerta contra el memorialismo proponiendo como alternativa: la búsqueda de sentido en lo recordado (Idem). Es decir, no se trata sólo de recopilar sino también de interpretar, para no caer en el culto a la anécdota pintoresca, en la memoria por la memoria y sin perspectivas generalizadoras.
Invalidando el memorialismo no se pretende desconocer la legitimidad del trabajo que rescata recuerdos, sino criticar aquella práctica ingenua que considera que toda anécdota tiene el mismo valor y resulta auto-explicante. Una práctica histórica sin preparación previa, sin interpretación de los resultados, sin la confrontación con series de recuerdos análogos y, sobretodo, con el arsenal teórico y metodológico, realmente carece de relevancia académica.
Contrariamente a lo que se podría suponer, este memorialismo no se encuentra presente sólo en la práctica de archivistas y cronistas, sino también en la de los historiadores profesionales de las universidades y de las instituciones dedicadas, específicamente, al rescate de la memoria colectiva mediante el recurso de la oralidad. Es sólo leer los artículos especializados y las comunicaciones presentadas en Congresos de Historia Oral y la encontraremos con una presencia opresiva.
No cabe duda que la práctica de la oralitura presenta, a menudo, fuertes tendencias hacia características ideológicas que se inscriben en el POPULISMO CONSERVADOR, ya que una de sus virtudes, la de tener como predestinatario al pueblo historiado, a veces se vuelve como un bumerang contra el estatuto académico de las ciencias sociales, cuando se cae en el excesivo halago a las expectativas tradicionales de la comunidad y de las personas entrevistadas, o sea, en la complacencia frente a los discursos y el imaginario del sentido común. Recordar el pasado no sólo puede ser una actividad traumática o terapéutica en que los más viejos hacen el balance de sus vidas frente a los más jóvenes, sino también una confrontación con el presente que pretende que sus parámetros sean “naturales”, los únicos legítimos, racionales y viables. Demás está decir que para este populismo conservador, cualquier pasado fue mejor.
En cuanto al conservadurismo, todo trabajo histórico tiene por misión conservar el pasado, pero rescatándolo también de la condescendencia de los contemporáneos y no sin que se descubra una multiplicidad de mensajes para el presente, tal como lo explicitó Edward P. Thompson a lo largo de toda su obra. Las prácticas conservadoras y populistas de los historiadores que trabajan con la oralidad, se deben, muchas veces, a la recusa de hacer una historia verdaderamente social. De esta manera las historias locales suelen presentarse como hagiografías de pioneros y los dirigentes políticos, religiosos y empresariales pasan a ser los únicos demiurgos de la historia regional. ¿Los ausentes? Las mujeres, los obreros, los pobres o, en la Patagonia, las comunidades indígenas y los trabajadores chilenos y en el estado de Paraná, de nuevo los indios además de los posseiros y caboclos. En fin, el populismo conservador se suele constituir en una práctica demagógica y autocomplaciente de aquellos que le tienen miedo al cambio y al espíritu crítico.
También nos parece que la dependencia de las estructuras políticas, con objetivos netamente extra-académicos, deben ser evitadas o minimizadas por parte de las instituciones que trabajan con programas de rescate de la memoria local. De esa manera, también vale para ellas el siguiente consejo de E. P. Thompson:
Lo que los socialistas nunca deben hacer es entrar en la completa dependencia de instituciones establecidas: casas editoras, medios comerciales de comunicación, universidades, fundaciones. Los intelectuales socialistas deben ocupar un espacio propio, sin condicionamientos; tener sus revistas propias y sus propios centros teóricos y prácticos (Merrill, 1984:318).
El etno-historiador José H. Rollo Gonçalves nos llega a advertir contra el peligro de grabar DISCURSOS CRISTALIZADOS. La mayoría de las mujeres y de los hombres que podamos llegar a entrevistar – y en especial a los que ya pasaron de 60 años de edad – construyeron un discurso consolidado sobre su pasado. Evidentemente, que esos discursos están repletos de subjetividad pero eso, lejos de constituir un obstáculo, representa justamente la mayor riqueza de este género de historia que se fundamenta, necesariamente, en fuentes subjetivas. El problema radica en que esos discursos, sedimentados y contaminados, sin duda, por experiencias posteriores al período narrado, sólo esclarecen una parte de ese pasado, en cuanto que oculta otra, tan importante como la primera. Toda memoria se construye sobre las ruinas del olvido, El verdadero fundamento de la memoria no es el recuerdo sino el olvido. La memoria se constituye primero por lo que rechaza, sea porque lo encuentra insignificante, o demasiado significante (Joutard, 1999:7), de manera que, en las fuentes orales, esos olvidos pasan a ser tan importantes como los recuerdos.
Rollo Gonçalves - en el caso de una investigación sobre el discurso de los pioneros del Norte del Paraná – nos habla de decantaciones moralizadoras del pasado (Rollo Gonçalves, 1991:23-26). La memoria es siempre selectiva ya que nadie puede retener todas las experiencias vividas, pero esta selección, aunque inevitable, presenta una fuerte tendencia a recortar los elementos legitimadores de una vida: el éxito económico, la educación de los hijos o la práctica de la solidaridad social, en la perspectiva de los valores predominantes de cada sociedad, comunidad o clase social. O sea, las personas construyen un sentido coherente al magma caótico de sus recuerdos. Ahora bien, en el caso de los pioneiros de Maringá, hubo una verdadera práctica del olvido; lo no recordado eran los conflictos sociales, un auténtico Far West brasileño, fue reconvertido en un territorio donde muchos hombres y mujeres intentaron reinventar el paraíso terrenal. La violencia, la población de los indios Xetá y Kaigang y los ocupantes caboclos de existencia en la región anterior o contemporánea a la ocupación oficial del territorio por las compañías colonizadoras del Norte de Paraná, eran los elementos que no aparecían en la historia oficial del pionero. Asimismo, en los discursos cristalizados de ciertas elites económicas y morales, éstas tienden a situarse como una continuación natural de los héroes del pasado.
También en nuestra investigación en el pueblo altovalletano de General Fernández Oro, nos encontramos con el discurso de los primeros chacareros españoles e italianos, en el que aparecía con mucha fuerza la convicción de que ellos eran los únicos hacedores/fundadores de la localidad, que la comunidad original era una gran familia y que en el pasado los conflictos sociales brillaban por su ausencia (Doeswijk, 1999).
Nos llamó la atención que a los cordilleranos neuquinos y chilenos se los hace aparecer décadas después de su llegada real. Tanto en el caso del Norte del estado de Paraná, como en el discurso altovalletano, aparecía un vacío demográfico con anterioridad a la colonización pionera o chacarera. Bien, en estos casos es de competencia del historiador intentar romper los cristales de esos discursos, repreguntando, cambiando el punto de abordaje - mostrar fotografías antiguas puede ser de gran utilidad - leyendo entre las brechas de los discursos, interpretando los silencios, emociones, omisiones y estando atentos al elemento no esperado, opaco y con significados a revelarse.
Romper el discurso cristalizado puede constituirse en una tarea para nada agradable. En lugar de asentir y consentir, el entrevistador puede verse obligado a insistir en las ausencias, en producir silencios incómodos que no deben ser llenados con una verborrea inadecuada. Aquí también aparece un elemento que debe ser repensado: frecuentemente el entrevistado supone que el entrevistador participa de la opinión pública generalizada tal como, por ejemplo, lo reflejan los noticieros de la radio y de la televisión. En este sentido creemos que resulta una buena práctica no opinar ni consentir demasiado pronto con las expresiones que reproducen el discurso dominante de la época. Al mismo tiempo les debemos dar confianza para que puedan expresar todo lo que sienten y recuerdan y no sólo lo recortado para complacer al entrevistador.
Una variante de cristalización del discurso es la transformación de recuerdos fundados en experiencias en mitemas. Sandro Portelli nos relata que tanto la memoria sobre la muerte de Luigi Trastulli como las masacres de las Fosas Ardeatrinas y de Civitella Val di Chiana, fueron mitificados. Vale la pena citar algunos trechos en que este brillante autor italiano intenta develar la función del mito:
Como en todas las imágenes míticas, ésta no tiene un significado único: un mito no es una narrativa unívoca, sino una matriz de significados, una trama de oposiciones. Depende, en última instancia, de la posibilidad de percibir, o no, lo individual como representativo de todo, o como una alternativa para la totalidad.(...) El punto central del mito, en todos los casos, consiste en que, cuando la violencia colectiva genera víctimas inocentes (Cristo, Ardeatina, Trastulli, Civitella), siempre existe entre los asesinos algo que resiste. Tal vez sea verdad, o tal vez tengamos necesidad de creer en eso (Portelli, 1998:123).
Cronistas e historiadores solemos caer de lleno en las distintas TRAMPAS DE LA MEMORIA. Todo historiador que pretende iniciarse en la práctica histórica con fuentes orales, tiene que tener la noción de que lo que se dice no es sólo una selección, lo que se puede decir o lo que las personas creen que puede decirse, sino que nunca se refiere solamente al pasado. Los que se movilizaron a la Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945, no sólo rememorarán las experiencias de esa jornada, sino que presentarán numerosos elementos que se fueron imbricando posteriormente a esos recuerdos y, finalmente, nos contarán tanto sobre el presente como sobre el pasado.
Por lo demás, las propias trampas aportan elementos muy valiosos para la reconstrucción de la memoria colectiva. De hecho la historia subjetiva, característica de la memoria verbalizada, no puede ser reificada de una forma positivista en "verdadero/falso". Así como los olvidos son significantes, también lo son las deformaciones. Según Joutard:
Si no están convencidos de que la memoria está antes que el olvido; que primero está la deformación y después los hechos verdaderos pero, además, que este olvido y estas deformaciones poseen un significado, entonces yo creo que no están hechos para hacer historia oral (Joutard, 1999:7).
No existe, estrictamente hablando, lo errado o irrelevante en lo recordado. Lo que va goteando del embudo de la memoria, suele tener significados sociales que sobrepasan la mera re-presentación de algo que ya no está presente. Si en los recuerdos aparece un acontecimiento ficcional, habría que preguntarse sobre la razón de su aparición. Asimismo los recuerdos de la infancia, a pesar de su apariencia, nunca son irrelevantes ya que, si después de más de 50 años determinadas situaciones son recordadas, es porque eran, realmente, importantes.
Fundamentada en Henry Bergson y Ecléa Bosi, la profesora Elizabet J. Machado Leal escribe que,
Recordar implica una reconstrucción del pasado, usando para eso imágenes e ideas de hoy, puesto que resulta imposible revivir el pasado tal cual. El tiempo transcurrido marca, de alguna forma, lo recordado a la vez que el pasado no sobrevive guardado en algún lugar "tal y cual", mas es objeto de un trabajo de reconstrucción (Machado Leal, 1993:82).
Nunca está demás insistir en el hecho de que la propia producción de la memoria resulta de un proceso individual o colectivo intrínsecamente humano y que envuelve profundamente a la estructura de sentimientos. Como tal, el historiador oral se encuentra en la obligación de respetar los silencios, las lágrimas, los titubeos, los gestos... Las fuentes son seres humanos y no papeles viejos y en casos extremos se deberá renunciar a la recolección de información si en ese proceso los entrevistados pasan a sufrir demasiado.
Otro lugar común expresado por los especialistas, es la noción de que la "oralitura" produce la CONSTRUCCIÓN DE LAS FUENTES a la par que su utilización interpretativa y expositiva. Es decir, las palabras grabadas en una cinta magnetofónica no re-presentan al pasado sino fragmentos del pasado pasan a formar parte de una (re)construcción, obra de los entrevistados, entrevistadores y de un personaje virtual, confluencia de los dos anteriores. A esto podría objetarse que toda historia es un constructo y que, después del Siglo XIX, nadie continúa creyendo en la posibilidad de representar los eventos del pasado tales como realmente acontecieron. Esto quedó bien esclarecido por la epistemología del Siglo XX. Ahora bien, debemos tener en cuenta también que se trata de construcciones diferenciadas. En cuanto los historiadores documentales utilizan como materia prima las fuentes escritas de la época, los historiadores orales construyen no sólo sus historias sino también sus fuentes con elementos de la memoria que pretenden hoy referirse a acontecimientos de las décadas del 30, 40, 50 del siglo pasado. Vale entonces extremar la vigilancia epistemológica para limitar, dentro de lo posible, la influencia, siempre existente, de los entrevistadores y decantar los numerosos elementos agregados en el decurso del tiempo. Por supuesto que el principal resultado de todo esto no es algo que podemos denominar verdad, sino aproximaciones diferenciadas a vivencias subjetivas que muestran un calidoscopio del pasado. No se trata de (re)construir la “voz de la verdad”, sino una polifonía de interpretaciones posibles, procedentes de los más variados grupos, estamentos y clases de sociedades históricas.
Finalmente, la principal característica del memorialismo suele ser el BAJO TENOR TEÓRICO o -en su extremo- la RECUSA DE LA INTERPRETACIÓN. Los ejemplos saltan a la vista. Los relatos por lo general no son auto-explicantes. No alcanza el método es decir, no alcanza una adecuada aproximación a la persona entrevistada, las preguntas correctamente formuladas o la pericia en el manejo del grabador. Es necesario algo más y ese algo más lo constituye la teoría, la interpretación, la confrontación con otros testimonios, todos ellos elementos exteriores al relato y con los cuales éste debe mestizarse para enriquecer el pasado y el presente. Estamos enfatizando aquí que la historia oral no puede desentenderse de la función interpretativa fundamentada en un andamio teórico sólido. Consideramos que en este momento nos hallamos en una encrucijada: los historiadores que trabajamos con fuentes orales - al menos de las instituciones especializadas - no podemos seguir recusando el trabajo de interpretación teórica, contrastando los relatos particulares contra un paño de fondo mayor y generalizador. Si la agronomía tropical, continúa siendo agronomía en primera instancia, también la historia oral está sujeta a todos los avatares de la disciplina en general, a menos que se comience a admitir que se trata de una disciplina menor o de un subgénero instalado en un nivel inferior con respecto a la historia documental. Aquí se podría remarcar que esas exigencias teóricas a que deben abocarse los historiadores orales, resultan más arduas que las que se plantean para la historia documental ya que en ese caso existe una tradición secular de tratamiento de fuentes y utilización de teorías de diferentes alcances. Sin embargo, las perspectivas para la historia oral pueden iluminarse ya que casi todas las ingentes conquistas operadas en el Siglo XX - y muy en especial desde la década del 60 - por la historiografía en general pueden ser utilizadas, recicladas o resignificadas por la historia oral.
De manera tentativa, podríamos resaltar que la historia oral tiende a situarse entre las corrientes teóricas subjetivistas y objetivistas. La primera - según el epistemólogo portugués Boaventura de Souza Santos - tiende a, reducir el conocimiento a la acción del sujeto: no existe realidad fuera o más allá de los conceptos en que postulamos su existencia; la observación es la teoría en acción, el conocimiento es una invención (Sousa Santos, 1989:71). En cambio, los aspectos teóricos introducidos por la interpretación de los testimonios orales - es decir, no por los testimonios mismos - tenderían a privilegiar la 'acción' del sujeto del objeto: los objetos están preconstituidos, la observación es neutra, el conocimiento corresponde a la realidad y la copia (Ibidem). Concordamos con el autor que la historia en general, y la historia oral en particular, debe construir su difícil camino entre el objetivismo y el subjetivismo.
O UN JARDÍN FLORIDO?
A pesar de los obstáculos reales que se presentan en el camino de los que empiezan a ejercitarse en el trabajo con fuentes orales, este género presenta una gama tan rica de posibilidades que ya no se puede imaginar la práctica del oficio de historiador sin ella.
Su mayor riqueza nos parece que estriba en lo que hemos señalado más arriba como uno de sus peligros: las posibilidades que presentan sus fuentes auto-construidas. Si bien los documentos escritos e iconográficos pueden ir variando sus respuestas de acuerdo a nuevos abordajes, intereses y preguntas, el documento vivo, cual es la memoria de diferentes clases de personas de clases diferentes, presenta todavía más potencialidades, sobretodo en cuanto a los tópicos tradicionalmente relegados por la historiografía documental. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a la historia de género, a las minorías sin voz y sin pluma y a la memoria social de las épocas de la represión política y social.
Ya señalamos que la historia oral resulta especialmente adecuada para RESCATAR EL MUNDO DE LAS VIVENCIAS, DE LOS SENTIMIENTOS Y DE LA COTIDIANEIDAD de todos los sectores sociales de una comunidad. Paul Thompson, por ejemplo, nos señala que si queremos saber los datos "objetivos" del bombardeo alemán de Londres en Septiembre de 1940, tenemos documentos de la época que nos describirán el número diario de los vuelos de los cazas alemanes, las bajas humanas y los impactos materiales o la eficacia de la defensa antiaérea (Thompson, 1998). Sin embargo, los documentos escritos no nos dirán mucho sobre cómo los londinenses vivenciaron esas experiencias bélicas. Asimismo, los censos poblacionales de la región del Alto Valle nos podrán dar los números de chacareros, comerciantes y jornaleros de una localidad; otros documentos relatarán la creación de estaciones de ferrocarril, comisiones de fomento, escuelas, iglesias u hospitales; pero poco o nada nos dirán sobre la jornada de trabajo de chacareros y chacareras, de la pluriactividad de la familia jornalera o de las relaciones sociales y culturales de familias de italianos, chilenos, etc. en décadas pasadas.
El rescate del mundo de experiencias de lo cotidiano y de la estructura de sentimientos de mujeres, hombres, niños, ancianos, trabajadores, minorías, etc, resulta una tarea que encuentra una buena recepción en la historia oral. Son esos mundos que suelen no tener una gran presencia en los documentos escritos - objetivizados, racionalizados y masculinos - del pasado. Como la historia oral es la única que forja su documento, puede recuperar esos niveles relegados. Por cierto que también una ínfima parte de la historiografía se ha abocado a esta tarea -nos estamos refiriendo sobretodo a la historia de las mentalidades desde 1926 y a la historia de la experiencia de los trabajadores, desde 1963. En 1978, el libelo anti-althusseriano de Edward P. Thompson - nos referimos a Miseria de la Teoría - señaló que la gran olvidada por el marxismo filosófico y economicista era justamente la experiencia (Thompson, 1981:180-201). Ahora bien, la historia documental puede remediar esas ausencias reforzando su búsqueda de señales que levanten algo el velo del universo de experiencias del pasado, leer entre las brechas de los discursos e interpretar los silencios. Sin embargo, constituye un privilegio de la historia oral el hecho de poder forjar nuevos documentos sobre el pasado, recurriendo a la memoria de trabajadores y burgueses, mujeres y hombres, indígenas, criollos y extranjeros.
También la lectura de Raymond Williams nos puede ser de utilidad en cuanto a la aplicación de la oralitura a los aspectos no racionales del pasado. Para él, una de las potencialidades de la historia oral la constituye su relación y adecuación con lo que denomina estructuras del sentir, más conocido en la doxa académica como estructuras del sentimiento (Williams, 1980). A través de la misma es posible vincular la experiencia del presente con la del pasado; el sentimiento con el pensamiento; lo socialmente construido con lo personalmente vivido. Esta interacción, y la conciencia generada de ella, es dinámica y permanente, constructiva y desconstructiva por lo que se habla de experiencias sociales en solución, donde diversos grupos e individuos resignifican lo vivido. Por lo general, las mutaciones y tensiones en las estructuras de sentimientos anticipan los cambios sociales que luego se consolidarán tanto en las instituciones como en las conductas individuales. El ejemplo que nos da Raymond Williams es que en la Inglaterra de la segunda mitad del Siglo XVII, coexistían dos estructuras del sentir, las de los puritanos derrotados y las de la Restauración Monárquica. Un ejemplo más cercano a nuestra realidad podría ser la Argentina entre 1943 y 1955. Se podría señalar allí la existencia de dos estructuras del sentimiento diferenciadas, las cuales se polarizaban en el peronismo y el anti-peronismo.
Uno de los valores de la oralidad se encuentra en su FUNCIÓN DEMOCRATIZADORA de la disciplina histórica y en las POSIBILIDADES SOCIALIZADORAS de su práctica. Si bien consideramos que todos los historiadores que trabajan con fuentes orales deben prepararse bien para su ejercicio, no hace falta tener un título de profesor en historia expedido por alguna Universidad. Las personas memoriosas generalmente son de más fácil acceso que los documentos de archivos que a veces se encuentran en las capitales provinciales o nacionales. Además - como lo señaló recientemente Dora Schwarzstein - cierta documentación historiográfica se encuentra en manos de las elites latinoamericanas y aún las instituciones públicas de enseñanza superior no suelen siempre democratizar el acceso a sus acervos de fuentes primarias.
Si el carácter democrático de la disciplina tiende a ampliar la base humana de los historiadores, el carácter socializador - o socialista, si se prefiere - apunta a otro nivel. Antes de 1945, la historia social - sindical o del movimiento obrero - no encontraba espacios en el mundo académico y se refugiaba en las organizaciones obreras y se expresaba en las múltiples ediciones de los socialistas, anarquistas o sindicalistas. Después de la II Guerra Mundial, este género encontró una amplia expresión en el ambiente universitario, pero comenzó a estancarse - tanto en lo que se refiere a su continuidad como a su innovación - a partir de los comienzos de los años 80. De esta forma, la generalización del uso de fuentes orales en historia, pasó a coincidir con el abandono paulatino del estudio de la historia de la clase trabajadora. Esto posee connotaciones específicas. Por ejemplo, hace diez años existían todavía profesores universitarios que se lamentaban de que no se hubiera conseguido crear archivos significativos que rescatasen la memoria de los trabajadores de la década del 20, del 30 o del 40. Como la única invariable en la vida es la muerte, se fueron perdiendo, sucesivamente, para la posteridad los recuerdos de estos militantes. Ya en la actualidad son muy escasas las voces que se levantan para rescatar la experiencia de la clase obrera, ya sea porque ésta parece haber perdido su misión histórica de salvar la humanidad, ya sea por la caída del muro del Berlín o por el hiato producido en la historia social por las diferentes dictaduras. Ni en Brasil ni en Argentina la historia oral - salvo muy honrosas excepciones, como el ya longevo proyecto de entrevistas a militantes obreros de la UBA (Pozzi, 1988 y Pozzi y Scheiner, 1994) – se dedica en la actualidad a una recopilación sistemática de la memoria del trabajo, sea de hombres o mujeres, del campo o de la ciudad, del lugar de producción, de la política o del espacio de reproducción de la vida social. Generalmente, las fuentes orales se preocupan más por relevar las experiencias culturales de los individuos, que por (re)construir una historia auténticamente social.
La función militante de esta manera de hacer historia no sólo encuentra un vasto campo en el rescate de la memoria de los que lucharon por los derechos de la mujer, del obrero, de las minorías discriminadas o de las víctimas de la represión de los genocidios dirigidos por Hitler, Stalin, Mussolini, Videla o Pinochet, sino que también tiene una función activa en la contestación del modelo neoliberal y antihumano del presente. Por suerte que existen algunos historiadores en Brasil, Argentina, México y otros países de Nuestra América que intentan contestar – como lo hace Sandro Portelli - al presente con relatos del pasado o postulando que la Historia Oral del nuevo milenio se encuentra frente al desafío de ser al mismo tiempo militante y académica, es decir, comprometida y de excelencia, dos términos que no siempre se llevan bien. (Portelli, 1998:6)
Entre los elementos relevantes evocados por Portelli como propios de una historia oral comprometida, sobresale su agenda de escribir el libro negro del liberalismo y la advertencia de no olvidarnos de que el Siglo XX no sólo fue el de las atrocidades de las guerras y otros genocidios, sino también el de los derechos civiles, de las revoluciones y del Che. Para el socialista italiano el historiador oral debe ocuparse de no olvidar, ni lo malo ni lo bueno del pasado, es decir, no olvidar. En el mundo de la banalización de la información y de los paparazzi agresivos, los historiadores orales deben acatar la libertad de no querer contar, debido al gran respeto que han desarrollado por los silencios. (López, 1998:14)
Evidentemente que la historia social - y defendemos aquí la premisa que toda historia, oral o documental, tiene que ser social - no se restringe a los trabajadores, pobres, desempleados, etc, sino que es legítimo y necesario estudiar a todos los segmentos de la sociedad. Ahora bien, la burguesía, los comerciantes o la clase política, dejaron numerosos documentos escritos y, en cambio, los sectores relegados no o, en todo caso, en una cantidad bien menor. A veces, la historia oral es el único medio de recuperar sus tradiciones y la tan citada obra Memorias de un Cimarrón, basada en la oralidad y donde Miguel Barnet escribe lo relatado por Esteban Montejo, de 104 años, resulta una buena ilustración de cómo recuperar las vivencias de un esclavo, cimarrón y guerrillero de finales del Siglo XIX. (Barnet, 1986).
Diferentes autores han utilizado un concepto clave para la historia oral, el de pretender crear una POLIFONÍA. Si los discursos cristalizados, según el decir de Rollo Gonçalves, representan vías de mano única, también lo son frecuentemente los documentos escritos por los hombres letrados de la burguesía. La historia oral le puede dar letra a las voces no escuchadas y desconstruir los andamios masculinos de los afortunados dándole texto a los ágrafos. Los famosos casos del indio Jerónimo, Esteban Montejo o Américo Ghezzi, son ejemplos de cómo la oralidad pudo iluminar la historia del indio, del esclavo o del linyera. Por su parte, la militancia obrera tuvo una gama muy variada de publicaciones. Sin embargo, también allí - como ya lo afirmamos - existen grandes lagunas: generalmente no aparece nítidamente la figura de la mujer, ni la cultura obrera fuera del muro de la fábrica y también la militancia de izquierda se ha especializado en acallar las voces heterodoxas que se levantaron, y se levantan, en su propio seno.
Con respecto a esta idea de una polifonía, queríamos traer a colación unos comentarios de Eric Hobsbawm sobre Alabi's World de Richard Price. Esta obra trata sobre la vida de un jefe saramacca del Suriname y el ilustre historiador inglés emite juicios bastante tajantes sobre el trabajo del antropólogo Price: Al parecer considera que dos principios para organizar el material son seguros: la narración cronológica, especialmente en forma lineal de la biografía y una especie de polifonía en la cual diversas voces de las fuentes hablan al lado de las otras con el autor, cada una de ellas distinguida, en este caso, por un tipo de letra diferente. Después de esta descripción, Hobsbawm comienza a reflexionar con fina ironía: "¿Podría ir más lejos el relativismo o la abdicación de la autoridad del autor (occidental, imperialista, masculino, capitalista o lo que sea)?. Pero, a pesar de su pregunta retórica, el inglés enfatiza que, en el caso de Price, la intención de crear una polifonía no garantizó su realización efectiva: El resultado es sin duda un esfuerzo espléndido por recuperar el pasado del tipo de personas que generalmente son irrecuperables, personas con dificultades para expresarse y generalmente no documentadas como individuos. (Hobsbawm, 1998:211) Pero acaba concluyendo que la polifonía planeada se convirtió en un aria con acompañamiento donde la única voz que finalmente se escucha nítidamente es la del propio Price. Los testimonios de los funcionarios holandeses y de los hermanos moravianos e, inclusive, de los mismos saramaccas, quedan opacados por el marco explicativo que la voz de Richard Price se ve obligado a dar porque, en caso contrario, nadie entendería nada de esa historia. (Ibidem)
Independientemente de la cuestión de que si Hobsbawm en "Posmodernismo en la Selva" se haya excedido o no en sus críticas a Richard Price (tendemos a suponer que efectivamente se excedió) se marca aquí una cuestión trascendental: frecuentemente los historiadores orales tienen esa intención de darle voz al que no la tiene o nunca la tuvo, a producir una polifonía para captar los matices multicoloridos del pasado. Sin embargo, esas voces - por separado o en su conjunto - no siempre resultan directamente inteligibles de manera que el director de coro, al "dirigir" a los coreutas, impone su propia concepción de la partitura. Así y todo, debemos continuar con nuestras tentativas de hacer escuchar las voces de los sumergidos, heréticos y desentonados.
A fin de superar la práctica del memorialismo - tanto dentro como fuera del mundo académico - proponemos, a los que se inician en el trabajo con fuentes orales, una serie de LECTURAS TEÓRICAS de las obras ya clásicas de Paul Thompson, Franco Ferrarotti, Philippe Joutard o Alessandro Portelli. Ahora bien, las valiosas indicaciones de estos autores, así como los elementos de los paradigmas de la historia social, de la antropología o de la sociología, deben ser integrados en un modelo teórico adecuado y adaptado a nuestra investigación específica. Pensamos que no siempre las llaves teóricas se encuentran fuera del campo histórico y con frecuencia podemos encontrar los conceptos que amalgaman nuestros relatos como inscritos en los mismos relatos. Así nos aconteció con una pequeña investigación sobre trabajo y género en una localidad altovalletana. Finalmente, la idea que estructuró nuestro trabajo fue la de pluriactividad familiar, concepto que estaba presente, en forma pragmática, en todas las historias contadas por las mujeres chacareras y jornaleras.
Hemos postulado que en la historia oral no se puede abdicar de la interpretación o del mestizaje con la teoría con el mismo nivel de exigencias que la que se pretende para la historia fundamentada en documentos escritos. Ahora bien, como esa presencia teórica está poco consolidada en el género nos resultó de mucho provecho utilizar, sistemáticamente, el camino de doble mano entre la teoría y la práctica. En el transcurso de una investigación no se parte de una teoría para terminar en una práctica de recolección de relatos y su posterior exposición en un discurso escrito. El camino entre la teoría y la práctica debe ser recorrido una y otra vez en aras de obtener un resultado donde la presencia de lo factual y de lo interpretado se halla presente en forma equilibrada. Nos explicitamos. En nuestro ya citado trabajo sobre la historia local de Fernández Oro, el equipo había realizado, con anterioridad a la investigación, una serie de lecturas teóricas de los citados clásicos. A pesar de ello, una vez comenzadas las entrevistas a los "portavoces de la comunidad", nos fuimos olvidando de los lineamientos históricos sugeridos por los autores, enveredándonos cada vez más hacia el pragmatismo y la aleatoriedad. Por ejemplo, entrevistábamos a los chacareros descendientes de italianos y españoles, pero no a sus mujeres ni a los jornaleros y jornaleras de las chacras o de las empacadoras. También habíamos descuidado la búsqueda de elementos significativos en los relatos, elementos capaces de elevar esos relatos a un plano de generalidades mayor que iluminase esa historia local. De esta forma, fue sólo después de hacer un alto en la huella evaluando nuestros resultados parciales y repensando nuestros objetivos, que pudimos continuar con una historia de mayor densidad. Replanteando nuestro trabajo, intentamos reproducir, de alguna forma, esa polifonía de que hablamos, donde no sólo se podía escuchar la voz de la elite económica y moral de la localidad sino también la de las mujeres y de las familias de jornaleros, provenientes de la región cordillerana de ambas partes de la frontera.
Nos podemos preguntar ahora: ¿Cuál sería, exactamente, la función específica del mestizaje de los relatos orales con los elementos provenientes del paradigma teórico?. ¿Será que los relatos no se bastan a si mismos y que la interpretación tiende a asfixiarlos? En este campo todo es posible pero no todo tiene el mismo significado. Aún en el caso de que se publicara tal cual el relato oral, la tarea interpretativa correría por parte del lector. Aquí no nos oponemos al trabajo del archivista que recopila las historias respetando en todo sentido la palabra del narrador, sino al del memorialista que banaliza el relato, lo pasa por la aplanadora del sentido común, lo anecdotiza o lo induce hacia los caminos trillados del conservadurismo y la concordancia con la opinión pública generalizada. El trabajo específico del historiador parecería recorrer el camino opuesto al descrito: no interfiere en el relato del entrevistado (en los límites de que eso sea posible) y lo respeta al máximo en cuanto a su utilización posterior (como se trata de documentos forjados, la tentación de adaptarlos a nuestras premisas o resultados siempre se halla presente). Por otra parte, se debe procurar en todo momento, ELEVAR A LAS FUENTES ORALES A UN NIVEL SUPERIOR DE GENERALIDAD, confrontándolas con otros relatos y ligándolas a problemáticas más amplias. De alguna manera hay que trascender el relato haciéndolo jugar en dos niveles a la vez: en el propio en que se produjo o construyó y en una más general, otorgador de nuevos significados.
En este sentido nos parece que la investigación de más de 20 años de Richard Price sobre los saramaccas fue exitosa, a pesar de las ironías del gran Hobsbawm. Indagando sobre las tradiciones seculares de los cimarrones de Suriname, aportó muchísimos elementos al estudio de la conservación y trasmisión de la memoria colectiva, contribuyendo con su investigación al estudio de la conservación de la memoria en general, aplicable al estudio de otras sociedades similares. También la obra reciente de Horacio Tarcus sobre Milcíades Peña y Silvio Frondizi - aunque no utiliza el método de la historia oral - nos da señales fuertes sobre lo que pretendemos afirmar aquí. (Tarkus, 1998) A la pregunta al autor si había elegido su objeto con la intencionalidad de rescatar la memoria de estos dos autores socialistas, respondió que, efectivamente, se trataba de eso. Sin embargó, acotó, que existía una segunda intencionalidad: intentar esclarecer con estos estudios biográficos la compleja relación existente entre los intelectuales de izquierda con sectores de la clase trabajadora. Es decir, Tarcus no se quedó en el plano de la descripción de las biografías y obras de dos figuras históricas de los años 60 y 70, sino que elevó su obra a un plano mayor de generalidades, a la que se podría agregar investigaciones posteriores de otros intelectuales de izquierda.
NI CAMPO MINADO, NI JARDÍN: TAL VEZ UN OBRADOR.
Cuando se comenzó a construir el segundo puente sobre el río Neuquén, para ir de Cipolletti a la ciudad de Neuquén - quedando el viejo puente de 1937 para la dirección inversa, con la novedad del pago de peaje - nos llamaron la atención las actividades múltiples que se realizaban en el obrador. Había allí ingenieros planificando los fundamentos y las superestructuras; carpinteros metálicos y peones construyendo las diferentes piezas de la armazón general; supervisores controlando la calidad y así en adelante. La finalidad de toda esa actividad febril era unir dos territorios separados.
Si el término campo minado nos pareció algo tremendista para describir el territorio de la historia oral, tampoco éste sería exactamente un jardín florido si tomamos en cuenta las exigencias nada fáciles que se nos plantean. El término "obrador" tal vez pueda llegar a constituir una metáfora más adecuada para lo que intentamos expresar. Daría la idea de un “laboratorio”, de un diseño previo, del conocimiento teórico de la ejecución práctica y de la finalidad de la obra. Pasando de la metáfora del obrador a la del puente, el proceso de producción de la oralitura se asemejaría, en primer lugar, a tender un puente entre la memoria de los individuos al conocimiento de un público ampliado y, en segundo lugar, a (re)criar un vínculo entre generaciones. Ahora bien, trátese de un proceso interactivo de un puente en dos direcciones: la activación de los recuerdos de los memoriosos va construyendo un pasaje del pasado para el presente, pero la lectura de los relatos producidos por esos recuerdos van llevando a los lectores del presente al pasado. Si el puente resulta sólido, pasado y presente se van iluminando mutuamente.
REFERENCIAS
BARNET, Miguel. Biografía de un Cimarrón. México: Siglo XXI, 1986.
DOESWIJK, Andreas et alii. Juntando recuerdos en Oro. Neuquén: Educo, 1999.
FERRAROTTI, Franco. La Historia y lo Cotidiano. Bs As: Ceal, 1990.
JOUTARD, Philippe. Esas voces que nos llegan del pasado. México: FCE, 1986.
JOUTARD, Philippe. Tendremos la valentía de ser historiadores y no memorialistas? Voces Recobradas, n. 6, Diciembre, 1999.
HOBSBAWM, Eric. Postmodernismo en la Selva. In: Sobre la Historia. Barcelona: Crítica, 1998.
LÓPEZ, Federico. Informe sobre la Xma. Conferencia de Historia Oral. Voces Recobradas, n. 2, Agosto de 1998.
MACHADO LEAL, Elizabeth Juchem. Memórias de velhas professoras: reflexões teórico-metodológicas para uma pesquisa que se inicia. Cadernos de Metodologia e Técnica de Pesquisa, Maringá, n. 4, 1993.
MAGRASSI, Guillermo, ROCCA, Manuel y otros. La Historia de Vida. Bs. As.: CEAL, 1980.
MERRILL, Michael. Entrevista con E. P. Thompson. In: Edward P. THOMPSON. Tradición, Revuelta y Conciencia de Clase. Barcelona: Grijalbo, 1984.
NARIO, Hugo. Bepo. Vida secreta de un linyera. Bs. As.: CEAL, 1988.
RAMOS, Graciliano. Marquesão de Jaqueira. In: Alexandre e Outros Heróis. Rio de Janeiro: Record, 2000.
PORTELLI, Alessandro. O massacre de Civitella Val di Chiana (Toscana: 29 de junho de 1944): mito, política, luto e senso comum. In: MORAES MOREIRA, Marieta e AMADO, Janaína. Usos & Abusos da História Oral. Rio de Janeiro: Fundação Getúlio Vargas, 1998.
POZZI, Pablo A. Oposición Obrera a la Dictadura (1976-1982). Bs. As.: Contrapunto, 1988.
POZZI, Pablo A. y SCHEINER, Alejandro. Combatiendo el Capital. Crisis y recomposición de la clase obrera argentina (1985-1993). Avellaneda: s/ed., 1994.
ROLLO GONÇALVES, José Henrique. Trabalhando com Fontes Orais... Reflexões a partir de uma pesquisa em andamento: 'Caboclos' e 'Pioneiros' em Maringá. In: Cadernos de Metodologia e Técnica de Pesquisa, Maringá, n. 3, 1991.
SCHWARZSTEIN, Dora.(comp.) La Historia Oral. Bs. As.: Ceal, 1991.
SITTON, Thad; MEHAFFY, George y DAVIS Jr., O. Historia Oral. Una guía para profesores (y otras personas). México: FCE, 1993.
SOUZA SANTOS, Boaventura de Introdução a uma ciência pós moderna. Rio de Janeiro: Graal, 1989.
TARCUS, Horacio. El marxismo olvidado en la Argentina: Silvio Frondizi y Milcíades Peña. Buenos Aires: El Cielo por Asalto, 1998.
THOMPSON, Edward, P. A miséria da teoria ou um planetário de erros. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1981.
THOMPSON, Paul. La Voz del Pasado. Valencia: Edicions Alfons El Magnánim, 1988.
VOCES RECOBRADAS, n. 3, Diciembre de 1998. Charla com Alessandro Portelli.
WILLIAMS, Raymond. Estructuras del sentir. In: Marxismo y Literatura. Badalona: Península, 1980.
--------------------------------------------------------------------------------
* Profesor de história da Universidad Nacional del COMAHUE, Neuquén, Argentina; profesor visitante no Departamento de História na Universidade Estadual de Maringá.
Resumo. Este artigo visa apontar algumas das perspectivas inovadoras do uso histórico de fontes orais, assim como assinalar alguns perigos que ameaçam a sua pratica. Entre as primeiras estão: a sua capacidade para resgatar o mundo das experiências subjetivas e cotidianas, a sua função dialógica democratizante e a sua competência para criar uma polifonia de discursos. Entre os fatores que enfraquecem o trabalho com fontes orais estão: o memorialismo, que acredita num passado não contaminado pelas experiências posteriores, a tendência de gravar discursos cristalizados, as concessões outorgadas ao sentido comum e o baixo teor teórico.
Palavras-chave. História, fontes orais, oralidade, entrevistas.
Some comments on building and using oral sources in history
Abstract. The aim of the present article is to discuss some innnovative aspects of the use of oral sources and point out some risks in this process. The innovative aspects comprise its capacity of recovering the world of individual and everyday experiences, its democratizing dialogical function and its competence of creating polyfonic discourses. On the other hand, the risk factors comprise memorialism, which believes in an uncontaminated past by later experiences, the tendency to record crystallized discourses, concessions to common sense and low theoretical content.
Key words. History, oral sources, orality, interviews.
Ficam, portanto, os amigos avisados de que na história do Silva há uns floreios. Acho que ele procedeu com acerto: quando um cidadão escreve, estira o negócio, inventa, precisa encher o papel. Natura. Conversando, como agora, a gente só diz o que aconteceu. É o que eu faço. Na sala havia quatro jaqueiras. Apenas. (Ramos, 2000:53)
INTRODUCCIÓN
Desde hace 20 años, la historia fundamentada en fuentes orales se ha puesto de moda y, por ahora, no muestra indicios de que su crecimiento estuviera llegando a algún tipo de límite natural. Profesionales de las ciencias humanas, funcionarios públicos adscriptos a distintos programas culturales y – no en último lugar – docentes de todos los niveles educacionales, cada vez hacen más uso de este recurso de la oralitura para fines de investigación, de recopilación de historias de vida e memorias colectivas e, inclusive, para la producción de una historia viva.
Es nuestra intención presentar en este artículo el efecto democratizador y socializador de este método enfatizando su capacidad de rescatar el mundo de las experiencias y de la estructura de sentimientos. Sin embargo, no queremos dejar de señalar algunos peligros que acechan esta disciplina, entre ellos el memorialismo – o sea, la simple conservación de lo anecdótico, pintoresco e aleatorio – la tendencia a documentalizar discursos cristalizados, las concesiones complacientes para con el sentido común y el bajo tenor teórico muchas veces presentes en los trabajos con fundamento en la oralidad.
Frecuentemente uno se encuentro frente al hecho de que no existe una conciencia clara de que esta práctica debe estar resguardada por precauciones y por conocimientos específicos básicos para evitar que a oralidad se transforme en alegre devaneo de los que piensan que todo procedimiento e interpretación tiene el mismo valor académico; que los relatos son auto-explicativos o que las evidencias históricas son creadas por el mero acto de la grabación de una voz en una cinta magnetofónica.
¿UN CAMPO MINADO...
El territorio donde desenvuelven sus prácticas los historiadores que trabajan con fuentes orales no está exento de una serie de problemas, conflictos e incongruencias.
Entre todos los peligros que acechan a este tipo de archivistas, cronistas e historiadores hemos citado adrede al MEMORIALISMO en primer término. Dora Schwarzstein, entiende por “memorialismo” (escrito así, entre comillas): la mera recolección anecdótica e contraproducente para lograr una voz polifónica para la disciplina (López, 1998:14). En ese mismo Informe, López cita también a Philippe Joutard que asimismo da su voz de alerta contra el memorialismo proponiendo como alternativa: la búsqueda de sentido en lo recordado (Idem). Es decir, no se trata sólo de recopilar sino también de interpretar, para no caer en el culto a la anécdota pintoresca, en la memoria por la memoria y sin perspectivas generalizadoras.
Invalidando el memorialismo no se pretende desconocer la legitimidad del trabajo que rescata recuerdos, sino criticar aquella práctica ingenua que considera que toda anécdota tiene el mismo valor y resulta auto-explicante. Una práctica histórica sin preparación previa, sin interpretación de los resultados, sin la confrontación con series de recuerdos análogos y, sobretodo, con el arsenal teórico y metodológico, realmente carece de relevancia académica.
Contrariamente a lo que se podría suponer, este memorialismo no se encuentra presente sólo en la práctica de archivistas y cronistas, sino también en la de los historiadores profesionales de las universidades y de las instituciones dedicadas, específicamente, al rescate de la memoria colectiva mediante el recurso de la oralidad. Es sólo leer los artículos especializados y las comunicaciones presentadas en Congresos de Historia Oral y la encontraremos con una presencia opresiva.
No cabe duda que la práctica de la oralitura presenta, a menudo, fuertes tendencias hacia características ideológicas que se inscriben en el POPULISMO CONSERVADOR, ya que una de sus virtudes, la de tener como predestinatario al pueblo historiado, a veces se vuelve como un bumerang contra el estatuto académico de las ciencias sociales, cuando se cae en el excesivo halago a las expectativas tradicionales de la comunidad y de las personas entrevistadas, o sea, en la complacencia frente a los discursos y el imaginario del sentido común. Recordar el pasado no sólo puede ser una actividad traumática o terapéutica en que los más viejos hacen el balance de sus vidas frente a los más jóvenes, sino también una confrontación con el presente que pretende que sus parámetros sean “naturales”, los únicos legítimos, racionales y viables. Demás está decir que para este populismo conservador, cualquier pasado fue mejor.
En cuanto al conservadurismo, todo trabajo histórico tiene por misión conservar el pasado, pero rescatándolo también de la condescendencia de los contemporáneos y no sin que se descubra una multiplicidad de mensajes para el presente, tal como lo explicitó Edward P. Thompson a lo largo de toda su obra. Las prácticas conservadoras y populistas de los historiadores que trabajan con la oralidad, se deben, muchas veces, a la recusa de hacer una historia verdaderamente social. De esta manera las historias locales suelen presentarse como hagiografías de pioneros y los dirigentes políticos, religiosos y empresariales pasan a ser los únicos demiurgos de la historia regional. ¿Los ausentes? Las mujeres, los obreros, los pobres o, en la Patagonia, las comunidades indígenas y los trabajadores chilenos y en el estado de Paraná, de nuevo los indios además de los posseiros y caboclos. En fin, el populismo conservador se suele constituir en una práctica demagógica y autocomplaciente de aquellos que le tienen miedo al cambio y al espíritu crítico.
También nos parece que la dependencia de las estructuras políticas, con objetivos netamente extra-académicos, deben ser evitadas o minimizadas por parte de las instituciones que trabajan con programas de rescate de la memoria local. De esa manera, también vale para ellas el siguiente consejo de E. P. Thompson:
Lo que los socialistas nunca deben hacer es entrar en la completa dependencia de instituciones establecidas: casas editoras, medios comerciales de comunicación, universidades, fundaciones. Los intelectuales socialistas deben ocupar un espacio propio, sin condicionamientos; tener sus revistas propias y sus propios centros teóricos y prácticos (Merrill, 1984:318).
El etno-historiador José H. Rollo Gonçalves nos llega a advertir contra el peligro de grabar DISCURSOS CRISTALIZADOS. La mayoría de las mujeres y de los hombres que podamos llegar a entrevistar – y en especial a los que ya pasaron de 60 años de edad – construyeron un discurso consolidado sobre su pasado. Evidentemente, que esos discursos están repletos de subjetividad pero eso, lejos de constituir un obstáculo, representa justamente la mayor riqueza de este género de historia que se fundamenta, necesariamente, en fuentes subjetivas. El problema radica en que esos discursos, sedimentados y contaminados, sin duda, por experiencias posteriores al período narrado, sólo esclarecen una parte de ese pasado, en cuanto que oculta otra, tan importante como la primera. Toda memoria se construye sobre las ruinas del olvido, El verdadero fundamento de la memoria no es el recuerdo sino el olvido. La memoria se constituye primero por lo que rechaza, sea porque lo encuentra insignificante, o demasiado significante (Joutard, 1999:7), de manera que, en las fuentes orales, esos olvidos pasan a ser tan importantes como los recuerdos.
Rollo Gonçalves - en el caso de una investigación sobre el discurso de los pioneros del Norte del Paraná – nos habla de decantaciones moralizadoras del pasado (Rollo Gonçalves, 1991:23-26). La memoria es siempre selectiva ya que nadie puede retener todas las experiencias vividas, pero esta selección, aunque inevitable, presenta una fuerte tendencia a recortar los elementos legitimadores de una vida: el éxito económico, la educación de los hijos o la práctica de la solidaridad social, en la perspectiva de los valores predominantes de cada sociedad, comunidad o clase social. O sea, las personas construyen un sentido coherente al magma caótico de sus recuerdos. Ahora bien, en el caso de los pioneiros de Maringá, hubo una verdadera práctica del olvido; lo no recordado eran los conflictos sociales, un auténtico Far West brasileño, fue reconvertido en un territorio donde muchos hombres y mujeres intentaron reinventar el paraíso terrenal. La violencia, la población de los indios Xetá y Kaigang y los ocupantes caboclos de existencia en la región anterior o contemporánea a la ocupación oficial del territorio por las compañías colonizadoras del Norte de Paraná, eran los elementos que no aparecían en la historia oficial del pionero. Asimismo, en los discursos cristalizados de ciertas elites económicas y morales, éstas tienden a situarse como una continuación natural de los héroes del pasado.
También en nuestra investigación en el pueblo altovalletano de General Fernández Oro, nos encontramos con el discurso de los primeros chacareros españoles e italianos, en el que aparecía con mucha fuerza la convicción de que ellos eran los únicos hacedores/fundadores de la localidad, que la comunidad original era una gran familia y que en el pasado los conflictos sociales brillaban por su ausencia (Doeswijk, 1999).
Nos llamó la atención que a los cordilleranos neuquinos y chilenos se los hace aparecer décadas después de su llegada real. Tanto en el caso del Norte del estado de Paraná, como en el discurso altovalletano, aparecía un vacío demográfico con anterioridad a la colonización pionera o chacarera. Bien, en estos casos es de competencia del historiador intentar romper los cristales de esos discursos, repreguntando, cambiando el punto de abordaje - mostrar fotografías antiguas puede ser de gran utilidad - leyendo entre las brechas de los discursos, interpretando los silencios, emociones, omisiones y estando atentos al elemento no esperado, opaco y con significados a revelarse.
Romper el discurso cristalizado puede constituirse en una tarea para nada agradable. En lugar de asentir y consentir, el entrevistador puede verse obligado a insistir en las ausencias, en producir silencios incómodos que no deben ser llenados con una verborrea inadecuada. Aquí también aparece un elemento que debe ser repensado: frecuentemente el entrevistado supone que el entrevistador participa de la opinión pública generalizada tal como, por ejemplo, lo reflejan los noticieros de la radio y de la televisión. En este sentido creemos que resulta una buena práctica no opinar ni consentir demasiado pronto con las expresiones que reproducen el discurso dominante de la época. Al mismo tiempo les debemos dar confianza para que puedan expresar todo lo que sienten y recuerdan y no sólo lo recortado para complacer al entrevistador.
Una variante de cristalización del discurso es la transformación de recuerdos fundados en experiencias en mitemas. Sandro Portelli nos relata que tanto la memoria sobre la muerte de Luigi Trastulli como las masacres de las Fosas Ardeatrinas y de Civitella Val di Chiana, fueron mitificados. Vale la pena citar algunos trechos en que este brillante autor italiano intenta develar la función del mito:
Como en todas las imágenes míticas, ésta no tiene un significado único: un mito no es una narrativa unívoca, sino una matriz de significados, una trama de oposiciones. Depende, en última instancia, de la posibilidad de percibir, o no, lo individual como representativo de todo, o como una alternativa para la totalidad.(...) El punto central del mito, en todos los casos, consiste en que, cuando la violencia colectiva genera víctimas inocentes (Cristo, Ardeatina, Trastulli, Civitella), siempre existe entre los asesinos algo que resiste. Tal vez sea verdad, o tal vez tengamos necesidad de creer en eso (Portelli, 1998:123).
Cronistas e historiadores solemos caer de lleno en las distintas TRAMPAS DE LA MEMORIA. Todo historiador que pretende iniciarse en la práctica histórica con fuentes orales, tiene que tener la noción de que lo que se dice no es sólo una selección, lo que se puede decir o lo que las personas creen que puede decirse, sino que nunca se refiere solamente al pasado. Los que se movilizaron a la Plaza de Mayo el 17 de octubre de 1945, no sólo rememorarán las experiencias de esa jornada, sino que presentarán numerosos elementos que se fueron imbricando posteriormente a esos recuerdos y, finalmente, nos contarán tanto sobre el presente como sobre el pasado.
Por lo demás, las propias trampas aportan elementos muy valiosos para la reconstrucción de la memoria colectiva. De hecho la historia subjetiva, característica de la memoria verbalizada, no puede ser reificada de una forma positivista en "verdadero/falso". Así como los olvidos son significantes, también lo son las deformaciones. Según Joutard:
Si no están convencidos de que la memoria está antes que el olvido; que primero está la deformación y después los hechos verdaderos pero, además, que este olvido y estas deformaciones poseen un significado, entonces yo creo que no están hechos para hacer historia oral (Joutard, 1999:7).
No existe, estrictamente hablando, lo errado o irrelevante en lo recordado. Lo que va goteando del embudo de la memoria, suele tener significados sociales que sobrepasan la mera re-presentación de algo que ya no está presente. Si en los recuerdos aparece un acontecimiento ficcional, habría que preguntarse sobre la razón de su aparición. Asimismo los recuerdos de la infancia, a pesar de su apariencia, nunca son irrelevantes ya que, si después de más de 50 años determinadas situaciones son recordadas, es porque eran, realmente, importantes.
Fundamentada en Henry Bergson y Ecléa Bosi, la profesora Elizabet J. Machado Leal escribe que,
Recordar implica una reconstrucción del pasado, usando para eso imágenes e ideas de hoy, puesto que resulta imposible revivir el pasado tal cual. El tiempo transcurrido marca, de alguna forma, lo recordado a la vez que el pasado no sobrevive guardado en algún lugar "tal y cual", mas es objeto de un trabajo de reconstrucción (Machado Leal, 1993:82).
Nunca está demás insistir en el hecho de que la propia producción de la memoria resulta de un proceso individual o colectivo intrínsecamente humano y que envuelve profundamente a la estructura de sentimientos. Como tal, el historiador oral se encuentra en la obligación de respetar los silencios, las lágrimas, los titubeos, los gestos... Las fuentes son seres humanos y no papeles viejos y en casos extremos se deberá renunciar a la recolección de información si en ese proceso los entrevistados pasan a sufrir demasiado.
Otro lugar común expresado por los especialistas, es la noción de que la "oralitura" produce la CONSTRUCCIÓN DE LAS FUENTES a la par que su utilización interpretativa y expositiva. Es decir, las palabras grabadas en una cinta magnetofónica no re-presentan al pasado sino fragmentos del pasado pasan a formar parte de una (re)construcción, obra de los entrevistados, entrevistadores y de un personaje virtual, confluencia de los dos anteriores. A esto podría objetarse que toda historia es un constructo y que, después del Siglo XIX, nadie continúa creyendo en la posibilidad de representar los eventos del pasado tales como realmente acontecieron. Esto quedó bien esclarecido por la epistemología del Siglo XX. Ahora bien, debemos tener en cuenta también que se trata de construcciones diferenciadas. En cuanto los historiadores documentales utilizan como materia prima las fuentes escritas de la época, los historiadores orales construyen no sólo sus historias sino también sus fuentes con elementos de la memoria que pretenden hoy referirse a acontecimientos de las décadas del 30, 40, 50 del siglo pasado. Vale entonces extremar la vigilancia epistemológica para limitar, dentro de lo posible, la influencia, siempre existente, de los entrevistadores y decantar los numerosos elementos agregados en el decurso del tiempo. Por supuesto que el principal resultado de todo esto no es algo que podemos denominar verdad, sino aproximaciones diferenciadas a vivencias subjetivas que muestran un calidoscopio del pasado. No se trata de (re)construir la “voz de la verdad”, sino una polifonía de interpretaciones posibles, procedentes de los más variados grupos, estamentos y clases de sociedades históricas.
Finalmente, la principal característica del memorialismo suele ser el BAJO TENOR TEÓRICO o -en su extremo- la RECUSA DE LA INTERPRETACIÓN. Los ejemplos saltan a la vista. Los relatos por lo general no son auto-explicantes. No alcanza el método es decir, no alcanza una adecuada aproximación a la persona entrevistada, las preguntas correctamente formuladas o la pericia en el manejo del grabador. Es necesario algo más y ese algo más lo constituye la teoría, la interpretación, la confrontación con otros testimonios, todos ellos elementos exteriores al relato y con los cuales éste debe mestizarse para enriquecer el pasado y el presente. Estamos enfatizando aquí que la historia oral no puede desentenderse de la función interpretativa fundamentada en un andamio teórico sólido. Consideramos que en este momento nos hallamos en una encrucijada: los historiadores que trabajamos con fuentes orales - al menos de las instituciones especializadas - no podemos seguir recusando el trabajo de interpretación teórica, contrastando los relatos particulares contra un paño de fondo mayor y generalizador. Si la agronomía tropical, continúa siendo agronomía en primera instancia, también la historia oral está sujeta a todos los avatares de la disciplina en general, a menos que se comience a admitir que se trata de una disciplina menor o de un subgénero instalado en un nivel inferior con respecto a la historia documental. Aquí se podría remarcar que esas exigencias teóricas a que deben abocarse los historiadores orales, resultan más arduas que las que se plantean para la historia documental ya que en ese caso existe una tradición secular de tratamiento de fuentes y utilización de teorías de diferentes alcances. Sin embargo, las perspectivas para la historia oral pueden iluminarse ya que casi todas las ingentes conquistas operadas en el Siglo XX - y muy en especial desde la década del 60 - por la historiografía en general pueden ser utilizadas, recicladas o resignificadas por la historia oral.
De manera tentativa, podríamos resaltar que la historia oral tiende a situarse entre las corrientes teóricas subjetivistas y objetivistas. La primera - según el epistemólogo portugués Boaventura de Souza Santos - tiende a, reducir el conocimiento a la acción del sujeto: no existe realidad fuera o más allá de los conceptos en que postulamos su existencia; la observación es la teoría en acción, el conocimiento es una invención (Sousa Santos, 1989:71). En cambio, los aspectos teóricos introducidos por la interpretación de los testimonios orales - es decir, no por los testimonios mismos - tenderían a privilegiar la 'acción' del sujeto del objeto: los objetos están preconstituidos, la observación es neutra, el conocimiento corresponde a la realidad y la copia (Ibidem). Concordamos con el autor que la historia en general, y la historia oral en particular, debe construir su difícil camino entre el objetivismo y el subjetivismo.
O UN JARDÍN FLORIDO?
A pesar de los obstáculos reales que se presentan en el camino de los que empiezan a ejercitarse en el trabajo con fuentes orales, este género presenta una gama tan rica de posibilidades que ya no se puede imaginar la práctica del oficio de historiador sin ella.
Su mayor riqueza nos parece que estriba en lo que hemos señalado más arriba como uno de sus peligros: las posibilidades que presentan sus fuentes auto-construidas. Si bien los documentos escritos e iconográficos pueden ir variando sus respuestas de acuerdo a nuevos abordajes, intereses y preguntas, el documento vivo, cual es la memoria de diferentes clases de personas de clases diferentes, presenta todavía más potencialidades, sobretodo en cuanto a los tópicos tradicionalmente relegados por la historiografía documental. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a la historia de género, a las minorías sin voz y sin pluma y a la memoria social de las épocas de la represión política y social.
Ya señalamos que la historia oral resulta especialmente adecuada para RESCATAR EL MUNDO DE LAS VIVENCIAS, DE LOS SENTIMIENTOS Y DE LA COTIDIANEIDAD de todos los sectores sociales de una comunidad. Paul Thompson, por ejemplo, nos señala que si queremos saber los datos "objetivos" del bombardeo alemán de Londres en Septiembre de 1940, tenemos documentos de la época que nos describirán el número diario de los vuelos de los cazas alemanes, las bajas humanas y los impactos materiales o la eficacia de la defensa antiaérea (Thompson, 1998). Sin embargo, los documentos escritos no nos dirán mucho sobre cómo los londinenses vivenciaron esas experiencias bélicas. Asimismo, los censos poblacionales de la región del Alto Valle nos podrán dar los números de chacareros, comerciantes y jornaleros de una localidad; otros documentos relatarán la creación de estaciones de ferrocarril, comisiones de fomento, escuelas, iglesias u hospitales; pero poco o nada nos dirán sobre la jornada de trabajo de chacareros y chacareras, de la pluriactividad de la familia jornalera o de las relaciones sociales y culturales de familias de italianos, chilenos, etc. en décadas pasadas.
El rescate del mundo de experiencias de lo cotidiano y de la estructura de sentimientos de mujeres, hombres, niños, ancianos, trabajadores, minorías, etc, resulta una tarea que encuentra una buena recepción en la historia oral. Son esos mundos que suelen no tener una gran presencia en los documentos escritos - objetivizados, racionalizados y masculinos - del pasado. Como la historia oral es la única que forja su documento, puede recuperar esos niveles relegados. Por cierto que también una ínfima parte de la historiografía se ha abocado a esta tarea -nos estamos refiriendo sobretodo a la historia de las mentalidades desde 1926 y a la historia de la experiencia de los trabajadores, desde 1963. En 1978, el libelo anti-althusseriano de Edward P. Thompson - nos referimos a Miseria de la Teoría - señaló que la gran olvidada por el marxismo filosófico y economicista era justamente la experiencia (Thompson, 1981:180-201). Ahora bien, la historia documental puede remediar esas ausencias reforzando su búsqueda de señales que levanten algo el velo del universo de experiencias del pasado, leer entre las brechas de los discursos e interpretar los silencios. Sin embargo, constituye un privilegio de la historia oral el hecho de poder forjar nuevos documentos sobre el pasado, recurriendo a la memoria de trabajadores y burgueses, mujeres y hombres, indígenas, criollos y extranjeros.
También la lectura de Raymond Williams nos puede ser de utilidad en cuanto a la aplicación de la oralitura a los aspectos no racionales del pasado. Para él, una de las potencialidades de la historia oral la constituye su relación y adecuación con lo que denomina estructuras del sentir, más conocido en la doxa académica como estructuras del sentimiento (Williams, 1980). A través de la misma es posible vincular la experiencia del presente con la del pasado; el sentimiento con el pensamiento; lo socialmente construido con lo personalmente vivido. Esta interacción, y la conciencia generada de ella, es dinámica y permanente, constructiva y desconstructiva por lo que se habla de experiencias sociales en solución, donde diversos grupos e individuos resignifican lo vivido. Por lo general, las mutaciones y tensiones en las estructuras de sentimientos anticipan los cambios sociales que luego se consolidarán tanto en las instituciones como en las conductas individuales. El ejemplo que nos da Raymond Williams es que en la Inglaterra de la segunda mitad del Siglo XVII, coexistían dos estructuras del sentir, las de los puritanos derrotados y las de la Restauración Monárquica. Un ejemplo más cercano a nuestra realidad podría ser la Argentina entre 1943 y 1955. Se podría señalar allí la existencia de dos estructuras del sentimiento diferenciadas, las cuales se polarizaban en el peronismo y el anti-peronismo.
Uno de los valores de la oralidad se encuentra en su FUNCIÓN DEMOCRATIZADORA de la disciplina histórica y en las POSIBILIDADES SOCIALIZADORAS de su práctica. Si bien consideramos que todos los historiadores que trabajan con fuentes orales deben prepararse bien para su ejercicio, no hace falta tener un título de profesor en historia expedido por alguna Universidad. Las personas memoriosas generalmente son de más fácil acceso que los documentos de archivos que a veces se encuentran en las capitales provinciales o nacionales. Además - como lo señaló recientemente Dora Schwarzstein - cierta documentación historiográfica se encuentra en manos de las elites latinoamericanas y aún las instituciones públicas de enseñanza superior no suelen siempre democratizar el acceso a sus acervos de fuentes primarias.
Si el carácter democrático de la disciplina tiende a ampliar la base humana de los historiadores, el carácter socializador - o socialista, si se prefiere - apunta a otro nivel. Antes de 1945, la historia social - sindical o del movimiento obrero - no encontraba espacios en el mundo académico y se refugiaba en las organizaciones obreras y se expresaba en las múltiples ediciones de los socialistas, anarquistas o sindicalistas. Después de la II Guerra Mundial, este género encontró una amplia expresión en el ambiente universitario, pero comenzó a estancarse - tanto en lo que se refiere a su continuidad como a su innovación - a partir de los comienzos de los años 80. De esta forma, la generalización del uso de fuentes orales en historia, pasó a coincidir con el abandono paulatino del estudio de la historia de la clase trabajadora. Esto posee connotaciones específicas. Por ejemplo, hace diez años existían todavía profesores universitarios que se lamentaban de que no se hubiera conseguido crear archivos significativos que rescatasen la memoria de los trabajadores de la década del 20, del 30 o del 40. Como la única invariable en la vida es la muerte, se fueron perdiendo, sucesivamente, para la posteridad los recuerdos de estos militantes. Ya en la actualidad son muy escasas las voces que se levantan para rescatar la experiencia de la clase obrera, ya sea porque ésta parece haber perdido su misión histórica de salvar la humanidad, ya sea por la caída del muro del Berlín o por el hiato producido en la historia social por las diferentes dictaduras. Ni en Brasil ni en Argentina la historia oral - salvo muy honrosas excepciones, como el ya longevo proyecto de entrevistas a militantes obreros de la UBA (Pozzi, 1988 y Pozzi y Scheiner, 1994) – se dedica en la actualidad a una recopilación sistemática de la memoria del trabajo, sea de hombres o mujeres, del campo o de la ciudad, del lugar de producción, de la política o del espacio de reproducción de la vida social. Generalmente, las fuentes orales se preocupan más por relevar las experiencias culturales de los individuos, que por (re)construir una historia auténticamente social.
La función militante de esta manera de hacer historia no sólo encuentra un vasto campo en el rescate de la memoria de los que lucharon por los derechos de la mujer, del obrero, de las minorías discriminadas o de las víctimas de la represión de los genocidios dirigidos por Hitler, Stalin, Mussolini, Videla o Pinochet, sino que también tiene una función activa en la contestación del modelo neoliberal y antihumano del presente. Por suerte que existen algunos historiadores en Brasil, Argentina, México y otros países de Nuestra América que intentan contestar – como lo hace Sandro Portelli - al presente con relatos del pasado o postulando que la Historia Oral del nuevo milenio se encuentra frente al desafío de ser al mismo tiempo militante y académica, es decir, comprometida y de excelencia, dos términos que no siempre se llevan bien. (Portelli, 1998:6)
Entre los elementos relevantes evocados por Portelli como propios de una historia oral comprometida, sobresale su agenda de escribir el libro negro del liberalismo y la advertencia de no olvidarnos de que el Siglo XX no sólo fue el de las atrocidades de las guerras y otros genocidios, sino también el de los derechos civiles, de las revoluciones y del Che. Para el socialista italiano el historiador oral debe ocuparse de no olvidar, ni lo malo ni lo bueno del pasado, es decir, no olvidar. En el mundo de la banalización de la información y de los paparazzi agresivos, los historiadores orales deben acatar la libertad de no querer contar, debido al gran respeto que han desarrollado por los silencios. (López, 1998:14)
Evidentemente que la historia social - y defendemos aquí la premisa que toda historia, oral o documental, tiene que ser social - no se restringe a los trabajadores, pobres, desempleados, etc, sino que es legítimo y necesario estudiar a todos los segmentos de la sociedad. Ahora bien, la burguesía, los comerciantes o la clase política, dejaron numerosos documentos escritos y, en cambio, los sectores relegados no o, en todo caso, en una cantidad bien menor. A veces, la historia oral es el único medio de recuperar sus tradiciones y la tan citada obra Memorias de un Cimarrón, basada en la oralidad y donde Miguel Barnet escribe lo relatado por Esteban Montejo, de 104 años, resulta una buena ilustración de cómo recuperar las vivencias de un esclavo, cimarrón y guerrillero de finales del Siglo XIX. (Barnet, 1986).
Diferentes autores han utilizado un concepto clave para la historia oral, el de pretender crear una POLIFONÍA. Si los discursos cristalizados, según el decir de Rollo Gonçalves, representan vías de mano única, también lo son frecuentemente los documentos escritos por los hombres letrados de la burguesía. La historia oral le puede dar letra a las voces no escuchadas y desconstruir los andamios masculinos de los afortunados dándole texto a los ágrafos. Los famosos casos del indio Jerónimo, Esteban Montejo o Américo Ghezzi, son ejemplos de cómo la oralidad pudo iluminar la historia del indio, del esclavo o del linyera. Por su parte, la militancia obrera tuvo una gama muy variada de publicaciones. Sin embargo, también allí - como ya lo afirmamos - existen grandes lagunas: generalmente no aparece nítidamente la figura de la mujer, ni la cultura obrera fuera del muro de la fábrica y también la militancia de izquierda se ha especializado en acallar las voces heterodoxas que se levantaron, y se levantan, en su propio seno.
Con respecto a esta idea de una polifonía, queríamos traer a colación unos comentarios de Eric Hobsbawm sobre Alabi's World de Richard Price. Esta obra trata sobre la vida de un jefe saramacca del Suriname y el ilustre historiador inglés emite juicios bastante tajantes sobre el trabajo del antropólogo Price: Al parecer considera que dos principios para organizar el material son seguros: la narración cronológica, especialmente en forma lineal de la biografía y una especie de polifonía en la cual diversas voces de las fuentes hablan al lado de las otras con el autor, cada una de ellas distinguida, en este caso, por un tipo de letra diferente. Después de esta descripción, Hobsbawm comienza a reflexionar con fina ironía: "¿Podría ir más lejos el relativismo o la abdicación de la autoridad del autor (occidental, imperialista, masculino, capitalista o lo que sea)?. Pero, a pesar de su pregunta retórica, el inglés enfatiza que, en el caso de Price, la intención de crear una polifonía no garantizó su realización efectiva: El resultado es sin duda un esfuerzo espléndido por recuperar el pasado del tipo de personas que generalmente son irrecuperables, personas con dificultades para expresarse y generalmente no documentadas como individuos. (Hobsbawm, 1998:211) Pero acaba concluyendo que la polifonía planeada se convirtió en un aria con acompañamiento donde la única voz que finalmente se escucha nítidamente es la del propio Price. Los testimonios de los funcionarios holandeses y de los hermanos moravianos e, inclusive, de los mismos saramaccas, quedan opacados por el marco explicativo que la voz de Richard Price se ve obligado a dar porque, en caso contrario, nadie entendería nada de esa historia. (Ibidem)
Independientemente de la cuestión de que si Hobsbawm en "Posmodernismo en la Selva" se haya excedido o no en sus críticas a Richard Price (tendemos a suponer que efectivamente se excedió) se marca aquí una cuestión trascendental: frecuentemente los historiadores orales tienen esa intención de darle voz al que no la tiene o nunca la tuvo, a producir una polifonía para captar los matices multicoloridos del pasado. Sin embargo, esas voces - por separado o en su conjunto - no siempre resultan directamente inteligibles de manera que el director de coro, al "dirigir" a los coreutas, impone su propia concepción de la partitura. Así y todo, debemos continuar con nuestras tentativas de hacer escuchar las voces de los sumergidos, heréticos y desentonados.
A fin de superar la práctica del memorialismo - tanto dentro como fuera del mundo académico - proponemos, a los que se inician en el trabajo con fuentes orales, una serie de LECTURAS TEÓRICAS de las obras ya clásicas de Paul Thompson, Franco Ferrarotti, Philippe Joutard o Alessandro Portelli. Ahora bien, las valiosas indicaciones de estos autores, así como los elementos de los paradigmas de la historia social, de la antropología o de la sociología, deben ser integrados en un modelo teórico adecuado y adaptado a nuestra investigación específica. Pensamos que no siempre las llaves teóricas se encuentran fuera del campo histórico y con frecuencia podemos encontrar los conceptos que amalgaman nuestros relatos como inscritos en los mismos relatos. Así nos aconteció con una pequeña investigación sobre trabajo y género en una localidad altovalletana. Finalmente, la idea que estructuró nuestro trabajo fue la de pluriactividad familiar, concepto que estaba presente, en forma pragmática, en todas las historias contadas por las mujeres chacareras y jornaleras.
Hemos postulado que en la historia oral no se puede abdicar de la interpretación o del mestizaje con la teoría con el mismo nivel de exigencias que la que se pretende para la historia fundamentada en documentos escritos. Ahora bien, como esa presencia teórica está poco consolidada en el género nos resultó de mucho provecho utilizar, sistemáticamente, el camino de doble mano entre la teoría y la práctica. En el transcurso de una investigación no se parte de una teoría para terminar en una práctica de recolección de relatos y su posterior exposición en un discurso escrito. El camino entre la teoría y la práctica debe ser recorrido una y otra vez en aras de obtener un resultado donde la presencia de lo factual y de lo interpretado se halla presente en forma equilibrada. Nos explicitamos. En nuestro ya citado trabajo sobre la historia local de Fernández Oro, el equipo había realizado, con anterioridad a la investigación, una serie de lecturas teóricas de los citados clásicos. A pesar de ello, una vez comenzadas las entrevistas a los "portavoces de la comunidad", nos fuimos olvidando de los lineamientos históricos sugeridos por los autores, enveredándonos cada vez más hacia el pragmatismo y la aleatoriedad. Por ejemplo, entrevistábamos a los chacareros descendientes de italianos y españoles, pero no a sus mujeres ni a los jornaleros y jornaleras de las chacras o de las empacadoras. También habíamos descuidado la búsqueda de elementos significativos en los relatos, elementos capaces de elevar esos relatos a un plano de generalidades mayor que iluminase esa historia local. De esta forma, fue sólo después de hacer un alto en la huella evaluando nuestros resultados parciales y repensando nuestros objetivos, que pudimos continuar con una historia de mayor densidad. Replanteando nuestro trabajo, intentamos reproducir, de alguna forma, esa polifonía de que hablamos, donde no sólo se podía escuchar la voz de la elite económica y moral de la localidad sino también la de las mujeres y de las familias de jornaleros, provenientes de la región cordillerana de ambas partes de la frontera.
Nos podemos preguntar ahora: ¿Cuál sería, exactamente, la función específica del mestizaje de los relatos orales con los elementos provenientes del paradigma teórico?. ¿Será que los relatos no se bastan a si mismos y que la interpretación tiende a asfixiarlos? En este campo todo es posible pero no todo tiene el mismo significado. Aún en el caso de que se publicara tal cual el relato oral, la tarea interpretativa correría por parte del lector. Aquí no nos oponemos al trabajo del archivista que recopila las historias respetando en todo sentido la palabra del narrador, sino al del memorialista que banaliza el relato, lo pasa por la aplanadora del sentido común, lo anecdotiza o lo induce hacia los caminos trillados del conservadurismo y la concordancia con la opinión pública generalizada. El trabajo específico del historiador parecería recorrer el camino opuesto al descrito: no interfiere en el relato del entrevistado (en los límites de que eso sea posible) y lo respeta al máximo en cuanto a su utilización posterior (como se trata de documentos forjados, la tentación de adaptarlos a nuestras premisas o resultados siempre se halla presente). Por otra parte, se debe procurar en todo momento, ELEVAR A LAS FUENTES ORALES A UN NIVEL SUPERIOR DE GENERALIDAD, confrontándolas con otros relatos y ligándolas a problemáticas más amplias. De alguna manera hay que trascender el relato haciéndolo jugar en dos niveles a la vez: en el propio en que se produjo o construyó y en una más general, otorgador de nuevos significados.
En este sentido nos parece que la investigación de más de 20 años de Richard Price sobre los saramaccas fue exitosa, a pesar de las ironías del gran Hobsbawm. Indagando sobre las tradiciones seculares de los cimarrones de Suriname, aportó muchísimos elementos al estudio de la conservación y trasmisión de la memoria colectiva, contribuyendo con su investigación al estudio de la conservación de la memoria en general, aplicable al estudio de otras sociedades similares. También la obra reciente de Horacio Tarcus sobre Milcíades Peña y Silvio Frondizi - aunque no utiliza el método de la historia oral - nos da señales fuertes sobre lo que pretendemos afirmar aquí. (Tarkus, 1998) A la pregunta al autor si había elegido su objeto con la intencionalidad de rescatar la memoria de estos dos autores socialistas, respondió que, efectivamente, se trataba de eso. Sin embargó, acotó, que existía una segunda intencionalidad: intentar esclarecer con estos estudios biográficos la compleja relación existente entre los intelectuales de izquierda con sectores de la clase trabajadora. Es decir, Tarcus no se quedó en el plano de la descripción de las biografías y obras de dos figuras históricas de los años 60 y 70, sino que elevó su obra a un plano mayor de generalidades, a la que se podría agregar investigaciones posteriores de otros intelectuales de izquierda.
NI CAMPO MINADO, NI JARDÍN: TAL VEZ UN OBRADOR.
Cuando se comenzó a construir el segundo puente sobre el río Neuquén, para ir de Cipolletti a la ciudad de Neuquén - quedando el viejo puente de 1937 para la dirección inversa, con la novedad del pago de peaje - nos llamaron la atención las actividades múltiples que se realizaban en el obrador. Había allí ingenieros planificando los fundamentos y las superestructuras; carpinteros metálicos y peones construyendo las diferentes piezas de la armazón general; supervisores controlando la calidad y así en adelante. La finalidad de toda esa actividad febril era unir dos territorios separados.
Si el término campo minado nos pareció algo tremendista para describir el territorio de la historia oral, tampoco éste sería exactamente un jardín florido si tomamos en cuenta las exigencias nada fáciles que se nos plantean. El término "obrador" tal vez pueda llegar a constituir una metáfora más adecuada para lo que intentamos expresar. Daría la idea de un “laboratorio”, de un diseño previo, del conocimiento teórico de la ejecución práctica y de la finalidad de la obra. Pasando de la metáfora del obrador a la del puente, el proceso de producción de la oralitura se asemejaría, en primer lugar, a tender un puente entre la memoria de los individuos al conocimiento de un público ampliado y, en segundo lugar, a (re)criar un vínculo entre generaciones. Ahora bien, trátese de un proceso interactivo de un puente en dos direcciones: la activación de los recuerdos de los memoriosos va construyendo un pasaje del pasado para el presente, pero la lectura de los relatos producidos por esos recuerdos van llevando a los lectores del presente al pasado. Si el puente resulta sólido, pasado y presente se van iluminando mutuamente.
REFERENCIAS
BARNET, Miguel. Biografía de un Cimarrón. México: Siglo XXI, 1986.
DOESWIJK, Andreas et alii. Juntando recuerdos en Oro. Neuquén: Educo, 1999.
FERRAROTTI, Franco. La Historia y lo Cotidiano. Bs As: Ceal, 1990.
JOUTARD, Philippe. Esas voces que nos llegan del pasado. México: FCE, 1986.
JOUTARD, Philippe. Tendremos la valentía de ser historiadores y no memorialistas? Voces Recobradas, n. 6, Diciembre, 1999.
HOBSBAWM, Eric. Postmodernismo en la Selva. In: Sobre la Historia. Barcelona: Crítica, 1998.
LÓPEZ, Federico. Informe sobre la Xma. Conferencia de Historia Oral. Voces Recobradas, n. 2, Agosto de 1998.
MACHADO LEAL, Elizabeth Juchem. Memórias de velhas professoras: reflexões teórico-metodológicas para uma pesquisa que se inicia. Cadernos de Metodologia e Técnica de Pesquisa, Maringá, n. 4, 1993.
MAGRASSI, Guillermo, ROCCA, Manuel y otros. La Historia de Vida. Bs. As.: CEAL, 1980.
MERRILL, Michael. Entrevista con E. P. Thompson. In: Edward P. THOMPSON. Tradición, Revuelta y Conciencia de Clase. Barcelona: Grijalbo, 1984.
NARIO, Hugo. Bepo. Vida secreta de un linyera. Bs. As.: CEAL, 1988.
RAMOS, Graciliano. Marquesão de Jaqueira. In: Alexandre e Outros Heróis. Rio de Janeiro: Record, 2000.
PORTELLI, Alessandro. O massacre de Civitella Val di Chiana (Toscana: 29 de junho de 1944): mito, política, luto e senso comum. In: MORAES MOREIRA, Marieta e AMADO, Janaína. Usos & Abusos da História Oral. Rio de Janeiro: Fundação Getúlio Vargas, 1998.
POZZI, Pablo A. Oposición Obrera a la Dictadura (1976-1982). Bs. As.: Contrapunto, 1988.
POZZI, Pablo A. y SCHEINER, Alejandro. Combatiendo el Capital. Crisis y recomposición de la clase obrera argentina (1985-1993). Avellaneda: s/ed., 1994.
ROLLO GONÇALVES, José Henrique. Trabalhando com Fontes Orais... Reflexões a partir de uma pesquisa em andamento: 'Caboclos' e 'Pioneiros' em Maringá. In: Cadernos de Metodologia e Técnica de Pesquisa, Maringá, n. 3, 1991.
SCHWARZSTEIN, Dora.(comp.) La Historia Oral. Bs. As.: Ceal, 1991.
SITTON, Thad; MEHAFFY, George y DAVIS Jr., O. Historia Oral. Una guía para profesores (y otras personas). México: FCE, 1993.
SOUZA SANTOS, Boaventura de Introdução a uma ciência pós moderna. Rio de Janeiro: Graal, 1989.
TARCUS, Horacio. El marxismo olvidado en la Argentina: Silvio Frondizi y Milcíades Peña. Buenos Aires: El Cielo por Asalto, 1998.
THOMPSON, Edward, P. A miséria da teoria ou um planetário de erros. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1981.
THOMPSON, Paul. La Voz del Pasado. Valencia: Edicions Alfons El Magnánim, 1988.
VOCES RECOBRADAS, n. 3, Diciembre de 1998. Charla com Alessandro Portelli.
WILLIAMS, Raymond. Estructuras del sentir. In: Marxismo y Literatura. Badalona: Península, 1980.
--------------------------------------------------------------------------------
* Profesor de história da Universidad Nacional del COMAHUE, Neuquén, Argentina; profesor visitante no Departamento de História na Universidade Estadual de Maringá.
Etiquetas:
aporte,
aprendizajes,
archivo,
contemporanea,
historia,
Historia Oral,
oral,
técnicas de estudios
sábado, 6 de noviembre de 2010
Lista guerrilleros - Proyecto "Voces del 14 de junio 1963"
Lista guerrilleros cortesía de la Fundación Manolo Tavarez Justo
Frente guerrillero Enrique Jiménez Moya operó en
Manaclas –San José de las Matas- Comandante General por Manolo - caído combate
José Daniel Ariza Cabral- Sto.Dgo.
Napoleón Méndez (Polón) Stgo. Rodríguez. Res. Sto.Dgo.
(Falecido reientemenete 2010)
Luis Peláez- Barahona.
Rafael Reyes (Pitifia). Hermano Anulfo R. Mao.
Fidelio Despradel- Comandante- Sto.Dgo.
Marcelo Bermúdez- Stgo.
Juan Germán Arias (Chanchano)- Stgo. Res. Sto. Dgo.
Emilio Cordero Michel- Sto.Dgo.
Caídos:
1.Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo). Comandante Supremo. Montecristi.
2.Francisco del Carmen Bueno Zapata. Santiago Rodríguez.
3.Domingo Antonio Sánchez Bisonó (Guajiro). _________________.
4.Leonte Schott Michel. Moca.
5.Jesús Antonio Barreiro Rijo (Tony). Santo Domingo.
6.Rubén Alfonso Marte Aguayo. Santiago.
7.Federico José Cabrera González (Médico guerrilla) Montecristi.
8.Jaime Ricardo Socías (cuñado de Manolo). Montecristi.
9.Fernando Arturo Ramírez. Montecristi.
10.Rubén Díaz Moreno. Santiago.
11.Juan Caonabo Abel. Montecristi.
12.Alfredo Peralta Michel. La Vega.
13.Antonio Filión (Manchao). Santiago.
14.Manuel de los Santos Reyes Díaz (Reyito). Mao.
15.Juan Ramón Martínez. Mao.
16.José Daniel Fernández. Santiago.
17.Manuel de Jesús Fondear (Piculín). Mao.
José Crespo Minaya (Joseíto) Muerto en EE.UU.
Frente guerrillero Mauricio Báez operó en las Lomas del Seibo-Miches-
Iván Rodríguez Pillier- La Romana-Res. Sto.Dgo.
Homero Pumarol (Médico guerrilla). Higüey-Res. Sto.Dgo.
Cristóbal Sánchez (campesino)- Miches.
José Candelario (El Pinto)- La Romana.
Luis Genao Espaillat-Comandante- Sto.Dgo.
Caídos:
1.Rafael Enrique Faxas Canto (Pipe).(Comisario Político).San Pedro de Macorís.
2.Juan María Candelario Mercedes (Ñaño). La Romana.
3.Luis Ibarra Ríos. Santo Domingo.
4.Roberto Hernández. San Pedro de Macorís.
5.José Padua Falet. La Romana.
6.Adolfo Pérez Sánchez. San Pedro de Macorís.
7.Orlando Mazara. (Asesinado 12 años Balaguer). El Seibo.
8.José Antonio Constanzo (Dr.) Muerte natural. Higüey.
9.Lila Meriño. (ex-guardia) Muerte natural. Miches.
Frente guerrillero Hermanas Mirabal operó en las Lomas de San Francisco de Macorís - Nagua- Comandante político: Rafael Cruz Peralta (muerte natural) y Comandante militar Homero Hernández (asesinado en los 12 años). No hubo caídos en combate.
Juan Antigua Javier- S.F.M.
Aquiles Reynoso Paulino- San Francisco de Macorís.
Rafael Chaljub Mejía- Nagua-Res. Sto.Dgo.
Manuel de Js. Checo Lubriel (Pachiro)- Sto. Dgo.
Abel Rodríguez del Orbe- San Francisco de Macorís.
José Anibal Guzmán- San Francisco de Macorís.
Oscar Cabral- Nagua.
Euclides Morillo. (Murió Guerra de Abril). Santo Domingo.
Napier Díaz González. (Muerte natural). Santiago.
Luis A. Domínguez Jiménez (El Chino). ” ” San Francisco de Macorís.
Reyes Saldaña. (Asesinado 12 anos Balaguer). Nagua.
Emil Elías Emurdoc Ariza. (Muerte natural). San Francisco de Macorís.
Frente guerrillero Juan De Dios Ventura Simó operó en las Lomas de Bonao-Ocoa-
Comandado por Hipólito Rodríguez Sánchez (Polo) de P. Plata: caído en combate.
Nelson Fco. Peralta Trinidad (Frank)- La Vega.
Francisco J. González M. (Botele) (Dr.) La Vega.-vive en Bonao
Antonio Mirabal Jiménez- La Vega. Res. Sto.Dgo.
Marcelino Grullón Jiménez (Marcial)- La Vega.
Rafael Abud Adames (Rafelo). La Vega.
Rafael Pérez Modesto (Rafa)- La Vega.
Hugo García Muñoz- La Vega. Vive en la Loma.
Radhamés Guerrero- Ocoa.
Rafael Peralta (La Tonga)- Moca. Res. EE.UU.
Manuel Lulo Gite- Moca.
Freddy Reyes- Bonao. Res. EE.UU.
Marcelino del Rosario Vargas (Minino)- Bonao.
Marcelino Vargas Vargas (Chilo)- Bonao.
Eddy Rosas (Arq.)(sobrino Marrero Aristy) Sto.Dgo. (Prof. UASD)
Nelson R. Germán (La Picúa)- Bonao. Res. EE.UU.
Bienvenido Aquino Pimentel- (Dr.) Bonao.
Aquiles Pereyra- San Critóbal.
José Suazo (campesino que se unió)- La Horma, Ocoa.
Julio Enrique Montandón- Sab.de la Mar. Res.Sto.Dgo.
Caídos:
1.Gustavo Adolfo González (La Yerba). Santiago.
2.Gonzalo Pérez Cuevas (Chalo). (Muerte natural). Neyba.
3.Arsenio Ortiz Ferrand. (Murió Guerra Abril). Sto. Dgo.
4.Arturo Mesa Beltré. (Muerte natural). San Juan.
5.Homero Bello Surinach. (Muerte natural). Baní.
6.Francisco Matos Rivera (Pachón) (Muere accidente) Bonao.
7.Zoilo Batista Cantalicio. (Muerte trágica). Bonao.
8.Carmen Josefina Lora Iglesias (Piky) (Muerte natural) Santiago.
Frente guerrillero Gregorio Luperón operó en las Lomas de Puerto Plata- Altamira. Comandado por Juan Miguel Román – caído en la Guerra de Abril.
José Daniel Matías- Constanza.
Anulfo Reyes Gómez- Mao.Sto.Dgo.
Ramón Valerio (Monchy)- Mao. Res. Sto. Dgo
Rafael Crespo Minaya (Rafito). Mao.
Francisco Rafael Jorge Tello- Santiago. Sto. Dgo.
Raúl Pérez Peña (Bacho)- Puerto Plata. Res Sto.Dgo.
Tito Serrata Badía- Moca. Res. Sto. Dgo.
José Ramón Tineo Sosa- Santiago. Res. Sto.Dgo.
Armando Acevedo Paulino. Mamey-Puerto Plata. Res. EE.UU.
Anastasio Jiménez (Tacho)- Santiago. Res. EE.UU.
Antonio Domínguez- Mao.
Caídos:
1.José Rafael Minaya Fernández (Ponono). Santiago.
2.Félix Jerónimo Escaño Peña. Puerto Plata.
3.Enrique Almánzar. Santiago.
4.Sostenes Peña Jáquez. (Muerto Guerra Abril). Santiago.
5.Rodrigo Lozada. (Muerto Guerra Abril). Montecristi.
6.Edmundo Díaz Moreno (Muny). (Muerto Guerra Abril). Santiago.
7.David Jacobo (Davinito). (Muerte natural). Santiago.
Frente guerrillero Francisco del Rosario Sánchez
operó en las Lomas de Enriquillo-
José Antonio Moquete Capell S.J.M.Sto.Dgo.
Ángel Luís Patnella- Barahona.
(Comandante)
Alberto Batista- Barahona.
Alberto Pérez (Gilín)- Neiba. Reside en Sto.Dgo.
Jaime Capell Bello- S.J.M. Reside en Sto. Dgo.
Bautista (Nerio) campesino- S.J.M. Reside en Sto.Dgo.
José Hungría Sánchez- S.J.M.Sto.Dgo.
Javier Reyes- Bonao. Reside fuera del país.
Martín López Carro- Español. Res. Sto. Dgo.
José Bautista Javier (Médico del Frente) S.J.M. Res. Sto. Dgo.
Los Hermanos Rosado- S.J.M.
Caídos:
1.Pedro Emerson Mota Galarza (Chacún) Enriquillo.
2.Rafael Coss (Lilo). (Muerte natural). Barahona.
3.Raymundo Cuevas Sena. (Muerte natural). Barahona.
El 80 % de los guerrilleros que viven actualmente estan entrevistados por el investigacor Pedro De León C. enmarcadas al Proyecto de Historia Oral "Voces del 14 de junio de 1963" estrevistas, fotografias y videos (en formato digital) disponibles en el Archivo General de la Nación http://www.agn.gov.do/
Frente guerrillero Enrique Jiménez Moya operó en
Manaclas –San José de las Matas- Comandante General por Manolo - caído combate
José Daniel Ariza Cabral- Sto.Dgo.
Napoleón Méndez (Polón) Stgo. Rodríguez. Res. Sto.Dgo.
(Falecido reientemenete 2010)
Luis Peláez- Barahona.
Rafael Reyes (Pitifia). Hermano Anulfo R. Mao.
Fidelio Despradel- Comandante- Sto.Dgo.
Marcelo Bermúdez- Stgo.
Juan Germán Arias (Chanchano)- Stgo. Res. Sto. Dgo.
Emilio Cordero Michel- Sto.Dgo.
Caídos:
1.Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo). Comandante Supremo. Montecristi.
2.Francisco del Carmen Bueno Zapata. Santiago Rodríguez.
3.Domingo Antonio Sánchez Bisonó (Guajiro). _________________.
4.Leonte Schott Michel. Moca.
5.Jesús Antonio Barreiro Rijo (Tony). Santo Domingo.
6.Rubén Alfonso Marte Aguayo. Santiago.
7.Federico José Cabrera González (Médico guerrilla) Montecristi.
8.Jaime Ricardo Socías (cuñado de Manolo). Montecristi.
9.Fernando Arturo Ramírez. Montecristi.
10.Rubén Díaz Moreno. Santiago.
11.Juan Caonabo Abel. Montecristi.
12.Alfredo Peralta Michel. La Vega.
13.Antonio Filión (Manchao). Santiago.
14.Manuel de los Santos Reyes Díaz (Reyito). Mao.
15.Juan Ramón Martínez. Mao.
16.José Daniel Fernández. Santiago.
17.Manuel de Jesús Fondear (Piculín). Mao.
José Crespo Minaya (Joseíto) Muerto en EE.UU.
Frente guerrillero Mauricio Báez operó en las Lomas del Seibo-Miches-
Iván Rodríguez Pillier- La Romana-Res. Sto.Dgo.
Homero Pumarol (Médico guerrilla). Higüey-Res. Sto.Dgo.
Cristóbal Sánchez (campesino)- Miches.
José Candelario (El Pinto)- La Romana.
Luis Genao Espaillat-Comandante- Sto.Dgo.
Caídos:
1.Rafael Enrique Faxas Canto (Pipe).(Comisario Político).San Pedro de Macorís.
2.Juan María Candelario Mercedes (Ñaño). La Romana.
3.Luis Ibarra Ríos. Santo Domingo.
4.Roberto Hernández. San Pedro de Macorís.
5.José Padua Falet. La Romana.
6.Adolfo Pérez Sánchez. San Pedro de Macorís.
7.Orlando Mazara. (Asesinado 12 años Balaguer). El Seibo.
8.José Antonio Constanzo (Dr.) Muerte natural. Higüey.
9.Lila Meriño. (ex-guardia) Muerte natural. Miches.
Frente guerrillero Hermanas Mirabal operó en las Lomas de San Francisco de Macorís - Nagua- Comandante político: Rafael Cruz Peralta (muerte natural) y Comandante militar Homero Hernández (asesinado en los 12 años). No hubo caídos en combate.
Juan Antigua Javier- S.F.M.
Aquiles Reynoso Paulino- San Francisco de Macorís.
Rafael Chaljub Mejía- Nagua-Res. Sto.Dgo.
Manuel de Js. Checo Lubriel (Pachiro)- Sto. Dgo.
Abel Rodríguez del Orbe- San Francisco de Macorís.
José Anibal Guzmán- San Francisco de Macorís.
Oscar Cabral- Nagua.
Euclides Morillo. (Murió Guerra de Abril). Santo Domingo.
Napier Díaz González. (Muerte natural). Santiago.
Luis A. Domínguez Jiménez (El Chino). ” ” San Francisco de Macorís.
Reyes Saldaña. (Asesinado 12 anos Balaguer). Nagua.
Emil Elías Emurdoc Ariza. (Muerte natural). San Francisco de Macorís.
Frente guerrillero Juan De Dios Ventura Simó operó en las Lomas de Bonao-Ocoa-
Comandado por Hipólito Rodríguez Sánchez (Polo) de P. Plata: caído en combate.
Nelson Fco. Peralta Trinidad (Frank)- La Vega.
Francisco J. González M. (Botele) (Dr.) La Vega.-vive en Bonao
Antonio Mirabal Jiménez- La Vega. Res. Sto.Dgo.
Marcelino Grullón Jiménez (Marcial)- La Vega.
Rafael Abud Adames (Rafelo). La Vega.
Rafael Pérez Modesto (Rafa)- La Vega.
Hugo García Muñoz- La Vega. Vive en la Loma.
Radhamés Guerrero- Ocoa.
Rafael Peralta (La Tonga)- Moca. Res. EE.UU.
Manuel Lulo Gite- Moca.
Freddy Reyes- Bonao. Res. EE.UU.
Marcelino del Rosario Vargas (Minino)- Bonao.
Marcelino Vargas Vargas (Chilo)- Bonao.
Eddy Rosas (Arq.)(sobrino Marrero Aristy) Sto.Dgo. (Prof. UASD)
Nelson R. Germán (La Picúa)- Bonao. Res. EE.UU.
Bienvenido Aquino Pimentel- (Dr.) Bonao.
Aquiles Pereyra- San Critóbal.
José Suazo (campesino que se unió)- La Horma, Ocoa.
Julio Enrique Montandón- Sab.de la Mar. Res.Sto.Dgo.
Caídos:
1.Gustavo Adolfo González (La Yerba). Santiago.
2.Gonzalo Pérez Cuevas (Chalo). (Muerte natural). Neyba.
3.Arsenio Ortiz Ferrand. (Murió Guerra Abril). Sto. Dgo.
4.Arturo Mesa Beltré. (Muerte natural). San Juan.
5.Homero Bello Surinach. (Muerte natural). Baní.
6.Francisco Matos Rivera (Pachón) (Muere accidente) Bonao.
7.Zoilo Batista Cantalicio. (Muerte trágica). Bonao.
8.Carmen Josefina Lora Iglesias (Piky) (Muerte natural) Santiago.
Frente guerrillero Gregorio Luperón operó en las Lomas de Puerto Plata- Altamira. Comandado por Juan Miguel Román – caído en la Guerra de Abril.
José Daniel Matías- Constanza.
Anulfo Reyes Gómez- Mao.Sto.Dgo.
Ramón Valerio (Monchy)- Mao. Res. Sto. Dgo
Rafael Crespo Minaya (Rafito). Mao.
Francisco Rafael Jorge Tello- Santiago. Sto. Dgo.
Raúl Pérez Peña (Bacho)- Puerto Plata. Res Sto.Dgo.
Tito Serrata Badía- Moca. Res. Sto. Dgo.
José Ramón Tineo Sosa- Santiago. Res. Sto.Dgo.
Armando Acevedo Paulino. Mamey-Puerto Plata. Res. EE.UU.
Anastasio Jiménez (Tacho)- Santiago. Res. EE.UU.
Antonio Domínguez- Mao.
Caídos:
1.José Rafael Minaya Fernández (Ponono). Santiago.
2.Félix Jerónimo Escaño Peña. Puerto Plata.
3.Enrique Almánzar. Santiago.
4.Sostenes Peña Jáquez. (Muerto Guerra Abril). Santiago.
5.Rodrigo Lozada. (Muerto Guerra Abril). Montecristi.
6.Edmundo Díaz Moreno (Muny). (Muerto Guerra Abril). Santiago.
7.David Jacobo (Davinito). (Muerte natural). Santiago.
Frente guerrillero Francisco del Rosario Sánchez
operó en las Lomas de Enriquillo-
José Antonio Moquete Capell S.J.M.Sto.Dgo.
Ángel Luís Patnella- Barahona.
(Comandante)
Alberto Batista- Barahona.
Alberto Pérez (Gilín)- Neiba. Reside en Sto.Dgo.
Jaime Capell Bello- S.J.M. Reside en Sto. Dgo.
Bautista (Nerio) campesino- S.J.M. Reside en Sto.Dgo.
José Hungría Sánchez- S.J.M.Sto.Dgo.
Javier Reyes- Bonao. Reside fuera del país.
Martín López Carro- Español. Res. Sto. Dgo.
José Bautista Javier (Médico del Frente) S.J.M. Res. Sto. Dgo.
Los Hermanos Rosado- S.J.M.
Caídos:
1.Pedro Emerson Mota Galarza (Chacún) Enriquillo.
2.Rafael Coss (Lilo). (Muerte natural). Barahona.
3.Raymundo Cuevas Sena. (Muerte natural). Barahona.
El 80 % de los guerrilleros que viven actualmente estan entrevistados por el investigacor Pedro De León C. enmarcadas al Proyecto de Historia Oral "Voces del 14 de junio de 1963" estrevistas, fotografias y videos (en formato digital) disponibles en el Archivo General de la Nación http://www.agn.gov.do/
Etiquetas:
1J4,
aporte,
aprendizajes,
archivo,
estudio,
guerra de abril,
historia,
Historia Oral,
investigacion,
juan luis guerra,
manolo,
montecristi,
oral,
superación,
técnicas de estudios,
vida cotidiana
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo.
Voltaire